domingo, 2 de noviembre de 2008

Bailoteo y confesión


Cuando salimos de ese local donde nos reencontramos, el tiempo estaba perfecto afuera. No hacía frío ni llovía, los suelos se estaban secando y ya se comenzaba a ver más gente en la calle disfrazada de lo típico: fantasmas, brujitas, conejitas del playboy, chicos de la naranja mecánica, muertos, payasos diabólicos, demonios, etc... ¡¡Pero sin duda, yo era de los más cantosos!!

Nos dirigimos todos juntos hasta ese nuevo bar desconocido, charlando todos con todos divertidos y desenfadadamente. Me encantó ese momento, poder hablar de cualquier tontería con Lara agarrada a mi brazo y luego correr a apretujar a Sally y darle un beso. Estaba muy muy cariñosa conmigo, y eso me hace sentir muy bien. En el camino me encontré con el mijeño buenorro, por cuyos ojos percibí que estaba ya más bebido de la cuenta, así que no me entretuve mucho con él. Llegamos al local en cuestión... y desde el principio me gustó. Parecía normalito, pero tiene varias particularidades. Aparte de la decoración algo caribeña o tribal, es famosa por sus muchos chupitos, que tienen nombres muy variopintos, de los que solo me acuerdo el que más me gustaría, el "mamada". La música ambiente no era la típica pastillera de discoteca cani, sino que ponían salsa o merengue, ritmos conocidos y animados que nos hacían mover el cuerpo sin darnos cuenta. Nos despojamos de nuestros trajes (que ya habían perdido su esplendor y mi pelo había bajado de nuevo a mi frente), ya que la temperatura subía con el movimiento, y allí, en la pista entre las altas mesas, estuve haciéndonos fotos y bailando durante una media hora con Sally y Sarita. En medio de los bailes, Sally me decía al oído que le contase cosas, me preguntó también por el "estoy con alguien" que vio en el tuenti, se interesó por saber... y le prometí que se lo contaría, esa misma noche. Ya no podía echarme atrás, lo había dicho... y tendría que apechugar. ¿¡Y qué carajo, si lo estábamos pasando tan bien, qué podría salir mal!? 

De vez en cuando venía Luca, especialmente hacia el final, y Lara, y empezaban a bailar conmigo. Yo nunca me habría visto así, pero sin alcohol ni drogas ni nada de nada, me encontré con Lara delante de mi, tipo seducción de streaptease. Me puse rojo... pero luego vi que eso era lo que pretendía, así que le seguí la corriente, era todo una broma. Después, Sally me dijo que no conocía esa faceta mía, y le respondí que yo tampoco sabía que existía. Últimamente, cada momento que pasa en mi vida con ellos es algo totalmente novedoso, por lo que pido que me disculpéis si lo cuento así de manera tan detallista, dándole excesiva importancia. Escribo lo que siento, lo que veo, desde los ojos del chico inocente que soy. Hay muchas cosas que yo antes nunca había aprendido, como a dar o recibir un abrazo, y no pienso hacer como que ya las he hecho sólo por tener suficiente edad. Siempre seré un niño, para tener la misma ilusión con todo.

Sobre las 2 y 30 se acabó la diversión. Ya debíamos irnos para casita, todos. Acompañamos a Martin a la suya (¡vive en mi calle!), nos separamos de la parejita y de los otros, y Luca nos acompañó hasta el portal de Sarita. Ya se dejó de ver gente, quienes estarían en la Plaza Amarilla emborrachándose. Cuando llegamos, Luca dijo en voz alta que si había hablado con "alguien" ese día... y le dije que no, algo molesto por que lo dijese delante de las chicas, que aún no debían saber nada. Ya no había vuelta atrás, tenía que contárselo sí o sí...

Tras despedirnos subimos al piso, nos estuvimos limpiando las caras y nos cambiamos. Era sobre las 3 de la mañana, y aunque estábamos algo cansados, no queríamos acostarnos. Yo iba a dormir en el sofá del salón, algo pequeño, pero cómodo, suficiente para mi. Cogí un edredón y unos cojines y me senté, con las chicas a cada lado. Sally empezó a juguetear con mi pelo revuelto, así que me dijo que pusiese mi cabeza en sus piernas, y así, boca arriba, estuvo una media hora dándome un masaje y acariciando mi cabello. Eso me encanta, que me toquen la cabeza... significa que hay muchísima confianza. Estaba en la gloria, tumbado calentito entre los cojines, y con alguien acariciándome... en ese momento sólo pensaba en eGeo, cerraba los ojos e imaginaba que al abrirlos él estaría ahí, con su largo cuello y su melenita negra, con los largos dedos entre mis cabellos. Estuvimos hablando de banalidades varias, mirando fotos... hasta que me dijeron, sobre las 5 menos cuarto (Dios, parece que miro la hora cada cinco minutos... pero es que me acuerdo perfectamente xD), que les contase mi historia. Les avisé que iba a ser un poco dura, y que me iba a costar... pero me lancé.

