sábado, 7 de febrero de 2009

En el país de las maravillas.

Ayer fue un día tranquilo, normal.

Por la tarde, como es costumbre ya en todos los viernes (mala costumbre), no hice nada de nada. Me puse a intentar física, pero tenía dolor de cabeza, por lo que no me salía nada de nada y acabé frustrado. Empecé entonces a resumir filosofía... que va, no había manera, tampoco podía concentrarme, hice poco, enseguida me cansé. A las 7 y media desistí, posteé, y charlé un poco con Milú. Ella últimamente está un poco molesta... no es que esté molesta conmigo, supongo... está molesta con todo, está triste. Y es que parece ser que yo soy lo único que le hace sentirse bien... sí, lo sé... así que cuando yo no puedo estar hablando con ella, se viene abajo. Piensa que ya no somos igual de amigos que hace tres años. Son tres años... mucho tiempo para hablar solo por el msn, es difícil que siempre tenga algo que decir. No le puedo contar nada de eGeo, ni de mi futuro ni nada... y eso ella lo ha notado. Dice que su amigo ha desaparecido, que lo ha perdido demasiado tiempo, y teme hacerlo definitivamente. En realidad, el que me he perdido soy yo... he estado mucho tiempo sumido en mis cavilaciones, con mil temas que ella desconoce... y eso ha afectado al nivel de nuestras conversaciones. He estado muy distraído, escribiendo, hablando con eGeo, o con otras personas también importantes, le he dedicado más cosas a lo demás que a ella. Lo sé, y me arrepiento... pero es que no he podido evitarlo. Se creaba una situación incómoda... ella quería saber más, sentía que no era lo mismo que antes, quería que fuese como al principio, cuando yo le contaba que había tenido una riña en el instituto o mis expectativas de futuro... pero no, no podía ser así.

Waw, menudo rollazo me he marcado. Ni yo lo entiendo. Perdonadme. No hace falta que logréis sacarle significado. El caso es que le dije que en Semana Blanca nos iríamos a Toledo. Así es, lo anuncio ahora, en Semana Blanca me voy a Toledo unos días. A mí me habría gustado que fuese a Logroño, por supuesto, para ver a mi nene... pero va a ser que no. Según mi padre, es un poco precipitado por mi madre, ya que aún no lo asume del todo. En fin... habrá que seguir esperando, le dije. Me respondió que lo sentía mucho... que le dolía decirme que no. Sabe que lo estoy pasando mal. El otro día, el jueves, por la noche, le dije que me iba a la cama. "¿A hablar con eGeo?". "Pues sí...." con tono de resentimiento respondí. "Vaya... ¿qué remedio, no?". "Sí, eso mismo, qué remedio....", con una gran tristeza. Me puso la mano en la cabeza y me dijo "Pobre...". Todo ello con seriedad, con sentimiento, en la cocina fría. Lo siente por nosotros, sabe lo que estamos pasando. Por ello, espero que en verano me ayude y me deje ir a ver a eGeo, o que facilite todo para que consigamos nuestros propósitos... puesto que creo que me lo merezco. Siempre le estaremos agradecidos...

Salí después de hablar con Milú y estuve en la plaza con mi gente. Con Alicia, Martin, Rober, Chris, la chiquita lesbiana, todo fue perfecto, de no ser por el frío. Me encontré con Julián y me preguntó que qué tal. Estuvimos un rato hablando, y se fue con su BMX a hacer piruetas solo. Me llamó Sarita a las 9 y a la media hora ya estaba en su casa.

