sábado, 12 de abril de 2008

Es hora de hablar.


Axel, el nuevo compañero de clase de eGeo, me recuerda mucho a CC. Él es también bajito, y es colombiano, por lo que tiene la piel oscurita. Ha perdido su acento característico, aunque a veces le resurge, dejándonos a todos con la boca abierta. A sus 18 años recién cumplidos, CC no es guapo, pero tampoco feo, es normalito, va conmigo al gimnasio, no fuma y bebe muy ocasionalmente; es un chico sano que que quiere cuidarse, pero muy vago en ese aspecto. Viste bien, usa unas camisas que le quedan divinas, y no abusa de las marcas, por lo que no es materialista en ese aspecto. Parece un chico normal, pelo corto muy moreno, ojos marrones, nada que le destaque físicamente. Pero aún así, es alguien que siempre consigue sobresalir, te atrapa con su mirada, a todos embelesa; será por su personalidad, por cómo es, pero te enamora al instante.
Es extrovertido, muy hablador y divertido, siempre consigue hacerte sonreír con sus tonterías y chistes, algunos subidos de tono, otros muy perspicaces. No se corta al hablar sobre su inclinación sexual ante nadie y al coger algo de confianza les desvela su bisexualidad como si nada. Pero también es tímido en ciertas ocasiones, como hablando del amor. Por amor sufrió mucho hace años tiempo con una chica, y dice que no lo quiere volver a pasar, por lo que se aleja de toda oportunidad de enamoramiento. Ésto le hace impenetrable en ese sentido. A él le gusta el sexo y todo lo relacionado, es muy picante en ocasiones y muy recatado en otras. Por su enigmático atractivo, ha tenido varios ligues importantes con los que ha estado varios meses, pero en todo ellos no había amor, no quería sentimientos, sólo pasión, sexo y pasar buen rato.

Lo había observado muchas veces en el recreo, acompañado de sus tres atractivas amigas, siempre siendo el centro de atención. Desde antes de saber su nombre, me había fijado en él, lo miraba por los pasillos e intentaba seguirle, aunque él desconociese mi existencia. Pero por suerte o desgracia, repitió 4º de ESO en letras y se fue a ciencias, al curso al que yo acababa de pasar. Desde el primer día quise saber todo sobre él, y rápidamente cogimos confianza y nos hicimos amigos. En menos de un mes, éramos amigos inseparables, se notaba que había un feeling especial, aunque no hubiesemos hablado nada de nuestra sexualidad. Hasta que me confesó por msn cierta tarde de finales de septiembre que era bisexual, a lo que yo le conté también que, por entonces, lo era. Me invitó a ir a su casa el sábado en el que empezaba la feria de mi pueblo, una feria muy grande y concurrida. Él sabía lo que quería, y yo sabía lo que haría. Pero ninguno supimos lo que pasaría a partir de entonces. Intentó insinuarme algo, y al irle yo a besar, me dijo que no, que eso implicaba mucho. Sólo quería un lío. Yo me había enamorado en menos de un mes de un chico por primera vez. Y él no quería besos, sólo sexo sin compromiso. Lo dejé todo, le dije que no, y aguanté lo que quedó de noche con él y sus amigas dando vueltas por el recinto ferial. Al día siguiente partí a hacer el Camino de Santiago, le di mil vueltas a lo que pasó, y volví del norte con el propósito de arreglarlo con él, pedirle perdón, y quererlo al fin. Pero todo fueron quimeras, él parecía haberse olvidado, y no volvió a mencionarlo jamás. En fin, yo no le gustaba, y aunque seguí tan enamorado de él, decidí hace como que tampoco me atraía.

