Y ahora que parecía que Gato había muerto, ahora que hasta yo me he olvidado de mi durante un largo tiempo, aparece él, Gabriel, para volverme a recordar, años después, que tengo ojos de gato.
A este felino le quedan aún muchas vidas, señores :)
...Soy un gato y a quien no le guste que no mire más, hay ciertas cosas que no puedo cambiar...
lunes, 19 de marzo de 2012
martes, 7 de junio de 2011
El Día del Retroceso.
Volvamos así, a la carga, de repente, sin dar explicación de nada. Necesito vomitar, y creo que será lo mejor. Retomemos el viejo hábito de la escritura automática, de la necesidad de ampliar las oraciones lo máximo posible.
¿Qué decir del día de hoy? Raro, diferente, igual que el resto de días en los que tengo entrega de Proyectos. Aguantar toda la noche en la fría sala de estudios, con los otros tres gatos irresponsables que, como yo, hacen las cosas en el último momento. Es una sala grande, con amplias mesas plagadas de agradecidos enchufes, en la que se siente constantemente la vibración del aire acondicionado. Las latas ardientes de coca cola se dispersan por todos lados, y el hambre hace estragos en los minutos más insospechados. Con el spotify echando humo, agotando las últimas horas de libertad cultural y apurando el fondo de armario oculto del iPod (porque, como todos sabéis, siempre tendrás canciones en el iPod que jamás hayas escuchado, proporcionalmente en número a la capacidad de memoria, lógicamente). Me acompañaron las damas esta noche: Keren Ann, Feist, Agnes Obel, Melody Gardot. También recuperé a mi gran Lewin, ese gran amado, de cuyo descubrimiento fue testigo este blog y todos los que lo leíais. Volver a sentir cosas de antaño. Podría decir que ese es el tema por el que se ha regido el día de hoy: recuperación del sentimiento.
Ella. ¿Quién es ella?
Ella es Eva.
La primera mujer que apareció en mi vida.
¿Qué decir del día de hoy? Raro, diferente, igual que el resto de días en los que tengo entrega de Proyectos. Aguantar toda la noche en la fría sala de estudios, con los otros tres gatos irresponsables que, como yo, hacen las cosas en el último momento. Es una sala grande, con amplias mesas plagadas de agradecidos enchufes, en la que se siente constantemente la vibración del aire acondicionado. Las latas ardientes de coca cola se dispersan por todos lados, y el hambre hace estragos en los minutos más insospechados. Con el spotify echando humo, agotando las últimas horas de libertad cultural y apurando el fondo de armario oculto del iPod (porque, como todos sabéis, siempre tendrás canciones en el iPod que jamás hayas escuchado, proporcionalmente en número a la capacidad de memoria, lógicamente). Me acompañaron las damas esta noche: Keren Ann, Feist, Agnes Obel, Melody Gardot. También recuperé a mi gran Lewin, ese gran amado, de cuyo descubrimiento fue testigo este blog y todos los que lo leíais. Volver a sentir cosas de antaño. Podría decir que ese es el tema por el que se ha regido el día de hoy: recuperación del sentimiento.
La noche avanza, con mi compañera de grupo a mi lado, con mayor rapidez de lo normal. Sin darnos cuenta, son las 5 de la mañana, y en tres horas tenemos la entrega. En este momento sucede lo que ya es ley. En la última porción de tiempo que disponemos, realizamos el 70% de todo el trabajo. Entrega tras entrega este fenómeno se ha ido produciendo y asentando, tanto que esperamos a ese momento pacientemente para empezar a trabajar, con la naturalidad del que conoce el mecanismo del reloj. Algún que otro render, secciones por aquí y por allá, una parrafada de densos tecnicismos por mi parte (que siempre impresiona a los profesores), retocar el modelo de una vivienda o buscar imágenes de referencia. El trabajo, deshilvanado, comienza de repente a tomar perfil, con suavidad, como en ese momento el sol dubitativo despierta de su letargo. El tiempo entonces se detiene y corre hacia atrás: los minutos son horas, en cada segundo puedes ejecutar mil comandos en tu cabeza.