Vimos dos películas que me encantaron. La primera, una mítica, "Alicia en el país de las maravillas"... ¡cuya adaptación al cine está llevado a cabo el genial Tim Burton! Qué ganas tengo de que salga... La segunda fue una que a mi de pequeño me gustaba mucho, y de la que tenía dulces recuerdos. Me refiero a "James y el melocotón gigante", película de stop-motion... ¡de nuevo de Tim Burton! Y es que este tipo me ha llegado muy hondo... me gusta mucho, consigue expresar muchísimo con sus luces, ese ambiente que crea es impactante. Al final de la película, Sally y Sarita, apoyadas en mis hombros, se habían quedado fritas... Tuve que despertarlas suavemente. Me encantó verlas dormir, tan apaciguadas, tan monas. Pero en realidad no les veía a ellas... veía a eGeo, al momento en el que él se dormirá en mis brazos, apoyado en mi pecho. No paro de pensar en tí, mi vida... eres lo único importante por lo que merece la pena luchar. E

stos nueves meses de sufrimiento engendrarán un amor eterno...

He pasado la tarde en casa de Kitty estudiando física. Ahora, me voy al cine. Toca ver "El curioso caso de Benjamin Button". Y después, ya veré, si salgo, y con quién.

¡Un besazo a todos!

viernes, 6 de febrero de 2009

Hace fríiiioooo

Es triste, pero eso es lo único que puedo decir de estos días atrás. Que hace un frío que pela. Que desde el domingo lleva lloviendo todos los días, y esto es un sinvivir. De veras lo digo, no estoy acostumbrado a la lluvia. Me gusta, pero me hace mucho daño. Me duelen los huesos a todas horas, me entra frío en el pecho, y estoy cansado todo el tiempo. Ni yo ni la mayoría estamos acostumbrados, pues todos sentimos lo mismo. ¡Qué ganas de que llegue nuestro calor, calor tórrido de verano, calor que nos pega la piel del sudor, calor, bendito calor! Siempre dije que me gustaba el frío... pues me parece que es hora de cambiar de opinión. Soy cabezón... pero ahora noto en las carnes, frías carnes, qué es mejor :P

Una cosita que sí podría decir, y sobre lo que hablé y vi, halagado, que os preocupó, es el examen. Pues bien, lamento decir que no me salió bien. Me puso un tema que no me sabía casi nada, precisamente el de los nacionalismos, que no me enteraba de él, así que pasé y me estudié más lo otro. A ver, tampoco me salió mal... yo puse todo lo que tenía que poner... pero no lo hice del todo bien. Cuando terminó, yo que me creía más o menos satisfecho, teniendo el cuenta de que habia improvisado mucho, miré en el libro... y tendría que haber puesto muchísimas cosas más. Me arrepiento ahora de no haber estudiado esa parte como cualquier otra... y por supuesto, no le echo la culpa al momento de hablar con eGeo y contarle todo el rollazo, que el pobre (más o menos) bien me aguantó, ya que era tarde para ponerme a estudiar. De noche soy incapaz, y más si estoy muy cansado. Lo míos son las mañanas, o a media tarde. Aunque mejor se me da no estudiar nada... pero bueh. El caso es que el examen ya está hecho. No saldré muy orgulloso, pero en fin, hay que preocuparse por el siguiente. Muchas gracias a todos por los ánimos ^^.

Otra cosita de la que hablar rápidamente ha sido de un suceso sorprendente de hoy. Lola, la novia de Julián, no ha venido, así que Julián, el novio de Lola, estaba aburrido y vagabundeaba por todos lados. En un cambio de clase, le pregunté por su novia, y me dijo que estaba muy mala, y que la echaba de menos. Entonces él me preguntó, ante mi asombro, sobre eGeo, sobre cómo iba lo nuestro, nuestros planes y tal. Le conté un poco, y él me dijo que tenía que ser un poco duro tener una persona tan lejos, que no me podía entender pero que lo imaginaba. Se lo aseguré con creces... lo es, lo es mucho. Pero merecerá la pena. Me sorprendió mucho que se interesase en saberlo porque yo nunca había hablado de eGeo con él... tal vez con Lola hace mucho tiempo, cuando empezó a ocurrir todo, y él estuviese delante. El caso es que me agradó mucho. Él es una persona muy especial, muy interesante, también distinto a los demás, al mismo nivel que Paco. Es una sorpresa ver que algo le importa a él lo que pase.... y que sin embargo, cuando le dije a Kitty que llevaba 4 meses saliendo con eGeo, sólo supo decirme que en dos meses hacía un año con su Andrés, y que se irían a nosequé lugar... ¿Os parece justo?