Pasaron muchas cosas, muchísimas, hasta que terminó el curso. Pasó de todo, pero cada vez iba de mal en peor mi vida, decayendo, y la causa de todo era él. Habíamos intentado ser amigos, pero por muchas circunstancias que ya detallaré algún día no pudo ser. El último mes de clase le conté a C de mi creciente homosexualidad, descubriendo sorprendido que ella ya lo sabía, pues CC se lo había contado. Le había relatado una versión falsa de lo ocurrido aquella lejana noche en su casa, una versión en el que yo era el malo de la película, el sádico maricón que quería abusar de sus amigos. Menos mal que C fue sensata y no le creyó. El último día, al salir después de recojer las notas, lo aparté de todos y le conté que había soñado una cosa con él. Era verdad, en el sueño de la noche anterior me veía en 1º de bachillerato, mucho más mayor y más guapo, y saliendo con un chico: CC. Le hice prometer que si le contaba el sueño, me respondería a una pregunta. Se lo conté, y quise saber qué es lo que le había contado a C y a dos chicas más que también lo sabían gracias a él. Pero no me quiso responder de ninguna manera, pasó de mi, y lo mandé directamente a la mierda. Así habia empezado el verano... y terminaría de manera parecida, discutiendo de nuevo con él y diciéndole que toda la amistad había acabado, que me olvidase pues yo ya lo había olvidado, pidiéndole que no me volviese a hablar en lo que le restase de vida.

Y así fue, desde entonces no hemos hablado como antes, aunque se haya apuntado al gimnasio conmigo, aunque se siente al lado en muchas ocasiones, nada volvió a ser como antes. Sentía añoranza por todo eso, nostalgia de tener un amigo así, al que abrazar sin temor. Llevábamos ya meses casi sin hablar, sólo lo justo, hasta que un día se conectó casualmente al msn y me habló. Le hice la típica pregunta "Cómo te van los novios?", cargada de doble sentido, pero también de furia, de frustración, de ironía... y de un propósito oculto. Y, una vez más, mi plan funcionó. Me respondió que le gustaba un chico, pero que a él no le gustaba, que no le caía ni bien y que era totalmente imposible. Entonces ya supe que se refería a mi, y no me sorprendió en absoluto, pues no era la primera vez que lo decía para mentirme.

Hoy se conectó y me empezó a hablar, y le volví a repetir la pregunta clave, esta vez, "Quién te gusta?". No tuve que insistir mucho, y me confesó que era yo. Le dije que no me sorprendía, pues lo sabía, lo conozco demasiado bien. Hablamos de varias cosas que pasaron ese fatídico 4º de ESO, y me contó que le gustaba desde hacía varios meses, pero que como yo pasaba tanto de él, tenía miedo de intentar algo y hacer el ridículo. Lo entiendo, porque hasta hace 11 días pensaba que no sería capaz de soportar otra vez más rayadas con él, pero ahora lo veo de otra forma diferente. Veo que es el momento de cambiar, de dar el paso, es la revolución de mis días. He de lanzarme al vacío, o siempre tendré miedo a las alturas.
No le diré ni que si ni que no, se lo dije, él echó todo a perder y él tendrá que levantar lo poco que queda de mis ruinas si quiere conseguir algo. Tendrá que luchar y demostrarme que no son sólo palabras, que podrá actuar. Y espero que lo haga, lo necesito, en el fondo lo amo como el primer día.
Quiero quedar con él y hablar en serio, poner las cartas sobre la mesa, decir todo lo que queda por decir.

La verdad, ha conseguido subirme el ánimo al 100%, aun sabiendo que quizás no pase nada de nada y que todo puede seguir su curso habitual.


Mis padres me mandan dormir... cuánto deseo tener los 18! Pero ya queda poco, un año y algo!

Ordenador nuevo, vida nueva!

Pues si, ya llegó el ordenador que le pedí a mi padre tras el último ultimátum... (bonita la redundancia).
Al fin un ordenador en condiciones en el que poder reproducir todas las canciones que tengo (unas 8000) en una misma lista, que me permita jugar a los sims y charlar por el msn simultáneamente, que se encienda en 1 minuto y esté listo para trabajar! Ya era hora de tener más memoria!
La verdad es que está genial... un disco de 700 Gigas como principal más el mío antiguo de 120 sólo para música y fotografías... 2 gigas ampliables de memoria ram... buena tarjeta gráfica... monitor LCD LG de 19 pulgadas...
Comparando con el otro, es una joya!
Ahora toca atreverme a preguntarle el precio a mi padre y apoquinar, porque me lo voy a pagar yo, aunque creo que salió relativamente barato, pues compró las piezas por separado y la montaron los informáticos de su empresa.

