miércoles, 24 de septiembre de 2008

Les Luthiers, a falta de qué decir

No tengo mucho de lo que hablar hoy, otro día más de esta rutina que vuelve a empezar. El día ha sido largo, pero lo he pasado bien con los profesores... con los alumnos no, pues no he hablado con casi nadie, y no porque no quisiera. Kitty estaba pegada como una lapa a Andrés, y Lea desapareció en el recreo, se fue con su novio a su casa a hacer lo que no hace falta mencionar. Lo sigo pasando mal, pero me tocará pasarlo mal por siempre...

Os pongo algo de lo que más me gusta: Les Luthiers.

De sus obras más antiguas... Serenata Mariachi, todo un clásico para sus conocedores. De 1977, en blanco y negro, yo tengo el DVD de esos vídeos, "Viejos Fracasos". Está en dos partes, y la verdad es que no es que espere que la veáis, ni entero ni un poco... pero bueh, yo lo suelto, porque a mi me gustan, y no tengo de qué escribir.

Parte 1




Parte 2




Espero, si alguno lo ve, que os haya gustado... decidme si es así, aunque no importa si no lo véis ^^


Un besazo a todos!!! ^^

martes, 23 de septiembre de 2008

Segunda jornada de clase en un día perro



Hoy hace un día perro, como yo les llamo. Por la mañana no ha parado de dormir, y nosotros, los somnolientos alumnos, hemos tenido que soportar el panorama del agua caer por los ruidosos canalones al otro lado de la ventana, empapando las motos de los chicos guays (yo NO voy en moto al instituto, vivo cerca). Me gustan estos días, con el techo del mundo encapotado y gris, me hacen sentir animado, despierto: puede ser porque hay más oxígeno, o algo así he oído. Pero hoy no. Hoy no estoy animado ni despierto, y siento que me falta el aire, algo muy importante. 

Acabo de escribir el post de ayer (si, hoy martes, si es que no merezco perdón), haciéndolo con un estilo algo peculiar que me hace sentir distinto, pero me gusta. Que siga así. Frases cortas, exactas, alguna que otra metáfora, compleja sencillez. Si no os gusta, espero que se me pase pronto.

Sigue el día perro afuera. Ya dejó de llover, pero las nubes continúan tapando el cielo, ya no es azul, el verano acabó. Ayer empezó el otoño, y se nota. Algunas hojas en el suelo anunciaban su llegada, y ya fue inevitable pisarlas al caminar velozmente dirección al instituto. Después de tantos meses, me volví a levantar temprano para ir a clase. A las 7 y media sonó el despertador, y la curiosa verdad es que no me costó levantarme lo más mínimo. Sabía lo que tenía que hacer, y lo hice, algo raro en mi. Llegué y sólo encontré caras largas, dormidas, amargadas. Fastidiadas por haber despertado su sueño de verano y verse atadas a la inevitable rutina una vez más por unos ogros cincuentones con los sobacos sudorosos que no tienen otra cosa mejor que hacer.

Poco a poco, las clases se sucedieron. Aburrimiento. Así resumiría todas las horas. Sentado con Lea como antaño, hablando de lo mismo que siempre, escribiendo las notitas que ya nos escribimos, y viendo pasar las lentas agujas del reloj. Los profesores, muchos ya conocidos, otros por conocer, varios nuevos en el centro. Alguno interesante, la mayoría soporíferos. Voces monótonas, caras inexpresivas, movimientos secos, letras de tiza sencillas, no me gustan para nada. Me gustan los profesores con personalidad, que dan también personalidad a la asignatura que imparten. Y los alumnos, también los mismos, exactamente iguales. Es como si el curso anterior no hubiese acabado... sólo con una diferencia: nos han puesto unas baldosas horrorosas en las paredes.