A mí no...

¡Y ya, he de irme! He quedado, esta noche iré a casa de Sarita a ver una peli con ella y Sally. ¡Sesión Disney, oh, sí!

Un besazo a todos ^^

miércoles, 4 de febrero de 2009

Momentos de paz

Llevo unos días frenéticos. No paro, no paro en nada. Desde el lunes estudio cada tarde completa Historia, hoy ya he acabado. Me sé de pe a pa toda la Restauración, su sistema canovista, y la independencia de las colonias hispanas de América. Bueno... quien dice toda la tarde, dice desde las cinco, pues antes me suelo dar un garbeo por aquí, y si puedo, escribo. Ahora aprovecho antes de cenar, mientras mis padres hablan. Creo que llevo bien el examen, mañana se verá. Lo malo... que es una composición histórica, que se me dan de culo, sinceramente. Por culpa del profesor, por culpa de mi escaso conocimiento o por culpa de mi pésima habilidad con el bolígrafo, el caso es que del 7 nunca he pasado. Deseadme suerte, y sobre todo, inspiración.

Ya, al fin, he acabado. Ahora estoy tranquilo, pero "imperactivo", como dice Rober, el rubito gay que tanto me ilusionó en verano. ¡Era el primero que conocía de Fuengirola! Ahora me llevo muy bien con él, tengo un buen rollo increíble, en general con todo el grupo. Es fantástico estar con ellos. Me he acostumbrado totalmente a su forma de ser, a sus personalidades, a la manera de actuar y de tomarse las cosas, aunque la principio me sorprendiese. Tanto me he acostumbrado, que ahora en clase me siento muy apartado. Con eso quiero decir, que me deposito en un asiento muy lejano, de alguna manera, aunque esté donde siempre, estoy en mi mundo. No hablo con casi nadie, sólo con mi compañera de mesa, una chica maravillosa y divertida a la que le quiero contar lo mío, y con Paco, sobre música y otros temas que nos interesan. Con Kitty la relación está muy fría, no hay apenas relación ya. Ni le he contado que ayer cumplí el tercio de año con mi niño. No se lo he contado porque le conozco y pasará de mí. Con Lea la cosa tampoco va, y es que lleva una semana más faltando, aunque a veces viene, en clases puntuales, porque le da la gana. A ella también se lo he dicho, y me ha respondido que qué bien. El único que ha sido bueno es Alex, que al contárselo me felicitó inmediatamente, y me aseguró que se alegraba por mí. Yo siempre les felicito a ellas cuando me dicen cuántos meses llevan juntos... ¿por qué ellas no hacen nunca eso conmigo? Es como si yo no tuviera novio para ellas... como si no entendiesen lo importante que es él para mí... como si no supiesen lo que he pasado y todo lo que he sufrido... como si yo no existiese para ellas. Con Kitty tengo pendiente una conversación algún día de éstos, cuando me dé la picá. Quiero que sepa que hace cosas que me molestan, que no es nada justa. Y saber yo si me tengo que seguir preocupando por sus cosas, o estoy malgastando el tiempo.

