lunes, 29 de septiembre de 2008

El Gato en el grupo gay


Como dije el viernes pasado, había quedado con Sally y Sarita, dispuesto a juntarme con Lara, Chris y los otros chicos en una plaza. Lo que no dije el viernes pasado es que antes de escribir, fui a pelarme, me tocó una peluquera distinta, y me peló demasiado para mi gusto. Pero no pasa nada, lo podré soportar, el pelo me crece muy muy rápido. Volviendo al tema... esa tarde no tenía ni idea de lo que iba a pasar, solo que seguramente se me pasaría el tiempo demasiado rápido: a las 9 de la noche tenía que estar en casa, y sobre las 6 y media salí en busca de los demás.

Al final, ellas llegaban tarde, de manera que, tras las insistencias de Lara y del chico treinteñero vía msn, me acerqué temeroso a ver quién andaba por allí. Vi en los jardines un grupo enorme (buah, unas 15 personas) de gente, y dos manos levantadas saludándome. Mientras yo me acercaba por la otra punta, dos chicas vinieron corriendo hacia mí. La primera, Marta, que andaba por allí saludando a los otros y me vio, me dió dos besos, y se fue. La segunda... Lara, que vino lanzada a darme un enorme abrazo. ¡No imagináis, como no lo habría imaginado yo antes, qué bien me sentó ese abrazo, cuán reconfortado me hallé pegado a su gran y cálido cuerpo! Me llevó hasta los demás, y me los fue presentando uno a uno. Una pareja lesbiana... un gay muy gay y guapísimo, con el pelo igualito que eGeo... el rubito mono de siempre... un tocayo mío, SUPER GUAPO y simpático (con mi suerte, hetero).... una chica que nunca habló... un chico más pequeñito, muy mono y tierno... algunos otros más... y el novio de Chris. El mismo Chris, no apareció hasta el final.

El cielo estaba cubierto de nubes, hacía algo de fresquillo, pero nos daba igual, estuvimos sentados en el húmedo césped, reunidos en círculo, con las mochilas, bolsas y mariconeras en el centro, hablando todos con todos y haciendo el tonto. Yo, bueno... yo no, el payaso no lo hice, pero sí intenté hablar. Al principio no... me senté al lado de Lara, muy simpática ella y habladora conmigo, intentando integrarme en los demás. Pero vi que no hacía falta esforzarse... mi tocayo bromeó conmigo mucho sobre la coincidencia de nombres, y yo le hice reir también, el rubito me prestó atención por una vez en su vida, dejó de pasar de mi y me preguntó por mi vida, lo mismo hizo el novio de Chris. Creo que hablé con todos y cada uno de los presentes, aunque no fuesen precisamente brillantes conversaciones, contacto... emm... contacto oral hubo. Pero aunque no fuese el centro de atención ni el alma de la fiesta, me sentí muy bien: parecía que era parte del grupo, se me escuchaba y yo me prestaba a oir a los demás. Estaba cómodo, mucho, me sentía en mi lugar. Nunca había sentido eso con personas recién conocidas... pero allí fue así. 

Sobre las 7 y algo aparecieron Sally y Sarita, les presentaron a todos, y se sentaron con nosotros. Estuve un rato hablando con ellas, hasta que Sally sacó de su mochila tipo Doraemon sus mazas, bolas, palillos chinos, y demás material circense, y empezó a hacer malabares. Lo intenté con los palillos chinos, pero ni manera. Con las pelotas de tenis sí me fue mejor, si practico, lograré dominarlo, pero lo dejé cuando vino mi tocayo, me las pidió, y nos maravilló a todos con sus artes... ejem... malabariles (se ve que hoy no ando fino para encontrar el léxico adecuado...). Mientras Sally seguía enseñándole a Sarita a usar los palillos chinos, vi a lo lejos a Sophía Lauren, así que a su encuentro fui. Estuve con ella charlando un rato, terminando con planes de vernos próximamente (¡¡Un besazo para Sophía si me lee!! ^^). Volví, y estuve más con mi nuevo grupito gay. Hablé con Lara, con Sarita, con todos... y entonces apareció el treinteañero, que se retrasó mucho. Saludó a todos, y yo me alejé un poco: él y yo entendimos por qué.

Como dije la otra vez, en la anterior ocasión, la primera en que nos vimos, él pretendió acercarse y darme dos besos... pero ante mi mirada, se cortó y me ofreció su mano. Pues bien, este viernes nos alejamos un poco, miré alrederor, comprobé que nadie nos veía, dije "¿y qué importa?", y me dio los dos besos. Todo ésto fue así tan extraño porque me prometió que me los daría cuando nos viésemos, pero claro, sin que mis chicas nos viesen. ¡Y qué bonito fue para mi, qué novedoso y excitante, el acariciar otra faz de un chico gay, con su piel gay, y esos pelitos gays que me hacían tantas cosquillitas gays!. Día para recordar: mi primer beso en la cara con otro gay, aunque tuviese treinta años y fuese a escondidas. Ayyy, pero ya aviso... ¡¡¡le voy a desgastar a eGeo la cara de tantos besos que le voy a dar!!!

