sábado, 8 de noviembre de 2008

Sally emparejada, y yo añorándole.


¿Os acordáis del concierto en el que estuve hace dos semanas (para el que no, lo tiene aquí)? ¿Recordáis al guitarrista sin camiseta? Pues Sally, por casualidades de la vida, pudo contactar con él. La verdad, fue gracias a mi, pues yo le hice fotos, ella las colgó en el tuenti, él las vió, le dió las gracias, y comenzaron a hablar por el msn.

Y se han enamorado. Me alegro muchísimo por ella, porque estaba muy ilusionada, y yo podía ver a cada día su encaprichamiento serio in crescendo. Quedaron un día a tomar un café, el domingo siguiente igual... y al tercero, él se le confesó. Y ella recibió su primer beso en la playa, por la noche. Desde entonces, una semana atrás, son novios, y se ven todos los días. Super bien, estoy orgulloso de ella, la he felicitado porque el chico está para comérselo y parece más bueno que el pan. Pero.... jo, no puedo remediarlo.

Ésta tarde lo he conocido ya yo. Después de tomarme un café con Kitty a las 6, una hora después quedé con ellos en las clases particulares a donde van (a donde, por cierto, va todo el mundo... la mayoría de mi clase lo hacen). Lo vi de nuevo, ya con camiseta, y era bastante guapo, muy divertido. Sally estaba normal... aunque algo distinta. Claro, tenía novio. Y eso, quieras o no, si no eres fuerte, hace que cambies, ella se comportaba de una manera más arisca, como con superioridad. Cuando llegamos a un parque, ya con la luna en alto, estuvieron un rato haciendo los dos malabares. Después, se tumbaron en el césped y comenzaron a besarse... y ya yo no podía más.

Me sentía mal. No podía evitarlo. No eran celos, ni nada, yo estoy feliz por ella... pero me cuesta estar feliz por mí, y más viéndolos tan bien. Es algo de envidia, envidia porque ellos tienen la posibilidad de disfrutar a la persona a la que quieren diariamente, y sin ataduras, sin cortarse con nada, con la mayor naturalidad del mundo. Lo que más envidio es que ellos no han pasado nada, absolutamente nada, en comparación con lo que he pasado yo. Y su recompensa por el leve dolor, el estar felices juntos. ¿Y la recompensa por mi dolor, ese daño que a veces parece irreversible, pues aunque no quiera se siguen abriendo las sangrantes llagas? Si, he sido la persona más feliz del mundo durante dos días, y los siguientes, eso no se lo puedo negar a nadie, como nadie me lo puede negar a mi. Pero... ¿Por qué? ¿Por qué diablos, si se supone que mi recompensa habría de ser mayor, por qué ellos pueden verse a cada segundo, y yo encuentro la fuente de mi felicidad a casi 900 km de mi? ¿Por qué se ha dispuesto todo de ésta manera? Entonces no me queda pensar otra cosa. Me lo merezco. Por alguna extraña razón, algo hice en mi otra vida, me merezco tener a la persona que amo lejos, es otro impedimento más obligatorio que mi propia culpa ha impuesto.

Aquí llegamos a otra de las cosas que más me irritan. Todo podría ser perfecto... lo sé muy bien, porque lo sabe eGeo también, todo podría ser maravilloso si él estuviese cerca de mi. La pareja más feliz del mundo mundial (como diría Manolito Gafotas) que nunca tendría problemas. Daríamos envidia, pero nosotros no la fomentaríamos, al revés, buscaríamos la felicidad de los demás, al tener nosotros ya suficiente. Yo necesito poco... pero lo único que necesito es proximidad. Que alguien me quiera a mi lado. Lo "peor" (entrecomillado, ya que no es malo) de todo es que ya sé a quién voy a querer durante el resto de mi vida. Pero esa persona no estará a mi lado, por mucho que la desee y que diga que la sienta, hasta dentro de muchos meses, casi un año. Y todo esto es hipotético, ojo. No podemos asegurar nada. Me agobia esta situación, saber que nada es probable, verme impedido por la lejanía, por el futuro incierto. Sí, aguantaremos, y en mi variable optimismo pienso que sólo quedan unos 10 meses hasta nuestro encuentro, pongamos por ejemplo el cumpleaños de eGeo, en julio del año que viene. Pero por mucho que quiera pensarlo, 8 meses son 8 meses... 242 días, 5830 horas, 34981 minutos (son las 0:45 de la noche), 20 millones de segundos en los que sólo y exclusivamente pensaré en él. Eso es mucho tiempo, muchísimo. Cada día es un suplicio sin su compañía... me costará aguantar los 242 días de ausencia constante, sintiendo que algo falta en mi vida. 5830 horas en las que le daré muchos toques, y de las que unas 320 las pasaré colgado del teléfono oyendo su voz. Solo su voz, pues nada más tengo de él. Será muy difícil para mi, y me parece que también lo es para él ya, ver que pasan los meses, y que nada nuevo sucederá, pues ya sólo vivo y vivimos para que llegue ese día en el que (en el mejor de los casos) podamos vernos, tocarnos, acariciarnos y nunca más separarnos.