Después de la parrafada quejica, volvamos al tema. Acabo de ducharme, después de cenar, y estoy como unas pascuas. He pasado un día genial, y eso que no he hecho gran cosa, he pasado 4 horas encerrado en mi cuarto con mis resúmenes delante. Lo bueno de hoy ha sido lo que teníamos planeado Sarita, Sally y yo. Después de las clases (aclaro que ellas dos están en otro instituto diferente), hemos quedado en un Burguer King para comer juntos y charlar un rato. En su origen, el plan se concibió para hablar del disfraz que me pondré el viernes 13, en una fiesta de superhéroes que ha organizado una amiga (la inglesita que conocí en La Viñuela el verano pasado (Para el que quiera urgar en mi pasado, mira aquí, aquí, aquí y aquí)). Al final, del disfraz poco hablamos, como era lógico, pues yo me centré -me preguntaron- en mi historia con eGeo, las últimas novedades, el futuro, y los problemas que pudieran surgir y cómo sortearlos. Lo hemos pasado muy bien, hacía mucho que no lo pasaba tan bien con ellas dos. Por un momento hemos vuelto al verano, cuando cada dos por tres quedábamos, para ir a Málaga, ir a la playa, a casa de Sarita, o a hacer lo que fuese, con tal de estar juntos. Son unas chicas geniales. Hoy estoy piropeador, pero es que lo siento así. Me encantan. Estoy asombrado con todos. Y ésto es porque yo antes nunca había tenido amigas, es ahora la primera vez en que siento que me quieren de verdad, que estoy totalmente a gusto con otros chicos y chicas de mi edad.

Pero se acabó lo que se daba. A las 4 y media ya estábamos en nuestra casita, empapados por la lluvia que comenzaba a caer. Desde el domingo llueve muchísimo. Intermitentemente, pero durante largo rato, y bien fuerte. Es la primera semana que llueve tanto en este invierno, y no soy el único que lo dice. Que llueva aquí es algo raro, más si lo hace durante todo el día.

Ahora, un regalito. Me lo ha enseñado mi hermana, y la verdad es que no está nada mal. Es muy divertido. Requiere rapidez lectora, también de traducción, y un nivel de inglés medio. Y sentido del humor ^^.




¡Espero que os guste!

¡¡Un besazo a todos!! ^^

¡¡¡¡Y rezad esta noche por que me salga bien el examen!!!!

martes, 3 de febrero de 2009

Los 120 días de... FELICIDAD


Hoy. A esta hora precisa estaba terminándome un sandwich de jamón y queso, pedido directamente desde la habitación del hotel. Del precioso hotel, de la hermosa ciudad, en la que me reuniría con un fantástico chico. Estaba nervioso, diminutas hormigas corrían por mis entrañas, y a la vez mil elefantes percutían en mi corazón. Iba a conocer al chico de mi vida. Por allí estaba, ese móvil que tanto había sonado y tanto sonaría, lo hacía una vez más para avisarme que estaba preparado. La sensación es indescriptible. Se me inundan los ojos al recordarlo. A orillas del río Ebro, nunca imaginé que sería allí, a las 11 y 35 minutos de la noche, otros labios se acercaban decididos a besar los míos. Y yo no oponía resistencia, yo me acercaba más a mi destino, lo necesitaba. Era el maná de vida que me iba a proporcionar fuerzas, que iba a subsanar todas las heridas de mi vida anterior. Porque sí, ya podía considerar un antes y después. Antes de eGeo y Después de eGeo. Sin duda, me ha cambiado la vida totalmente.

Ahora son 4 meses, dentro de 30 días serán cinco, pronto haremos el medio año, y cuando no nos demos cuenta, será verano. Iré a verlo a Logroño si me es posible, o me visitará el a mí, hasta que llegue el día de dicha. Se quedará en Fuengirola unos días, organizaremos papeleo, y nos mudaremos a la Ciudad G. Queda aún mucho por planificar, sí, pero lo importante está dado, al menos podemos tantear con seguridad el terreno del futuro. Un futuro que quiero, que deseo, que sé que voy a pasar con él. Poder pasear juntos por esa preciosa ciudad, agarrarnos de la mano, desayunar churros, jugar con el futuro segundo felino de nuestra casa... y tener eso, NUESTRA CASA. De eGeo y de Gato. Hacer nuestra propia república independiente, poner nuestras reglas, y vivir.  VIVIR