Sigo contando... Después del beso, estuvimos un rato hablando los cuatro: Sally, Sarita, el treinteañero y yo. Ya la noche anunciaba su llegada, haciendo bajar el mercurio del termómetro, y enfriando mi cuerpo. Tenía frío, pues con una camiseta de manga corta ya era insuficiente abrico, así que Sarita me puso encima una chaquetita de punto pequeñita, que poco logró impedir la llegada del resfriado y del dolor de garganta. Pero, sorprendentemente (más sorprendente para mi que el beso en la mejilla del treinteañero!!!), el novio de Chris, que andaba cerca, me vió con esa chaquetilla, me escuchó, y me dió rápidamente el pañuelo que tenía guardado en su bolso. Un palestino morado, ya sabéis, eso que tanto se han puesto de moda. ¡¡El novio de Chris, me prestó atención, y me dio su palestino, incluso él mismo me lo puso!!. Ahora su breve descripción: es alto, muy delgado, vestía con pantalones anchos, converse a los pies y palestino al cuello, tiene gafas, una cara bonita, y un pelo larguito, parecido al que tenía yo antes (de pelarme, que tendré proximamente). Era guapo, la verdad, y me gustaba cómo se comportaba: ni muy gay, ni totalmente hetero... se le notaba algo de pluma, pero eso nunca viene mal. Vale, lo confieso, me gusta un poco que alguien tenga pluma... aunque sólo me gusta si es natural: quiero decir, que si alguien no tiene porque no tiene, bien, pero que no sea porque se reprima. Eso es lo que odio. ¡¡Fuera represión!!

El caso es que me lo dio, y a partir de entonces pude sentir mi garganta caliente... ¡¡Gracias, chico amable!! Al rato vino el propio Chris, y me vio con el pañuelo, pero no dijo nada, simplemente lo miró. Se sentó junto a su novio, y se estuvieron besando un rato y hablando de sus cosas, mientras yo lo hacía con el treinteañero (hablar, ojo, de besarle nada). Otra anecdotita... después de aparecer él, otras dos chicas vinieron llamando a Chris, pero se acercaron directamente a mi... de nuevo, volveron a confundirme con él... ¡y es que él también se había pelado (con peinado algo distinto al mío, pero también con el pelo más corto)! Con él, esta vez hablé muy poco... apenas unas palabritas, un estrechamiento de manos, y me tuve que ir. Ya eran las 9, y tanto Sarita como yo debíamos partir: ambos nos íbamos a nuestros respectivos pueblos, que son muy cercanos. Le entregué su palestina al novio de Chris, el que me dio un tierno apretón de manos y me dijo que conseguiría mi msn, para hablar por él. Me despedí de los demás, y me fui a mi casa acompañado por Sally y el treinteañero. Sally se fue, y el treinteañero se quedó unos minutitos, solo para decirme que le había encantado que yo estuviese allí, demostrándome que no había tenido nada de qué temer, me dió dos besos nuevamente, y se largó. Subí corriendo a mi casa, una pequeña bronca sin importancia de mis padres, y de viaje a my second home.


Aquí acabó lo interesante del día. Luego lo típico... cena en familia, jugar a la PS2, y excitación con los chicos de "Todos a 100", leer, y dormir. Y apenas pude hablar con eGeo, ya que me quedé sin batería... pero sí lo hice durante un ratito con Kojie, que se acordó de mi. ¡Un beso desde aquí para los dos!


Fin de la historia. Me gustó muchísimo el día, y volví a sorprenderme. Y cada vez me sorprendo más....


Un besazo a todos!!!

viernes, 26 de septiembre de 2008

7 días, y los siguientes

Así es. Hoy es viernes. Apenas quedan 7 días, menos de 168 horas, para poder llegar a mi destino. Tras las muchas horas en el tren y la parada obligatoria en Madrid para visitar a Milú, el viernes que viene, 3 de Octubre, ese día tan esperado por mi, desembarcaré en la estación de trenes de Logroño, me iré en taxi hasta el hotel que ya tenemos reservado, y, ya de noche, bajaré a la recepción para encontrarme con la persona a la que más quiero en este momento, y que siento que nunca he querido igual a nadie.

