jueves, 26 de junio de 2008

La Noche de San Juan II


Entre canción y canción, miré de casualidad mi móvil, por si alguien se habría acordado de mi, y me había mandado un toque, o perdida, o como queráis llamarle. Y vi tres mensajes iguales... del 144, uséase, un "llámame que no tengo saldo" de Vodafone... y el número que lo mandaba era el de Lea...

Le dije a los chicos que me iba a ir un momento a llamar, que si me acompañaban... y así lo hicieron, porque también querían recoger a nosequién. Fuimos andando y andando, volvimos entre los pasillos de hogueras ya reducidas a ascuas, hasta el moderno puente peatonal estilo Calatrava (no es de él, me temo) que une las dos orillas del río Fuengirola. El río está pocas veces seco... pero sí normalmente lleno de mierda :P Aunque en ocasiones hay colonias de flamencos (de las aves, ya se sobreentiende... los gitanos están en la otra punta :P) que lo hacen muy bonito, junto con los peces que hay. El río acaba siendo como un pequeño pantanito o laguna, ya que cuando tiene poco nivel sus aguas no llegan directamente al mar, sino que se forma como un cordón de arena bastante ancho por el que se puede pasar. Hacia arriba, llega a una especie de presa que regula el agua que cae, así, el agua está casi siempre estancada, pero no por ello huele mal ni nada.

La cosa es que estando allí, al otro lado del castillo y su colina, donde ya la música no molestaba tanto, llamé a Lea. Simplemente me preguntó que cómo estábamos, dónde y qué hacíamos, y le conté un poco como había ido el tema. Pero luego, de repente, empezó a llorar, cosa que me preocupó de veras... aunque en el fondo no me extrañaba. Me dijo que estaba harta, que había discutido otra vez con su madre por ciertas cosas que no vienen al caso, y que se quería bajar sí o sí a la playa con nosotros. Yo me quedé de piedra, y algo asustado... intenté consolarla, le dije toda la verdad que ya sabía, que no le convendría escaparse de casa de ninguna manera, primero porque sólo empeoraría las cosas con su madre a la hora de volver, segundo porque vive en el quinto pino a la derecha y quería hacerse varios largos kilómetros a las 2 de la mañana y sola por mitad de la carretara al no tener dinero para un taxi, y tercero porque quizás podían volverle los extraños dolores y podría pasarlo mal. Pero ni por esas, dijo que dejaba su casa, pues necesitaba tomar el aire un rato. Me juró y perjuró entre lágrimas de furia e impotencia que no pasaría nada si se escapase, y viendo ya que yo no podía hacer nada, la obligué a que cogiese almenos un taxi para bajarse... a la subida, ya se lo pagaría yo.

En fin, tras media hora sin aparecer por donde estaba mi grupo, estuve un rato buscándolos y llamándolos, y al rato los localicé. Volvimos por el cordón de arena de vuelta hacia nuestra parcelita primera, donde estaban los otros chicos al otro lado del río, y allí estuvimos un rato viendo cómo un tipo hacía malabares con botellas ardiendo, mientras venía Lea. Y se ve que tenía ganas de venir, porque a los 10 minutos allí estaba. Nos abrazó a todos, nos besó, e intenté hablar con ella un poco. Se le veía aún afectada, pero decía que no quería hablar, que nada más tenía que decir y había venido para disfrutar de la Noche de San Juan. Así que ya, casi todos (menos Marcos que se largó... cuando se bañó, cogió demasiado frío, y empezaba a sentirse mal... así que llamó a sus padres, y se fue sobre las 2 y algo), volvimos al centro de la fiesta pasando por los cada vez más liberados y emocionados (y bebidos) jóvenes, y allí anduvimos otro rato. Volví a bailar al ritmo de la música house, y de la que hacía un tipo con un violín en el escenario, no muy bueno en mi opinión, pero si impresionó a los demás, que no habían visto tocar un violín en su vida.
Volví a observar a la gente a mi alrededor... una señora mayor bailando con un tío bueno... otros dos tíos buenos, típicos de playa, bronceadísimos, con bañador floreado, collar de conchas y gafas RayBan, tonteando con una chica... varios chicos monísimos en la barra que habían montado en un quiosco ahí en medio, que no paraban de mirarme... tres chicas rastafaris bailando, cada una con su porro en la mano... y gays, muchos gays.

Recordé que Jose, cierto chico de Mijas que conocía hace más de un año, estaba por ahí. No lo conocí en persona jamás, todo fue por msn... no me acuerdo si contacté con él por Terra, o por Badoo, en ese verano tan aburrido del 2007 que pasé. Conocí a muchos chicos, pero él fue el que mejor me cayó... quizás porque vivía más cerca. Es mucho mayor... tiene unos 24 años... quizás ya 25, y es guapo... pero se le nota la edad. Al principio él quería quedar... y una vez que casi me decidí a aceptar, él empezó a salir con otro chico. Vi que entonces no volvió a decirme de conocernos... lo que me daba una idea bastante exacta de lo que quería conmigo. Pero al cortar con el otro, el mismo día, volvió a pedírmelo. En parte pasaba de él, porque no pensaba decirle que sí, pero por otra me gustaba mantener largas conversaciones, y en el fondo quería conocerlo... aunque resultaba un poco simple para mi, sinceramente, y no quiero pecar de soberbia ni superioridad... Pero en todo este año, ni una vez hemos llegado a organizar algo. Quizás algún día... Pero ése me dijo que estaría por la playa del Castillo, atento por si me veía. Y para qué negarlo... también estaba yo ojo avizor pendiente de su persencia entre el gentío. Pero no lo vi... ni falta que me hizo.

(Posteriormente me dijo que al final no había podido ir... y que se quedó en Mijas con un ligue suyo... bueh, tampoco me importa)

La cosa es que me sorprendió la cantidad de gays (o eso me parecían a mi) que había a mi alrededor. Me percaté de que miradas cargadas de todo tipo de sentimientos cruzaban el ambiente, entre danzantes manos levantadas que sujetaban cubatas, dirigidas desde y para chicos guapos. Así que me aproveché... y me incursioné solo entre la muchedumbre bailarina unos instantes, mirando directamente a los ojos a los chicos mayores, y sintiendo roces por todos lados. Ahi sí que disfruté!!