Lo único que puedo pedir es que salga todo bien. Si todo fuera tan fácil y hubiera algún dios al que rezarle para que se cumpliesen nuestros anhelos, le rogaría que todo continuase como está. Que el destino no me hiciese ninguna mala jugada, bastante ha jugado ya conmigo. Sí, ahora me vuelvo egoísta, y hablo de mí. De que lo necesito, me merezco ser feliz, por encima de todas las cosas. ¡Y qué suerte ha tenido eGeo, que le ha tocado en la rifa, y yo he decidido ser feliz a su lado, por lo que él también lo será! Necesito ser un poco caprichoso con todo, que me regalen los oídos y el alma, que estén atento a mí, es una forma de resarcirme, de recuperar todo aquello que entregué sumiso. eGeo sabe hacerlo, y espero que siga así. Es una persona maravillosa.

Mi vida, 120 días. Aquellos que en la referencia del título habían pasado haciendo el "amor" de cualquier manera, nosotros también lo hemos hecho, a nuestra manera. Hablando cada día por teléfono. Ciento sesenta y cinco horas susurradas entre las sábanas, habladas sin miedo por la calle, lloradas de tristezas, exclamadas de alegría. Y no hemos dejado de hacer el amor ni un minuto de todos ellos. Un amor de verdad, puro, que nunca imaginé. Antes creí sentirlo...  no, ahora sé lo que es amor. Con una pareja estable, sé lo que es ya la seguridad, la tranquilidad de que continuará, aunque no la monotonía: nunca ha existido, ni existirá. Sólo falta una cosa, lo que ya sabéis. Y lo que conseguiré si seguimos así.

Puedo haber perdido algunas cosas en estos cuatro meses, como tiempo, pues es casi una semana hablando, pero no me arrepiento de nada. Muchas cosas más he ganado. Hemos avanzado muchísimo como pareja, mucho, y aunque aún quedan cosas por hacer, cada vez es menos. Cuando sea verano, estaremos lo suficientemente preparados. A ver lo que nos depara el futuro.

Un besazo a todos.

Y uno más fuerte, que le daré ahora por teléfono.

Te quiero. 

Ni más.... ni menos.

PD: Espero no haber sido excesivamente cursi/ñoño... :P

domingo, 1 de febrero de 2009

Llueve


Hoy no ha parado de llover en todo el día. La nube perversa nos ha seguido durante todo el día, desde la casa de mis abuelos en Palma del Río hasta Fuengirola. Ni un segundo han dejado las gotas de percutir sobre el suelo, el metal, las maderas, o la tierra ya empapada. Gotas suicidas... lo que me recuerda a...

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.   
Julio Cortázar
Me gusta ese texto de ese buen hombre. Como me gustan los días de lluvia... menos cuando son oscuros. Cuando la cantidad de nubes en el cielo lo cubre totalmente y no nos deja ni percibir el leve resplandor del sol a través de todas sus partículas suspendidas, huyo aterrorizado, y hago lo peor que puedo hacer. Encerrarme en mí. Pensar. Está visto que no es bueno pensar, y menos en un día sin luz. Pensar que todo va mal, que estoy en un callejón sin salida, que el futuro no se divisa como el supuesto astro rey, que no se sabe si está o nos ha abandonado. Ahora me entra miedo, mucho miedo, por mil cosas que están pero no las veo. Un escalofrío recorre mis piernas hacia arriba, puede ser por la vibración del ventilador del ordenador, de este ordenador que me permite abrirme a vosotros, y a mí mismo. Y que me deja escribir tonterías sin ton ni son, porque sí y porque no, sin saber qué estoy haciendo.

