miércoles, 3 de septiembre de 2008

Cotidianeidad


Estamos en Septiembre. Es hora de poner los pies en la tierra, terminaron las vacaciones, y es momento de empezar lo de siempre. La semana que viene empezaré en el gimnasio con Lea, quien quiere apuntarse, y a la siguiente, continuaré con los estudios. Un nuevo año... 2º de Bachiller, según me dice mi queridísimo y solidario Rey del Recorte, un año en que lo pasaré canutas! Pero pasará, pasará... y vendrán las nuevas experiencias, la libertad, y la seguridad, mi vida propia... la independencia.

Hoy no estoy muy alegre. Porque se acaba el verano inevitablemente, y vuelven las tardes de estudio, las peleas con mis padres por estar demasiado tiempo en el ordenador, levantarse muy temprano y asistir a clase quitándose las legañas, ir a clases de inglés por las noches y querer hacer más cosas que no me serán permitidas, por falta de tiempo, en la mayoría de ocasiones. Lo peor será que desearé estar en éste preciso momento en el que escribo, de vacaciones, sin nada que hacer. Odiaré la rutina, y ansiaré cada fin de semana que pase. Sólo sobreviviré esperando ilusionado a los dos días de asueto semanales, y en ellos miraré a los próximos, planeando proyectos irrealizables e imaginando que lo pasaré mejor. Pero todo será lo mismo. Aquí sentado, aburrido, escribiendo sin parar, conociendo a través de la red muchas cosas... pero mi vida exterior se estancará. Me tragaré series por las noches, y no otra cosa. Eso será lo que peor lleve del curso. Otro año igual que se repetirá, la misma copia de 1º de Bachiller, y de 4º de ESO, y de 3º... Lo que no sé es si Adán volverá a joderme la vida, o si se estará jodiendo a otro ya.

Quizás me veáis un poco catastrofista o con mala leche... pero tiene una razón. Anoche no podía dormir, fui a la cocina, y me comí media tableta de chocolate negro. Quizás no sabéis por qué digo ésto, ni por qué lo hice... pero me parece que el Rey del Recorte si lo adivinará. No pienso decir nada más al respecto. Por cierto, Rey, un saludo enorme de mi parte, me ha encantado la canción. La inserto aquí, como para cambiar de tema disimuladamente.




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Ya tengo los libros de texto del curso en mi poder... aunque mejor dicho, ya me tienen ellos en el suyo. El libro de Física me da miedo, el de Historia de la Filosofía me amenaza con machacarme bajo su peso, y el de Historia de España me mira con cara rara. Lengua y Literatura, el que se convertirá en mi mejor amigo, está sentado a mi lado, permitiéndome que lo ojee un rato y me regocije de todas las cosas que voy a aprender a lo largo de éste curso. Pero el miedo no hay quien me lo quite... en este año académico tendré que trabajar duro, demasiado duro. Espero ser capaz, estar a la altura de las expectativas, las de mi padre, y las mías. Ayer charlé con mi madre... bueno, discutió mi madre conmigo (yo no abrí la boca) sobre el futuro, la familia, mi posición, y yo, y dijo que si lo que yo quería era que nos dejasen en paz y que yo tomase las riendas de mi vida según mis decisiones, sin consejo alguno, pues no tenía más que pedirlo. No pienso hacerlo, yo no me quejo de cómo estoy. Me dicen siempre que me acueste temprano, que me levante más rápido, que apague el ordenador de una maldita vez, que me ponga a estudiar... me pone de mal humor, si, pero todo es soportable. No quiero renegar de ellos... no soy, ni son, tan malos.