Pero rápidamente tuve que volver a donde estaba mi grupito, ya cansado que quería marcharse a reposar un rato a nuestra "zona reservada". Me quedé con las ganas de disfrutar un rato más, y seguir haciendo el loco entre los chicos... pero el grupo manda, y Lea no quería separase de mí... decía que había demasiado buitre que le asustaba... SIEMPRE hay buitres (ya sabéis, chicos que rondan deseosos de carne femenina...) alrededor suya... para mi que en ocasiones se lo tiene creído, pero bueh... aunque es cierto que Lea es guapísima, tiene un cuerpo perfecto y resulta muy atrayente por la ropa que viste... pero de ahí a que tenga que estar yo de guardaespaldas.... y precisamente yo, que esa noche con solo echarme un vistazo, se me veía maricón xD

Nos apropiamos de una toalla ajena (luego descubrí que era de alguien de la clase, así que no problem), y tumbado con mi amiga sobre ella, estuvimos observando el cielo, el reflejo del castillo, el puente y unas hogueras sobre la tranquila agua del río, mientras la música entraba por los oídos y con su ecos en el suelo llenaba mi cabeza. Ella se estaba quedando fritita... tenía frío, así que le di mi camisa... aunque de poco le servía, ya que era fiiiina fina... pero la intención es lo que cuenta.

Y de buenas a primeras, llegó el novio de Kitty... pero llegó algo... maltrecho. Estaba borracho como una cuba! Mi pobre Kitty se indignó un poco... no había estado con él antes esa noche, porque de alguna manera le dijo que quería estar solo con sus amigos, y que más tarde se verían. A Kitty se le cayó el cielo cuando vio cómo llegaba... pero peor se quedó cuando él le contó lo que le había pasado. Dijo que cierta chica había pasado toda la velada intentando meterle boca, pero que él la había rechazado, aunque se fue con ella a un lugar apartado... donde no recuerda lo que pasó ni dónde fue, pero sí que no se lió con ella... todo esto entre las risitas estúpidas típicas de los que están borrachos. Kitty se vino abajo... ese payaso había conseguido amargar la noche más corta del año, en la que ella solo quería disfrutar y pasarlo bien con sus queridos.

Lea y yo nos fuimos con ella, y estuvimos consolándola. Le hicimos ver que no todo estaba perdido ni mucho menos, que no iba a pasar lo mismo que con su otro novio así que se quitase ese miedo de la cabeza (ella no paraba de decir que era lo mismo... y es que cortaron por una situación parecida... él decía que otra chica iba tras él... y Kitty empezó a convencerse de que no debía tener celos, porque confiaba en él... y al final la dejó por la otra acosadora), que comprendiese que estaba borracho, y que quizás se lo había inventado, o que al estar bajo de defensas como estaba, había dicho toda la verdad. Se tranquilizó, y volvió a donde estaba él, cerca de una fogata haciendo el tonto. Estuvieron hablando un rato, mientras Lea y yo intercambiábamos caracteres (que bien que me ha quedao xD) sobre lo que había pasado. Al final vimos que la pareja, iluminadas por la luz de la luna que ya estaba alta sobre el mar, se daba un gran abrazo y un tierno beso... entonces ya vimos que nuestra función allí ya servía de poco.

Volvimos a la toalla... cuyo dueño ya había recogido... así que estuvimos decidiendo qué hacer. Lea tenía muchísimo frío, y yo ya estaba aburrido de estar allí, quería hacer algo, pero la gente no estaba por la labor. El mijeño, que había estado con nosotros todo el tiempo, se había comprado sus 6 latas de cerveza e iba tragándoselas con anillas y todo una detrás de otra. Poco a poco se le veía en la mirada el puntillo que estaba cogiendo... se le perdían los ojos, se le hundían en sus cuencas, y cada vez hablaba más... lo fuerte fue cuando se compró su otra media docena... que tío! Bebe muchísimo, pero no se le nota casi nada... solo cuando ya lleva 12, se siente totalmente mal, claro!

Lea y yo no teníamos nada que hacer, a parte de escuchar la música y al mijeño bebedor, así que decidimos irnos. Eran apenas las 4 de la mañana... yo quería aprovecharla la noche más corta del año mucho más... pero ella quería irse, y entonces no tendría quién me acompañase a mi casa andando (si, me da algo de repelús... y encima esa noche, en las que hay tantas peleas). Así que, resentido, dejé que Lea pidiese un taxi con mi móvil, y, echando un vistazo a todo lo que dejaba atrás, me metí en el coche. No tenía ganas de irme a mi casa... estaba super despejado y activo... y encima, ni padre no me había puesto hora!!!!!! Eso es porque mi madre ha pasado unos días fuera, en Antequera con mi abuelo, así que tenía libertad para dejarme hacer lo que él permitiría...

Así que allí estaba, a las 4 y algo en mi cama, con los ojos como platos enfocando al techo oscuro, y con Silvio Rodríguez susurrándome al oído hasta que me dormí.

Al fin, la Noche de San Juan, terminaba... había estado bien, muy bien, requetebién... pero algo le faltó para que hubiese ido superbién. Si, sabéis lo que era... y si no, en la foto ved el beso gay que capturé con mi móvil, y de paso el escenario y todo el gentío. Ahora si... eso es lo que me faltaba... aunque en general, no estuvo nada mal. Tendré noches mucho mejores a lo largo del verano... y quién sabe... aunque lo dudo... quizás llego a suplir esa falta.

Así que si conocéis a algún chico mono, sensible e inteligente, que viva por Fuengirola o los alrededores... mandádmelooo!!! xD

Un besazo enorme a todos!!!


PD: We, al fin terminé de contarlo! xD

martes, 24 de junio de 2008

La Noche de San Juan


En Fuengirola, la noche del solsticio de verano, en el día de San Juan, es costumbre celebrar una fiesta en la playa, una moraga en la arena durante toda la noche con algunas que otras tradiciones. Ejemplos de esas tradiciones son encender una hoguera, donde queman los libros o apuntes del curso que se ha acabado, saltar sobre el fuego, o dormir bajo las estrellas. También, dicen que da buena suerte bañarse a las 12 de la noche del día 23, andando de espaldas hacia el agua y cogidos todos de la mano, y en ese instante pedir un deseo que se cumplirá.


A esta fiesta de mi pueblo viene muchísima gente de todas partes de Andalucía... porque goza ya de buena fama, y se organizan conciertos y actividades muy atrayentes. Así que de gente... hay tela, y de todo tipo, haciendo como un macrobotellón, pero a lo buen rollo. Y una fiesta así, con mi nuevo propósito, no me pensaba perder!!!

Por la mañana (en la recogida de notas) algo habíamos hablado, pero hasta la tarde no se decidió todo. Al final fuimos a cenar al Tomaket, un local muy curioso de aquí donde ponen tapitas, bocadillos y en general de todo un poco, con precios muy muy baratos. Solo fuimos Kitty, Marcos, uno de los mijeños (el que mejor me cae y más buenorro), y otra chica con su novio; pero la verdad es que estuvo bastante bien la cosa. Para comer, ni más ni menos, me pedí un Lola Flores... que es un enorme bocadillo que tiene de todo... pollo, lechuga, tomate, mucha salsa picante, mayonesa, queso, bacon... parecía que era de tres pisos!! Pero eso sí, riquísimo, y solo a 3'50 euros!!