La nube ya nos empezó a seguir este viernes pasado. Salí con Alicia (¡ex-Lara, recordad, apreciados lectores!) y otra chica, lesbiana, pequeñita, muy graciosa. No tenía ganas de hablar, así que escuché atento los problemas de esta chica divertida y curiosa, mu salá, como las que suele haber por aquí, que pa algo esto es Andalucía. Aprendí de ella mucho y le cogí un poquito más de cariño, algo fácil en una persona como ella. Mientras estábamos sentados en la terraza de un local, empezaron esas gotitas suicidas a inmolarse contra nosotros. Ese leve golpeteo en la chaqueta que repentinamente se convirtió en un torrencial furioso, haciéndonos esconder en diversos portales, y obligándonos a ponernos en la cabeza las palestinas como ridículos borrachos. Llegué a casa a las 1 y media con los zapatos chorreando, el pantalón más oscuro de lo normal y el susodicho pañuelo con el triple de peso. La noche se calmó y su cielo resplandeció luminoso cuando oí la voz de eGeo.

Ahora estoy triste. No soy una persona feliz. Tenía mil temas preparados de los que hablar, en el viaje de vuelta quería contaros todas las cosas que se me habían pasado por la cabeza en estos dos días. En cierto momento, se han esfumado, y no han vuelto. Sé que volverán, junto con mis ganas de sonreír, cuando llame a eGeo. Cuando pueda sentirme más cerca de él. Ahora me siento lejos, y desdichado, mucho. En esta última semana, me ha costado horrores controlarme, podía echarme a llorar desconsoladamente en cualquier momento, y todo es por lo mismo. Porque es muy triste tener que hablar cada día por el teléfono una hora para que todo sea soportable. Es lo único que tengo, no me he de quejar, lo sé. Porque si no tuviese eso, si no estuviese mi niño ahí, nada sería soportable. Habría sucumbido ya, o sucumbiría dentro de poco, muy poco. Tengo miedo... porque no confío en mi suerte, ni en mi destino. Debería, pero no, a lo largo de mi vida, todo me ha salido mal. ¿Por qué debería cambiar? Y ahora, necesito, más que nunca, que alguien me grite al oído que sí, que esto va a cambiar, que de verdad voy a ser afortunado en mi vida... pero sólo me lo creeré cuando note en mi oído el aliento de ese grito.

Te quiero, eGeo. Lloro (sin lágrimas) de amor por ti.

Un besazo a todos.

viernes, 30 de enero de 2009

Decent days and nights

Últimamente no sé qué me pasa, que tengo una obsesión irrefrenable en poner a cada post el título de una canción o algo relacionado con algún tema que me haya marcado. Ahora toca uno de The Futurehead, un grupo de indie rock. ¡Me he hecho una cuenta en Last.FM y estoy descubriendo muchos grupos nuevos, y redescubriendo a tantos otros! Ya, al fin, empiezan the decent days and nights.

Hoy me he levantado a las 10. Anoche no pude hablar con eGeo, el dolor era insoportable, no podía ni comer casi, así que me acosté muy pronto, a las 12 ya había conciliado el sueño. ¡Hacía tanto que no dormía 10 horas seguidas! Diez horas que me han sabido a gloria, me han repuesto totalmente. Me duele un poco aún la lengua, pero no se puede comparar este leve malestar con el estallido de dolor que sufría. Como una rosa he desayunado en el salón con mi hermana y mi madre. Mi hermana también se había quedado en casa porque está un poco mala... aunque sinceramente, creo que tiene un poco de "cuentitis", ya que por las mañanas no va a clase, pero por las tardes no va a casa, se pasa todo el día fuera. Bueh, yo también... pero es que yo, además, tengo una carga emocional tremenda. Ella es feliz con sus amigas leales, con su novio tangible y con sus notas perfectas. Yo como mucho, puedo tener próximamente notas perfectas, porque lo del novio, es como si fuese un término extraño, un ente etéreo que siempre está ahí. Aun así, aunque muchas personas piensen que eso no es considerarlo tener novio, me gusta utilizar esa palabra y me siento orgulloso de ello. Tengo novio. Qué bonito suena. Hace meses no lo habría pensado... pero ya ves, dentro de nada, llevaremos 4 meses juntos oficialmente... y medio año en realidad, porque en Agosto es cuando todo ya floreció, y en nuestros corazones surgieron las raíces de este amor tan fuerte que hoy nos une tanto. Te amo, eGeo.