Ya los primeros estudiantes vienen. El hambre ataca con más fuerza. Ahora sí bostezas, te acuerdas de dónde estás y de lo que haces. Sentado en la misma silla 8 horas sin mover la vista de la pantalla, las sensaciones son despreciables. Ir a imprimir rápidamente, correr a clase, y dejar el CD y los paneles en su sitio. Los profesores (en Proyecto vienen en pack) saludan, y poco después deja exponer. Mi compañera, como siempre, tomó la palabra sin dudarlo, así que me limité a asentir de vez en cuando.
A las 11 y media salimos de clase. Salí para casa, y llegué en poco tiempo. A las 12, tras una llamada a mi madre para celebrar que sobrevivo, me acosté. Dos horitas, deliciosas. Salí a las 2, hice algunas gestiones, y me fui para la biblioteca: había que grabar otro CD más, esta vez para la entrega de Historia.
Ya los primeros estudiantes vienen. El hambre ataca con más fuerza. Ahora sí bostezas, te acuerdas de dónde estás y de lo que haces. Sentado en la misma silla 8 horas sin mover la vista de la pantalla, las sensaciones son despreciables. Ir a imprimir rápidamente, correr a clase, y dejar el CD y los paneles en su sitio. Los profesores (en Proyecto vienen en pack) saludan, y poco después deja exponer. Mi compañera, como siempre, tomó la palabra sin dudarlo, así que me limité a asentir de vez en cuando.
A las 11 y media salimos de clase. Salí para casa, y llegué en poco tiempo. A las 12, tras una llamada a mi madre para celebrar que sobrevivo, me acosté. Dos horitas, deliciosas. Salí a las 2, hice algunas gestiones, y me fui para la biblioteca: había que grabar otro CD más, esta vez para la entrega de Historia.
Y allí fue. De repente, empezó el Día del Retroceso. Comenzó la jornada de recuerdos, de reminiscencias de tiempos oscuros, de encuentros inesperados, de desazones inoportunas en las palabras más fortuitas, de opiniones desaprobadas, de consejos inoportunos, de ahogo, de pérdida y recuperación. Desde ese momento se han sucedido una serie de circunstancias, todas casuales, que hacen que una vez más, dude de mi, de mi pasado desaprovechado, de mi presente renqueante y de mi futuro asustado. He vuelto a verme en los espejos a los que gritaba hace ya algún tiempo, reclamando justicia, o tal vez buscando alguna solución. He vuelto a los quince, a los catorce y a los deciséis, a los 18 y hasta hace unos meses: he vuelto a este blog, que ya creía dispensable. Ha caído estrepitosamente el mito que me animaba a seguir: yo. Ella ha aparecido en escena, como cualquier día, pero con más fuerza y presencia que nunca, arrasando. Y, como las grandes artistas, ella lo abarca todo.
Estaba sentada dos mesas más allá, con un vestido oscuro de pequeñas flores y un leve encaje, sobre pantalones cortos de color bajo las que asoman, ocultas en medias divertidas, sus piernas de vértigo. Pelo alborotado, libre, que quiere gritar, de un rojo pasión, o un rojo miedo, o un rojo que sabe que no es tan rojo como cree. Uñas amarillas, varias de ellas de otros colores. Pulseras, pocas, recuerdos, tal vez de algún festival. Discretos pendientes, ella no los necesita para llamar la atención. Ella se oculta detrás de la pantalla del portátil, pero todo el mundo la ve, pero ella ve a todo el mundo, desde su fortaleza natural, desde su cuerpo extraño, siempre ajeno a todo lo que le rodea, pero cuya presencia nunca se deja de sentir.
Ella. ¿Quién es ella?
Ella es Eva.
La primera mujer que apareció en mi vida.
jueves, 3 de febrero de 2011
No puedo decir que haya crecido. Tampoco puedo decir que sea mejor. No me veo más maduro, ni pienso que haya aprendido de todo. No sé ser feliz.
El Gato sigue igual que siempre, ¿para qué cambiar?. Sólo que ya apenas piensa. Es extraño. Aquella lucidez que creía que lo caracterizaba, parece haber desaparecido. Solo sufre y llora los días impares, los pares son grises, los primos deslumbrantes.