Cuando terminé de zamparme mi Lola Flores (todos los platos tienen nombres así de... peculiares), fuimos a casa de la chica ésta (que por cierto, es la otra fanática de La Casa Azul) para dejar o recoger nosequé cosa, y entonces Kitty, a la que abrazaba porque tenía frío, me apartó un pelín de los demás y me dijo que lo sentía por el beso que me había dado la otra noche, que había estado con el puntillo, y que no había pensado... Yo le contesté que no se preocupase, que no era nada, ya ves, solo un beso entre amigos... pero ya me preocupó. ¿Se arrepentía? ¿Quisiera no haberlo hecho? ¿Tanto puntillo tenía que no sabía lo que hacía?. Pero no le dije nada... me callé, me resigné... pero seguí abrazándola. Empecé a sentirme solo, y no sabía por qué.

Era curioso... eran las 11 y media, ya se acercaba la medianoche... y se veía que todo el mundo se desplazaba hacia la costa corriendo para realizar el ritual. Y hacia allá y con ese objetivo nos dirigíamos nosotros. Al llegar al Paseo Marítimo ya se escuchaba la música, se olía la madera quemada y se empezaba a ver la gente...
Entre los chiringuitos estaban las personas más mayores, las familias, las que no buscan follón y van a pasar una noche en la playa, más por tradición familiar y costumbre que la mayoría. Preparan su comida en las hogueras, cenan allí, bailan alrededor del fuego, y duermen. Porque, claro está, el Ayuntamiento permite acampar en toda la playa esta noche con total libertad...


Tras esquivar gente durante un rato en el Paseo Marítimo, nos metimos en la arena, porque iban a dar las 12 pronto, y entonces la fan de LCA y su novio se fueron. Anduvimos un rato entre los parasoles (que poco cumplían con su función), sientiendo la agradable arena bajo nuestros pies descalzos. La temperatura era perfecta... no hacía frío, pero tampoco calor... yo estaba en el paraíso, en las playas de mi querido pueblo, viendo la luna aparecer por el horizonte, rodeado de gente que cantaba y bailaba a la luz del fuego, con mis amigos, y agusto conmigo mismo. Me sentía bien, porque además, consideraba que iba bien vestido... no muy apropiado para la ocasión, porque la gente suele ir a la playa con bañador (almenos en Fuengirola :P), pero a mi gusto estaba muy bien.


Así que, llegada la hora y habiendo dejado las zapatillas y demás aparte, y con los pantalones vaqueros remangados, nos acercamos al agua... Esa mágica agua de mar salada, que empieza a lamer nuestros pies primero tímidamente, pero que luego, de imprevisto... con una embestida de sus olas te deja muerto de frío... superando cualquier timidez. Pero da gusto, porque sabes que estás en la noche más importante del año, la más corta, y que sigues una tradición legendaria.
El caso es que hombres y mujeres, niños y niñas, borrachos y sobrios, viejos y viejas, jóvenes y jóvenas; todos se ponen de espaldas al mar, preparados para esa embestida (dios, parece una peli porno!! xD), y comienzan a andar hacia atrás, hacia ese infinito azul sobre el que se refleja la amarillenta luna, cogidos todos de la mano, sin importar quién es su compañero, porque en ese momento todos se sienten unidos. Y es un momento precioso, os lo puedo asegurar, el sentir que el agua va acariciando tus pies y sube por las piernas hasta las rodillas continuamente, pero sin prisa...


Marcos, Kitty y el mijeño se metieron enteros, porque iban preparados con bañadores. Menos el mijeño, que se quitó toda la ropa y se quedó solo en sus boxers negros y bastante ajustados. Y más apretados y marcando quedaron cuando salió del agua... entonces sí que tenían frío y tiritaban. Kitty les dejó su pequeña toalla y se secaron, mientras yo hacía fotos con mi móvil, fotos que no quedaron tan bien, aunque el momento era precioso. Mucha gente bañándose, pasando frío pero siguiendo su costumbre, y a lo lejos, desde el Puerto, múltiples cohetes y fuegos artificiales iluminaban el despejado cielo, seguidos de las detonaciones.


En ese instante en el que hacía el primo con mi móvil, sentí un beso helado en la cara. Al principio me sobresaltó, y vi que era una chica. Me saludó, y me dio dos besos... y yo seguía sin saber quién era! Cuando ya me acostumbré un poco más a la oscuridad (estaba mirando el móvil y su luz me cegaba), vi que era una amiga de la infancia, Sarita, a la que ya pocas veces veía. Me dejó congelado, la verdad, porque tenía la ropa enteramente mojada, según ella la tiraron al agua vestida... pobre! Es la primera vez que sale en San Juan sin su madre, me parece, y como ella se entere de que ha quedado así, la mata...


Después de haberse secado los tres, anduvimos un rato más hacia el castillo, situado en una colina desde la que se divisa toda la costa fuengiroleña, Mijas y su sierra, y el ancho y largo Mediterráneo. En la playa de nuestro milenario castillo es donde realmente se realiza la fiesta de la noche de San Juan... es una playa enorme al otro lado del río, donde siempre permite acampar y hacer barbacoas, y en las noches importantes se realizan conciertos. Y, como era de esperar, la música del pedazo de concierto que habían preparado ya se escuchaba desde toda Fuengirola.


Antes de cruzar el río se veía la inmensa multitud, en tiendas de campaña y pérgolas por doquier, y muchas muchísimas hogueras que iluminaban la playa y el mar, cada una dentro de la "parcelita" que los grupos de amigos se habían hecho con tablones y palos. Había mucha bebida, si, pero no surgían peleas ni nada, al menos claro está donde nosotros estuvimos.
Nos acercamos a un pequeño campamento de chicos del instituto en la orilla del río opuesta al castillo, y allí estuvimos un rato, recogiendo a más gente de nuestro grupo. Se apuntaron Alba y otros más, con los que fuimos al centro de la fiesta en el otro lado, bajo el castillo. Allí estaba la marcha...

El escenario era enorme, con pantallas, humo, luces por todos lados, lásers verdes y azules que se proyectaban en los muros del castillo, sobre los edificios allá a lo lejos, y sobre el público. Y en el escenario, un DJ pinchaba sus discos, y varios bailarines (y qué bailarines!!) y bailarinas (éstas eran más sosillas...) animaban la fiesta subidos en sus plataformas. Y música... una música buenísima, exquisita, todo house. Me encanta el house, siempre me ha gustado, y esa noche lo disfruté y lo bailé como nunca. En la orilla oeste, la que da a la fiesta, se concentraba la mayoría de hogueras y parcelitas, donde todos comían y bebían (sobretodo ésto, aunque también muchos fumaban... y no Malboro precisamente) con el bañador o bikini puestos, y chorreando. Andando entre éstas parcelitas, y encontrando a más gente, nos situamos en el centro de la fiesta, a unos 100 o 50 metros del escenario, donde ya no había hogueras ni vallas ni nada, y la gente simplemente bailaba, bebía, se besaba, y disfrutaba una larga noche que daría para mucho.