Pero los otros cursos ya empezaron las clases, entraron niños pequeños a 1º de ESO, temerosos, llegarán estrenando libros, sacando punta a los lápices, desencapuchando bolígrafos y desechando los antiguos, rasgando las primeras hojas, escribiendo siempre con buena letra, con el propósito de mantener la limpieza durante todo el curso. Ese propósito que rápidamente olvidas, pues sigue ocurriendo, hasta 2º de Bachiller. Ya me da igual cómo salga todo. Si, tengo todo nuevo, y pienso cuidarlo... pero también tengo experiencia, y sé lo que pasará. Ya es tarde para cambiarlo, además, este año no tengo ganas. Tengo grandes expectativas ante las asignaturas... Lengua no será un problema, Estadística lo podré salvar con buena nota, al igual Historia, pienso sacar mucho en Matemáticas y los idiomas los bordaré. Y, por supuesto, tendré mi 10 en Dibujo, fijo.

Como pensé ayer, Lea desaparecería conforme el profesor abandonase el aula... y así ha sido. Con su monstruoso novio todo el rato, ni en el recreo la vi. Me sentí muy mal. Vi a Kitty. Ella llegó dos horas más tarde, tenía médico, y se quedó sorprendida al ver a su novio Andrés sentado con Azul. Ellos dos estuvieron juntos hace tiempo, y parece que queda un resquicio de lo que hubo, por lo que a Kitty no le sentó muy bien. Estuve hablando con ella y consolándola levemente, pues no estaba realmente mal. Volvió a hablar con él, y la perdí del todo. Solo todo el día, con Lea sentada a ratos al lado, pero siempre durmiendo. O, cuando despierta, arrancando papeles (cosa que odio), haciéndome repetir lo que dice el profesor cual loro, quitándome los bolígrafos: molestándome, en general, en estos días tan susceptibles que tengo. Me aburro en las clases. Ya estoy harto, no quiero ir más. Quiero conocer a eGeo, conocer más a Chris, ir a la universidad, estudiar, tener novio, vivir con él, quererle, amarle, ser feliz, quiero casarme dentro de muuuucho y separarme cuando me jubile. Y eso que sólo llevo un día en clase.... cuando lleve un mes, estaré subiéndome por las paredes.

Pues eso, que hoy es un día perro y me siento solo. A la vuelta, he tenido que soportar una vez más la imagen de mi hermana abrazada a su novio por la cintura. Me parece que cogeré otro camino para llegar a casa, lo paso mal, ando muuuchos pasos atrás mirando al suelo, intentando que ellos no me vean, para no tener que hacerlo a su lado. Lo paso mal. Pero peor cuando, al llegar a mi portal, se dan ese largo beso. Muy muy mal. 

Pero he de pasarlo. O intento convencerme de ello.


Un besazo a todos, espero que hayáis tenido un buen comienzo de clases.


PD: Foto mía, de antes del verano, en el campo de mi abuelo.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Vuelta a las clases


Pues sí, hoy, una semana más tarde que la mayoría de adolescentes y adolescentas españoles, he entrado por primera vez en mi nueva aula después de tres meses sin pisar el instituto.

¡¡No quiero, no, no y no!! Por la mañana estuve sacándome el Carnet Joven, que me tardó como una media hora, y ya llegué tarde a la presentación, que era a las 12. Nada más llegar, vi a toda la marabunta... ¡hala, otra vez los mismos! El cabrón que me insultaba tanto, una amiga queridísima a la que cogí mucho aprecio (la primera a la que le conté mis dudas sexuales, en 3º de ESO!), Miguel el amigo seguramente gay de mi hermana (el superchico, bailarín, campeón de España, muy inteligente), Kitty con su novio Andrés, otra parejita de la clase, otra y otra... y al fin, los solteros de oro: el mijeño, Marcos y yo. El sol aprietaba sobre nuestras nucas, todos estábamos nerviosos con nuestros bolis en la mano (por si acaso), una piel morena y curtida durante todo el verano y nuestras mejores ropas, pues inexplicablemente todo el mundo se viste de gala para el primer día de clase.