Ya apenas puedo escribir. Os confieso que empecé otro proyecto, hace ya bastantes meses, donde volcaba todos los sentimientos contenidos que dirigía a una chica sin nombre. El amor secreto es el más bello amor, pero acaba volviéndose en tu contra. Es un amor puro que no llega a ser del todo puro. Es un amor cargado de sentimiento, de magia idealizada. Y de dolor. El amor no correspondido es la antítesis del amor.
Ahora poco hago. Toco la guitarra cada vez mejor, aprendo a cantar, tengo un par de composiciones ahí, con sus letras tristes y monótonas. Tampoco la música será mi destino. Ni la fotografía.
No estudio y suspendo. Algo pasa conmigo, en el mundo académico, que todo se viene abajo. No he aprobado ningún examen, y a más de la mitad no me he presentado. Lo que más me preocupa es que, precisamente, no me preocupa. Me da todo igual, y eso no es bueno, necesito poder reaccionar, volverme a estudiar. Mañana tengo el último examen, de Historia de la Arquitectura, y ni siquiera me he leído los textos. Es una asignatura que me gusta, pero en cambio estoy aquí tumbado en la cama, a las 2 y media de la tarde, sin hacer nada.
No siento interés, quizás sea ese el problema. Sí, lo tengo claro, ese es el problema. ¿En qué momento perdí las ganas de vivir? ¿Cuándo dejé de correr para alcanzar la vida? Los días pasan y yo cada vez muero un poco más, llevo meses muerto. ¿Cuándo acabará esto?
Tengo miedo, la verdad. Porque me alejo cada vez más de lo que yo era, y de lo que quería ser. Ahora no sé qué soy, ni cuáles son mis principios, hacia dónde me quiero dirigir o de dónde parto.
Desilusiones amorosas, aburrimiento en la carrera, falta de fiesta y diversión, GRAVES problemas en la familia. La historia que cargo cada vez me pesa más. ¿Cuándo llegará el alto en el camino? Lo necesito, siempre lo necesitaré.
(Ahora sonrío. Recuerdo cuando hice el Camino de Santiago. Qué feliz era. En el segundo viaje que hice, perseguía la senda de un chico, el extinto eGeo. Tenía un sueño que seguir. Ahora no hay estrella fugaz que marque el camino.)
Es cierto que algunas cosas he ganado, pero supongo que es por la edad. Me he puesto muy guapo, visto muy bien y soy interesante para muchos chicos. Varias veces al mes termino en los brazos de alguno, siempre de forma imprevista, nunca premeditado. Tengo varios enamorados detrás, gente que me sigue, que ven su mundo en mis ojos. Yo no las busco, pero ahí están. Debería estar agradecido, o sentirme orgulloso, pero no, no es así. Porque son besos secos, sin sabor. Noches negras y revueltas, despertarte viendo pelos en la espalda de alguien de quien ni siquiera sabes los apellidos. Se da la vuelta, y la cara vacía te dice un "te quiero". Mi cara de horror y desesperación. ¿Qué es esto? ¿Por qué lo estoy haciendo? Ellos para mi no son nada. ¿Cuándo empezaste a ser tan frío, gélido Gato?
Espero volver a llegar aquí otro día y reescribir mi historia. Daros, darme, buenas noticias. El Gato quiere volver a ser Gato. No quiere ser nieve soluble, sombra sin nombre.
sábado, 27 de noviembre de 2010
Vagancia
Venga, va, me atrevo. Tengo ganas de escribir, largo y tendido. Y además, seguro que a más de uno le ha pasado esto.
Realmente no sé cómo empezar. Ni qué voy a empezar, exactamente. Me siento a escribir hoy porque es un día bonito, un sábado tranquilo, lleno de paz. Tras una dura semana de entregas de proyectos y teoría, y un examen de física, el sábado amanece lloviendo. Es esa lluvia eterna, inagotable, fina, dulce, que te arrastra río abajo hacia los mares que hacía tiempo no navegaba. Hoy es un día de recordar. De recordar a Adán, a mi amigo negrito y las noches que pasaba en su cama, con 15 años, también a mi época dorada como blogger. La lluvia también me lleva hasta Alemania, hasta aquel pequeño edificio encantador de la calle Ganzenmüllerstraße en Freising. Dicen que nunca se debe volver al lugar donde una vez fuiste feliz. Pues yo tentaré mi suerte y trataré de ir este verano. Solo o acompañado.