Aunque a nosotros, poco nos duró la juerga y el baile en ese momento...



(Continuará)
PD: Fotografía del momento clave... y coño, ahora que me doy cuenta... la de rojo es Sarita!!! xD

lunes, 23 de junio de 2008

¡¡¡Notas!!!

Hoy me he levantado a las 9 y media, y ya empezaba a sentirlo. Desayuné y me duché, y aun así seguía sintiendo lo mismo en el estómago. Salí de casa a las 10:30, y ya descubrí que el dolor de estómago estaba producido por los nervios. Estaba otra vez nervioso, al igual que todos los años... siempre siento como un miedo irracional en este día del año... unos cosquilleos me suben desde dentro, y la presión me hace estar incómodo... la incertidumbre de lo que puede pasar o no me da miedo... aunque siempre pase al final lo mismo, y todo sean falsas alarmas.

Voy a recoger las notas! Y no son sólo unos numeritos... para mi, representan el resumen de todo el esfuerzo durante los 9 meses en los que gestamos nuestro futuro. El fruto de todo ese esfuerzo, aparte de la nota y la felicitación de los padres o los profesores, es mi propia felicitación, el orgullo de haber hecho lo correcto y de tener la conciencia tranquila. Ya lo dije una vez... esa era una de las recompensas más importantes.

La cosa es que al poco tiempo estaba en la puerta del instituto, intentando entrar en mi edificio entre una marea de padres y madres de alumnos y alumnas que querían sólo gritarles un poco a sus "queridos" profesores y profesoras. Lo gracioso es que a la salida, la mayoría de éstos chicos están en el suelo llorando a moco tendido, por la impotencia y la frustración al ver que no han conseguido lo que no merecían.
En clase ya estaba la mayoría con sus boletín en las manos... vi a la profesora, y rápidamente me pasó el mío. Vi cada numerito uno por uno... Sobresaliente.... sobresaliente.... sobresaliente... notable...otro sobresalientes... En total, 8 sobresalientes, y dos notables!!! Estaba que no cabía en mí de júbilo!!!! En comparación a todos los demás, eran unas notazas!

Los sobresalientes, eso si, eran de 9... y los notables, de 8... pero waw, no estaba nada mal... teniendo en cuenta que creo que este último trimestre apenas me he esforzado nada, pues podría haberlo hecho mucho más.

Analicemos algunas notas... la primera, Literatura. Ahí he sacado un 9, aunque la profesora me aseguró que me merecía un 10 con creces, pero que por culpa de los trimestres anteriores, no me llegaba a tanto. Ésta profesora me está cayendo muy bien... es la que nos está ayudando a hacer la página web. El viernes me escribió un mail, y le contesté con otro el triple de largo... caramba, cuánto me enrollé!! Sin duda le habrá cansado... Incluso le dejé entrever en el emilio que escribía una especie de "diario", cuando me preguntó que si yo escribía poesía o algo, pues en los exámenes decía que lo hacía muy bien...


Sigamos con Inglés... en esta estoy bastante defraudado, y es una de mis espinitas... he sacado un 9!!! Cuando yo llevo desde primaria sacando 10 en inglés, salvo en poquísimas ocasiones... pero todos sabemos de quién es la culpa: la profesora. Y lo saben todos... hasta nuestra tutora, la fabulosa profesora de Literatura, nos ha aconsejado que nos quejemos ante ella. Kitty ha sacado un 10, mientras que Marcos, que el sobresaliente alto se lo merecía más que yo, tiene también un 9... y es que tenía en casi todos los exámenes 10! Vale, yo en pocos de inglés este año he sacado esa nota... pero claramente ha sido porque no me ha dado la real gana... el sobresaliente lo tenía seguro.

Y ahora, uno de las que más me han asombrado... Matemáticas! El profesor, ese que se enrollaba tanto hablando y que nos contada todo de una manera especial, haciendo siempre mella en nuestros corazoncitos... ahora sí que me ha marcado! Los trimestres anteriores saqué ochos, y a duras penas, porque me costaron lo mío... así que de entrada, no podía aspirar mucho en la nota final. Pero lo peor fue en el tercer trimestre, cuando el primer examen lo suspendí con un 3'25, pero el siguiente aprobé con un 7'25... no estaba nada bien, me sentía muy mal por ello, porque irremediablemente daría un 5 como nota media... cosa que estaba fatal, y manchaba enormemente mi historial académico. Cuando nos pidió nuestra propia valoración del curso, y la nota que nos merecíamos, fui totalmente sincero y me puse un 9 contando con el esfuerzo y todo, a pesar de que era imposible, aunque pecase de soberbio, o incluso de mentiroso e iluso. Pero no era tan iluso... ya que, para mi sorpresa... me ha puesto un 9 en la nota final! Matemáticamente, de ninguna manera habría podido obtener esa notaza, porque por números habría sido imposible. Pero se ve que el tipo fue subjetivo en su decisión, y eligió lo que le pareció mejor en su opinión. Siempre le estaré agradecido por ser distinto a los otros profesores!!

Solamente queda comentar que en Francés nos ha puesto un 8 a todos... y bueno, es que esa es la nota que merecíamos. Pero vaya, ha sido porque nos ha salido de donde yo me sé, porque no he estudiado para ningún examen exactamente NADA... si hubiese querido, sacaría el 10 de siempre... pero bueh, que más da... :P

En total, la nota media me da u 8'8.... que no está nada mal, si pensamos que para Arquitectura necesito alrededor de un 7 y medio para Granada o Málaga, si el año que viene sigo al mismo ritmo, me va perfecto... Aunque claro la beca me parece que no la consigo... cachis! Bueno, el 9 para el curso siguiente...

La profesora me ha felicitado, y yo le he dado las gracias a ella. A mi alrededor, la gente estaba generalmente contenta con sus notas... muchas personas creían que les quedaría alguna para Septiembre y al final resultaba que aprobaban todas. Estuvimos un rato hablando con la profesora, del verano y varias cosas más, y luego nos despedimos de ella definitivamente. Aunque claro, nosotros mantendremos el contacto por mail...

Me fui con Kitty, Marcos y Lola a por la matrícula para 2º de Bachillerato... y mientras andaba por los pasillos, lo vi... Era el profesor de gimnasia de mi hermana... estaba en un aula solo, sentado en una mesa con una pierna doblada y apoyado en su rodilla, mirando por la ventana... una imagen preciosa, porque él también lo es, con un buen cuerpo, y una cara hermosa... y justo cuando yo pasaba y lo observaba por la puerta, el me vio a mi, y me saludó con la mano... le sonreí y seguí mi camino...
Fue una tontería... pero bueh, ojalá este profesor esté también el año que viene, aunque seriamente lo dudo, porque es muy joven, y puede lo cambien pronto. Una pena!