Veré a eGeo. Y más que lo veré, lo miraré de cerca, lo examinaré. Estaré nervioso yo, él no tanto pues está acostumbrado... pero la vergüenza se me irá enseguida. Le abrazaré, y seré de los pocos afortunados que tendrán a eGeo tan cerca. Pero será más que eso, pues lo tocaré, acariciaré, recorreré con mis dedos sus cabellos, su cara y su cuerpo... y le besaré. Me besará. Al fin, nunca creí ver ese verbo conjugado en mi persona. Pero así se hará. Ya está todo organizado, por una vez, la primera vez en mi vida, hablo sobre seguro. Eso es lo que pasará esa noche. Nuestros labios se rozarán, primero yo tímidamente, pues me tiene que enseñar a hacerlo bien. Quiero aprender, quiero hacer que él también sienta mucho a través de mis besos. Eso pasará esa noche.

Dentro de 8 días, es decir, al día siguiente, el sábado, me levantaré temprano, y quedaré con eGeo en algún lugar antes establecido. Me enseñará la ciudad, le abrazaré y besaré mucho más en mitad de la calle, sin miedo a que nos vean, porque me da exactamente igual, me importa un pimiento lo que pueda pensar la gente... es hora de vivir MI MOMENTO... más bien, es hora de VIVIR. Voy a tener lo que siempre quise y que Adán me denegó, convirtiéndose casi en mi obsesión, esa falta irreparable de cariño. Me enseñó los pasteles, me abrió un poco el cristal antiestornudos, pero me impidió probarlos lo más mínimo, y de ello surgió esa frustación, esas ganas de hacer lo que no pude, se convirtieron en mi martirio. Pero ya llegó a mi fin. Nadie me puede negar que he sufrido lo mío... y si no, solo hace falta remontarse atrás, a mis primeros posts, a abril y mayo, y veréis cómo lo he pasado. Sobre ésto, tengo muchas cosas por decir, pero aún no lo voy a hacer. Lo haré el sábado, cuando pare en el primer pueblo para descansar de la excitante jornada, donde seguramente habrá internet.

Pasaré con eGeo toda la mañana, me mostrará su Logroño y podré hablar personalmente con el protagonista de tantas historias que transcurrieron allí. Una de las cosas más importantes, y que hacen que en ocasiones no me crea lo que está pasando, es que ahora YO soy uno de esos co-protagonistas de su vida, y de su blog. No se me subirá a la cabeza, tranquilos, sigo y seguiré igual que siempre, el Gato nunca cambiará. Sigo pasando mis malos momentos, aunque todos están, eso sí, iluminados por la clara esperanza que me proporciona él y su imagen. Parece esto una secta y él un falso Dios, pero no es así... sólo es un chico, perfecto para mi, que he encontrado casi de casualidad. Y juro y perjuro mil veces que ha sido sin buscarlo. Cuando entré en el mundo de los blogs, yo no pensé ni por asomo que él y yo tuviéramos este tipo de relación, ni siquiera se me pasaba por la cabeza cuando empezé a telefonearme con él. Nunca tuve otras intenciones que ser su amigo... pero me di cuenta de que la cosa estaba cambiando. Nos prometimos los dos que no nos pasaríamos, que no llegaríamos a sentir nada más, fue nuestra regla de oro. Pero los sentimientos no se pueden controlar....

¿Lo mejor de todo? Que seguimos siendo amigos. Podremos ser algo más cuando nos veamos... pero sólo cuando esté a su lado. Después ya se verá. Si no funciona la cosa, no pasa nada, porque seguiré queriéndole por la buena persona que es, la amistad siempre perdurará. Tendrá que pasar algo muy gordo para que dejemos de ser amigos... y yo creo que eso no pasará, viendo cómo están las cosas. Pero si va todo bien... ojalá sea así... pues tampoco sé lo que pasará, pero... ¿os confieso una cosa?. Daría lo que fuera por estar por siempre al lado de él, pues le quiero mucho, sé que es una buena persona para mi, que me hará mucho bien... lo que no entiendo es que no sé qué bien le puedo dar yo, pero bueno, mientras se da cuenta o no de que no sirvo para tanto, me aprovecharé :P.

Pero todo tiene un lado malo. Lo peor de todo, que después de pasar a su vera toda una fantástica mañana (donde os tengo prometido que pasará mucho... y que, si me animo y tengo tiempo, lo contaré con todo detalle aquí), sentirme la persona más feliz del mundo y tener NOVIO físico por, al menos, unas horas... el tiempo pasará. Y llegarán las 2 de la tarde, la hora del infortunio, la hora prevista para salir con mi padre a hacer el camino de Santiago, destino al albergue del próximo pueblito. Me separaré de él, me costará horrores separarme de sus brazos... y volveré a sufrir. Dejaré una persona que será amada en su lugar, y yo seguiré mi camino. Contando los días para volverlo a ver. Me enseñarán los pasteles otra vez, pero en ésta ocasión si podré tocarlos, olerlos y saborearlos, un delicioso pastelito que me llevaré a la boca incansablemente... pero sólo durante un brevísimo período de tiempo. En ese período, probaré todo lo que pueda, tragaré sin descanso para recompensar el hambre que he pasado antes. 