Volveré a ver a los de siempre... en parte tengo ganas, porque a penas sé nada de ellos. Con Kitty charlé la otra noche, y Lea se acordó hoy de mi y me llamó. La primera, era porque estaba de bajón, y necesitaba una buena dosis de Gatito para soportar el final del día. La segunda, quería saber cuándo empezaba el gimnasio, para apuntarse conmigo. Empezaré la semana que viene... aunque llevo un mes postergándolo, y nunca lo hago. Eso hace que sienta rabia, contra mí mismo... me he auto-decepcionado, una vez más. Hoy me encontré con Alba, y me dijo que el examen de informática le salió fatal. No me sorprende, esa chica tiene menos luces que el barco de playmobil (esta frase la escuché hace años en el camping, y se me quedó grabada...). Lea no me ha querido decir cómo le ha ido en el examen... y eso es mala señal... espero que bien, porque no quiero que se vuelva a venir abajo. Porque seré yo quien le levante... pero no por que me moleste, yo encantado... sino porque estoy cansado. Muy cansado, no puedo más. Me cuesta levantarme a mi una barbaridad... menos podría con Lea, que encima pesa algo más. Necesito que pase el tiempo...

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Ayer Sarita me invitó a ir a la playa con Sally y la pareja, y allá que fui, pero totalmente mentido. Me dijeron que iríamos cerca... pues salimos hasta del término municipal de Fuengirola, en las playas de Mijas Costa. Un lugar donde se da la pesca, muy rocoso... idóneo para lo que el chico culto de la inglesita venía preparado. Íbamos a bucear. Me sentí como pez en el agua (lógicamente), pues es la primera vez que lo hacía... con mi snórkel, mis gafas y mis aletas (todo prestado), descubrí el mundo submarino. Rocas plagadas de hierbas finas, con multitud de recovecos donde peces ingenuos asomaban la cabeza, hierros antiguos y oxidados esperan pacientemente disgregarse con el paso de los años y siglos, caracolas y enormes conchas jamás antes recogidas, o quizás si, provenientes de remotos lugares desde los que sufrieron una larga y siempre interesante epopeya submarina. Y cuando miraba al frente, impulsándome rápidamente con las membranas de plástico de mis pies, la infinitud del mar Mediterráneo se abría interrumpida por los pececitos pequeños y de colores pardos que nadaban tranquilamente a ras del aire, quizás conscientes o no de que su libertad, la salida al exterior, significa su exterminio. Es maravilloso mirar al sol desde las profundidades, ver cómo ilumina el lecho marino, y cómo la superficie del agua brilla en infinitos y fugaces resplandores. Me resultó muy grata la experiencia... y también demoledora, ya que terminé reventado. Espero volver a repetirlo pronto... lo paso muy bien con ellos, aunque ese día, estaba más callado de lo normal. Ésta noche iré con ellos al cine, veré Hellboy 2, y lo pasaré bien, me lo he propuesto. Mañana, visitaremos la Feria de la Cerveza (aunque sin beber!) que han puesto en el castillo, y el sábado, quieren salir a dar una vuelta. Secretamente espero ver al rubito...

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Perdonad por el post de hoy. Sigo comiendo chocolate negro. No es mi día, la verdad... y no encuentro ninguna causa exacta, así que no os preocupéis. Pasará, todo pasará, y volverá a la normalidad. Todo lo mudará la edad ligera / por no hacer mudanza en su costumbre. Me gusta Garcilaso.


Un besazo a todos!!

1 comentario:

bo tare dijo...

Seguro que lo sacas; y bien. Ya que creo que tu vales para esto. No te preocupes, dependes de tí mismo y sabes todo lo que puedes dar. La cotinianidad con las cosas inexperadas de siempre. Mucho ánimo y mucha suerte de todas formas para afrontar ese decisivo curso. Me sorprende que sea la primera vez que buceas, pero parece que te lo has pasado genial; me alegro. Es entretenido. Y bueno, yo ayer me atiborré de mini kitkats, pecado minuto. Y hoy fui a ver Zohan, si eres de risa facil, recomendada. No queria irme sin repetirte por cuadragesima vez que qué bien escribes cabronazo. Un besote felino, nos vemos.