En fin, matrículas ya en mano, estuvimos pensando qué hacer ésta noche, pues es San Juan, y como todo buen habitante de pueblo costero, tiene que celebrarlo en la playa... si es posible, al lado de una hoguera, saltarla, y quemar los libros del curso en ella... (cosa que quiero hacer con el de Literatura... a ver si me dejan! Además, hasta la profesora nos ha animado a hacerlo!).
Pero al final, no se organizó nada... Kitty se apartó conmigo un momento, y me dijo que su novio se iba con sus amigos, y que ella no quería ir sola entre chicos. Así que decía que estaba mal, porque todo el mundo estaba con sus novios (y me soltó una retaíla de parejas que iban juntas impresionante...)... y entonces a mi me hartó.... porque me hierve la sangre que se quejen de eso delante de mi... cuando ellos me hacen sentir mal por lo mismo... no imagina cuánto sufro cuando veo que ella está con su novio siempre, y que por una noche que no lo tiene, me viene a mi llorando por eso... jo, que hay otros que nisiquiera tenemos ni tuvimos ni tendremos eso... me parece una actitud muy egoísta... pero en fin, es la vida. Es lo que me ha tocado...
Pero me tragué toda la rabia y coraje que sentía, le di un abrazo, y le dije que no se preocupase, que saldría con nosotros y se divertiría, olvidándose de él un rato.

Total, que aún estamos decidiendo qué hacer esta noche, porque algo se hará... A ver, a ver...

Un besazo a todos!!!! ^^

sábado, 21 de junio de 2008

En la playa

Bueno, como escribí ayer, volví a mi casa a las 3 y media, totalmente despejado pero aburrido porque no tenía nada que hacer. Me acosté, leí un rato, escuché música, pensé y recordé sobre lo que había pasado, y me dormí.

Cuando me desperté sobre las 11, mi padre estaba en la habitación preguntándome que si quería ir a la playa con ellos. Entre sueños le dije que sí, me levanté y me fui al salón. Con los ojos apenas sin poder abrir desayuné, hice mi cama, organicé mi cuarto... y entonces descubrí que tenía las llaves al lado de la mesita de noche. Parece ser que se me olvidaron aquí y no me las había llevado... aunque me extrañaba.

Me lavé, me puse el bañador, cogí todos mis aparejos, dos hamacas para mis padres, la sombrilla al hombro... y a la playa con ellos! Mi hermana también fue a la playa, pero con su novio, así que no la vimos en todo el día... Nosotros nos fuimos donde siempre, cogiendo mi calle todo hacia abajo a la primera playa que encontramos, entre chiringuitos. Corriendo como locos, íbamos saltábamos de sombra a sombra de parasol, para no quemarnos con la hirviente arena, que estaba a mucha más temperatura de lo normal. Tanto, que llegados a mi casa, vi que tenía ronchas en las plantas de los pies... en serio, no exagero... ardía demasiado la arena!
Al fin, nos hicimos un espacio cerca de la orilla tras el puesto de un socorrista buenorro, y nos montamos el campamento allí. Me quité la camiseta, coloqué mi toalla, y me tumbé a disfrutar del sol, mientras Andrés Lewin me cantaba al oído historias de amor gay. El sol quemaba, pero la brisa te refrescaba y no sentías los peligrosos rayos de luz y calor.

A veces me incorportaba, y veía a los niños jugar. Dos chicos de piel oscura y rizado pelo negro y muy delgados, de unos 10 años, que no paraban de saltar en el agua, revolcarse luego en la arena y jugar con la pelota. Era una imagen encantadora... me recordaba a mi infancia con Iñaki, el chico indio del que hablé cierta vez... cuántos días habremos pasado en esa misma playa, inventándonos historias, haciendo castillitos de arena, jugando a que nos ahogábamos y que nos teníamos que rescatar, mientras nuestras madres nos miraban desde las tumbonas. Después de ésto, siempre se venía a mi casa y nos duchábamos juntos... nuestras madres nos dejaban, éramos muy muy pequeños y no había problemas. Seguíamos siendo inocentes, no pensábamos en cosas extrañas y de tanta confianza, no sentíamos vergüenza. Recuerdo con añoranza esos momentos... no por lo que pasó, que no pasó exactamente nada pues no se habían despertado aún los sentimientos homosexuales; sino por lo que representaba, una amistad pura y dura. Éramos como hermanos, así que esas cosas no se pensaban... al menos en ese momento... porque luego si que se pensó...

Viendo a los chicos jugar, nos comimos unos bocadillos, y seguí observando la vida a mi alrededor. Una mujer hablaba sin parar con el socorrista, al que tenía ya cansado, pero no había manera de hacerla callar. Otro padre jugaba con su hijito, al que tenía tatuado en una imagen en su pecho... pobre hijo, el trauma que le causará cuando sea mayor. Y entonces, me llamó Kitty... Estuvimos hablando un rato, me dijo que estaba buscando las llaves pero que no las encontraba, a lo que le di mis disculpas y le expliqué. Ella me contó que habían estado en la caseta hasta las 7 y media, pero que no habían hecho nada, que estaban tal y como me fui, solo que entonces Paco empezó a disertar mucho sobre la sociedad, sobre la vida, sobre el conocimiento, sobre el mundo actual, etc... Kitty decía que se puso demasiado "filosófico", pero que era entretenido... porque empezó a discutir acaloradamente con el novio de Alba... al que Paco llamaba Polifemo (ya sabéis, el de la leyenda de Góngora... y la verdad es que si se parecían!). Incluso Kitty me dijo que Paco habló sobre mi, diciendo que yo era una persona que pensaba, y que faltaba en ese momento para apoyarle, o al menos para escucharle, pues pensaba que tenía muchas cosas que decir. La verdad es que me sorprendió bastante, no lo que hizo Paco... sino que me nombrase a mi!
Colgué a Kitty, y mientras volvía a mi toalla (había estado un rato andando por la playa, echando un ojo a los chicos guapos... aunque pocos había), me acordé del pico con ella... En ese momento, de veras que dudé si fue un sueño o no! Pero no, era cierto, pasó, Kitty me dio un pico, y luego yo le devolví otro más largo. Fue precioso, vuelvo a decirlo... sé que sólo es un pico, la unión de piel contra piel... pero significó mucho más. Repito una vez más... quiero probar los labios de un chico YAA!! Y repetir con los de Kitty, para qué mentirme...