Terminaré de hacer el camino de Santiago, probablemente le diré, más bien le confirmaré a mi padre que eGeo será,o fue, mi pareja sentimental, mi NOVIO con todas las letras. Volveré al instituto, y hablaré con él todas las noches. Pero las mañanas serán eternas, aburridas, tachando hojas del calendario, esperando a cualquier día en que se presente por la estación de trenes de Fuengirola. Seguiré pasándolo mal. Mal, porque veré a todos mis compañeros con sus amados en clase, y yo, idiota de mi, tuve que hacerlo de uno a más de 800 km de mi. Quizás mantengamos el noviazgo después de nuestro encuentro, desconozco por cuánto tiempo... así que tendré oficialmente novio, pero sin tenerlo. Odio esa situación, esa situación que sufriré mucho en su momento... pero que ya sufro, sin saber por qué, sólo sabiendo que lo que paso es demasiado. Espero ser fuerte, y no venirme abajo. Por ti lo haré, eGeo, como andaré más de 100 kilómetros en el camino de Santiago, porque TE QUIERO.


Después de ésta perorata que no va dirigida a nadie en particular ni en general, me despido otra vez. Finalmente, me he atrevido a quedar con Lara, con Chris y con los demás gays, después lo haré con Sally y Sarita, a las que echo mucho de menos. Es muy extraño, tengo la necesidad de verlas, como sabiendo que así me sentiré mejor, que abandonaré mi sentimiento de soledad y estaré a gusto con mis verdaderas amigas. Más tarde, a las 9, me iré de nuevo a mi otra casa. Espero pasar un agradable fin de semana, aunque aburrido seguro que será. Menos mal que tendré a un interesante interlocutor al otro lado del teléfono, que aliviará mi pasividad.


Un besazo a todos!! ^^

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Les Luthiers, a falta de qué decir

No tengo mucho de lo que hablar hoy, otro día más de esta rutina que vuelve a empezar. El día ha sido largo, pero lo he pasado bien con los profesores... con los alumnos no, pues no he hablado con casi nadie, y no porque no quisiera. Kitty estaba pegada como una lapa a Andrés, y Lea desapareció en el recreo, se fue con su novio a su casa a hacer lo que no hace falta mencionar. Lo sigo pasando mal, pero me tocará pasarlo mal por siempre...

Os pongo algo de lo que más me gusta: Les Luthiers.

De sus obras más antiguas... Serenata Mariachi, todo un clásico para sus conocedores. De 1977, en blanco y negro, yo tengo el DVD de esos vídeos, "Viejos Fracasos". Está en dos partes, y la verdad es que no es que espere que la veáis, ni entero ni un poco... pero bueh, yo lo suelto, porque a mi me gustan, y no tengo de qué escribir.

Parte 1




Parte 2




Espero, si alguno lo ve, que os haya gustado... decidme si es así, aunque no importa si no lo véis ^^


Un besazo a todos!!! ^^

martes, 23 de septiembre de 2008

Segunda jornada de clase en un día perro



Hoy hace un día perro, como yo les llamo. Por la mañana no ha parado de dormir, y nosotros, los somnolientos alumnos, hemos tenido que soportar el panorama del agua caer por los ruidosos canalones al otro lado de la ventana, empapando las motos de los chicos guays (yo NO voy en moto al instituto, vivo cerca). Me gustan estos días, con el techo del mundo encapotado y gris, me hacen sentir animado, despierto: puede ser porque hay más oxígeno, o algo así he oído. Pero hoy no. Hoy no estoy animado ni despierto, y siento que me falta el aire, algo muy importante. 

Acabo de escribir el post de ayer (si, hoy martes, si es que no merezco perdón), haciéndolo con un estilo algo peculiar que me hace sentir distinto, pero me gusta. Que siga así. Frases cortas, exactas, alguna que otra metáfora, compleja sencillez. Si no os gusta, espero que se me pase pronto.

Sigue el día perro afuera. Ya dejó de llover, pero las nubes continúan tapando el cielo, ya no es azul, el verano acabó. Ayer empezó el otoño, y se nota. Algunas hojas en el suelo anunciaban su llegada, y ya fue inevitable pisarlas al caminar velozmente dirección al instituto. Después de tantos meses, me volví a levantar temprano para ir a clase. A las 7 y media sonó el despertador, y la curiosa verdad es que no me costó levantarme lo más mínimo. Sabía lo que tenía que hacer, y lo hice, algo raro en mi. Llegué y sólo encontré caras largas, dormidas, amargadas. Fastidiadas por haber despertado su sueño de verano y verse atadas a la inevitable rutina una vez más por unos ogros cincuentones con los sobacos sudorosos que no tienen otra cosa mejor que hacer.

