miércoles, 4 de febrero de 2009

Momentos de paz

Llevo unos días frenéticos. No paro, no paro en nada. Desde el lunes estudio cada tarde completa Historia, hoy ya he acabado. Me sé de pe a pa toda la Restauración, su sistema canovista, y la independencia de las colonias hispanas de América. Bueno... quien dice toda la tarde, dice desde las cinco, pues antes me suelo dar un garbeo por aquí, y si puedo, escribo. Ahora aprovecho antes de cenar, mientras mis padres hablan. Creo que llevo bien el examen, mañana se verá. Lo malo... que es una composición histórica, que se me dan de culo, sinceramente. Por culpa del profesor, por culpa de mi escaso conocimiento o por culpa de mi pésima habilidad con el bolígrafo, el caso es que del 7 nunca he pasado. Deseadme suerte, y sobre todo, inspiración.

Ya, al fin, he acabado. Ahora estoy tranquilo, pero "imperactivo", como dice Rober, el rubito gay que tanto me ilusionó en verano. ¡Era el primero que conocía de Fuengirola! Ahora me llevo muy bien con él, tengo un buen rollo increíble, en general con todo el grupo. Es fantástico estar con ellos. Me he acostumbrado totalmente a su forma de ser, a sus personalidades, a la manera de actuar y de tomarse las cosas, aunque la principio me sorprendiese. Tanto me he acostumbrado, que ahora en clase me siento muy apartado. Con eso quiero decir, que me deposito en un asiento muy lejano, de alguna manera, aunque esté donde siempre, estoy en mi mundo. No hablo con casi nadie, sólo con mi compañera de mesa, una chica maravillosa y divertida a la que le quiero contar lo mío, y con Paco, sobre música y otros temas que nos interesan. Con Kitty la relación está muy fría, no hay apenas relación ya. Ni le he contado que ayer cumplí el tercio de año con mi niño. No se lo he contado porque le conozco y pasará de mí. Con Lea la cosa tampoco va, y es que lleva una semana más faltando, aunque a veces viene, en clases puntuales, porque le da la gana. A ella también se lo he dicho, y me ha respondido que qué bien. El único que ha sido bueno es Alex, que al contárselo me felicitó inmediatamente, y me aseguró que se alegraba por mí. Yo siempre les felicito a ellas cuando me dicen cuántos meses llevan juntos... ¿por qué ellas no hacen nunca eso conmigo? Es como si yo no tuviera novio para ellas... como si no entendiesen lo importante que es él para mí... como si no supiesen lo que he pasado y todo lo que he sufrido... como si yo no existiese para ellas. Con Kitty tengo pendiente una conversación algún día de éstos, cuando me dé la picá. Quiero que sepa que hace cosas que me molestan, que no es nada justa. Y saber yo si me tengo que seguir preocupando por sus cosas, o estoy malgastando el tiempo.

Después de la parrafada quejica, volvamos al tema. Acabo de ducharme, después de cenar, y estoy como unas pascuas. He pasado un día genial, y eso que no he hecho gran cosa, he pasado 4 horas encerrado en mi cuarto con mis resúmenes delante. Lo bueno de hoy ha sido lo que teníamos planeado Sarita, Sally y yo. Después de las clases (aclaro que ellas dos están en otro instituto diferente), hemos quedado en un Burguer King para comer juntos y charlar un rato. En su origen, el plan se concibió para hablar del disfraz que me pondré el viernes 13, en una fiesta de superhéroes que ha organizado una amiga (la inglesita que conocí en La Viñuela el verano pasado (Para el que quiera urgar en mi pasado, mira aquí, aquí, aquí y aquí)). Al final, del disfraz poco hablamos, como era lógico, pues yo me centré -me preguntaron- en mi historia con eGeo, las últimas novedades, el futuro, y los problemas que pudieran surgir y cómo sortearlos. Lo hemos pasado muy bien, hacía mucho que no lo pasaba tan bien con ellas dos. Por un momento hemos vuelto al verano, cuando cada dos por tres quedábamos, para ir a Málaga, ir a la playa, a casa de Sarita, o a hacer lo que fuese, con tal de estar juntos. Son unas chicas geniales. Hoy estoy piropeador, pero es que lo siento así. Me encantan. Estoy asombrado con todos. Y ésto es porque yo antes nunca había tenido amigas, es ahora la primera vez en que siento que me quieren de verdad, que estoy totalmente a gusto con otros chicos y chicas de mi edad.