Andando por otros derroteros...
El día de ayer fue normalito, aunque la verdad es que estoy pasando una racha en el que estoy más feliz, más a gusto conmigo mismo y con los demás, sólo han venido varios altibajos por la siempre presente soledad.
La mañana aburrida, con varias anécdotas sobre los profesores, especialmente de la profesora de Lengua, de la que os hablaré algún día, porque es única en su especie...
Por la tarde fuimos a la tetería de siempre, en total 8 personas, estuvimos desde las 8 hasta las 11 y algo jugando a las cartas, tomando creps y café, pasando momentos muy agradables. Luego salimos, fuimos al Burguer de al lado y comimos. Allí trabaja un conocido mío que antes estaba en 2º de Bachiller, alemán, rubito y ojos azules, muy guapo, y gay, por supuesto. También os hablaré de él.... Tras las típicas miraditas de complicidad, le pedí mi Doble Wooper. Sobre las 12 nos fuimos a dar una vuelta al paseo marítimo, aunque no llegamos muy lejos... unos estaban cansados, A y su chico estaban liándose, otra amiga había quedado con el que le gustaba (y empezaron a salir esa noche, ya en serio, que suerte!!), otra tenía que irse porque su madre no la dejaba... y yo a mi bola, disfrutando la playa por la noche, escuchando las olas del mar romper tranquilamente...
Esta mañana hemos quedado para empezar la coreografía... va a haber disputas, o almenos, yo no estoy muy conforme con lo que se decide, pero bueh, me tragaré el orgullo una vez más para no provocar tensiones.

Hoy llegaron de Francia los chicos de intercambio de aquí. Una de ellas, que la conozco del msn y poco más pues no está en mi instituto, me ha contado que fueron a un pueblo muy gay, con una inmensa discoteca de ambiente donde iban todos. Y entonces no lo he podido evitar, y de tanto preguntar, se ha dado cuenta de que yo también soy gay. Pero no problem, me cae muy bien y sé que se puede confiar en ella (además, tiene pechá de amigos gays en mi pueblo... quizás me convenga y todo :P). Y se ve que no le importa y que sabe lo que quiero, pues me invitó esta tarde a echar un billar con dos amigos suyos, uno de ellos un gay de mi insti muyyyy amariconeado. Pero no pude ir... maldita filosofía!!

Ha pasado algo más hoy, algo muy importante... pero aún estoy muy confuso, necesito pensar, saber qué decir... esta noche contaré...

Un beso a todos, y os dejo un videíto de Yann Tiersen, mi cantante y compositor favorito, que me tiene loco loquito!!


Esa canción la toco yo al piano, aunque lógicamente no tan bien como su autor...
Espero que os guste ^^

miércoles, 9 de abril de 2008

Singing in the rain...




Llueve...
Continua y lentamente, pero llueve...
Y ya era hora!
Oír de nuevo el golpeteo incesante de las gotas contra mi ventana... esas gotas anónimas que se suicidan, sin que nadie sepa jamás su nombre y su procedencia, desapareciendo en un instante todo el honor que han ganado en su inmenso periplo hacia la tierra... Me encanta la lluvia.
Al salir del gimnasio he hecho algo que llevaba mucho tiempo sin hacer, y lo necesitaba... al fin correr bajo la lluvia por la solitaria calle, llena de oscuros paraguas que no van a ningún sitio... pasear por los parques, comprarme una napolitana de chocolate blanco calentita, apoyarme en la pared, oler la terra mojada del césped, ver la gente huir de ese enemigo invisible... y yo empapándome de ese maná que purifica mi cuerpo y mi alma. Con la lluvia me despejo, pienso distinto, mi mente se abre a todas las posibilidades, veo todo más allá de los ojos de los demás, y no me importa ser guapo o feo, listo o tonto, torpe o ágil, solo veo que soy yo y punto, eso me sobra y me basta para poder seguir. Pero por una parte me da mucha pena, porque sé que no volveré a sentir lo mismo bajo la lluvia cuando salga el ardoroso sol... por eso mismo me gustaría vivir en Galicia!
Estos momentos de equilibrio conmigo mismo suelen ser interrumpidos por un repentino rayo que me ciega por un momento, seguido del trueno que me hace despertar y ver lo que no quería otra vez... Pero así es todo, en mi vida nunca hay paz completa, siempre en mitad del gozo aparece el pesar, aguando la fiesta...
Esto lo digo porque CC, mi "ex-enamorado", o eso intento creer, volvió a apuntarse conmigo en el gimnasio... por qué... no lo sé, pero ahí está, frente a mi haciendo abdominales una vez más. ¿Cuándo aprenderá la gente que yo no soy tan sociable como los demás, que hacer las cosas solo, y más cuando yo lo pido? Ya antes dos amigos se apuntaron conmigo al gimnasio... aguantaron un mes... pero vaya mesecito que me dieron! Y ahora una amiga, A, se apuntará conmigo este lunes próximo. Eso no me preocupa, ella es de confianza y la quiero mucho... pero eso me impidirá concentrarme en mi y pensar solo en mi vida, o en nada (que llega a ser lo mismo...). Espero que él desista pronto!
Ya poco más que decir, que llevo unos días infernales, ocupadísimo, y eso que no tengo mucho que hacer... pero aún así, no paro de hacer cosas, y me agobio!
Este fin de semana necesito salir con C, la que ha estado mala tanto tiempo, le tengo que contar todo lo (poco) que ha pasado, pero la necesito urgentemente, necesito su abrazao, el calor de alguien... aunque esa persona se muestre fría. Llevo mucho tiempo esperando, y ya el mínimo abrazo superficial puede aliviarme, aunque nunca conseguirá apaciguarme del todo. Sé que me queda mucho hasta sentir un abrazo de verdad, de un chico que quiera probar mis labios, aspirar su aroma y sentir cómo nuestros átomos se alían y nos juntan en uno... queda mucho, demasiado... o quizás no pase nunca.
Bueno, mañana espero volver a escribir, si mis ocupaciones me lo permiten.
Un beso al que ose leerme!
^^