Hoy es un día decente. No es el mejor día de mi vida, pero es mejor que el de ayer, al menos. En clase no hemos hecho nada, después de llegar en el recreo y hablar un poquito con mi niño, de tranquilizarlo y de intentar darle ánimos, he hecho el examen de dibujo. No me ha salido nada mal, si decimos que uno de los ejercicios no lo pude hacer, al igual que ninguno otro de la clase, pues hasta la profesora terminó pidiéndonos perdón por su dificultad. Después de eso, han soportado durante dos horas una conferencia sobre la situación en Palestina y su guerra con Israel, o mejor dicho, la guerra que Israel mantiene con Palestina. Digo que la han soportado, porque a los demás les pareció soporífera, mientras que a mí me ha apasionado. No sabía mucho de ese tema, sinceramente, poco entendía de lo que decían en las noticias. Ahora veo ya todo un poco más claro y soy consciente de la enorme barbaridad que se está llevando a cabo en esa parte del mundo. El anciano palestino que nos dio la conferencia, presidente de cierta organización para la paz de su pueblo, al menos, parecía muy afectado, y consiguió transmitirnos ese dolor que sentía, esa compasión por toda la gente que sufría y que moría diariamente sin razón alguna. Me gustó, sin duda, su forma de hablar, muy sabia.

La tarde ha transcurrido con normalidad. Mañana me iré a casa de mis abuelos en Córdoba. No tengo ganas... pero habré de ir. Hace más de un mes que no voy... y creo que me sentirá bien cambiar de aires. Tomarme un respiro. Pensar. O dejar de pensar...

¡¡Un besazo a todos!!

jueves, 29 de enero de 2009

Día de perros


Hoy he tenido un día de perros, de perros perrísimos, enfurruñados, sucios, de esos con pulgas y el pelo pegajoso, que les huele el aliento a rata muerta y que no paran de molestar. Tengo pocos días así, pero en los que son así, no me aguanto ni yo.

Voy a hacer una pequeña enumeración de todas las cosas que hoy han salido mal.

  1. Me he levantado tarde. Eso es lo normal en mí, de no ser que esta vez ha sido así porque anoche dormí intermitentemente. Me dolía horrores la boca. Y es que, aunque no lo haya dicho aquí, desde el lunes tengo una molesta llaga en la lengua, muy atrás, cerca de las muelas. Al rozar un poco, ya me duele bastante, imaginad cuando me he levantado esta mañana con la boca seca y he ido a beber. El dolor ha sido insoportable.

  2. He decidido, ya que empezaba mal el día, hacer lo posible por cambiarlo. Y algo que me ayuda mucho a motivarme es ponerme ropa que me gusta, bonita, que me siente bien. Me he puesto mis zapatillas blancas, mi pantalón pitillo, mi camiseta de Desigual, mi jersey negro y mi chaqueta de cuero, monísimo había quedado. Hasta que, lavándome (dolorosamente) los dientes, se me ha caído pasta en mi queridísima camiseta. La he limpiado y listo, como nueva... hasta que en clase, a 2ª hora, volvió a salir el manchurrón blanco.

  3. Se me ha perdido el libro de lengua. Me he perdido parte de las explicaciones de Juan Ramón Jiménez, autor que me encanta, parte de literatura que adoro. No lo encuentro por ningún lado. Y dentro de muy poco tenemos examen de varios temas.