Pero se acabó lo que se daba. A las 4 y media ya estábamos en nuestra casita, empapados por la lluvia que comenzaba a caer. Desde el domingo llueve muchísimo. Intermitentemente, pero durante largo rato, y bien fuerte. Es la primera semana que llueve tanto en este invierno, y no soy el único que lo dice. Que llueva aquí es algo raro, más si lo hace durante todo el día.

Ahora, un regalito. Me lo ha enseñado mi hermana, y la verdad es que no está nada mal. Es muy divertido. Requiere rapidez lectora, también de traducción, y un nivel de inglés medio. Y sentido del humor ^^.




¡Espero que os guste!

¡¡Un besazo a todos!! ^^

¡¡¡¡Y rezad esta noche por que me salga bien el examen!!!!

martes, 3 de febrero de 2009

Los 120 días de... FELICIDAD


Hoy. A esta hora precisa estaba terminándome un sandwich de jamón y queso, pedido directamente desde la habitación del hotel. Del precioso hotel, de la hermosa ciudad, en la que me reuniría con un fantástico chico. Estaba nervioso, diminutas hormigas corrían por mis entrañas, y a la vez mil elefantes percutían en mi corazón. Iba a conocer al chico de mi vida. Por allí estaba, ese móvil que tanto había sonado y tanto sonaría, lo hacía una vez más para avisarme que estaba preparado. La sensación es indescriptible. Se me inundan los ojos al recordarlo. A orillas del río Ebro, nunca imaginé que sería allí, a las 11 y 35 minutos de la noche, otros labios se acercaban decididos a besar los míos. Y yo no oponía resistencia, yo me acercaba más a mi destino, lo necesitaba. Era el maná de vida que me iba a proporcionar fuerzas, que iba a subsanar todas las heridas de mi vida anterior. Porque sí, ya podía considerar un antes y después. Antes de eGeo y Después de eGeo. Sin duda, me ha cambiado la vida totalmente.

Ahora son 4 meses, dentro de 30 días serán cinco, pronto haremos el medio año, y cuando no nos demos cuenta, será verano. Iré a verlo a Logroño si me es posible, o me visitará el a mí, hasta que llegue el día de dicha. Se quedará en Fuengirola unos días, organizaremos papeleo, y nos mudaremos a la Ciudad G. Queda aún mucho por planificar, sí, pero lo importante está dado, al menos podemos tantear con seguridad el terreno del futuro. Un futuro que quiero, que deseo, que sé que voy a pasar con él. Poder pasear juntos por esa preciosa ciudad, agarrarnos de la mano, desayunar churros, jugar con el futuro segundo felino de nuestra casa... y tener eso, NUESTRA CASA. De eGeo y de Gato. Hacer nuestra propia república independiente, poner nuestras reglas, y vivir.  VIVIR

Lo único que puedo pedir es que salga todo bien. Si todo fuera tan fácil y hubiera algún dios al que rezarle para que se cumpliesen nuestros anhelos, le rogaría que todo continuase como está. Que el destino no me hiciese ninguna mala jugada, bastante ha jugado ya conmigo. Sí, ahora me vuelvo egoísta, y hablo de mí. De que lo necesito, me merezco ser feliz, por encima de todas las cosas. ¡Y qué suerte ha tenido eGeo, que le ha tocado en la rifa, y yo he decidido ser feliz a su lado, por lo que él también lo será! Necesito ser un poco caprichoso con todo, que me regalen los oídos y el alma, que estén atento a mí, es una forma de resarcirme, de recuperar todo aquello que entregué sumiso. eGeo sabe hacerlo, y espero que siga así. Es una persona maravillosa.