sábado, 5 de abril de 2008

Sol y playa!

Ayer el día fue normalito, así que intentaré resumir. La mañana aburrida, normal, nada que destacar. Por la tarde, gym, y volví a ver al chico guapo, de ojos azules y pelo cortito y rubio, y con muy buen cuerpo. Tendrá unos 25 años, la verdad no sabría decir cuánto, y pondría la mano en el fuego para asegurar que es gay. Y esta vez sin saber por qué, al pasar a mi lado me dijo con sus ojos azules y su voz segura... Hola!, seguida de una sonrisa. Y qué sonrisa!!! Era preciosa, no me la había esperado así, mostrando sus dientes perfectamente alineados y blancos, acompañados por esos dos ojos azules y relucientes de alegría. Es de esos momentos en los que te quedas embobado, mirando a los ojos o a los labios, sin saber qué decir, boquiabierto ante tamaña belleza. En ese momento no sé lo que pensaría, pero ahora se me antoja una mirada cargada de compenetración, como diciendo... tu sabes que yo entiendo, y yo sé que tu entiendes... O puede que no, que sean ilusiones mías, aunque reitero que segurísimo es gay, muy gay. Después de su hola y de su sonrisa, le respondí con otro hola y otra sonrisita, y siguió para su lado y yo para el mío. La próxima quiero entablar conversación con él... pero es tan difícil... me da tremendísima vergüenza, es mucho mayor, muy guapo, y está buenísimo... Chunga está la cosa :S

Después de lo poco ocurrido en el gimnasio, volví para mi casa y me duché. A las 9 me presenté en casa de A, y al poco llegaron varias personas más, entre ellas T y el nuevo novio de A. Íbamos a cenar allí y a ver una película en su salón, la de Juno (que me pareció excelente). Estuvo bien, pedimos las pizzas y nos dimos un atracón de palomitas, todos arrejuntaos en un sofá. Lo único que no me gustó fue que el novio de A, cada vez que veía a un gay por la tele (como el que salió en los castings de OT), les llamaba maricones y se reía de ellos; y doy gracias a A, que posteriormente le daba codazos y golpes, diciendo que no se metiese con ellos. Con ella tengo una relación muy especial, estamos siempre abrazándonos, acariciándonos y besándonos, por lo que el novio pensaba que yo estaba enamorado de ella, despertando tus celos seriamente (y la envidia de muchos otros chicos, lo tengo que decir... juas juas juas, ventaja de ser gay y que las chicas tomen confianza!). No lo consigo trago del todo, quizás porque esté todo el tiempo metiendo mano a mi amiga, haciendo que ella se distancie más de mi, o porque no puedo soportar más verlos felices y ver feliz a todo el mundo con su pareja. Pero olvidando eso, o dejándolo de lado pues no se puede evitar ver cómo se besuquean a mi lado, la noche fue bonita, tranquilita, agradable.


