domingo, 16 de marzo de 2008

Macedonia especial de sentimientos negativos...


Estoy confuso... mi alma sufre un embotellamiento total de tráfico de sentimientos malos, horrorosos, perversos, que me impiden llegar a mí interior.

La tristeza avanza en primer lugar, mientras le grita la desesperación queriendo llegar el primero, atropellando mortalmente a las inocentes esperanzas y sus pequeñas alegrías cogidas de la mano, a la cansada paciencia y a la flaca autoestima; y, destrozando los oídos a bocinazos, la añoranza y nostalgia de lo que nunca ocurrió pretende hacerse paso. Sobre ella, el odio propio vuela en su helicóptero de furia fatal hacia el centro de mí. Y por último, urgente, llega rápida e implacable la ambulancia de la soledad inmensa, transportando ojos rojos inundados en lágrimas heridas. Entran en mí todo tipo de sentimientos, los que vienen en coche, por el aire o corriendo, dejándome sin aliento, sintiéndome morir, mostrándome el final... ese final que se acerca inevitablemente.

Y yo, asustado, quiero abandonarlo todo. Abandonar los amigos, dejar de ayudarles, pues de tanto prestarles apoyo moral me quedé yo sin él. Abandonar a mi desconocida familia, a los profesores, compañeros de clase, vecinos, amigos de los amigos, que no saben nada de mi y que siempre permanecerán en su ignorancia. Pero también quiero huir de mi, quiero dejar de ser yo, de existir... no merece la pena, no, no merece la pena seguir así. La balanza está desequilibrada, todo son contras, los pocos pros se los llevó el viento. Cuando digo "final" no lo digo con el significado de objetivo en la vida, sino como remate, como límite, como algo que va a terminar. Y eso me da mucho miedo, he de confesarlo...

Hoy no hablaré sobre lo que pasó anoche, pues nada interesante pasó. La gente lloró, fue extraño: salimos todos los de la clase de botellona para divertirnos juntos por una vez... y la gente lloró. No estaban bebidos ni nada, simplemente tres chicas empezaron a llorar... y a todos nos invadió una melancolía especial, todo el mundo sentía la necesidad de liberarse del pesar que producen las penas. Yo no lloré, no quise derramar ninguna lágrima, yo no quería llamar la atención, intenté ser fuerte. Ahora lloro, ahora riego todo lo que me guardé, multiplicado por diez, como consecuencia de haber aguantado durante tanto tiempo.

Ahora he estado animando a dos amigas a la vez, una por el msn y otra al teléfono, contándome sus penas, y yo, consiguiendo su alegría. No me las doy de Santa Teresa de Calcuta, ni soy el más altruísta, pero si algo se me da bien, es intentar ayudar a los demás. Y ahí veo un problema, pues yo ayudo y ayudo, pero nadie preguntar por mi. Y cuando alguien se atreve a preguntar así de pasada... no soy capaz de contarle lo que ocurre, no, no quiero molestar, no soy quién para preocupar a los demás con mis tonterías. Sólo ciertas personas que me caen en gracia por msn han sido capaces de oírme hasta hartarse de mi, quizás sólo lo hago así porque sé que no tendrán prejuicios, no me mirarán jamás a la cara por lo que no sentiré vergüenza, y, quizás, me sirve para desahogarme durante un rato.

Bueno, os dejo una canción que me ha animado un poco, ciertamente. El cantautor es Andrés Lewin, argentino abiertamente homosexual residente en Madrid. Sus canciones, lo que dice, lo que consigue expresar con su voz, su guitarra, y poco más, han hecho que me aficione a él.


Espero sinceramente que os guste, dadme vuestra opinión.
Hasta la próxima...

3 comentarios:

joac dijo...

Aunque te parezca mentira sé cómo te sientes. A mí me pasa algunas veces, ayudo pero no soy ayudado cuando tengo un problema. Eso sí, con el tiempo he desarrollado la capacidad de evadirme de estos problemas. No hay una fórmula infalible, pero hacer cosas nuevas, recuperar viejas aficiones son cosas que te pueden ayudar, pero lo que a mí más me hace sentir mejor es, sin duda, cambiar de aires. Conocer sitios nuevos, hacer cosas distintas, matar la rutina para no pensar. Eso es lo que hay que hacer, no parar, pero las fuerzas las tienes que poner tú.
Espero que esto te ayude tanto como a mí, un abrazo y ya sabes, no te deprimas...

Kojie dijo...

Hola.

Lo peor de esta vida es llorar. Me alegro de haberte leído, y un consejo, "Río por no llorar"

JORGE dijo...

Hola de nuevo.

Si algún necesitas algo, deshagarte o lo que sea o preguntar lo que quieras sobre lo que sea, ya sabes mi correo.

Un beso.