  4. También ha desaparecido mi mp4. El de Samsung, el que tenía toda mi música clásica y más personal, algunas fotos, y algunos poemas que me gustaban. Ahora no tengo nada de ello, y lo echo de menos. Quería mucho a mi mp4. Me costó 100 euros hace aproximadamente un año. Era precioso.

  5. El misterio de las desapariciones continúa, ya que ahora lo ha hecho mi pen drive. Un precioso aparatito muy muy muy pequeño, más pequeño que una moneda de un euro. Estaba sujeto fuertemente a la cadenita, que colgaba de mis llaves... pues ahora la cadena está rota, y el mini pen, lost como los de la isla. Creo que no tenía nada importante... quizás unas fotos de un cumpleaños de una amiga, aunque creo que las borré. Es una pena, me costó 15 euros, aunque lo adquirí hace tan poco que no llegamos a intimar mucho.

  6. Una de las cosas más importantes: que anoche no pude hablar bien con mi niño. Debido a un complot de Vodafone, nos cortó la llamada a la media hora. Nos llamamos más veces, pero enseguida se perdía la cobertura, no conseguimos hablar más de un minuto. Me logró llamar desde su otro móvil y pudimos despedirnos. Fue muy triste.

  7. Esta mañana he ido al dentista, porque mi madre estaba empeñada en que me mirase lo mío en la lengua. Resulta ser que era solo un mordisquito, que se ha infectado al rozar tanto con la lengua del juicio, que ha crecido mal. Ha cultivado mucho gérmen y lo ha empeorado todo. Dice (desgraciadamente para mí) que tengo que sacarme todas las muelas del juicio, que las tengo muy salidas, menos una, en la que será muy difícil la extracción. Ahora estoy con el miedo en el cuerpo, porque le tengo verdadero pánico a los dentistas y a los médicos (perdóname, medicuchillo, pero es así). Espero que sea tarde, no quiero sufrir todavía.
Todas estas circunstancias han hecho que hoy, a las 10 de la mañana, desista de todo. En clase estaba irritante, todo me molestaba, y no quería hablar con nadie. Una cara sombría se mostraba al mundo, la cual percibió la profesora de Literatura, que me preguntó si me pasaba algo. "Un mal día, simplemente", intenté ser amable con ella. Cuando no podía más llamé a mi madre y en la media hora siguiente me recogió de clase. Le he dicho que me encontraba muy mal, y que necesitaba estar en casa. Antes hemos ido al dentista, que está muy cerca de mi piso, y me ha dado la fatídica noticia. He pasado el día aquí haciendo resúmenes de historia, estudiando algo de dibujo, ya que mañana tengo el examen, y haciendo una historia para las clases de inglés.

Esta mañana estaba muy triste en clase. Estaba desesperado. Me dolía la cabeza, la garganta y la boca, me picaban los ojos, y me sentía desdichado al haberme manchado la camiseta. Pero sobre todo, me puse realmente triste cuando Kitty me dijo que se iría con su novio un fin de semana a Cádiz, si todo salía bien. Los dos solos, en los carnavales. La cosa empeoró esta tarde cuando mis padres me dijeron sus planes de irse juntos un fin de semana por San Valentín. Veo perfectamente cómo será ese fin de semana. Mis padres por ahí, y mi hermana saliendo todo el día, yéndose a cenar y a comer con su novio, y yo mientras aburrido, teniendo en la mano lo único que puedo tener. Un puto terminal de telefonía móvil. Esto me cabrea muchísimo... que lo único que me una a la persona a la que amo sea un teléfono. Es desesperante. Y muy, muy triste.

Menos mal que el día ya acaba. Ahora solo queda una hora y media de inglés, eso sí, sin apenas abrir la boca, me duele aún mucho. Lo siento por tí, eGeo, amor mío, pues esta noche me parece que no podré hablar toda una hora. Necesito descansar, recuperarme de la boca, y esperar a llegue un día mejor.

¡¡Un besazo a todos!!

PD: Adoro este cuadro de Goya... Perro semihundido en la arena.