Hoy ya fui por primera vez en serio a la playa este año. Ya había ido una vez antes, pero como hoy no, que fui con mi hermana y mis padres y hemos estado desde las 12 hasta las 5. Alquilamos unas tumbonas cercadas por unos cortavientos, para evitar el viento y tener más intimidad, y la verdad es que los giris allí se lo montan de lo lindo xD.
Tumbado en la arena, oyendo las olas del mar rompiendo tranquila pero continuamente, creando esa espuma salina que se queda pegada en los pies, con la brisa acariciando mi cuerpo, que ocasionalmente es salpicado por las gotitas que el viento ha elevado en una de esas olas furiosas que se suicidan contra la arena. Es increíblemente relajante, he pasado todo el día escuchando música de la que me gusta: todo Carmina Burana, la banda sonora de Amelie, la Sonata Pathétique de Beethoven (que me encanta) dos veces, y la poca discográfía de Andrés Lewin. Me ha servido para desestresarme, para pensar en todo y también para olvidarme del mundo durante unas horas tendido al sol. A parte de para coger un morenito envidiable, la verdad ^^
En estos momentos, me alegro de vivir cerca de la playa, pues aunque el mar esté lleno de mierda, el sol es lo que le salva.

Se regala un abrazo!! ^^

viernes, 4 de abril de 2008


Amor gay - Arturo Pérez-Reverte

Nunca antes me había fijado en la cantidad de parejas homosexuales que se ven paseando por Venecia. Los encuentras caminado por los puentes, a la orilla de los canales, cenando en los pequeños restaurantes del casco viejo. No suele tratarse de dúos espectaculares, sino todo lo contrario: gente discreta, tranquila, a menudo con aspecto educado. Mirando a los demás aprendes cantidad de cosas, y en el caso de estas parejas siempre me encanta sorprender sus gestos comedidos de confianza o afecto, el reparto convencional de roles que suele darse entre uno y otro, la ternura contenida que a menudo sientes flotar entre ellos, en su inmovilidad, en sus silencios.


Pensaba en todo eso el otro día, a bordo del vaporetto que cubre el trayecto de San Marcos al Lido. Sobre la laguna soplaba un viento helado, los pasajeros íbamos encogidos de frío, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos. Se sentaban muy juntos, apoyado discretamente un hombro en el del compañero, en un intento de darse calor. Iban quietos y callados, mirando el agua verdegris y el cielo color ceniza. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de grises del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los ví cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia.


Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde glacial, a bordo del vaporetto que los llevaba a través de la laguna de esa ciudad cosmopolita, tolerante y sabia, pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa. Largas adoslescencias dando vueltas por los parques o los cines para descubrir el sexo, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas del Instituto. Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad. La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara. Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos Danone empastillados, reinonas escandalosas y drag queens de vía estrecha. Salvo que alguno -muchos- lo tenga mal asumido y se autoconfine a la alternativa cutre de la sauna, la sala X, la revista de contactos y la sordidez del urinario público.


A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama. Envidio la ecuanimidad, la sangre fría, de quien puede mantenerse sereno y seguir viviendo como si tal cosa, sin rencor, a lo suyo, en vez de echarse a la calle a volarle los huevos a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado su vida, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo igual que él lo tuvo: las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura. Envidio la lucidez y la calma de quienes, a pesar de todo, se mantienen fieles a sí mismos, sin estridencias pero también sin complejos, seres humanos por encima de todo. Gente que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, reivindica sus correspondientes deudas históricas, podría argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta rechifla y tanta afrenta grosera infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del suyo. Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la laguna y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro. Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuantos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en Venecia, dándose calor en aquella fría tarde de sus vidas.