Poco a poco, las clases se sucedieron. Aburrimiento. Así resumiría todas las horas. Sentado con Lea como antaño, hablando de lo mismo que siempre, escribiendo las notitas que ya nos escribimos, y viendo pasar las lentas agujas del reloj. Los profesores, muchos ya conocidos, otros por conocer, varios nuevos en el centro. Alguno interesante, la mayoría soporíferos. Voces monótonas, caras inexpresivas, movimientos secos, letras de tiza sencillas, no me gustan para nada. Me gustan los profesores con personalidad, que dan también personalidad a la asignatura que imparten. Y los alumnos, también los mismos, exactamente iguales. Es como si el curso anterior no hubiese acabado... sólo con una diferencia: nos han puesto unas baldosas horrorosas en las paredes.

Pero los otros cursos ya empezaron las clases, entraron niños pequeños a 1º de ESO, temerosos, llegarán estrenando libros, sacando punta a los lápices, desencapuchando bolígrafos y desechando los antiguos, rasgando las primeras hojas, escribiendo siempre con buena letra, con el propósito de mantener la limpieza durante todo el curso. Ese propósito que rápidamente olvidas, pues sigue ocurriendo, hasta 2º de Bachiller. Ya me da igual cómo salga todo. Si, tengo todo nuevo, y pienso cuidarlo... pero también tengo experiencia, y sé lo que pasará. Ya es tarde para cambiarlo, además, este año no tengo ganas. Tengo grandes expectativas ante las asignaturas... Lengua no será un problema, Estadística lo podré salvar con buena nota, al igual Historia, pienso sacar mucho en Matemáticas y los idiomas los bordaré. Y, por supuesto, tendré mi 10 en Dibujo, fijo.

Como pensé ayer, Lea desaparecería conforme el profesor abandonase el aula... y así ha sido. Con su monstruoso novio todo el rato, ni en el recreo la vi. Me sentí muy mal. Vi a Kitty. Ella llegó dos horas más tarde, tenía médico, y se quedó sorprendida al ver a su novio Andrés sentado con Azul. Ellos dos estuvieron juntos hace tiempo, y parece que queda un resquicio de lo que hubo, por lo que a Kitty no le sentó muy bien. Estuve hablando con ella y consolándola levemente, pues no estaba realmente mal. Volvió a hablar con él, y la perdí del todo. Solo todo el día, con Lea sentada a ratos al lado, pero siempre durmiendo. O, cuando despierta, arrancando papeles (cosa que odio), haciéndome repetir lo que dice el profesor cual loro, quitándome los bolígrafos: molestándome, en general, en estos días tan susceptibles que tengo. Me aburro en las clases. Ya estoy harto, no quiero ir más. Quiero conocer a eGeo, conocer más a Chris, ir a la universidad, estudiar, tener novio, vivir con él, quererle, amarle, ser feliz, quiero casarme dentro de muuuucho y separarme cuando me jubile. Y eso que sólo llevo un día en clase.... cuando lleve un mes, estaré subiéndome por las paredes.

Pues eso, que hoy es un día perro y me siento solo. A la vuelta, he tenido que soportar una vez más la imagen de mi hermana abrazada a su novio por la cintura. Me parece que cogeré otro camino para llegar a casa, lo paso mal, ando muuuchos pasos atrás mirando al suelo, intentando que ellos no me vean, para no tener que hacerlo a su lado. Lo paso mal. Pero peor cuando, al llegar a mi portal, se dan ese largo beso. Muy muy mal. 

Pero he de pasarlo. O intento convencerme de ello.


Un besazo a todos, espero que hayáis tenido un buen comienzo de clases.


PD: Foto mía, de antes del verano, en el campo de mi abuelo.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Vuelta a las clases


Pues sí, hoy, una semana más tarde que la mayoría de adolescentes y adolescentas españoles, he entrado por primera vez en mi nueva aula después de tres meses sin pisar el instituto.

¡¡No quiero, no, no y no!! Por la mañana estuve sacándome el Carnet Joven, que me tardó como una media hora, y ya llegué tarde a la presentación, que era a las 12. Nada más llegar, vi a toda la marabunta... ¡hala, otra vez los mismos! El cabrón que me insultaba tanto, una amiga queridísima a la que cogí mucho aprecio (la primera a la que le conté mis dudas sexuales, en 3º de ESO!), Miguel el amigo seguramente gay de mi hermana (el superchico, bailarín, campeón de España, muy inteligente), Kitty con su novio Andrés, otra parejita de la clase, otra y otra... y al fin, los solteros de oro: el mijeño, Marcos y yo. El sol aprietaba sobre nuestras nucas, todos estábamos nerviosos con nuestros bolis en la mano (por si acaso), una piel morena y curtida durante todo el verano y nuestras mejores ropas, pues inexplicablemente todo el mundo se viste de gala para el primer día de clase.