Acostarme a las tantas y dormir hasta tarde. Es una experiencia extraña, todo el mundo la ha vivido. Es agradable y molesta a partes iguales, al menos para mi. Agradable porque significa no hacer nada, y eso siempre sienta bien. Y molesta porque ese no hacer nada pasa factura. El cuerpo se relaja en su comodidad, y la actividad mental se anula, suspende. Es como estar muerto en vida. Te quedas sin fuerzas y no eres capaz de pensar nada. Súmale una ducha de agua hirviendo, y la tensión te bajará sobremanera. Quizás algún proyecto tímido cruce tu mente, pero no conseguirás sacarlo a la luz. La cama deshecha es nuestro mundo, lo que hay afuera es solo un fondo que nos trae sin cuidado. Lo malo del invierno es que el día apenas existe. El despertar al mediodía y el rápido atardecer del invierno hacen que las noches parezcan una, más si es el cielo es nublado y gris como hoy. En verano es diferente, pero igual de triste pensar que durante un día no nos ha tocado el sol, al menos para mi, yo que lo necesito tanto. Estos días son como un sueño que apenas retenemos, un recuerdo difuso difícil de recuperar. Cuando nos damos cuenta de que son días que están en el calendarios, días que se nos han sumado a la sien, es ya demasiado tarde, y solo cabe lamentarse. Pero ahora nos da igual: los párpados siempre pesan y, a pesar de que intentemos escuchar música, todo son sonidos extraños. Las canciones pasan y pasan y sólo de vez en cuando reconoces el lejano murmullo. Es parte de la ensoñación, hay bandas sonoras anodinas.
El reloj se convierte en enemigo. Avanza demasiado rápido, no avisa.
A decir verdad, odio estos sábados y domingos sin nombre. Odio la comodidad momentánea. Odio estar bien un instante, sabiendo que acabará pronto, y que habré de pagar un caro precio por ello. Estos días son como el caviar, o como cualquier otro capricho por el que haya que pagar mucho. Y no paro de pensar que allá afuera, que mis amigos, estarán viviendo plenamente. Estudiando, saliendo, conociendo a gente, ligando, haciendo fotos, creando, experimentando, sintiendo. Y que yo sigo en mi estado vegetativo. Sólo espero no acordarme de estos momentos cuando esté al final del camino, o me arrepentiré. Y el arrepentimiento es lo peor.
¡Basta ya! Hemos de luchar contra este letargo. Porque TENEMOS que llenar nuestra vida de VIDA. Porque no podemos permitir que el vacío ocupe más que la acción. Porque al final sólo quedan recuerdos, acabarán siendo el bien más preciado. Recuerdos, experiencias, momentos que almacenar. Evitemos estos momentos caducos que tanto nos costarán. Trato de luchar, al menos tengo ya la mente activa: estás aquí escribiendo tus parrafadas, como las antiguas, sobre temas que poca novedad tienen, y a quienes nadie va a interesar. (Me gusta jugar con las palabras, son como un puzzle en el que las piezas encajan como yo desee. Tengo el poder de un Dios con ellas.) Hay que sentir, lo que sea, pero sentir. Nunca me he arrepentido del sufrimiento, de los llantos, del dolor, tampoco de la felicidad que cuesta, pero que permanece. Y este momento no es feliz, nadie es feliz así, muerto.
Como dice Maquiavelo, "vale más hacer y arrepentirse, que no hacer y arrepentirse".
Así que hala, manos a la obra. Me voy a dibujar, a trabajar, a fotografiar, lo que sea, aunque no tenga el qué.