Al rato, hasta que me hacía creer a mi mismo lo que pasó, volvimos a casita. Allí me di cuenta... estaba quemadísimo!!!!! Me eché crema hidratante, pero la absorvía rápidamente... tenía la piel totalmente roja, y me dolía!! Fui tonto, muy tonto... porque tengo la piel blanca muy muy sensible a los rayos de este malvado y perverso Sol, y no me eché ni una gotita de protección... ahora me saldrán muchos más lunares!!
Pero ya está mucho mejor... apenas me duele, no está roja sino morena, y me ha hecho rubios todos los pelos que tenía en los brazos! Y aun así me duele todo...

En fin, aquí acaba mi relato de lo pasado ayer... no he podido escribir antes, me he organizado fatalmente... estoy el Domingo a las 10 y media de la noche para postearlo ayer por la mañana... U.U

Un besazo a todos!! ^^

De Fiesta 2

Ahora sí, con mi vaso que apenas había tocado, me dispuse a ver lo que hacía todo el mundo a mi alrededor...

Vi que Marcos y varias chicas bailaban en el tablado, haciendo el tonto, pero pasándolo bien...

Vi que otras chicas y una pareja estaba subida en la barra, bailando y saltando... tirando varios vasos, pero bueh.

Vi a los chicos de siempre, el "grupo" al que pertenece Paco, algo apartado y riéndose de sus cosas... aunque mucho más integrados que el principio. Pero hay un chico de ese grupo, un francés enorme y con andares de pato (pero simpático, eso si), que nunca abre la boca... en ningún momento! Se pone rojo cuando se lo dicen o hablan de él, se ríe... pero nada más!! Es exasperadamente tímido...
Vi también a varias parejitas besarse y besarse en las sillas, o detrás de las barras. A veces, Kitty y su novio se abrazaban y se morreaban un rato, a la vista de todos, al igual que Alba con su novio, u otras parejitas. Se ve que conforme avanzaba la noche, también pretendían avanzar ellos... Es más, cierta parejita, la que trajo un amigo de agregado... desapareció a la 1 y media, y no volvió a aparecer. No quisimos interrumpirlos ni llamarlos, porque todos sabíamos en lo que estaban...

Pero también vi algo que me sorprendió... y que, no sé de qué manera, me marcó. Cuando se perdió el rastro de la parejita ésta, el amigo se quedó solo... y empezó a hablar con Ariadna. Se veía que había feeling... salieron un rato, ella muy muy tímida, porque lo es... no tiene ningún don de gentes (pero qué digo, yo menos... o no?). Mientras estaban fuera de la caseta, todos dentro murmurábamos... sabíamos lo que iba a pasar! Y yo, en cierta forma, lo temía...

Entraron abrazados, y así, delante de todos, se empezaron a comer la boca... Entonces la gente empezó a aplaudir, le felicitó y tal, y empezaron a hablar con ella. Tenía novio, Ariadna, una chica que no es atractiva ni de lejos (en mi opinión... ya sabéis que yo soy muy raro para los gustos, pero bueh), algo antipática... y conoció a un chico, se lió con él... y están saliendo. Está enamoradísima... y yo me alegro, es la verdad. Es una amiga, a pesar de todo (algunas putadillas me ha hecho, pero bueh...), y si ella está bien es razón para alegrarme.

Pero por otra parte... verme rodeado de parejas besándose... metiéndose mano... porque parece que se pusieron de acuerdo... fuese a donde fuese... en el escenario, tras la barra, encima de ella, en uno de los baños, en una silla... dos personas expresándose así el amor que habían conseguido... y sentirme tan solo entre tanta gente...


Me sentí fatal, se me vino todo encima.

No sabía dónde meterme... volvía a recordar todo lo pasado con Neo, lo recordaba, le echaba de menos, me desesperaba...

Menos mal, justo cuando salí a tomar el aire... me llamó Lea. Lea... mi querida Lea, que aparece cuando le viene en gana... Y en ese momento, si, fue muy oportuna. Estuve hablando con ella un cuarto de hora... le conté que estaba mal, y lo vio. Le conté algo de lo pasado con Neo... aunque ella poco sabía de ésto, porque no había tenido oportunidad de verla antes ni de hablar del asunto. Me dijo que lo sentía, e intentó animarme... pero de todas maneras estaba echo polvo. Decidí cambiar de tema, y estuvimos hablando de ella, que quería haber venido pero no había podido... otra vez tenía dolores... este lunes le hacen una resonancia, a ver cómo le va y le descubren lo que tiene... También estaba echa polvo! Le animé, le dije que se recuperaría y que iríamos a su piscina y a la de Marcos muchas veces este verano, que celebraríamos su cumpleaños con una moraga en la playa, y tal... y la verdad, no sé si yo me creía la mayoría de las cosas que le decía... pero me alegraba saber que ella estaba mejor, ya que ella no me podría decir nada por animarme a mi. En ese momento veía que era inevitable venirse abajo...

Pero me colgó, y entré. Le conté a Kitty que no andaba muy bien (despegándola anteriormente de su novio, claro), me abrazó y me dijo que no me preocupase, que intentase pasarlo bien... Se sentó en mis piernas, la abracé yo, besé su cuello... lo necesitaba, necesitaba tener cariño, se lo dije... Su novio no paraba de mirarnos, así que por temor a que se encelase le dije que se quitase, pero me respondió que le daba igual, que también quería estar conmigo. Acabó animándome... aunque a veces se muestre tan distantes, otras está muy pegado a mi... y menos mal que anoche le tocó el día bueno.

Ésto ya me hizo pensar... No, no iba a malgastar una noche como esa deprimiéndome y pensando en lo solo que estaba... no, tenía que aprovecharla, aún quedaba mucho!! Volví a recordar mis promesas, creí en ellas y me animé a cumplirlas.

Aunque bueno... mal momento elegí. Ya mucha gente se estaba yendo, eran casi las 2... las mijeñas, las que más animaban la fiesta, se fueron, al igual que algunas parejitas. Kitty y su novio, Ariadna y su recién estrenado chico... seguían ahí besándose, y ya ni a ellos se les podía acercar. Y Alba... Alba desde el principio dijo que quería emborracharse, cojer un ciego increíble, sólo para ver lo que pasaba. Se creía que no lo conseguiría y que lo llevaría bien, que aguantaría bebiendo mucho... le aconsejé... es mejor que no lo hagas, es una idiotez... pero a su respuesta me cansé... "anda, anda, no digas tonterías y cállate ya...".

Así que, como bien sabía que pasaría... ahí estaba Alba tirada en el suelo, vomitando, con el vestido hecho un desastre y un dolor de cabeza de los mil demonios. Entonces, tuvimos que quitar la cabeza... Cada vez odio más a esa niña! Empezó cayéndome bien.... pero es que he visto que no es capaz de escuchar! Se las da de buena persona... pero en tan hipócrita...! Ha tenido su merecido... aunque volverá a repetirlo....