¡¡No quiero, no, no y no!! Pero los profesores llamaron a los grupos, y tuvimos que buscar nuestra aula: arriba, la primera a la izquierda. Estábamos asados, la ropa se pegaba a la sudorosa piel, mientras entrábamos temerosos en clase. Volvimos a ver a los que no veíamos, sonrisas forzadas, "¡Hola!, ¿cómo te ha ido el verano?", estrechones de manos y palmadita en la espalda, guerras pacíficas por coger la mejor mesa, todos con todos pero separados. Es difícil volver a ser un equipo en clase, no se quiere hacer sociedad por obligación. Kitty con Andrés, Lea buscando a su correspondiente. Y es que el novio de Lea, de 20 años, ha entrado de nuevo en 1º de bachiller para acabar los estudios... así que si el año pasado perdía a Lea muchos recreos porque se escapaba para visitarlo... ahora ni siquiera la veré en cambios de clase. Es un tipo grande y gordo, barbudo, horroroso, cuando quiere buena gente, pero cuando no... mejor no acercarte. Da miedo.

¡¡No quiero, no, no y no!! Solo fue una hora, siempre es así el primer día, y no vino nuestra tutora, sino la futura profesora de Estadística. Me cayó simpática, aunque no cesó de gritar, a pesar de que yo elegí con todas mis esperanzas Literatura... pero no pudo ser, denegaron la solicitud de esa optativa por falta de gente, y ahora todos damos Estadística. Me da coraje, pero podré soportarlo, la muchacha merece una oportunidad. Pasó lista, y nos dijo quién era nuestra verdadera tutora... la de inglés, una señora gorda gorda con cara de cerdita Peggy, que en 4º de ESO nos cogió manía. No sé por qué. Quizás porque Kitty, Marcos y yo pasábamos las clases corrigiéndola y haciéndola sentir en ridículo, hasta que nos hizo pasar el resto del curso en la biblioteca del centro. Y, lo peor de todo, nos castigó de la manera más cruel posible: bajándonos la nota. ¡Nos puso un 9!

¡¡No quiero, no, no y no!! Y aun así, aquí estamos de nuevo. En clase, todos juntos, otra vez como antaño, ninguna persona nueva, solo dos repetidores. Eso es MUY aburrido, yo quería conocer a gente nueva, pero va a ser que tendré que buscarla fuera de las verjas del instituto. Esas verjas verdes, altas, en ciertas partes cubiertas por un frondoso seto, en otras al aire libre, tentándonos a romper las normas para tener un poquito de libertad ante la vista del quiosco de la acera de enfrente. Pero no podemos, porque aquí estamos de nuevo. Empieza la rutina, intentar hacer caso a los profesores, cabecear discretamente mientras el filósofo habla y dormir a pierna suelta cuando le sigue el historiador. Porque si, esos siempre son los mismos, nunca cambian... habrá que esperar al día siguiente para ver quiénes son los otros.


Sigo sin querer, pero después de la horita de presentación nos fuimos a un pub irlandés a jugar al billar. Allí pusieron una de mis canciones favoritas: Peace train, de Cat Stevens. Me gusta ese sitio, porque hay buen ambiente, y la música de fondo siempre acierta con mi estilo. Luego, a casa de Azul, hasta las 3, que me volví a la mía a comer con mis papás y mi mani (hermana). Kitty no vino, se fue con su novio, no hablé absolutamente nada con ella durante toda la hora. Está perdida, mucho, y eso no me gusta ni un pelo. 


La tarde sin sobresaltos... fui al gimnasio, me cansé, volví, y listo. Por la noche hablé con eGeo, y luego después de colgarle pasé un momento delicioso, que no voy a detallar aquí, por no ser de ese tipo el blog. Todos saben lo que es, aunque se vea vergonzoso, pero por no ser dos, qué remedio... ¡No os escandalicéis, que los Gatos también tienen sexualidad!


¡¡¡Un besazo a todos!!!



PD: Raro me salió el post hoy, eh??

domingo, 21 de septiembre de 2008

Peticiones rechazadas del Nuevo Grupo


Lo de peticiones rechazadas es por algo que ha pasado durante éstos días, pero que no he ido contando. ¿Recordáis a mi clon, que conocí este lunes, verdad? Le llamaré Chris, porque me gusta ese nombre. Pues con Chris he hablado mucho por msn... él me ha contado algunos de sus problemas, y yo los míos más superficiales (ejemplo, lo ocurrido en la aburrida Málaga el aburrido jueves). No me ha dicho que tiene novio, pero sí lo ha nombrado: yo sé quién es por su fotolog, aunque en persona no lo conozca. Me está cayendo muy muy bien éste chico... Chris es simpático, divertido, inteligente... y MUY MUY guapo, tiene ojos ojazos azules increíbles. Le gusta una música parecida a la mía, en muchas cosas pensamos igual, y ambos adoramos los días grises y nublados. Me mandó una historia que él escribió, y le dí mis opiniones (tanto positivas como negativas, ya que respecto a eso soy muy crítico) sobre ella: no lo hace mal, la trama es buena, pero en el estilo pierde mucho. Le dije que yo también escribía, pero en mi blog; no me preguntó por él.