Estoy harto de estos bostezos que no llevan a ningún sitio. Abrir la boca para no decir nada.
martes, 16 de noviembre de 2010
sábado, 23 de octubre de 2010
Ola de calor
Déjame llorar que estaba escrito en mi destino
Que el frío llegará y yo no tendré puesto el abrigo
y no podré volar, el aire aquí podrá conmigo
Si tengo que morir espero que sueñe contigo
porque pensando en ti morirme será divertido
Luz del sol, ola de calor
Tu una luz de un lejano azul
Vuélvete a reflejarte sobre mi
Guardáme en tu cama de papel
Tu guardáme de la lluvia otra vez
Y gritarás y gritarás
Y gritarás y gritarás
Y no te oiré, no te oiré
Me moriré, me moriré
Me moriré, me moriré
A tus pies, a tus pies
Seca la ciudad, también las hojas han caído
desde el calendario parece que no se han movido
El tiempo pasará y no habremos envejecido
La lluvia mojará y yo me secaré contigo
porque la única humedad que siento es no haberte tenido
Ráfaga de viento sideral
mueve la marea de mi mar
mueve el brillo que hay en tu mirada
Y abrigame con manta de metal
Y abrigame con poros de tu piel
Y gritarás y gritarás
Y gritarás y gritarás
Y no te oiré, no te oiré
Me moriré, me moriré
Me moriré, me moriré
A tus pies, a tus pies
Eres mi luz del sol, ola de calor
Tu una luz de un lejano azul
Vuélvete a reflejarte sobre mi
Uuh! Eres mi ráfaga de viento sideral
y mueves la marea de mi mar
y mueves la marea...
Esta noche, Gato estará dándolo todo con estos chicos INCREÍBLES en La Caja Blanca en Málaga.
¡Envidiadme!
domingo, 3 de octubre de 2010
Hagamos un trato.
Yo te paso el link del myspace de Omar Tawil, un genial cantante que está empezando a emerger.
Si te gusta, o si quieres hacerme ese favor por el que te estaría eternamente agradecido, lo copias y lo pegas en tres o más blogs diferentes, dando algo de información. Y les proponéis que también se lo pase a más gente. Por msn, en blogs, twitter, chats, donde sea, os pediría que lo fomentárais. Es un tipo increíble, y se merece ser conocido. A vosotros no os cuesta nada, y a mí y a él nos hacéis un grandísimo favor. Omar ha nacido para llegar lejos, pero necesita vuestra ayuda.
Yo te paso el link del myspace de Omar Tawil, un genial cantante que está empezando a emerger.
Si te gusta, o si quieres hacerme ese favor por el que te estaría eternamente agradecido, lo copias y lo pegas en tres o más blogs diferentes, dando algo de información. Y les proponéis que también se lo pase a más gente. Por msn, en blogs, twitter, chats, donde sea, os pediría que lo fomentárais. Es un tipo increíble, y se merece ser conocido. A vosotros no os cuesta nada, y a mí y a él nos hacéis un grandísimo favor. Omar ha nacido para llegar lejos, pero necesita vuestra ayuda.
Está acortado el link, no os preocupéis, es fiable. Podéis usar el link original si queréis, es más rápido. Si en una semana es escuchado por unas 100 personas, os recompensaré con favores sexuales.
¡Disfrútalo, pásalo, contágialo!
viernes, 24 de septiembre de 2010
Hoy, hace un año que llegué a Sevilla por primera vez.
Cómo pasa el tiempo.
Da miedo, ¿eh?
Vértigo.
Vértigo.
He conocido, he besado, he llorado, he reído, he andado, he fotografiado, he odiado, he escrito, he aprendido, he descubierto, he follado con los cuerpos y hecho el amor con las almas.
Ahora tocan cosas nuevas. Siempre nuevo.
viernes, 13 de agosto de 2010
Atentos a este grupazo de Manchester, porque, todavía no, pero darán mucho de qué hablar próximamente.
Time waits for no one,
So do you want to waste some time,
Oh, oh tonight?
Don’t be afraid of tomorrow,
Just take my hand, I'll make it feel so much better tonight.
Suddenly my eyes are open,
Everything comes into focus, oh.
We are all illuminated,
Lights are shining on our faces, blinding.
Swing me these sorrows
And try delusion for a while.
It’s such a beautiful lie.
You've got to lose inhibition -
Romance your ego for a while.
Come on, give it a try.
Suddenly my eyes are open,
Everything comes into focus, oh.
We are all illuminated,
Lights are shining on our faces, blinding.