Mi vida, 120 días. Aquellos que en la referencia del título habían pasado haciendo el "amor" de cualquier manera, nosotros también lo hemos hecho, a nuestra manera. Hablando cada día por teléfono. Ciento sesenta y cinco horas susurradas entre las sábanas, habladas sin miedo por la calle, lloradas de tristezas, exclamadas de alegría. Y no hemos dejado de hacer el amor ni un minuto de todos ellos. Un amor de verdad, puro, que nunca imaginé. Antes creí sentirlo...  no, ahora sé lo que es amor. Con una pareja estable, sé lo que es ya la seguridad, la tranquilidad de que continuará, aunque no la monotonía: nunca ha existido, ni existirá. Sólo falta una cosa, lo que ya sabéis. Y lo que conseguiré si seguimos así.

Puedo haber perdido algunas cosas en estos cuatro meses, como tiempo, pues es casi una semana hablando, pero no me arrepiento de nada. Muchas cosas más he ganado. Hemos avanzado muchísimo como pareja, mucho, y aunque aún quedan cosas por hacer, cada vez es menos. Cuando sea verano, estaremos lo suficientemente preparados. A ver lo que nos depara el futuro.

Un besazo a todos.

Y uno más fuerte, que le daré ahora por teléfono.

Te quiero. 

Ni más.... ni menos.

PD: Espero no haber sido excesivamente cursi/ñoño... :P

domingo, 1 de febrero de 2009

Llueve


Hoy no ha parado de llover en todo el día. La nube perversa nos ha seguido durante todo el día, desde la casa de mis abuelos en Palma del Río hasta Fuengirola. Ni un segundo han dejado las gotas de percutir sobre el suelo, el metal, las maderas, o la tierra ya empapada. Gotas suicidas... lo que me recuerda a...

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.   
Julio Cortázar
Me gusta ese texto de ese buen hombre. Como me gustan los días de lluvia... menos cuando son oscuros. Cuando la cantidad de nubes en el cielo lo cubre totalmente y no nos deja ni percibir el leve resplandor del sol a través de todas sus partículas suspendidas, huyo aterrorizado, y hago lo peor que puedo hacer. Encerrarme en mí. Pensar. Está visto que no es bueno pensar, y menos en un día sin luz. Pensar que todo va mal, que estoy en un callejón sin salida, que el futuro no se divisa como el supuesto astro rey, que no se sabe si está o nos ha abandonado. Ahora me entra miedo, mucho miedo, por mil cosas que están pero no las veo. Un escalofrío recorre mis piernas hacia arriba, puede ser por la vibración del ventilador del ordenador, de este ordenador que me permite abrirme a vosotros, y a mí mismo. Y que me deja escribir tonterías sin ton ni son, porque sí y porque no, sin saber qué estoy haciendo.

La nube ya nos empezó a seguir este viernes pasado. Salí con Alicia (¡ex-Lara, recordad, apreciados lectores!) y otra chica, lesbiana, pequeñita, muy graciosa. No tenía ganas de hablar, así que escuché atento los problemas de esta chica divertida y curiosa, mu salá, como las que suele haber por aquí, que pa algo esto es Andalucía. Aprendí de ella mucho y le cogí un poquito más de cariño, algo fácil en una persona como ella. Mientras estábamos sentados en la terraza de un local, empezaron esas gotitas suicidas a inmolarse contra nosotros. Ese leve golpeteo en la chaqueta que repentinamente se convirtió en un torrencial furioso, haciéndonos esconder en diversos portales, y obligándonos a ponernos en la cabeza las palestinas como ridículos borrachos. Llegué a casa a las 1 y media con los zapatos chorreando, el pantalón más oscuro de lo normal y el susodicho pañuelo con el triple de peso. La noche se calmó y su cielo resplandeció luminoso cuando oí la voz de eGeo.

Ahora estoy triste. No soy una persona feliz. Tenía mil temas preparados de los que hablar, en el viaje de vuelta quería contaros todas las cosas que se me habían pasado por la cabeza en estos dos días. En cierto momento, se han esfumado, y no han vuelto. Sé que volverán, junto con mis ganas de sonreír, cuando llame a eGeo. Cuando pueda sentirme más cerca de él. Ahora me siento lejos, y desdichado, mucho. En esta última semana, me ha costado horrores controlarme, podía echarme a llorar desconsoladamente en cualquier momento, y todo es por lo mismo. Porque es muy triste tener que hablar cada día por el teléfono una hora para que todo sea soportable. Es lo único que tengo, no me he de quejar, lo sé. Porque si no tuviese eso, si no estuviese mi niño ahí, nada sería soportable. Habría sucumbido ya, o sucumbiría dentro de poco, muy poco. Tengo miedo... porque no confío en mi suerte, ni en mi destino. Debería, pero no, a lo largo de mi vida, todo me ha salido mal. ¿Por qué debería cambiar? Y ahora, necesito, más que nunca, que alguien me grite al oído que sí, que esto va a cambiar, que de verdad voy a ser afortunado en mi vida... pero sólo me lo creeré cuando note en mi oído el aliento de ese grito.