Ese mismo día, conocí a otra chica, cuyo msn luego me pasó Chris. Es Lara, la "chica impertinente" que me preguntó que si era gay aquella larga noche de Agosto. He hablado muchísimo y muy intensamente con ella, y la verdad es que he encontrado a una joya de persona. Ella dice lo mismo de mi... pero con muchísimos más piropos, me parece que le gusto. Pero como ella me lo preguntó directamente, es la única a la que le he dicho que soy gay y hablamos sobre ello sin problemas. Hemos intimidado muchísimo, sorprendentemente. Dice que antes se fijó en mi, ya me había echado el ojo y tenía por seguro que yo sería una persona especial. Alegaba que vió mi mirada cierta vez, y que le parecí alguien muy muy cálido y con mucho que dar. ¡Cuánto acertó!. Ella también me gustó mucho... me gusta su forma de pensar, de ver las cosas, es muy muy divertida. Y simpática, divertida y dicharachera, le gusta la fotografía y Les Luthiers... ¡al fin puedo hablar con alguien que tenga fundamentos sobre ellos! Me parece que va a ser una gran gran amiga... nos hemos conocido en profundidad muy muy rápido, será que yo no tengo ni chicha, ni limoná (en memoria de una queridísima profesora mía).

La cosa es que el viernes, tras pasar toda la tarde hablando con Chris, me dijo que me fuese con ellos. Él, el chico parecido a mi (pero en versión bonita y bella), que acababa de conocer unos días atrás, me invitó a quedar con él y los suyos... no le dije que no, ni que sí. Al final, esa tarde salí con Dani, y no los vi... me arrepentí. Aunque no sé si hubiese sido capaz... en un momento de incertidumbre, dubitativo me encontraba en el portal de mi casa sin saber si acercarme al parque (donde estarían seguro) y verlos de nuevo, o subirme al ordenador. Lo primero... me daba muchísima vergüenza, corte, volvió mi timidez, me puse nervioso solo de pensarlo y mis palmas comenzaron a sudar. Sin duda, allí me volvería el tembleque a las piernas, no sabría qué decir, y la humedad empaparía mi pelo pegándolo odiosamente a mi frente. No, no puedo, además no lo aseguré... así que opté por lo último, me subí a casa. Ayer igual, ésta vez Lara me invitó a salir... pero tenía el teatro, osea, la excusa perfecta. Hoy se repitió la cosa, de nuevo por Lara, y seguí sin asegurar mi aparición. Sobre las 5 y media quedé con Azul (la fanática de La Casa Azul), Sam (el mijeño buenorro, que se está dejando el pelo largo, y le queda DIVIIIINOOO!!), y Marcos (por la costumbre de poner paréntesis, diré que se dejado mismo peinado que yo). Estuvimos un rato en la tetería, fuimos a mi casa a por la cámara y luego nos dirigimos al parque. Allí vi varias figuras difícilmente reconocibles que podrían ser el grupo de Lara, pero entre todos los skaters, breakdancers, pijos y señores con bastones que había allí, poco me pude fijar. Nos fuimos a la parte verde, y estuve haciéndole a los tres un gran reportaje fotográfico.

Tras el "reportaje", de los primeros que he hecho a mis amigos con total libertad, pasamos de nuevo por la plaza... y no los vi. Estuvimos pateándonos Fuengirola durante un rato, y me encontré con el treinteañero del otro día, el del grupo de Lara. Simplemente me saludó diciendo mi nombre y se fue, querría haberle preguntado por los otros... pero Azul y los demás estaban delante, no era plan. Poco más que contar, dimos más vueltas por la ciudad y me comí un pastelito riquísimo en una pastelería pequeñita muy barata. 