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Os dejo este hermoso artículo de Arturo Pérez-Reverte, un gran escritor en mi opinión.
Cada vez que lo leo siento lo mismo... esa injusticia...
¿¿¿Por qué por nuestra orientación sexual, las cosas cambian tanto y las personas nos tratan como discapacitados o personas inferiores??? Nosotros no hemos elegido así, somos como somos y punto. Es como si prohibiesen que el primer hijo fuese hembra, como ocurre en algunas sociedades, es algo totalmente ridículo. Y si no es nuestra culpa, no deben cargarla contra nosotros como si lo fuera.
Ya sé que es un grito al vacío, pues nadie dará respuesta ni solución al problema, pero eso no quita que me sienta enojado con el mundo, con la sociedad... y sí, conmigo mismo.
Sólo se olvidan de este problemas los gays afortunados, aquellos que pueden encontrar el amor verdadero y estar conforme con su vida, o aquellos que tienen la fuerza suficiente para hacer que todo lo demás les de igual, bien por su personalidad o por sus méritos propios. Pero yo, particularmente, no tengo ninguno de esos apoyos.
Pero hay que seguir... sólo queda esperar a ser algún día un cuarentón enamorado en Venecia...

Un saludo a todos!

PD: en especial, gracias a Bo Tare, que me mostró este texto. Un beso para ti!!

miércoles, 2 de abril de 2008

Confusión!!!

Estoy confuso!
Pasa de todo últimamente en mi vida, y eso es lo que yo quería, acción... pero todo, absolutamente todo, son problemas!
Esta mañana y la anterior problemas con las amigas, en especial hoy con una de ellas. Mi ya supuesta otra mejor amiga, C, a la que quería yo tanto y la que tanto me quería a mi, ha venido hoy a segunda hora, y no me ha dirigido la palabra en todo el día. Ni una sola palabra! Solamente me habló cuando se puso donde yo me había sentado las primeras horas porque ella no estaba (se sienta conmigo), me puse con T y con I (la chica a la que le gusta también LCA), y cuando le dije que si por favor me dejaba, me dijo un "Se siente!" y pasó de mi. Es una cosa de niños, pero lo hizo cuando menos debía hacerlo. Así que me senté solo delante, sin abrir la boca ni atender ni nada, solo quería volver a casa. Ahora me siento fatal por ello, porque siento como si hubiese perdido una amiga... aunque en realidad quizás no fuese tan "amiga", la quería mucho, y me duele que ni se preocupe en preguntarme que qué tal me va... eso sería lo mínimo, si contamos que me mandó un mensaje a las 3 de la mañana pidiéndome que le imprimiera nosequé para hoy (cosa que no hice, pues no tenía ni ganas de hacerlo ni cartucho de tinta).

Y ahora que llego a casa me encuentro el mismo panorama.Hay también algunos problemas, que no me pararé a detallar, pero que me han desanimado muchísimo...
Como no hay dos sin tres, para colmo el chico del que tanto había estado enamorado, por el que tanto había llorado y sufrido, me suelta que le gusta alguien muy cercano a mi, pero que no puede decirme quién es, porque no sabe cómo responderé. También me preguntó que si era gay seguro, y que si me gustaba alguien o estaba interesado en alguien, con su consiguiente negación por mi parte. A CC, como lo llamaré ahora, lo conozco mejor que mi mano, y sé que se refiere a mi (aunque espero estar equivocado). Pensaréis que qué bien, que debería estar contento o al menos satisfecho... pero no, no lo estoy. CC podrá interesarse mucho por mi, pero nunca podrá darme el amor que necesito... además, nuestra relación se estropeó del todo el verano pasado, cuando la cagó de veras y me perdió como amigo. Quizás yo le guste, no digo que no, pero él siempre ha dicho que tiene miedo de enamorarse (y lo demostró cortando con su anterior novio cuando éste le dijo que le amaba de verdad, y CC empezó a sentir lo mismo, huyendo asustado y dejando a uno más con el corazón roto) y yo no voy a ser un lío más de su larga lista. El deseo que tengo es inmenso, pero las esperanzas de que haya cambiado o de que cambie conmigo, son ínfimas. Y no tengo fuerzas en estos instantes para volver a rayarme por él, yo que lo creía olvidado, y mucho menos a empezar una relación en la que lo más seguro es que yo salga perdiendo. Así que de él debería empezar a olvidarme... como llevo haciendo desde que lo conocí...