Te quiero, eGeo. Lloro (sin lágrimas) de amor por ti.

Un besazo a todos.

viernes, 30 de enero de 2009

Decent days and nights

Últimamente no sé qué me pasa, que tengo una obsesión irrefrenable en poner a cada post el título de una canción o algo relacionado con algún tema que me haya marcado. Ahora toca uno de The Futurehead, un grupo de indie rock. ¡Me he hecho una cuenta en Last.FM y estoy descubriendo muchos grupos nuevos, y redescubriendo a tantos otros! Ya, al fin, empiezan the decent days and nights.

Hoy me he levantado a las 10. Anoche no pude hablar con eGeo, el dolor era insoportable, no podía ni comer casi, así que me acosté muy pronto, a las 12 ya había conciliado el sueño. ¡Hacía tanto que no dormía 10 horas seguidas! Diez horas que me han sabido a gloria, me han repuesto totalmente. Me duele un poco aún la lengua, pero no se puede comparar este leve malestar con el estallido de dolor que sufría. Como una rosa he desayunado en el salón con mi hermana y mi madre. Mi hermana también se había quedado en casa porque está un poco mala... aunque sinceramente, creo que tiene un poco de "cuentitis", ya que por las mañanas no va a clase, pero por las tardes no va a casa, se pasa todo el día fuera. Bueh, yo también... pero es que yo, además, tengo una carga emocional tremenda. Ella es feliz con sus amigas leales, con su novio tangible y con sus notas perfectas. Yo como mucho, puedo tener próximamente notas perfectas, porque lo del novio, es como si fuese un término extraño, un ente etéreo que siempre está ahí. Aun así, aunque muchas personas piensen que eso no es considerarlo tener novio, me gusta utilizar esa palabra y me siento orgulloso de ello. Tengo novio. Qué bonito suena. Hace meses no lo habría pensado... pero ya ves, dentro de nada, llevaremos 4 meses juntos oficialmente... y medio año en realidad, porque en Agosto es cuando todo ya floreció, y en nuestros corazones surgieron las raíces de este amor tan fuerte que hoy nos une tanto. Te amo, eGeo.

Hoy es un día decente. No es el mejor día de mi vida, pero es mejor que el de ayer, al menos. En clase no hemos hecho nada, después de llegar en el recreo y hablar un poquito con mi niño, de tranquilizarlo y de intentar darle ánimos, he hecho el examen de dibujo. No me ha salido nada mal, si decimos que uno de los ejercicios no lo pude hacer, al igual que ninguno otro de la clase, pues hasta la profesora terminó pidiéndonos perdón por su dificultad. Después de eso, han soportado durante dos horas una conferencia sobre la situación en Palestina y su guerra con Israel, o mejor dicho, la guerra que Israel mantiene con Palestina. Digo que la han soportado, porque a los demás les pareció soporífera, mientras que a mí me ha apasionado. No sabía mucho de ese tema, sinceramente, poco entendía de lo que decían en las noticias. Ahora veo ya todo un poco más claro y soy consciente de la enorme barbaridad que se está llevando a cabo en esa parte del mundo. El anciano palestino que nos dio la conferencia, presidente de cierta organización para la paz de su pueblo, al menos, parecía muy afectado, y consiguió transmitirnos ese dolor que sentía, esa compasión por toda la gente que sufría y que moría diariamente sin razón alguna. Me gustó, sin duda, su forma de hablar, muy sabia.

La tarde ha transcurrido con normalidad. Mañana me iré a casa de mis abuelos en Córdoba. No tengo ganas... pero habré de ir. Hace más de un mes que no voy... y creo que me sentirá bien cambiar de aires. Tomarme un respiro. Pensar. O dejar de pensar...