El ambiente había decaído, ya no había tanta acción. Lo que quedábamos, unos 10, estábamos sentados en el escenario, donde Paco nos hablaba de todo, decía tonterías y nos hacía reir. En cierto momento, salí con él y con Marcos del local, se pegó mucho a nosotros, y nos propuso hacer un trío, ya que estábamos tan solos... ay, lo que me reí! Cuando se fue Marcos para dentro, le pregunté que si estaba borracho... y me dijo que no, que estaba muy bien... simplemente se lo hacía, porque no quería que decayese el ánimo. Eso me gustó... entonces volvimos a dentro, y empezó como loco a repartir besos a diestro y siniestro... a mi me tocaron varios, en las mejillas, claro... :P

Sobre las 3 de la mañana Marcos ya pensaba en irse... porque realmente no hacíamos nada. Estábamos los cuatro gatos que éramos tumbados en el escenario, alrededor de la malograda Alba, contando cosas en voz leve mientras las dos parejitas se abrazaban a nuestras espaldas. Le pregunté que si tenía otro casco... por si me podría ir con él en la moto. Él apenas había bebido, y fue varias horas atrás, así que no había problema.

Le dije a todos que me iba, me fui a acercar a Kitty, quien estaba abrazada al novio y acariciándole... y rápidamente lo soltó y me abrazó a mi. Y allí, delante de él, dejándome estupefacto... Kitty empezó a besarme toda la cara y a abrazarme, muy cariñosa... hasta que de repente me dio un pico en la boca! Nos quedamos ambos sorprendidos, y entonces fui yo y la besé un poco más en sus labios. Nos abrazamos fuertemente, reímos, e intenté salir del local... Pero allí bloqueándome la salida estaba Paco, intentando besarme a mi también!! Decía que no se iba de allí sin darme el beso con lengua... entonces ya, entre risas y más risas, le dije que mejor otro día, pero que un abrazo si le daba. Le abracé también, y salí pintando, pues Marcos ya estaba esperándome con su moto.

En el viaje de vuelta a mi casa pensé... por qué nos habíamos dado ese leve beso? ¿Seguía Kitty con el puntillo, estaba más atrevida de lo normal? ¿O quizás lo hizo porque sí, porque quería hacerlo, porque lo sentía? Es sin duda una manera preciosa de demostrar amor, cariño, algo más que amistad. Es algo que yo siempre había querido... besar a una chica por primera vez. Y en muchas ocasiones me he sentido tentado a besarle, no por nada, sino porque hay momentos en los que siento que le quiero más que nunca y deseo demostrarle ese cariño de alguna manera. Digo lo de "no por nada", porque no me atrae, ni me excitan en absoluto las chicas, ni quiero tener nada con ellas. Kitty es muy guapa, si, y está muy bien... pero ya está. Somos incompatibles físicamente, ella nunca podría despertar en mi ninguna reacción, y eso que he estado muy cerca de ella, la he abrazado mucho y he tocado todo su cuerpo.

Quizás, y me animo a pensar, es por eso. Ella sabe que soy gay, que lo tengo muy asumido y no voy a cambiar; hay mucha confianza establecida entre nosotros, nos queremos tanto como se pueden querer un homosexual y una chica hetero; y un beso es la manera más bonita y pura que hay para expresarlo. Espero sinceramente que vuelva a repetirse ese beso, que me pareció delicioso por todo lo que conllevaba, y que no sea solo producto de una noche loca (aunque no tanto). Pero bueno, puedo decir que tengo mi primer beso con una chica!! :P


Ésto pensaba hasta que llegué a mi casa y Marcos se fue a la suya. Se portó maravillosamente... también me gustaría demostrarle de alguna manera mi afecto... no un beso, por supuesto, sino que con un abrazo bastaría, algo más de contacto. Pero con él si que es difícil :P
En el portal de mi piso fue cuando me di cuenta de que no llevaba las llaves... buscaba y buscaba, y juraría que las había cogido. Empecé a rememorar la noche, y recordé un momento en el que dejé mi iPod y mis llaves detrás de la barra... el iPod lo tenía, quizás se me olvidaron las llaves... Llamé a Kitty para decirle que por favor las buscase y me las guardase, y luego llamé a mi padre, muy a mi pesar (y al suyo, seguro), para que me abriese la puerta. Acabé despertando a todo el mundo... pero qué iba a hacer, si no podía entrar?
Aunque confieso que estuve tentado a no llamar a mi padre, e irme a dar una vuelta por la noche de la Costa del Sol, a algún local gay de los muchos que hay por aquí... pero bueh, qué iba a hacer yo solo?? Si conociese a alguien, bueno... pero para salir solo, prefiero no salir.

Aquí se acaba el relato de la fiesta de anoche... algunas cosas se quedarán en el tintero por decir, pues fue más intensa de lo que parece... pero si no las he dicho, es que carecen de relevante importancia. En conclusión, pasamos una velada estupenda entre todos los amigos, no tan fantástica ni excitante como esperaban, pero todos acabamos felices y sonrientes.

Aunque que mi sonrisa guardaba una poderosa melancolía, que no había conseguido apaciguar las palabras de Lea, ni los dulces labios de Kitty... solo los de un chico podría haberla transformado en una sonrisa radiante de felicidad.

Pero habrá que joderse, qué otra cosa puedo hacer...


Un besazo a todos!! ^^

De Fiesta 1

Como dije ayer en la última entrada, y hace varios días en el planning de este verano... anoche estuve de fiesta!
Desde hace tiempo queríamos organizar algo gordo, algo teníamos que hacer... pensábamos y pensábamos, hasta que caímos en que Kitty era socia de un local del recinto ferial que podríamos alquilar, y que nos vendría de perlas... y decidimos que la fiesta la haríamos temática. Una fiesta Hippie, vestidos de los años 60 y 70, y con música de la época. La empezamos a planear y la pusimos para el día 20, cuando ya todos habíamos acabado y no tendríamos nada que hacer.

Y ayer llegó el gran día...
Por la mañana, como dije, salimos a comprar las cosas y Kitty las llevó a su local. El resto del día pasó aburrido, escribiendo aquí en el blog todo lo que ya sabéis, y dándole vueltas y vueltas al tema. Pocas ganas tenía yo de juerga precisamente... pero tenía que hacer el esfuerzo. Tenía que aprovechar la oportunidad, pues eso me he propuesto este verano a toda costa... que al final me arrepiento, y los remordimientos son mi punto débil.