Me fue un poco difícil confesarles que era gay... pero lo hice lo más rápidamente que pude... "Y en 4º de ESO me enamoré... de otro chico, y yo no quería...". No dijeron nada extraño, ya que ellas lo aceptan todo y son muy modernas, pero qué le iba a hacer yo, seguía teniendo algo de miedo... Pero el miedo se esfumó al ver que había seguridad y que estaba rodeado de dos chicas de confianza. Durante una media hora, fijando mi mirada en el televisor apagado, sin ver siquiera sus caras, les conté toda mi historia desde el principio sin parar. Muchos detalles hube de omitir, porque se me olvidaron o porque no los vi necesario, pero lo conté todo, la esencia se les quedó. No me puse muy melodramático ni nada... simplemente intenté contarlo de manera objetiva, para no emocionarme mucho y echarme a llorar. Cuando acabé, las miré y estaban con la boca abierta… me dijeron que sus historias no tenían ni punta de comparación con la mía, que yo había sufrido mucho, y que era una pena que yo hubiese tenido que pasar tanto. Luego les conté sobre mi relación actual con eGeo, les dije que tenía un blog y les hice ver que ya estaba feliz. Lo que nunca podrán saber es cuán triste había estado antes de conocer a eGeo y de que pasase lo que pasó en Logroño… esa etapa (a.eG., antes de eGeo) ya acabó, y nadie más podrá verla como la vi yo. Se alegraron por esta última parte… pero también les hice ver los pros y los contras de todo. Al final, sobre las 5 y media, tras un gran abrazo de tres, se acostaron en sus camas… y yo me quedé triste. Hasta las 6 no conseguí dormirme… algo incómodo, pero del cansancio que tenía ni sentía los músculos. A las 11 me desperté y la tristeza continuó. Estaba triste por todo, por la situación. Amo a eGeo con todo mi corazón… pero está muy lejos. Siempre pensamos que podemos vencer a la distancia… pero tenía miedo de que la distancia nos venza a nosotros y a nuestra relación. Lloré un poco, pero tuve que ocultarlo, ya que la madre de Sarita entraba al salón sin parar, intentando no hacer ruido. Me levanté al rato, desayuné, y sobre la 1 me fui a mi casa.

Mientras desayunábamos en otra pequeña salita cercana a la cocina, vi sobre un estante un libro mío que yo le había dejado a la madre de Sarita pero que no había podido leer (El Nombre de la Rosa). Lo cogí, y entre sus páginas, encontré algo muy importante. Una pequeña cartulina doblada en dos, en la que había muchas dedicatorias de algunas personas de 3º de ESO. Les pude demostrar entonces a Sally y a Sarita una prueba más de cómo estaba la situación en ese año. Todas las firmas eran frías, superficiales, carentes de cariño… hasta la de Kitty era extremadamente simple. Incluso había una del novio que Adán se echó en clase, ese tipo que tanto odiaba, y de otras personas más muy indeseables… y del odio que sentí, rasgué el papel por la mitad. Rompí en dos la cartulina amarilla, y con ello, mi pasado. Ya no volverá, y yo he de hacer todo lo posible por no traerlo a mi mente. Solo recordaré los buenos momentos, o al menos los que fueron curiosos, como la dedicatoria de Julián. Él, como siempre, genial, y aunque en su momento no creyese en absoluto su máxima.

Recuerda que la fea larva saldrá de su crisálida convertida en una bella mariposa. 
Me caes muy bien, aunque pretenda matarte.
Julián.


(O algo así)

Fin de la historia. En resumen, fue uno de las mejores noches de mi vida, porque me lo he pasado bien con mis amigos, el disfraz fue un éxito, y le he confesado mi secreto a dos personas que quiero mucho.

Un besazo a todos!!!

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Disculpadme... ayer se me volvió a romper el cable de la antena WiFi y no pude postearlo, lo tenía ya listo. Aún sigue algo mal, he cogido otra antena que tenía antes pero que daba también problemas... tendré que plantear si comprarme otro aparatito o apañarme con éste, que se cae cada 5 minutos!

5 comentarios:

heart_of_angel dijo...

Gato Gato...ánimo, no estes triste. Yo también se lo duro que es una relación a distancia...Mi novia y yo estamos separadas y llevamos ya camino de un añito y medio.

Es duro si...pero no imposible, solo hay que amar a la otra persona como nada en este mundo y pensar que hay persona que estan en diferentes paises y se aman...

Tanta espera merece la pena al ver aparecer a quien mas amas...

Asi que animoooo!!!

Gato dijo...

Muchas gracias por tu comentario, corazoncito, me ha alegrado mucho ^^

Tienes razón en que todo merece la pena cuando ves a la persona amada... cuando estuve en Logroño no pensé en nada más que en él, él y él... y veía todo lo anterior como una prueba de la que estaba orgulloso de haber superado.

Todo es posible, si... menos mal que tengo tu ejemplo cuando se me olvide.

Gracias, un beso! ^^

alben dijo...

La mala gente de tu pasado no se merece ni que te entristezcas por ellos, lo mejor que se puede hacer es estar con la gente que te quiera como eres, sin falsedades!

Un abrazo!

PD: Nunca estas en el msn? jaja

tbc dijo...

hola gato, he leido solo el ultimo pero por cansacio pero mañana leo mas.. jop que feliz te veo .. rodeado de gente que te quiere y siendo querido...se feliz ahora que puedes.. tu traje.. si un chico del tunel del terror donde esuve tambien iva igual jejej pero muy original jaja.. sangre
jaaj
un bss..

bo tare dijo...

Feliz al ver que un tío como tú lo es. No te entristezcas, entiendo que no tengas otro remedio, pero sabes que no merece la pena sufrir por eso. Sigue pensando en él y en tus amigos que te rodean y también quieren. Sabes que te sientes querido, a corta y larga distancia, y eso es equivalente a muchos quilates de oro. Venga tío, un abrazo.