La cosa es ésa... la vergüenza. Lara me dice que me ha cogido cariño, y que incluso entre ellos hablan un poco de mi. Me da mucho corte, y casi no me lo creo... porque acabo de conocer a un grupo espectacular, muy muy distinto a lo que había conocido antes... y a parte del miedo (siempre dan algo de miedo las cosas nuevas), siento mucha curiosidad... y más ahora que parece que me abren las puertas para pertenecer a él y ser uno de ellos. NO es una secta, claro está... pero aquí no se suelen permitir a nuevos compañeros con tanta facilidad. Supongo que pronto quedaré con ellos, porque yo no dejaré de salir ni de chatear... el tiempo dirá a dónde va la relación. Pero la verdad, por ahora me han dado un pequeño empuje, lo poco que me queda para llegar a la felicidad... no me lo creo, pero todo se está poniendo de acuerdo para hacerme sentir bien. Y ya queda poco, apenas 12 días, para ser realmente feliz... 


Un besazo a todos!!! ^^

PD: La foto no tiene nada que ver... sólo con mi deseo de algún día despertarme viendo una mano abierta y recibiendo una mirada así....

A night at the theatre: La Venganza de Don Mendo.



Ayer fue un día largo, pero por la noche vino al fin mi disfrute.
Después contaré lo poco que pasó por la mañana, ahora me detendré a relatar lo que bien dice el título de la entrada: he estado en el teatro.

La obra a ver, pues La Venganza de Don Mendo, de Pedro Muñoz Seca. No espero realmente que lo conozcáis, me sorprendería si es así, de manera que acá viene un pequeño resumen, de la obra y del autor. Pedro Muñoz Seca nació en el Puerto de Santa María, Cádiz, en 1879, y a comienzos del centenario siguiente empezó a escribir teatro, especialmente el género del que es ejemplo ésta obra: la astracanada. La astracanada, o astracán, es un tipo de teatro en el que lo único que busca el autor es la risa del público, acudiendo a la satirización, el absurdo, la inverosimilitud, los juegos de palabras y la modificación del lenguaje. 

La Venganza de Don Mendo es una "caricatura de tragedia en cuatro jornadas", totalmente escrita en verso, como a mi me gusta. Adoro las rimas, los romances, las redondillas, las cuartetas y las quintillas, me gusta leer en voz baja, susurrando, como si yo fuese el Don Mendo que clama su venganza, o su adorada, que le engaña. Todo transcurre en el siglo XII, la historia es muy simple: durante una noche, el caballero Don Mendo visita a su amante Magdalena, la hija de Don Nuño, quien ha concertado la boda de ésta con Don Pero de Toro. Descubren a Mendo en el aposento de Magdalena, y finge que es un ladrón para protegerla y no delatar que le pone la cornamenta al Toro. Magdalena, que es una mujer muy... generosa con los hombres, pues acaba prefieriendo al De Toro, quedando Mendo apresado y mandado a emparedar. Consigue escapar, y entonces promete venganza contra Magdalena. Y la historia sigue, por supuesto... pero no voy a contarla entera, claro. El que quiera leerla... aquí lo tiene, en PDF:  http://www.juntadeandalucia.es/averroes/~04700442a/Mendo.pdf

La recomiendo encarecidamente... me encanta esa obra, la adoro. Descubrí hace años el libro en mi casa, y ya me lo he leído unas cuatro veces mínimo, la última estos dos días atrás. Se lee muy rápido, y como digo, es muy divertido. Sólo hace falta ser avispado, tener algo de conocimiento sobre literatura y saber de qué se quería reir Muñoz Seca. En cada estrofa encuentras un chiste, siempre hay algo que de un toque de humor a la escena... está muy currado, la verdad. Y bueno, la puesta en escena en sí, fue maravillosa. Actores muy buenos, entrañables, que hacían de todo. Además, como suele pasar, la obra estaba algo modernizada a corde con los nuevos tiempos. El verso era tal y como yo recordaba en el libro (salvo ciertas partes suprimidas), pero tenían toques muy suyos... como por ejemplo, cuando salió por primera vez Don Pero de Toro, empezó a sonar "Ese toro enamorado de la luna..." y los personajes, vestidos de época, se pusieron a bailar. También tocó hacerlo con "La Macarena", y con la banda sonora de Superman, entre otros. El teatro como edificio es moderno, pequeño pero suficientemente espacioso, desde todos lados se ve y se escucha fenomenal.