Como no podía más, miré a Sarita, y ella me vio la cara. Estaba muy triste, se me notaba en la mirada. Le dije que por qué no íbamos a ver al otro grupo, que estaban en otra plaza, y pilló la indirecta. Al salir del parque, me preguntó que qué me pasaba... y se lo dije claramente. Le echo de menos. ¿Por qué no podría ser todo perfecto? ¿Por qué siempre queda ese resquicio de dolor que nunca se va, que quiera o no, va a eclipsar a nuestra felicidad por momentos? Llegamos al otro parque, y allí pasé un bonito momento con Lara, Chris, Luca, Martin y los demás. Pero lo mejor fue cuando mi móvil vibró y la música de los Guns inundó el espacio y mi mente. Hablé un poco con eGeo... pero me tuve que ir, ya que los demás me llamaban. Ahora mismo, en este preciso instante, está cantándome por teléfono nuestra canción preferida, "Sail away sweet sister", esperando pacientemente. Te quiero, eGeo, te quiero. Siempre te querré. ¿Cómo no quererte?.

Volvimos con Sally y el guitarrista... y allí seguían besándose entre los eucaliptos. Estuvimos un rato más, pero ya hacía bastante frío... así que llevé a Sarita a su casa en moto y me volví a la mía. Ya está, punto pelota, el día terminó. Sé que va a pasar lo que le dije a Sally que pasaría: se distanciaría de nosotros. No he hablado nada con ella hoy, apenas nos hemos dirigido la palabra. Me ha preguntado un "¿Qué te parece?" y le he respondido con otro "Es muy mono, enhorabuena". Y poco más. La vamos a perder, lo sé... pero es lo normal. Todo es normal. Si yo tuviese a eGeo en mi vida ya... os aseguro que no me verían el pelo. Y vuelvo a asegurar que no me lo volverán a ver aquellas personas que despertaron mi insana envidia cuando pueda dormir a su lado cada noche.

Estoy algo mal... pero gracias a eGeo, que sigue esperando, ya desesperado tocando la guitarra al otro lado del teléfono, sé que me voy a sentir mejor ahora. ¡Muy bien mi nene, así llegarás a ser un famoso músico! Sólo te pido una cosa para cuando llegue ese momento: nunca me olvides. Nunca olvides a la única persona a la que has hecho realmente feliz. Me has enseñado a vivir, y por ti estoy dispuesto a luchar todos estos 8 meses de dolor, y los que hagan falta, porque sé que eres la meta que debo de alcanzar. Te quiero.

Un besazo a todos!

viernes, 7 de noviembre de 2008

Álex y otros supuestos gays.


No sé si alguna vez he hablado de él, y si no, creo que ya es hora. 

Me he estudiado las personalidades de muchas personas de mi instituto, sé cosas de ellos aunque ni siquiera les haya dirigido la palabra. Eso hacía durante muchos años, y más últimamente, buscaba a los que podían ser gays. Observaba, y anotaba mentalmente. Este chico de segundo mira mucho a este de tercero. Este otro viste muy muy bien, y siempre va rodeado de chicas. Ese de allá tiene un deje especial al moverse, y aquel de lo lejos tiene una voz muy amariconada. Pero eso si... eran todos espantosos. Los típicos gays feos, vaya, que encima se ponen una cresta en el pelo y un pendiente brillante en la oreja, pasan hasta de su conciencia, y se juntan con las personas más indeseables.

