lunes, 21 de julio de 2008

Relato de lo acaecido el último finde

Estoy cansadísimo... éste fin de semana no he parado... y además, hoy me levanté temprano, y a las 4 me fui a la playa con el grupito... y sobre las 9 he llegado a casa. Estoy molidísimo... pero no me importa, así sé que he aprovechado éstos días un poquitín más.

El viernes por la noche salimos en el coche hacia Torre del Mar, dormí allí, y poco más. Al día siguiente me desperté sobre las 12... y pasé todo el día por ahí, rondando en mi habitación y en el ático haciendo el puzzle, ya que mi hermana estaba ocupada con sus amigos. Ese día, el sábado, cumplía los 15 años... así que los celebró allí con su novio y sus amigos y amigas... el novio, un chico de la edad del novio, Sarita, de mi edad, y otras chicas más de unos 15 años. Todos muy simpáticos, ya los conocía de antes... pero aún así, no tenía ganas de estar con ellos. Mi hermana y el novio estaban siempre juntos... y no sé, no conseguía hacerme sentir bien... así que me volví a autoaislar, esta vez no a lo basto, pero si me quedé en mi cuarto jugando a la play (me pasé el Devil May Cry de nuevo), terminé mi querido puzzle (acá al lado está completo!! Me encanta... es un cuadro de principios del XX de un tal Edward B. Leighton, y se llama The Accolade... buscadlo más nítido, es realmente precioso), me fui a la piscina y allí estuve viendo el escaso (por no decir inexistente, ya que había un chico muy mono, pero más pequeño que yo) panorama, escuché música...

Sobre las 9 de la noche, me tumbé en mi cama con Andrés Lewin en mis oídos, y sin quererlo... me quedé fritito. No mucho, pues sobre las 10 me llamaron ya para cenar. Me tomé un sandwich rápidamente, y terminé de preparar las cosas... antes de las 11, salí con mi padre en el coche... íbamos a subir la Maroma, qué bien! Habíamos quedado en un pueblito con otra gente que nos acompañaría, pero por el camino, como de costumbre, mi padre se perdió... terminamos en dirección a Málaga por la autovía, en sentido contrario a nuestro destino... Pero ya, a las 12 menos cuarto, llegamos al dichoso pueblito, donde estaban todos reunidos esperándonos, unas 25 personas. Eran compañeros de mi padre del trabajo, unos hermanos a los que le encanta el montañismo y el campo, y que nos invitaron a acompañarlos, junto con mucha otra gente perteneciente a un club de senderismo, entre ellos algunas mujeres. Venían dos chicos de 21 años, muy guapos, simpáticos y divertidos, con los que pasé la mayor parte de la jornada bastante entretenido.

Nos repartimos cada uno en su coche... yo fui con los dos chicos, mi padre y otro en el mío, conduciendo el otro tipo. Nos llevó por caminos en mitad de la montaña, caminos muy pedregosos, empinados y con multitud de baches a cada dos metros. Durante una hora y media anduvimos... mejor dicho, conducimos con el traqueteo montaña arriba... porque no empezábamos a subir desde la base, sino desde una colinita que hay cerca. Sobre las 2 menos algo llegamos, nos preparamos, y comenzamos a andar. La montaña es la más alta de Málaga... tiene 2065 metros de altitud, es de rocas blancas y granito, y está situada en el límite entre Málaga y Granada... y aunque la cima está en Granada, se considera como Málaga. Había luna llena, aunque ya empezaba a menguar, por lo que podríamos ver perfectamente... a no ser de las nubes que aparecían de vez en cuando ocultando al astro y sumiéndonos en la oscuridad. Pero se veía bien, no molestaba... Todos en fila marchábamos, al principio con calor... pero a medida que aumentaba la altitud, también lo hacía el frío. Subíamos un pequeño cerro escarpado, bajábamos, subíamos otro, bajábamos... así constantemente, de repente algún que otro alto pino, una fuente de agua natural en mitad del camino (deliciosa!), un enorme tajo por el que pasamos pegados al filo (aunque al ser de noche, no lo vimos del todo... y menos mal,porque había una caída en línea recta de 70 metros!)... hasta llegar a la cumbre. Alcanzamos el punto más alto a las 4 de la mañana... y la verdad es que estábamos cansados, aunque tal subidón nos dio arriba, que nos sentíamos como nuevos.