Lo vi anunciado en un programa de eventos del mismo teatro, que durante casi todos los fines de semana hasta Diciembre habrá actuaciones de teatro, de música y de danza, por lo que es probable que vuelva a asistir. El año pasado fui a ver un grupo que tocaba música medieval, que estuvo increíble. Cuando se lo dije a mis padres, que quería ir y que vinieran ellos, primero se mostraban reticentes... pero conseguí convencerlos de que les gustaría, y así acabó siendo. Me encanta el teatro... ¡que pena que mis padres no compartan la misma afición con tal intensidad!.

Pues nada, ya está, siento que no lo he hecho bien, pero ya lo he contado todo. Podría contar más cosas que han sucedido... pero la verdad es que no me encuentro inspirado. Algo me pasa, no sé, que no encuentro las palabras para escribir bien, como a mi me gusta. Espero que todo cambie pronto, no soporto estar así sin mi muso, haciendo posts de tan mala calidad.

Hala, me voy a dar una vuelta, aunque no sé aún con quién.


¡Un soso besazo a todos!

viernes, 19 de septiembre de 2008

Bienvenidos al Camping Internacional La Marina - Parte 5: Me paso el día bailando.


Lo confieso. Bailé por primera vez en mi vida, en público, y mi hermana, Miriam y Roberto son testigos de ello. Yo nunca he bailado... siempre lo he hecho mal, me decían que no sabía moverme... pasaba mil horrores en Educación Física, cuando tocaba hacer chachachá, merengue, salsa, o pasodoble... me movía como un palo, sin ninguna gracia... pero la verdad verdadera es que, en secreto, en mi intimidad... me gusta bailar, y me querría aprender a hacerlo bien.

Algo fue, la situación, el campo magnético de la zona, el aire limpio y oxigenado, la música que la acompañaba... el estar de vacaciones, sin que nadie te conociese... que me liberé de toda vergüenza, de toda timidez, de todo el ridículo que he sentido en mi vida, me despojé de mis prejuicios, de mis ideas anteriores, de lo que pudiesen pensar los demás... me dio igual que la música que sonase no fuese de mi gusto, que fuese tan estridente que me doliese la cabeza, o que un grupito de chicas cuchichease mirándonos desde la otra pared, yo empecé a mirar a los otros chicos que también empezaban a moverse poco a poco al ritmo de la música.

Como dije, la primera semana estaba todo atestado de franceses. Había un francesito en especial, bajito, rubio, ojos verdes, cuerpo bien marcado... que se improvisaba unos bailes increíbles. Bailaba algo muy raro que yo era la primera vez que veía. Tecktonik, la "nueva" moda de baile, que empezó hace relativamente poco de la mano de dos franchutes, más que nada como una forma de promover el hardstyle y el jumpstyle, tipos de música electrónica. Se movía super rápido, movimientos de robot, mecánicos, a milímetro, muy bien ejecuados. Bueno, para eso os dejo un vídeo, por si queréis verlo.





¿Qué, cómo te has quedao? ¿Igual que yo al principio, flipándolo en colores, no?

Pues le cogi el gustillo. No, no lo bailé... pero esos movimientos extraños me llamaron la atención. Cuando el francés se fue dejándonos impresionados, llegaron dos vascos con la misma marcha que el anterior. Ellos sí que marcaron tendencia... se subían al escenario y bailaban música electrónica (o lo que más se le pareciese) de tal curiosa forma. Al principio todos se extrañaban, sin saber si reírse de ellos o aplaudir al final de cada "actuación" tan bien interpretada. Se empezó a crear un grupo alrededor de éstos dos vascos, algunos chicos les intentaban imitar (ellos les daban clases) las chicas querían bailar con ellos pero las rechazaban, y poco a poco se convirtieron en personas bastante conocidas entre los jóvenes, porque además ellos eran muy simpáticos y sociables. Hablaron conmigo sin nisiquera conocerlos, chocábamos palmas al vernos, y todo guay chachi piruli con el grupo de camaradas que surgió. Terminaron bailando en el pequeño escenario de la discoteca los dos amigos de la infancia que eran, y todos abajo mirándoles (me incluyo) expectantes y alucinando. Me parece que ni yo, ni muchos otros, habíamos visto a nadie bailar de tal manera.