¡¡No quiero, no, no y no!! Pero los profesores llamaron a los grupos, y tuvimos que buscar nuestra aula: arriba, la primera a la izquierda. Estábamos asados, la ropa se pegaba a la sudorosa piel, mientras entrábamos temerosos en clase. Volvimos a ver a los que no veíamos, sonrisas forzadas, "¡Hola!, ¿cómo te ha ido el verano?", estrechones de manos y palmadita en la espalda, guerras pacíficas por coger la mejor mesa, todos con todos pero separados. Es difícil volver a ser un equipo en clase, no se quiere hacer sociedad por obligación. Kitty con Andrés, Lea buscando a su correspondiente. Y es que el novio de Lea, de 20 años, ha entrado de nuevo en 1º de bachiller para acabar los estudios... así que si el año pasado perdía a Lea muchos recreos porque se escapaba para visitarlo... ahora ni siquiera la veré en cambios de clase. Es un tipo grande y gordo, barbudo, horroroso, cuando quiere buena gente, pero cuando no... mejor no acercarte. Da miedo.

¡¡No quiero, no, no y no!! Solo fue una hora, siempre es así el primer día, y no vino nuestra tutora, sino la futura profesora de Estadística. Me cayó simpática, aunque no cesó de gritar, a pesar de que yo elegí con todas mis esperanzas Literatura... pero no pudo ser, denegaron la solicitud de esa optativa por falta de gente, y ahora todos damos Estadística. Me da coraje, pero podré soportarlo, la muchacha merece una oportunidad. Pasó lista, y nos dijo quién era nuestra verdadera tutora... la de inglés, una señora gorda gorda con cara de cerdita Peggy, que en 4º de ESO nos cogió manía. No sé por qué. Quizás porque Kitty, Marcos y yo pasábamos las clases corrigiéndola y haciéndola sentir en ridículo, hasta que nos hizo pasar el resto del curso en la biblioteca del centro. Y, lo peor de todo, nos castigó de la manera más cruel posible: bajándonos la nota. ¡Nos puso un 9!

¡¡No quiero, no, no y no!! Y aun así, aquí estamos de nuevo. En clase, todos juntos, otra vez como antaño, ninguna persona nueva, solo dos repetidores. Eso es MUY aburrido, yo quería conocer a gente nueva, pero va a ser que tendré que buscarla fuera de las verjas del instituto. Esas verjas verdes, altas, en ciertas partes cubiertas por un frondoso seto, en otras al aire libre, tentándonos a romper las normas para tener un poquito de libertad ante la vista del quiosco de la acera de enfrente. Pero no podemos, porque aquí estamos de nuevo. Empieza la rutina, intentar hacer caso a los profesores, cabecear discretamente mientras el filósofo habla y dormir a pierna suelta cuando le sigue el historiador. Porque si, esos siempre son los mismos, nunca cambian... habrá que esperar al día siguiente para ver quiénes son los otros.


Sigo sin querer, pero después de la horita de presentación nos fuimos a un pub irlandés a jugar al billar. Allí pusieron una de mis canciones favoritas: Peace train, de Cat Stevens. Me gusta ese sitio, porque hay buen ambiente, y la música de fondo siempre acierta con mi estilo. Luego, a casa de Azul, hasta las 3, que me volví a la mía a comer con mis papás y mi mani (hermana). Kitty no vino, se fue con su novio, no hablé absolutamente nada con ella durante toda la hora. Está perdida, mucho, y eso no me gusta ni un pelo. 


La tarde sin sobresaltos... fui al gimnasio, me cansé, volví, y listo. Por la noche hablé con eGeo, y luego después de colgarle pasé un momento delicioso, que no voy a detallar aquí, por no ser de ese tipo el blog. Todos saben lo que es, aunque se vea vergonzoso, pero por no ser dos, qué remedio... ¡No os escandalicéis, que los Gatos también tienen sexualidad!


¡¡¡Un besazo a todos!!!



PD: Raro me salió el post hoy, eh??

domingo, 21 de septiembre de 2008

Peticiones rechazadas del Nuevo Grupo


Lo de peticiones rechazadas es por algo que ha pasado durante éstos días, pero que no he ido contando. ¿Recordáis a mi clon, que conocí este lunes, verdad? Le llamaré Chris, porque me gusta ese nombre. Pues con Chris he hablado mucho por msn... él me ha contado algunos de sus problemas, y yo los míos más superficiales (ejemplo, lo ocurrido en la aburrida Málaga el aburrido jueves). No me ha dicho que tiene novio, pero sí lo ha nombrado: yo sé quién es por su fotolog, aunque en persona no lo conozca. Me está cayendo muy muy bien éste chico... Chris es simpático, divertido, inteligente... y MUY MUY guapo, tiene ojos ojazos azules increíbles. Le gusta una música parecida a la mía, en muchas cosas pensamos igual, y ambos adoramos los días grises y nublados. Me mandó una historia que él escribió, y le dí mis opiniones (tanto positivas como negativas, ya que respecto a eso soy muy crítico) sobre ella: no lo hace mal, la trama es buena, pero en el estilo pierde mucho. Le dije que yo también escribía, pero en mi blog; no me preguntó por él.