¡¡Un besazo a todos!!

jueves, 29 de enero de 2009

Día de perros


Hoy he tenido un día de perros, de perros perrísimos, enfurruñados, sucios, de esos con pulgas y el pelo pegajoso, que les huele el aliento a rata muerta y que no paran de molestar. Tengo pocos días así, pero en los que son así, no me aguanto ni yo.

Voy a hacer una pequeña enumeración de todas las cosas que hoy han salido mal.

  1. Me he levantado tarde. Eso es lo normal en mí, de no ser que esta vez ha sido así porque anoche dormí intermitentemente. Me dolía horrores la boca. Y es que, aunque no lo haya dicho aquí, desde el lunes tengo una molesta llaga en la lengua, muy atrás, cerca de las muelas. Al rozar un poco, ya me duele bastante, imaginad cuando me he levantado esta mañana con la boca seca y he ido a beber. El dolor ha sido insoportable.

  2. He decidido, ya que empezaba mal el día, hacer lo posible por cambiarlo. Y algo que me ayuda mucho a motivarme es ponerme ropa que me gusta, bonita, que me siente bien. Me he puesto mis zapatillas blancas, mi pantalón pitillo, mi camiseta de Desigual, mi jersey negro y mi chaqueta de cuero, monísimo había quedado. Hasta que, lavándome (dolorosamente) los dientes, se me ha caído pasta en mi queridísima camiseta. La he limpiado y listo, como nueva... hasta que en clase, a 2ª hora, volvió a salir el manchurrón blanco.

  3. Se me ha perdido el libro de lengua. Me he perdido parte de las explicaciones de Juan Ramón Jiménez, autor que me encanta, parte de literatura que adoro. No lo encuentro por ningún lado. Y dentro de muy poco tenemos examen de varios temas.

  4. También ha desaparecido mi mp4. El de Samsung, el que tenía toda mi música clásica y más personal, algunas fotos, y algunos poemas que me gustaban. Ahora no tengo nada de ello, y lo echo de menos. Quería mucho a mi mp4. Me costó 100 euros hace aproximadamente un año. Era precioso.

  5. El misterio de las desapariciones continúa, ya que ahora lo ha hecho mi pen drive. Un precioso aparatito muy muy muy pequeño, más pequeño que una moneda de un euro. Estaba sujeto fuertemente a la cadenita, que colgaba de mis llaves... pues ahora la cadena está rota, y el mini pen, lost como los de la isla. Creo que no tenía nada importante... quizás unas fotos de un cumpleaños de una amiga, aunque creo que las borré. Es una pena, me costó 15 euros, aunque lo adquirí hace tan poco que no llegamos a intimar mucho.

  6. Una de las cosas más importantes: que anoche no pude hablar bien con mi niño. Debido a un complot de Vodafone, nos cortó la llamada a la media hora. Nos llamamos más veces, pero enseguida se perdía la cobertura, no conseguimos hablar más de un minuto. Me logró llamar desde su otro móvil y pudimos despedirnos. Fue muy triste.

  7. Esta mañana he ido al dentista, porque mi madre estaba empeñada en que me mirase lo mío en la lengua. Resulta ser que era solo un mordisquito, que se ha infectado al rozar tanto con la lengua del juicio, que ha crecido mal. Ha cultivado mucho gérmen y lo ha empeorado todo. Dice (desgraciadamente para mí) que tengo que sacarme todas las muelas del juicio, que las tengo muy salidas, menos una, en la que será muy difícil la extracción. Ahora estoy con el miedo en el cuerpo, porque le tengo verdadero pánico a los dentistas y a los médicos (perdóname, medicuchillo, pero es así). Espero que sea tarde, no quiero sufrir todavía.
Todas estas circunstancias han hecho que hoy, a las 10 de la mañana, desista de todo. En clase estaba irritante, todo me molestaba, y no quería hablar con nadie. Una cara sombría se mostraba al mundo, la cual percibió la profesora de Literatura, que me preguntó si me pasaba algo. "Un mal día, simplemente", intenté ser amable con ella. Cuando no podía más llamé a mi madre y en la media hora siguiente me recogió de clase. Le he dicho que me encontraba muy mal, y que necesitaba estar en casa. Antes hemos ido al dentista, que está muy cerca de mi piso, y me ha dado la fatídica noticia. He pasado el día aquí haciendo resúmenes de historia, estudiando algo de dibujo, ya que mañana tengo el examen, y haciendo una historia para las clases de inglés.