Pero nosotros, a nuestra bola. Miriam les criticaba, decía que eso no era bailar, mientras perreaba al ritmo del poco (gracias a Dios!!) reggaetón que sonaba. Si la tengo que odiar por una cosa, es por eso... piensa que eso a lo que llama música es lo mejor, desechando todo lo demás, y pensando que es inferior. Mi hermana, pasando del tema, también estaba algo escéptica. Ella baila de una forma... no sé, a mi ver superficial... o es que no me acostumbro bien a ver a mi hermana bailando, quizás. Roberto y Abel... bueno, el primero bailaba de pena... poniendo caras raras e imitando todo lo que veía. Abel... Abel si tenía un estilo más suyo, incluso demasiado. Se movía muy rápido y confusamente, era raro verlo... pero se movía, eso si, con ganas y disfrutándolo, que es lo importante. Me dijo cuál era su secreto... que no tenía ni una pizca de vergüenza. Buen truco, sí señor.

Ojalá yo pudiera hacer eso que hace Abel... olvidarme de la vergüenza y los bailarines que se agitan a mi alrededor, y bailar según mi cuerpo me mande. Y, aunque no lo crea ni yo ahora mismo, lo conseguí. Esa semana bailé muchísimo, aprendí a mover el cuerpo muy bien... que si la cadera, que si los pasos básicos, moviendo también la cabeza y los brazos... incluso me marqué una salsa, o un chachachá, no me acuerdo, con mi hermana en mitad de la pista. Los únicos bailando según el ritmo de la canción que tocaba, y los demás con sus monótonos movimientos empleados en cualquier canción. Zapateé el suelo con "Sarandonga, no hamo a comé!", grité al cielo (techo de luces y bolas de cristal) la melodía final de "I Will Survive" dando saltos como loco y con mi orgullosa camiseta gay, hacer la famosa coreografía de "YMCA", bailar al estilo de los 50 con la banda sonora de la película Grease o rezar por poder decir algún día que "aleluyah, it's rainning men!!". Me lo pasé muy muy bien, conmigo mismo y mi cuerpo, viendo los ánimos que me daba Miriam y cómo era el centro de atención de ciertas miradas indiscretas. Y es que, en muchas ocasiones, yo era el único chico en la pista que se atrevía a bailar.

Miradas... con un chico mantuve contacto visual durante mucho tiempo en repetidas ocasiones... miradas, nada más, que no llegaron a ninguna parte. Quizás simplemente se reía de mi forma de bailar, quién sabe.


Comencé este post hace tiempo... pero ya era hora de terminarlo. Mil disculpas, pues sigo contando, 19 días después, lo que hice a finales de Agosto. Ya ni os interesa... pero como dije, lo hago más por mi que por vosotros.

Un besazo a todos!!

Non, je ne regrette rien

Hoy toca limpiar el cuarto por la mañana... así que os dejo una muestra de lo que estoy escuchando.

Edith Piaf, LA VOZ francesa de todos los tiempos. Me encanta, romanticismo puro.





Las imágenes supongo que serán de la película de su vida, La Vie en Rose. Tengo que verla algún día... Os pongo la letra, para que sepáis lo que dice.

Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal
Tout ça m'est bien égal
Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
C'est payé, balayé, oublié
Je me fous du passé

Avec mes souvenirs
J'ai allumé le feu
Mes chagrins, mes plaisirs
Je n'ai plus besoin d'eux
Balayés mes amours
Avec leurs trémolos
Balayés pour toujours
Je repars à zéro

Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal
Tout ça m'est bien égal
Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Car ma vie
Car mes joies
Aujourd'hui
Ça commence avec toi...


Poco más que decir. Esta tarde, ¡más novedades!.


Un besazo a todos