No quiero que todo esto siga igual... pero empiezo a dudar de sobre si cambiará o no, pues no he conocido antes ningún momento te tranquilidad o felicidad, no he podido levantarme con una sonrisa de verdad en la cara y alegrarme de los buenos días que han pasado y de los que pasarán.
Quiero cambiar, que mi vida cambie, aunque no tengo ninguna expectativa de que todo vaya mejor.
Solo me queda seguir luchando hasta que me canse, y rezar a dioses en los que no creo...

Un abrazo a todos, si es que alguien puede darlo de corazón en este mundo.
PD: Tiz, no generalizo, sé que hay personas buenas en el mundo (como tuu, tranquilooo :P), pero me tocó vivir en un lugar donde de eso no abunda precisamente, no he podido conocer a nadie así como yo y como vosotros en ese aspecto, y creo que no lo conoceré por ahora. Gracias por tu comentario, también a ti, Bo! ^^

Mundo cruel


Estoy cansado, cansado de querer chillar al vacío con mi voz quebrada, pero que una mano fría me tape la boca y me haga callar. Quizás sea porque no debo hablar, como puede que hagan todos, o porque no tengo nada que decir.

El día de ayer fue normal, incluso se podría decir aburrido. Este trimestre, como ya dije, teníamos que preparar una coreografía para Educación Fïsica... y yo ya sabía que iban a venir problemas. El caso es que dijeron de elegir varias canciones y juntarlas en una sola, eligiendo estilos muy opuestos, pretendiendo hacer algo diferente. Yo propuse (cómo no!) hacer una canción de La Casa Azul, que aunque no sea preciosa ni superbailable, puede contrastar mucho con las demás, dándole esa originalidad y el sentido del humor que buscamos. Pero no, nada más abrir la boca, ya se me echaron las chicas del grupo, diciendo que no harían gilipolleces como esas, que ese grupo era patético y que cómo me podía gustar, por lo que ni locos harían nada con eso. Vale, eso suponía que lo dirían, pero lo que me cabreó y decepcionó es que todo eso (y más) lo dijeron antes de escuchar siquiera una canción, antes de saber por qué lo proponía, antes de pararse a pensar. Y me echaban en cara que yo tenía que comprender que porque me gustara un grupo raro, no significaba que le tenía que gustar a los demás, y que porque yo pidiera hacer una canción, no se haría. Yo tenía bien en mente que no les iba a gustar, lo sabía, pero quería hacer el baile con esa canción porque era mi ilusión, algo que supo apreciar T, (un chico de mi grupo del que hablaré pronto) y que tuvo en cuenta, pensando que si yo deseaba hacer esa canción, debía al menos proponerse. Y ahí quiero llegar, que siempre he sido yo el que se ha tenido que aguantar, todo el mundo dice lo que ha de hacer el Gatito, no tiene ni voz ni voto. Siempre he aguantado las niñerías de mis amig@s, con paciencia, pensando que cambiarían y que algún día pensarían en mi y se dieran cuenta de lo que he hecho por ellos. Pero veo que no, no tengo ese privilegio, si yo digo que no me gusta tal canción para bailarla, ajo y agua para mi, me jodo, me callo, me trago todo, y hago lo que los demás mandan. Porque si me opongo, ya me tachan de egoísta, mandamás, que pretendo que todos hagan lo que me salga de los huevos. Y ya me he cansado, esto va a cambiar.

La cuestión en sí no es bailar una canción de LCA, ni nada parecido... todo viene del problema que tiene la gente, que es incapaz de ser tolerante, de intentar mantener un diálogo equilibrado, y, algo que considero muy importante, no tienen ni idea de lo que es la empatía ni quieren saberlo. No son capaces de pensar en y por los demás, de ver cuánto puede estar sufriendo la otra persona por sus gilipolleces. Les es imposible darse cuenta de los propios errores, comprobar que están equivocados e intentar arreglarlo. Cuando algo hacen mal, es culpa del otro, sin duda alguna. Y... ay!, del Gatito, como se equivoque en lo más mínimo!!... Los leones se lo zampan, se tragan su orgullo, destrozan su fuerza, asesinan su autoestima y le quitan de un zarpazo la voz. Y entonces el moribundo Gatito ha de refugiarse en si mismo, donde encuentra más odio y más desprecio, se protege en su soledad, esa soledad que le impuso la vida como una ley inalienable.

Ve pocas luces en su futuro cercano y del lejano, ya no percibe nada...