Esta mañana estaba muy triste en clase. Estaba desesperado. Me dolía la cabeza, la garganta y la boca, me picaban los ojos, y me sentía desdichado al haberme manchado la camiseta. Pero sobre todo, me puse realmente triste cuando Kitty me dijo que se iría con su novio un fin de semana a Cádiz, si todo salía bien. Los dos solos, en los carnavales. La cosa empeoró esta tarde cuando mis padres me dijeron sus planes de irse juntos un fin de semana por San Valentín. Veo perfectamente cómo será ese fin de semana. Mis padres por ahí, y mi hermana saliendo todo el día, yéndose a cenar y a comer con su novio, y yo mientras aburrido, teniendo en la mano lo único que puedo tener. Un puto terminal de telefonía móvil. Esto me cabrea muchísimo... que lo único que me una a la persona a la que amo sea un teléfono. Es desesperante. Y muy, muy triste.

Menos mal que el día ya acaba. Ahora solo queda una hora y media de inglés, eso sí, sin apenas abrir la boca, me duele aún mucho. Lo siento por tí, eGeo, amor mío, pues esta noche me parece que no podré hablar toda una hora. Necesito descansar, recuperarme de la boca, y esperar a llegue un día mejor.

¡¡Un besazo a todos!!

PD: Adoro este cuadro de Goya... Perro semihundido en la arena.

martes, 27 de enero de 2009

Todo me parece bonito.

Siempre escucho música, la que acompaña mi ánimo. Y ahora sólo escucho canciones divertidas, de grupos divertidos, como Mecano, La Casa Azul, Vetusta Morla (para cualquier ocasión) y Jarabe de Palo. ¡Ahí va otra señores!


Bonito - Jarabe de Palo.





Todo me parece bonito ya. Ayer estaba algo desesperado, estresado, por estudiar tanto matemáticas y por el tema con mi madre. Sobre las 8 abandoné los libros y me fui al salón, a merendar algo. Mi medicuchillo dirá que es tarde para merendar, pero bueno, que diga lo que quiera. (Por cierto, el medicuchillo es un amigo mío que estudia Medicina en la Universidad de Málaga. Lo conocí hace unos meses por el msn, y nos hemos compenetrado mucho. Él me enseña de música clásica y de medicina, y yo... pues le enseño este blog, que mucho es. A todo el que lo lea y que estudie en Málaga, que sepa que hay un chico muy mono, rubio, ojos verdes, inteligente y futuro médico que está buscando novio. Hala, ahí lo he dejado, medicuchillo, ya no puedo hacer más :P)

Volvamos al tema. Me zampé unas magdalenas en el salón viendo la tele mientras mi madre estaba en el portátil de mi padre. Cuando terminé, me senté al lado suya, y vi que estaba buscando información de la universidad de la ciudad G. Estuvimos entonces hablando un rato de la ciudad, de la universidad en la que ella estudió, cómo era el ambiente, informándonos online de las asignaturas, el precio, las becas y el tema de los créditos. De repente, no sé por qué, le ha dado por prepararlo todo con mucha antelacióny a toda prisa. A mí me parece perfecto, cuantas más cosas arreglemos antes, mejor.

Incluso, al final, estuvimos buscando piso. Bah, simplemente viendo si por la zona de mi facultad había pisos o residencias. Yo le dije, con delicaleza, que no quería ir a un colegio mayor ni nada así, aunque ella insitía en que era mucho mejor. Seguimos entonces buscando pisos. Lo curioso es que no se habló de mi pareja en ningún momento. Todo estaba ambientado para esa posibilidad, buscábamos pisos de más de una habitación. No dije yo tampoco nada de eGeo ni ella insinuó la más mínima posibilidad. Esto puede ser, o una de dos, o que no sabe que me quiero ir con él, o que aún esa parte le cuesta aceptarla, y no se atreve a hablarla. El tiempo dirá.