Entonces, en lo alto, ya muertos de frío y arropados con todo lo que teníamos, nos tumbamos en el suelo. Estaba lleno de piedras, parecía aquello la luna, pero aún así conseguías acomodarte y descansar, al igual que mucha gente había hecho (de otros grupos que llegaron antes) en sus sacos de dormir, dentro de unos pequeños muritos redondos de piedras para resguardarse del viento... porque otra cosa no, pero viento hacía, y bastante... Pero no importaba... yo arropado con mi chaquetón, tumbado en el suelo, mirando al cielo... a ese inmenso cielo, con su bella luna, que en ocasiones se escondía tímida tras una nubecita, dejando pasar unos leves rayos de luz selénica (de Selene, la diosa de la Luna... espero no haberme inventado otra palabra más... xD), iluminando a todos los durmientes... no pude dormir nada, no quería cerrar los ojos y escapar a ese encanto del momento. Y pensé... pensé en varias personitas... a una de ellas le mandé un toque... y bueno, sentí la necesidad de la proximidad... porque sé que puede haber alguien, pero no está aquí. Era una pena derrochar ese momento con la soledad... quería tener a alguien conmigo, a quien abrazar, y con el que contemplar juntos la luna, para darnos calor mutuamente tumbados en el suelo, ver como su aliento helado asciende en forma de vapor, sentir su cansancio y sus rígidos músculos... el olor de su sudor, el aroma corporal... necesito querer, y que me quieran. Necesito un abrazo, una caricia, palabras bonitas. NECESITO CONTACTO FÍSICO!

Pero ahí estaba, igual de solito aunque desease con toda mi alma tener a alguien... solo, pensando conmigo mismo, hablándole yo a mi alma, recibiendo mi propio abrazo y mis inútiles y tan repetidas palabras de ánimo.

Sobre las 6 de la mañana amaneció... aunque desgraciadamente no se vio bien, ya que el cielo estaba nublado en el horizonte... pero el sol salió, y la fuerte luz nos reveló el lugar en el que habíamos pasado la noche. La cima era una explanada enorme, no como la anterior montaña a la que subí, que terminaba con un pico, era muy afilada, y en lo alto era difícil moverse con seguridad. Estuvimos desayunando pan tostado en un campingas pequeñito con café en un termo, y ya empecé a hacer fotos algo mejores gracias a la luz. Al poco tiempo nos pusimos las mochilas, y comenzamos el descenso. Entonces vimos ya dónde estábamos... vimos el enorme tajo y de la altura a algunos nos dio vértigo... pero después de ese trecho, lo demás fue perfecto. Hacía calor, pues el sol apretaba cuando salía tras las nubes, pero como también corría una brisa deliciosa, se estaba en la santa gloria. Tras una hora y 40 minutos de bajada, aproximadamente, llegamos a donde estaban los coches aparcados. Pero qué laaargos se hicieron los 40 minutos... porque bajábamos por una cuesta muy muy empinada, haciendo zig-zag por la ladera de cara al sol, y viendo a lo lejos dónde estaban los coches, que parecía que nunca llegábamos!

Pero ya, al fin, estábamos de vuelta sobre las 9 de la mañana donde aparcamos los coches. Allí comimos un poco, descansamos unos 15 minutos... y de nuevo la bajada bestial de casi dos horitas por los caminos, con el culo y el cuello ya hecho misto (expresión Malagueña, no sé si la conocéis, es estar destrozado), y tosiendo por todo el polvo que entraba por la ventana, al levantarse del suelo. Y, finalmente, llegamos al pueblo, nos despedimos de todos, y volvimos mi padre y yo a casa en Torre del Mar, ya a las 12 de la mañana. Allí me fui directamente a ducharme, y me tumbé en la cama, pero no me dormí completamente hasta las 3 de la tarde.... unas tres horas, cuando llegaron las 6 me levanté. Estuve todo el día adormilado, muy muy cansado, con las piernas doloridas... Mi hermana y los suyos durmieron en el salón con todos los colchones, al igual que el fin de semana anterior, pero cuando volví ya estaban recogidos y en la piscina. Se volvieron en el coche del novio con nosotros en el nuestro para Fuengirola sobre las 9 de la noche.

Y ya, termina el fin de semana... éste fin de semana taaan cansado, pero tan bien aprovechado, practicando una de las cosas que cada vez me gusta más... el montañismo!

Un besazo a todos!! ^^

2 comentarios:

eGeo dijo...

Joe qué bien lo has descrito :) escribes tan bien! Me lo he imaginado todo :) bueno, lo de la soledad es todo un tema, aguanta nene, que quedan tres meses si todo va bien . Muaaa

* NeMO * dijo...

Jaa que bien que hayas pasado tan bien todo, pues bueno los abrazos y las caricias ya llegan luego, no te afanes Gatito que pronto algo vendrá!

Mil besos