domingo, 9 de noviembre de 2008

Loca pichita deformada y mil hojas de foie


Eso fue lo que tomé ayer y esta mañana. No, no me he vuelto caníbal... tampoco me he tragado un puñado de folios con paté La Piara.. acá la explicación razonada:

El viernes por la tarde... bueno, ya os conté lo que pasó. Cuando vi a Lara y a los demás, durante esos cinco minutitos, se me animó la cara, la noche se iluminó. Hablé con mi amor, y todo estaba solucinado, volvía a tener esperanza y dejaba atrás la envidia, la veía ridícula. Pero al volver con Sally y su guitarrista, la cosa volvió a cambiar y mi repentino buen ánimo cambió de tercio. Ahí me di cuenta de que lo que necesitaba era estar con el grupo nuevo... no alejarme de Sally ni olvidarla, no es eso lo que quiero... pero si necesito nuevos aires donde me sienta a gusto. Pues, aunque Chris y Martin estén todo el rato besándose, no me importa para nada, porque es exactamente lo que eGeo y yo hemos hecho y haremos dentro de un año. Y es que ellos dos también han sufrido bastante hasta poder llegar a donde están ahora... y ese mérito lo respeto, pues se lo han ganado.

De manera que ayer por la tarde, sábado, día de salir, cuando recibí la invitación de Martin vía msn para acompañarlos, acepté sin dudarlo. Pero antes, sobre las 7, me fui a la playa, a mi querida y tranquila playa, auricular en oreja y teléfono en bolsillo, a hablar sosegadamente con el niño de mis ojos. La temperatura era ideal, Selene apreciaba su belleza en el reino de Poseidón (que la luna estaba sobre el mar, vaya), y las luces de las farolas daban sobre la arena la cálida  imagen de un mar con leve descenso de presiones y rizada de marejadilla tirando a marejada (¿pero qué diablos estoy diciendo?). Hablé con él durante los 59' 59'' permitidos, dando vueltas y llenando mis zapatillas de roca silícicas. Cuánto deseo que él pasee agarrado de mi mano, con mi cabeza sobre su hombro... y que todos los chicos que él tuvo, y Adán, desaparezcan de nuestro mundo. Pero pasará mucho tiempo hasta ese momento, me temo...

Después de hablar con él, me fui a la plaza donde habían quedado. Cuando me aproximaba, vi en un rincón a un grupo de chicos, y una chavala que me saludaba. Fui directo a ella, aunque no la reconocía, pues de noche estoy más ciego que un topo, y vi que era una de mi clase. Al lado de ella, estaba Alex. A su lado, el chico gay que se junta con él. Y a su lado, otro chico más. Cuando me alejé, después de decirle a Alex que me perseguía por todos lados, ya que lo veo siempre, me di cuenta de que ese chico era Adán... otra vez Adán. Sé por qué no me saludó (por supuesto, yo no habría hecho ni el amago de haberlo visto)... y me alegro de que haya aprendido la lección. Hace unos días se conectó al msn, y me preguntó que cómo estaba y que qué tal con el novio. Le dije que no tenía ganas de hablar (pasó justo después de lo de Sally, al llegar al casa el viernes), y mucho menos con él. Ok, chao, y adiós. Parece que ahora, un año después de que empezase mi cruzada contra él para que se olvidase, está pillando la idea de mis indirectas directas. ¡Enhorabuena!

Me fui hasta el otro grupito, el mío, en el que estaban las personas a las que quería. Con Luca, con Lara, con Chris, con Martin, con todos, lo pasé estupendamente. Hablé, reí, y sobre todo, hice reir muchísimo a Lara y a otra chica muy simpática. Estuve un largo rato paseando de mi brazo por los alrededores, hablando de tonterías, y riéndonos de todo. Es muy simpática... y por el mensaje que me ha dejado en el Tuenti, le he caído muy muy bien :P. Me había llevado la cámara, queriendo hacerle fotos al mar... pero como ya era de noche, le hice fotos a ellas. Lo pasé divinamente... y el tiempo corrió cual velocista, hasta que llegó las 9 y media, hora en que volví a casa cual ceniciento con el reloj adelantado. Me daba pena... y ellos tampoco querían que me fuese... así que me hicieron prometerles que intentaría que mis padres me dejasen salir esa noche con ellos. Lo di por hecho, subí a mi casa, se lo dije a los progenitores, cené, me cambié de ropa, y listo para comerme la noche, al menos hasta la 1 como mucho. A las 11 y poco abandoné el hogar... así que no me daría para mucho la juerga, pero como había jurado mi palabra... tenía que cumplirla.