Un tiempo que, por cierto, pasa demasiado rápido. Espero que siga así, que los acontecimientos se acerquen fastuosos, que mi madre lo acepte, que me apoye, y que pueda irme a vivir con quien yo quiera, y al fin, en menos que cante un gallo, sea feliz. ¡Estoy impaciente por ver lo que me depara el futuro, pero sé que en el presente tengo que esforzarme para después poder disfrutarlo al máximo!

Y por lo pronto, me ha salido bien el examen de Matemáticas...


¡¡Un besazo a todos!!

lunes, 26 de enero de 2009

...nunca saber dónde puedes terminar... o empezar...

También de un escribillo de cierta canción de Vestusta Morla. Y es que este grupo cada vez me gusta más y más y más...





Antes de nada, gracias por vuestros comentarios de ayer y del post anterior. Muchísimas gracias. Pero lamento deciros que mi felicidad, por ahora, es demasiado efímera, que cambia como una veleta, siempre afectados por razones externas que escapan a mi control.

Ayer por la noche, antes de hablar con eGeo, me armé de valor. Me fui con las ideas bien claras al salón, a hablar con mi padre, mi madre ya se había acostado. Le pregunté directa y suavemente que qué le había dicho a mi madre exactamente. Me contestó que le había contado casi todo, aunque una partecita se la había explicado tiempo atrás, supongo que sobre mi homosexualidad. Me dijo que ella llevaba un fin de semana muy extraño, que fue difícil contárselo, y que mi padre siente que está enfadado con ella. Es cierto, ha pasado dos días como cabreada con todos. Mi madre no se lo ha tomado muy bien. Mi padre espera que lo vaya digiriendo poco a poco, pues saberlo de sopetón es lógico que le haya dejado impactada.

Lo que no sé es qué no se ha tomado bien. Se supone que sabía que soy gay, se supone que es mi madre y que me quiere, se supone que no habría problemas con ello ya y se supone que este factor lo podemos descartar. ¿Es que mi madre no quiere que me vaya con eGeo? ¿Puede que sea como el estribillo que a cosa hecha he puesto? ¿Que ella no sabe dónde puedo terminar... tiene miedo de que acabe mal? Lo que yo si sé es que así voy a empezar, pero mi vida feliz, la vida de verdad, que tanto necesito. Mis padres no conocen mi situación, ni conocen todo lo que he pasado antes para que necesite tan urgentemente esa personita que me hace feliz, por ello les costará comprender que me quiero ir a vivir solo, y con otro chico. Pero si es cuestión de mi felicidad, también, de nuevo, se supone que harán todo lo posible por que yo la encuentre.

Espero que mi madre se lo tome bien. Anoche yo estaba bastante afectado, hablé con eGeo sólo media hora, ya que no tenía ganas de más. Estaba cansado, con la cabeza como un bombo, necesitaba dormir y despejarme. Hoy me han dado algunos bajones, pero ya estoy mucho mejor. Hace unas escasas horas mi madre ha venido a mi cuarto y me ha regalado una pulsera. Dice que es de tal tienda, ya que tenía dinero de sobra por una devolución. Le he dado un beso y se lo he agradecido... pero ha estado ella muy fría. Se le ve muy pensativa, aunque ya sé en qué piensa. Deseo que se aclare las ideas lo antes posible, que se atreva a hablarlo conmigo y con mi padre, para evitar las situaciones incómodas. Éste me dijo anoche que mi madre no quería hablar del tema, ni con él ni con nadie, parece que no está mucho por la labor. Espero que recapacite... y para ello, solo es posible darle tiempo. Con paciencia, verá que no es todo un gran problema. Por ahora, me insiste en que busque información sobre la universidad de la Ciudad G, y eso es lo que estoy haciendo. 

Y estudiando Matemáticas, que mañana tengo el primer examen del 2009, sin duda no será el último. Espero que éste sea en Diciembre, en alguna materia relacionada con la Arquitectura de cierta ciudad, con cierta persona muy especial a mi lado, preparándome café por las noches. Seguiré ahora con los límites hasta el infinito en 1, las funciones a trozos, los logaritmos neperianos, las derivadas de los arcocosenos, y la indeterminación del infinito elevado a 0.

Un chiste de matemáticos, que nos contó el profesor el otro día:

¿En qué se parecen una asíntota y un preservativo?

En que por mucho que roce y que roce, no lo traspasa.