We are, we are, blinding,
We are, we are, blinding. (x2)
Suddenly my eyes are open,
Everything comes into focus, oh,
We are all illuminated,
Lights are shining on our faces, blinding
We are, we are, blinding,
We are, we are, blinding.
lunes, 9 de agosto de 2010
Hoy nos hemos reunido después de tanto tiempo
y hemos acordado romper nuestro silencio,
y poner fin a esta furia reprimida,
y poder arrancarnos del brazo las tiritas.
Hoy al llegar a casa,
al cabo de unos meses de estar obsesionado
en saber que es lo que tú sientes,
he caído en la cuenta de que tú también sufrías
por no haberte amado como tú lo demandabas.
y hemos acordado romper nuestro silencio,
y poner fin a esta furia reprimida,
y poder arrancarnos del brazo las tiritas.
Hoy al llegar a casa,
al cabo de unos meses de estar obsesionado
en saber que es lo que tú sientes,
he caído en la cuenta de que tú también sufrías
por no haberte amado como tú lo demandabas.
Ya lo sé, ahora me doy cuenta.
Sólo necesito esos labios. Entonces seré persona.
Pero tu estás ciega, sorda, muda. Lejana e inmóvil. Eres opaca y transparente. Intocable y eterna.
Pero tu estás ciega, sorda, muda. Lejana e inmóvil. Eres opaca y transparente. Intocable y eterna.
Y yo todavía te canto canciones desde mi ventana.
viernes, 23 de julio de 2010
¿Sabéis?
Os he mentido.
Me he mentido.
En realidad, soy siendo tan virgen como el día en el que nací. Acabo de darme cuenta.
Acabo de darme cuenta.
Nunca he hecho el amor.
Os he mentido.
Me he mentido.
En realidad, soy siendo tan virgen como el día en el que nací. Acabo de darme cuenta.
Porque yo nunca he tenido mi primera vez. Esa Primera Vez.
Acabo de darme cuenta.
Es triste, me mata. Lo he hecho suficientes veces, y puedo decir que me gusta el sexo. Pero no es lo que pensaba, no.
No.
Nunca he hecho el amor.
lunes, 12 de julio de 2010
Los estudios que nunca acaban.
Las líneas torcidas en 2B.
Las manchas de polvo de mina.
El sudor que arruga el papel.
El calor de esta ciudad infernal.
La mierda de verano que voy a pasar estudiando.
Pitingo.
La sensación de que el tiempo pasa demasiado rápido.
Los recuerdos.
Lo que hubo en Fuengirola y ya no hay.
La separación de mis padres.
La soledad de un piso siempre sucio.
Las legañas.
Mi incapacidad para organizarme.
Mi actitudes nada aconsejables.
Mi increíble don para perder el tiempo.
Mi incompetencia.
Mi irresponsabilidad.
Mi reflejo desgastado.
Yo.
El pan Bimbo endurecido.
El helado de vainilla ya acabado.
El hambre que siento ahora mismo.
El hambre de ti y de tus ojos.
Tú.
Y los labios de él.
Y las palabras de aquel otro.
Y los planes que nunca salen.
Y las frustraciones.
Y el trabajo mal hecho.
Y poder reconocer mis faltas,
y no hacer nada por subsanarlas.
Y que se me funda la bombilla del baño.
Todas estas son las cosas que en este preciso instante amargan mi existencia.
Las líneas torcidas en 2B.
Las manchas de polvo de mina.
El sudor que arruga el papel.
El calor de esta ciudad infernal.
La mierda de verano que voy a pasar estudiando.
Pitingo.
La sensación de que el tiempo pasa demasiado rápido.
Los recuerdos.
Lo que hubo en Fuengirola y ya no hay.
La separación de mis padres.
La soledad de un piso siempre sucio.
Las legañas.
Los malditos bocinazos.
La intolerancia que crea el fútbol.
La intolerancia que crea el fútbol.
Todo lo malo que crea el fútbol.
El dinero derrochado por el fútbol.
El dinero derrochado por el fútbol.
Mi incapacidad para organizarme.
Mi actitudes nada aconsejables.
Mi increíble don para perder el tiempo.
Mi incompetencia.
Mi irresponsabilidad.
Mi reflejo desgastado.
Yo.
El pan Bimbo endurecido.