Ese mismo día, conocí a otra chica, cuyo msn luego me pasó Chris. Es Lara, la "chica impertinente" que me preguntó que si era gay aquella larga noche de Agosto. He hablado muchísimo y muy intensamente con ella, y la verdad es que he encontrado a una joya de persona. Ella dice lo mismo de mi... pero con muchísimos más piropos, me parece que le gusto. Pero como ella me lo preguntó directamente, es la única a la que le he dicho que soy gay y hablamos sobre ello sin problemas. Hemos intimidado muchísimo, sorprendentemente. Dice que antes se fijó en mi, ya me había echado el ojo y tenía por seguro que yo sería una persona especial. Alegaba que vió mi mirada cierta vez, y que le parecí alguien muy muy cálido y con mucho que dar. ¡Cuánto acertó!. Ella también me gustó mucho... me gusta su forma de pensar, de ver las cosas, es muy muy divertida. Y simpática, divertida y dicharachera, le gusta la fotografía y Les Luthiers... ¡al fin puedo hablar con alguien que tenga fundamentos sobre ellos! Me parece que va a ser una gran gran amiga... nos hemos conocido en profundidad muy muy rápido, será que yo no tengo ni chicha, ni limoná (en memoria de una queridísima profesora mía).

La cosa es que el viernes, tras pasar toda la tarde hablando con Chris, me dijo que me fuese con ellos. Él, el chico parecido a mi (pero en versión bonita y bella), que acababa de conocer unos días atrás, me invitó a quedar con él y los suyos... no le dije que no, ni que sí. Al final, esa tarde salí con Dani, y no los vi... me arrepentí. Aunque no sé si hubiese sido capaz... en un momento de incertidumbre, dubitativo me encontraba en el portal de mi casa sin saber si acercarme al parque (donde estarían seguro) y verlos de nuevo, o subirme al ordenador. Lo primero... me daba muchísima vergüenza, corte, volvió mi timidez, me puse nervioso solo de pensarlo y mis palmas comenzaron a sudar. Sin duda, allí me volvería el tembleque a las piernas, no sabría qué decir, y la humedad empaparía mi pelo pegándolo odiosamente a mi frente. No, no puedo, además no lo aseguré... así que opté por lo último, me subí a casa. Ayer igual, ésta vez Lara me invitó a salir... pero tenía el teatro, osea, la excusa perfecta. Hoy se repitió la cosa, de nuevo por Lara, y seguí sin asegurar mi aparición. Sobre las 5 y media quedé con Azul (la fanática de La Casa Azul), Sam (el mijeño buenorro, que se está dejando el pelo largo, y le queda DIVIIIINOOO!!), y Marcos (por la costumbre de poner paréntesis, diré que se dejado mismo peinado que yo). Estuvimos un rato en la tetería, fuimos a mi casa a por la cámara y luego nos dirigimos al parque. Allí vi varias figuras difícilmente reconocibles que podrían ser el grupo de Lara, pero entre todos los skaters, breakdancers, pijos y señores con bastones que había allí, poco me pude fijar. Nos fuimos a la parte verde, y estuve haciéndole a los tres un gran reportaje fotográfico.

Tras el "reportaje", de los primeros que he hecho a mis amigos con total libertad, pasamos de nuevo por la plaza... y no los vi. Estuvimos pateándonos Fuengirola durante un rato, y me encontré con el treinteañero del otro día, el del grupo de Lara. Simplemente me saludó diciendo mi nombre y se fue, querría haberle preguntado por los otros... pero Azul y los demás estaban delante, no era plan. Poco más que contar, dimos más vueltas por la ciudad y me comí un pastelito riquísimo en una pastelería pequeñita muy barata. 

La cosa es ésa... la vergüenza. Lara me dice que me ha cogido cariño, y que incluso entre ellos hablan un poco de mi. Me da mucho corte, y casi no me lo creo... porque acabo de conocer a un grupo espectacular, muy muy distinto a lo que había conocido antes... y a parte del miedo (siempre dan algo de miedo las cosas nuevas), siento mucha curiosidad... y más ahora que parece que me abren las puertas para pertenecer a él y ser uno de ellos. NO es una secta, claro está... pero aquí no se suelen permitir a nuevos compañeros con tanta facilidad. Supongo que pronto quedaré con ellos, porque yo no dejaré de salir ni de chatear... el tiempo dirá a dónde va la relación. Pero la verdad, por ahora me han dado un pequeño empuje, lo poco que me queda para llegar a la felicidad... no me lo creo, pero todo se está poniendo de acuerdo para hacerme sentir bien. Y ya queda poco, apenas 12 días, para ser realmente feliz... 