Habíamos quedado alrededor de las 11... a las 10 y media me estaba duchando aún... y no había cenado... Cuando vino la pizza que habíamos pedido, eran las 11 menos diez! Me comí casi toda la pizza en media fracción de segundo, cogí rápidamente una camisa blanca de manga corta, un pantalón viejo algo desgastado y mi colgante, el móvil, DNI, iPod, algo de dinero, reloj... y listo para comerme la pista de baile!!! xD
Mi padre me dejó en el principio del recinto ferial. Estuve andando entre Seats 600, pues hay una exposición este fin de semana aquí de dichos coches, y había hasta verbena montada en una de las casetas del principio... Pero la nuestra estaba mucho más lejos, así que no molestaba.
Me acerqué a nuestra caseta, de la que ya salía música... pero la puerta estaba cerrada! Me acerqué a la ventana, y los vi allí, algo fríos pero moviéndose... Y llamaba y llamaba, pero no me abrían! Rodeé la calle y al fin descubrí que habían entrado por la puerta trasera... ay, que tonto que fui...

Entré, y vi algo de gente en la caseta. Entonces me resultó extraño, pues estaba acostumbrado al bullicio que siempre hay en los días de Feria, y me pareció más grande de lo que recordaba. Había una barra de ladrillo a la izquierda de la puerta principal, tras la que había dos neveras llenas de hielo y las bebidas, y encima las bolsas de patatas, palomitas, y chucherías. En el centro de la sala no había nada, pero en el fondo se levantaba un pequeño tablado, un escenario que solía estar decorado. A la derecha unas sillas apiladas unas encimas de otras contra la pared, unas mesas, un expositor de trofeos, y los baños, que decían estaban llenos de cucharachas (ni idea si es verdad, porque desde entonces ni me quise acercar...). Sobre nuestras cabezas había telas colgadas, y demás decoración que se utiliza en las casetas de feria andaluzas... ya sabéis, farolillos de Tío Pepe (el jerez) y cosas por el estilo. La música provenía del equipo de música que Kitty se había traído esa tarde con su padre, una pequeña minicadena que se escuchaba perfectamente.

Al poco tiempo ya estábamos todos. No éramos muchos... unos 20, a ojo. De mi grupo estaban todos excepto Lea, que no sabíamos por qué, pero no vino... ni Julián, que anda por Berlín una semana, ni Lola, como algunos otros. Pero los que estábamos, estábamos muy bien.... Las mijeñas de Mijas (porque ninguno de los dos mijeños de Mijas vinieron, cachis, los más guapos de la clase...) se trajeron a una amiga muy mona, y otra chica de la clase se trajo a su novio y al amigo del novio. Alba también se trajo a su nuevo novio, y otras dos personas vinieron con pareja. Y bueno, eso si... ninguno vestido de Hippie! Las chicas si, todas con vestiditos de florecitas muy monas ellas... pero nosotros, qué nos íbamos a poner? Sólo Marcos y yo íbamos con algún detalle... vestidos de colores claros y con ropa vieja (bueno, él no), pero yo con mi colgante de barro con el signo de la paz, y él con su pañuelo en la cabeza y sus gafas verdes a lo John Lennon.

La cosa empezó bien... algo dividos en grupos, pero poco a poco... y quizás gracias al alcohol (quizás no, seguro), todo el mundo terminó hablando con todos. Y bailando! Porque cuanto mejor ambiente había, más se subía la gente a bailar al tablado... lo que sonase en el equipo, eso bailábamos con quien fuera. Y si, es la primera vez que bailo así! A ver, no me desmelené completamente... pero bueno, me moví, hacía lo que quería, sentía la música por primera vez!
Aunque hay que decir... que de música de los 60... ni de coña... al final pusieron lo que quisieron. Pero nos respetaron a los que odiábamos el reggaetón, menos mal!
Yo acabé con un pañuelo blanco en el pelo, que ya ni recuerdo de quién era, bailando con la mijeña nueva que era inglesa... y sin una gota de alcohol!

La gente si, bebía mucho... a las 12 ya habían empezado bien, con los cubatas, el malibú, el cacique con lima, el martini, el JB, y tantas otras bebidas cuyos nombres no sé... pero se ve que controlaban. Al rato estaban con el puntillo, y a algunos se le notaba... (como a la chica ésta... por eso me parece a mi que quería bailar conmigo...), pero aun así, era graciosísimo. No cogían el pedo en los que se ponen agresivos, ni se deprimen, ni se echan a llorar... sino que se liberaban y hacían de todo. Varios besos entre chicas vi esa noche, y muchas cosas más...
Aunque claro... me sentía ridículo con mi enorme vaso de Cocacola, mientras los otros llenaban sus macetas de lo que pillaban. Pero dije que no bebería y no bebí. Aunque bueno...

Hay un chico de la clase que siempre está apartado, es muy simpático y divertido... pero todo el mundo lo toma como un bicho raro. Lo ven como a Julián, una persona antisocial que no habla con nadie, aunque yo sé que es bastante inteligente y que se guarda muchísimas cosas... es una persona interesante. Lo llamaré Paco en esta entrada, aunque no creo que salga mucho más...

Pues bien, este Paco, cuando ya estaba algo bebidillo... me vio con mi vaso de Cocacola haciendo el primo, y me dijo que eso no podía ser. Que tenía que beber y emborracharme, que para eso había venido... le dije que no, gracias, pero insisitó, se fue detrás de la barra... y me preparó algo. No sé lo que era, solo que tenía Cocacola... pero sabiendo cómo es Paco, me habría puesto mil cosas distintas. Lo probé... y si, había una confusión de sabores increíble... que al final se quedaban en nada, se neutralizaban, y no sabía ni a Cocacola, ni a nada... solo un poco a Cacique. Y no estaba fuerte ni nada... entraba muy bien... pero dije que no bebería, y soy fiel a mi palabra. Sólo de vez en cuando le pegaba un sorbo con las dos pajitas, por sed más que nada. Eso fue el alcohol que bebí anoche, nada más...


(continuará)

viernes, 20 de junio de 2008

En una hora (a las 11) me voy a la fiesta que teníamos organizada en un local de Kitty. Seremos unas 20 personas... lo malo es que conoceré a todas ellas, así que no sacaré nada nuevo de toda la noche :P

Esta mañana hemos estado comprando en el Mercadona, porque cenaremos en casa... en total, hemos puesto unos 120 euros solo para las compras... de los cuales, 90 y pico se han gastado en bebidas! Llevamos de todo... y es que todo es carísimo!
Pero menos mal que yo no beberé, solo Cocacola... así que me fui con Marcos y otra chica, y nos gastamos los 20 euros que quedaban en patatas, gominolas, frutos secos... etc.

Vamos a estar toooda la noche, si es posible, allí... sin saber qué haremos por la mañana.

Espero pasármelo muy bien... aunque ahora tengo un dolor de barriga inmenso (será el hambre... es que ya huelo la pizza!), y éste día no ha sido de mis mejores, estoy algo decaído...
Pero se intentará y pondré de mi parte!!! Lo único que pido es que Lea pueda venir... que la pobre sigue bastante fastidiada...

En fin, deseadme una divertida noche, que yo la procuraré!! ^^

Un besazo a todos!!!