El helado de vainilla ya acabado.
El hambre que siento ahora mismo.
El hambre de ti y de tus ojos.
Tú.
Y los labios de él.
Y las palabras de aquel otro.
Y los planes que nunca salen.
Y las frustraciones.
Y el trabajo mal hecho.
Y poder reconocer mis faltas,
y no hacer nada por subsanarlas.
Y que se me funda la bombilla del baño.
Todas estas son las cosas que en este preciso instante amargan mi existencia.
jueves, 8 de julio de 2010
Estoy de las banderitas hasta los mismísimos. Odio ya esos colores.
Y el sufrimiento se alarga una semana más.
El fútbol es un JUEGO, a ver cuándo coño os dais cuenta.
Que bastantes personas han muerto por vuestras malditas partiditas este año. Y muchos miles de millones de euros se han malgastado. Sólo para que 22 tipejos corren detrás de un trozo de cuero.
Y el sufrimiento se alarga una semana más.
El fútbol es un JUEGO, a ver cuándo coño os dais cuenta.
Que bastantes personas han muerto por vuestras malditas partiditas este año. Y muchos miles de millones de euros se han malgastado. Sólo para que 22 tipejos corren detrás de un trozo de cuero.
El hombre da asco. Todo el mundo se ha olvidado del mundo y de sus problemas, y se ha centrado en lo más ínfimo. Y eso no va a hacer sus vidas mejores, al revés. Sudáfrica sufrirá mucho tiempo lo que le habéis hecho.
Lo dicho, da todo asco.
martes, 29 de junio de 2010

Escuchad a Omar, mi gran amigo, que llegará lejos, muy lejos, algún día de estos:
Haced click, no temáis, es simplemente una dirección web acortada :)
Os gustará. ¡Espero comentarios de todo el mundo! Que estoy empezando a hacerlo conocido, o al menos, valorado.
Os gustará. ¡Espero comentarios de todo el mundo! Que estoy empezando a hacerlo conocido, o al menos, valorado.
Y sí, estuve en el Orgullo del Sur este finde, y me lo pasé genial. Hice fotos buenísimas.
lunes, 28 de junio de 2010
No, no, no, no llores.
Cats don't cry.
Cats don't cry.
Cats don't cry.
Don't cry, please.
(Pony Bravo. En directo son geniales.)
Y yo soy una mierda. Mírame. Escribiendo palabras al vacío. En un piso olvidado en Sevilla, rodeado de papeles, pelusas, ropa, comida, suciedad, sociedad. Cargado de recuerdos. Añorando lo que fue y lo que no fue. Echando de menos lo que siempre quise tener.
Ojalá mañana me despertase y dejase de ser yo. Otra cara, otra casa, otra vida y otro color.
sábado, 12 de junio de 2010
lunes, 7 de junio de 2010
Cuando te despiertas al lado de la persona a la que quieres, entonces todo cobra sentido.
Y ahora que tengo a alguien que piensa en mí, siento como si siempre hubiera sido así. Como si la soledad nunca me hubiese afectado. La ansiedad por encontrar a alguien parece que nunca existió.
Me siento en paz con el mundo. Cada sábado duermo con él. Además, soy un novio genial.
Qué idiotas fuisteis todos vosotros, los que no supisteis apreciarme. Os habéis perdido mucho.
Por cierto, él también estudia lo mismo que estudiaste tú. Qué curioso, ¿no?
sábado, 29 de mayo de 2010
¿Y qué puedo decir yo ahora?
Simplemente tengo ganas de escribir. Con sinceridad, echo de menos esto. Mi vida exterior me está cansando, no resulta muy agradable en esta época, y la interior AL FIN ha empezado a bullir, y necesito plasmarlo de alguna forma en un medio ajeno, que no está ni en mí ni fuera, sino en el maravilloso universo virtual.