Un besazo a todos!!! ^^

PD: La foto no tiene nada que ver... sólo con mi deseo de algún día despertarme viendo una mano abierta y recibiendo una mirada así....

A night at the theatre: La Venganza de Don Mendo.



Ayer fue un día largo, pero por la noche vino al fin mi disfrute.
Después contaré lo poco que pasó por la mañana, ahora me detendré a relatar lo que bien dice el título de la entrada: he estado en el teatro.

La obra a ver, pues La Venganza de Don Mendo, de Pedro Muñoz Seca. No espero realmente que lo conozcáis, me sorprendería si es así, de manera que acá viene un pequeño resumen, de la obra y del autor. Pedro Muñoz Seca nació en el Puerto de Santa María, Cádiz, en 1879, y a comienzos del centenario siguiente empezó a escribir teatro, especialmente el género del que es ejemplo ésta obra: la astracanada. La astracanada, o astracán, es un tipo de teatro en el que lo único que busca el autor es la risa del público, acudiendo a la satirización, el absurdo, la inverosimilitud, los juegos de palabras y la modificación del lenguaje. 

La Venganza de Don Mendo es una "caricatura de tragedia en cuatro jornadas", totalmente escrita en verso, como a mi me gusta. Adoro las rimas, los romances, las redondillas, las cuartetas y las quintillas, me gusta leer en voz baja, susurrando, como si yo fuese el Don Mendo que clama su venganza, o su adorada, que le engaña. Todo transcurre en el siglo XII, la historia es muy simple: durante una noche, el caballero Don Mendo visita a su amante Magdalena, la hija de Don Nuño, quien ha concertado la boda de ésta con Don Pero de Toro. Descubren a Mendo en el aposento de Magdalena, y finge que es un ladrón para protegerla y no delatar que le pone la cornamenta al Toro. Magdalena, que es una mujer muy... generosa con los hombres, pues acaba prefieriendo al De Toro, quedando Mendo apresado y mandado a emparedar. Consigue escapar, y entonces promete venganza contra Magdalena. Y la historia sigue, por supuesto... pero no voy a contarla entera, claro. El que quiera leerla... aquí lo tiene, en PDF:  http://www.juntadeandalucia.es/averroes/~04700442a/Mendo.pdf. 

La recomiendo encarecidamente... me encanta esa obra, la adoro. Descubrí hace años el libro en mi casa, y ya me lo he leído unas cuatro veces mínimo, la última estos dos días atrás. Se lee muy rápido, y como digo, es muy divertido. Sólo hace falta ser avispado, tener algo de conocimiento sobre literatura y saber de qué se quería reir Muñoz Seca. En cada estrofa encuentras un chiste, siempre hay algo que de un toque de humor a la escena... está muy currado, la verdad. Y bueno, la puesta en escena en sí, fue maravillosa. Actores muy buenos, entrañables, que hacían de todo. Además, como suele pasar, la obra estaba algo modernizada a corde con los nuevos tiempos. El verso era tal y como yo recordaba en el libro (salvo ciertas partes suprimidas), pero tenían toques muy suyos... como por ejemplo, cuando salió por primera vez Don Pero de Toro, empezó a sonar "Ese toro enamorado de la luna..." y los personajes, vestidos de época, se pusieron a bailar. También tocó hacerlo con "La Macarena", y con la banda sonora de Superman, entre otros. El teatro como edificio es moderno, pequeño pero suficientemente espacioso, desde todos lados se ve y se escucha fenomenal.

Lo vi anunciado en un programa de eventos del mismo teatro, que durante casi todos los fines de semana hasta Diciembre habrá actuaciones de teatro, de música y de danza, por lo que es probable que vuelva a asistir. El año pasado fui a ver un grupo que tocaba música medieval, que estuvo increíble. Cuando se lo dije a mis padres, que quería ir y que vinieran ellos, primero se mostraban reticentes... pero conseguí convencerlos de que les gustaría, y así acabó siendo. Me encanta el teatro... ¡que pena que mis padres no compartan la misma afición con tal intensidad!.

Pues nada, ya está, siento que no lo he hecho bien, pero ya lo he contado todo. Podría contar más cosas que han sucedido... pero la verdad es que no me encuentro inspirado. Algo me pasa, no sé, que no encuentro las palabras para escribir bien, como a mi me gusta. Espero que todo cambie pronto, no soporto estar así sin mi muso, haciendo posts de tan mala calidad.

Hala, me voy a dar una vuelta, aunque no sé aún con quién.


¡Un soso besazo a todos!