Estuvimos un poco en un local sin hacer mucho, hasta que a las 12 menos veinte se fueron la mayoría. ¡Estos chicos parecen muy inapropiados, pero son muy buenecitos! Se van a casa pronto, no beben ni fuman... es lo de siempre, las pintas. Cuando alguien viste de negro, ya es un satánico 666 del apocalipsis. ¡¡Malditos prejuicios!! El caso es que se quedaron Luca y Lara conmigo, y nos fuimos al local donde estuvimos en Halloween, aquel de los chupitos (en el camino, me volví a encontrar a los mijeños, y al ya cansino Adán, que no saludé, por supuesto). Llegamos allá, pero quedaba ya poco tiempo de fiesta, y había poca gente... así que fuimos directos a lo que les interesaba a ellos dos: querían que tomase un chupito. Y al final me tomé dos. El susodicho, una loca pichita deformada, y un ábrete de piernas. El primero es muy original... te sirven una copa de martini con licor sin alcohol de banana y algo más, y dentro te ponen otro vaso pequeño, de chupito, con algo parecido al blue tropic, y debes de bebértelo todo a la vez. El segundo necesita más pericia, pues tiene licor de melón, de otra cosa, y nata por encima. Tienes que bebértelo enterito, metiendo la lengua entre la nata, intentando no dejar nada... y la verdad es que cuesta, acabas rebañando como puedes el vaso de chupito. Pero eso si, estan riquísimos... lo malo, el precio, que llega a ser lo normal solo que no me acostumbro... dos euros.

Ya sé a dónde llevar a eGeo cuando venga a visitarme...

Ya eran las 12, y nuestra noche se acababa, por lo que teníamos que volver al hogar dulce hogar. Antes de llegar, Lara y Luca me llevaron por otra calle... conduciéndome a donde yo ya sabía. Querían que fuese al Soho, la discoteca gay de Fuengirola... Y nada más ver la entrada, ya me opuse del todo: en el cartel se anunciaban las actuaciones de unas cuantas travestis... que a mi no me gustan nada, me parece algo patético (patético si me imagino yo vistiéndome así... a ell@s, bueno, si les gusta, que lo disfruten). Pero no, en realidad no querían entrar, solo mostrarme la entrada... me dijeron que ya entraría otro día... bueh, quién sabe, quizás lo haga. De primeras, me da un poco de miedo... pero confío en ellos, dice Lara que es muy divertido, que te partes de risa viendo a las reinonas viejas, que son inofensivas, que todo es un montaje mal hecho. Y sé que con ellos estoy bien protegido, vaya. Aunque sinceramente, ganas de incursionarme en ese mundo gay gay gay, no tengo... pero hay que probar de todo!

Y me despido ya... estos días, hasta el martes, mi madre estará en Antequera, con mi abuelo. Yo he pasado allí el día con ellos,  por eso no he podido escribir hasta ahora. Hemos dado una vuelta por el casco antiguo de la ciudad, he hecho fotos, luego hemos comido en un restaurante que descubrimos. Resultó ser de lujo, y me encantó. He probado cosas nuevas (como las Milhojas de Foie, buenísimo, con piña, manzana, caramelo, hojaldre, y por supuesto, foie de pato) y he vuelto a ver que mi hermana sigue tan delicada con la comida. De su pechuga de pollo o de su flamenquín que no le saquen... recuérdame eGeo querido, que cuando la invitemos a cenar en nuestro loft, que no le haga platos buenos... ella con unas salchichas sin hacer es feliz, pues no se atreve a probar nada nuevo nunca.

¡¡Un besazo a todos!! ^^

PD: El barquito sobre ese danzarín mar de arena...

1 comentario:

alben dijo...

Me alegro de que estes hayas dejado de lado a Adán y a la gente que no te quiere bien...

Y que sepas que yo pienso entrar a Soho en cuanto pise Fuengirola el verano que vine! Jaja

Besos!!