Es una época de cambios. Los primeros exámenes finales. Acaba mi primer año de carrera. Se me ha pasado demasiado rápido. Arquitectura me ha tratado bien, ha sabido atraparme, pero no los profesores. Son la mayor queja que tengo en cuanto a la Escuela, son la inmensa mayoría unos incompetentes. No son capaces de hacer bien su trabajo: ENSEÑAR. La Arquitectura es un Arte, no se puede estudiar ni empollar, hay que practicarla. Hay que sentirla, que aprehenderla, que latirla. Y los profesores no ayudan. No enseñan, no TRANSMITEN ningún amor, ninguna vocación, no son capaces de emocionarse con la Arquitectura, no la viven. Yo estoy empezando a sentirla por debajo de mi piel, comienzo a verla como una forma de vida, mi forma de vida. He llegado a soltar un par de lágrimas al ver una plaza bien hecha, o a cabrearme con una escalera mal resuelta. La Arquitectura es un arte y un oficio, pero actualmente sólo está vista como una forma de ganar dinero. La gente se queja mucho de que sea tan complicada, que necesites esforzarte y trabajar tanto. Eso me parece repulsivo e insultante. La Arquitectura es mucho más que el resto. Lo repito, es un Arte, como es la música, la pintura, la danza, la escultura o la poesía. Hay que amar lo que haces. He dicho.
Pero sigue habiendo cambios. Paso a segundo curso. Cambio de piso, de compañeros. Tengo nuevos amigos, soy cada vez más y más sociable. Me he integrado en un pequeño grupo fascinante que me hace sentir muy bien. ¡Y... tengo novio! Aún está muy fresco todo, pero parece que va bien. Es extraño. No le quiero todavía, pero estamos bien como estamos. Estoy a gusto. Nos conocimos por la calle, fue un flechazo de estos de película, toda nuestra relación está siendo como un filme, muy emotiva, algún día lo contaré. A mí me parece muy mono, la verdad, y tiene fuertes brazos. Me dedicó una canción de Piaf y me llevó a la radio, donde trabaja por las tardes. Tiene mi edad. Es atento, la verdad. Es... lo que necesito. Pero aún así, algo no me cuadra. Me siento expectante, como a la espera de que ocurra algo más. Pero no sé exactamente el qué.
(Siempre sigues ahí, tú. Maldito.)
Y es que todo son personas que van y que vienen. Personas que no son lo que parecen. O que no parecen lo que son. He de aprender mucho todavía. Conocer más al ser humano, conocerme a mí. Todo el mundo puede sorprenderte de cualquier manera. Cualquier día puede ser especial. La felicidad es una actitud con la que mirar a la vida. Y te lo creas o no, tú eliges cómo verlo todo. Pero todavía necesito conocer más.
8 meses han pasado desde que me vine aquí a vivir. Han pasado muchas cosas. Me he enamorado de una chica. He llorado por ella, he gritado, he sonreído, le he regalado todas mis posesiones. Pero no ha pasado nada más, ella no se da cuenta de nada. Y yo he de olvidarla. Como he de olvidar a quien yo me sé. Aunque sí que me sé que será durante un tiempo. Que hay cosas que hay que dejarlas reposar un poco, como la paella bien hecha, para luego retomarlas en su punto justo. Sigo pensando en ella todos los días, y en ti. Y en mi medicuchillo, más que a nadie. Él ya no me leerá, se habrá olvidado de mi. Pero yo sigo aquí, el Gato sigue esperándole. (¿Recuerdas que te dije que eras la primera persona en cuyos ojos me vi reflejado? Sigues siendo la única.)
Este verano va a ser duro. A parte de lo que tendré que estudiar (no soy ni mucho menos un estudiante ejemplar), por la situación en Fuengirola. Ya no la siento mi casa. Me amarga. Es una ciudad extraña, inhóspita. Espero viajar mucho. Me iré a cualquier sitio, a Londres, o quizás a Barcelona, una semanita: tengo dinero ahorrado, ganas de viajar e interés por conocer y aprender. Iré solo, supongo. La soledad no es mala, al revés. Cuando estás realmente solo, cuando piensas qué es la soledad, descubres que ahí hay alguien más. Tú mismo. Te destapas a ti, comienzas entonces a charlar con tu propia voz, y te conoces mirándote a los ojos. Te haces amigo de ti mismo. Y cuando alguien está con un amigo, nunca está solo.
Creo que he aprendido. Y eso es lo mejor que puedo sacar de este curso tan, tan duro.
Los días pasan demasiado rápido. Tengo miedo del tiempo.
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