Pero hay otros que no. Álex es uno de ellos. Por supuesto, ese no es su nombre... pero ese le pondré, me gusta. Lo había visto ya en la clase de al lado el año pasado... pero él ni me conocía. Mucha gente decía que era gay, y los tiparracos de siempre se metían con él (por supuesto, no lo consideraban gay... sino maricón), pues tenía un pronunciado amaneramiento y una forma de hablar algo femenina, muy charlatán y gracioso; a parte de su ropa, muy distinta a la de los demás. Como siempre, yo era el observador camuflado en un traje de invisibilidad, ya que pasaba muy desapercibido. Es lo que tienen los feos normales, que no llaman la atención, ni para bien ni para mal. ¿Recordáis a Sophía Lauren, mi querida amiga, que ya ha dejado de escribir en su blog, lo que es una verdadera pena pues a mi me gustaba mucho como lo hacía, y con la cual ya apenas hablo, pues cada uno llevamos nuestra vida ocupada en nuestros respectivos institutos? Pues al principio me interesó establecer una amistad con ella porque vi que eran muy amigos... pero al final me gustó más hacerme amigo de ella y él dejó de interesar en cualquier sentido.

Pero... ¡oh, sorpresa! Este año ha dado la inmensa casualidad de que en Estadística han unido nuestras clases... así que desde el primer día me siento delante de él. El primer día no hablé nada con él, estaba solo y yo iba a mi bola... pero al segundo ya empezamos a hablar. Ahora, con las chicas que están alrededor, no paro de hablar, con gente que yo en la vida había visto... me gusta este cambio que estoy sufriendo, ahora puedo hablar con todo el mundo sin cortarme para nada, aunque no les conozca. ¡Ya era hora de superar la timidez!. El caso es que ahora hablo más con él, por los pasillos nos saludamos, y hoy cuando faltó un profesor estuvimos un rato hablando de tonterías solos cerca de una ventana... he descubierto que es muy simpático... pero nada más.

Sophía, mi Laurita, me asegura que no, que él no es gay, a pesar de que lo parezca. Que le gustan los escotes, las tetas, los coños, y toda esas cosas repugnantes (para mi, ojo, que soy gay... ¡perdonadme las chicas, si alguna me lee!). Lo jura y lo perjura... y yo no sé si creerle, no porque me mienta, sino porque puede estar equivocada. Es muy sospechoso que un chico tan amanerado, que se junta con chicas tanto y al que siempre veo con otro chico del instituto (¡que tengo constancia de que sí, es gay!), no sea ni un poquito gay... muy sospechoso, aunque posible. Por eso, y porque me cae bien, no me importa acercarme a él. No le diré que soy gay hasta dentro de mucho, por supuesto, y si intenta algo (que no creo), le echaré atrás, enseñándole la foto que tengo de eGeo en mi móvil cual crucifijo contra los vampiros. Mi interés por Álex no es más por curiosidad, para desmentir lo que dice Sophia, y confirmarle que es gay. ¡Vamos que si es gay! ¡Y si no, me lo llevo a mi acera arrastrándole de los pelos!

Lo único que me podría gustar de él son sus cabellos. Álex tiene el pelo oscuro y liiiso liso, muy bien cuidado, aunque antes tenía unas mechas horrorosas. De cara, de cuerpo... no, no es un Adonis, precisamente. Es de esas personas antieróticas, que no imaginas en Calvin Kleins posando para ti esperándotelo en la cama... no, al revés, prefieres no imaginarlo. No va con la sensualidad, con el erotismo, con nada de eso. Ciertamente, no es guapo... pero no por ello le culpo, yo tampoco lo soy, y he sido feo feo feo durante muuucho tiempo. Es todo un misterio este chico... le he dado mil vueltas a la cabeza, y no sé qué pensar, la verdad.

Bueh, pero lo que sí sé es en quién pensar. No paro de hacerlo. He pasado una tarde-noche horrible. En el siguiente post lo contaré.

PD: ¿a que es mono el de la foto? Su pero es muy parecido al de Álex... pero ni comparación en la belleza, le gana el de la imagen mil veces!

jueves, 6 de noviembre de 2008

Noviembre dulce


Éste va a ser mi noviembre dulce. Nunca me han gustado los noviembres... siempre han sido sosos, aburridos... el tiempo frío, sin nada que hacer, algún examen perdido por ahí, las clases largas, frías, solitarias, todo el mundo se pone malo... el día es gris, el aire te congela y te quita las ganas de moverte. Echas de menos el verano, aunque ya no tanto, te parece un recuerdo lejano de cuya existencia comienzas a dudar. ¿Existió de verdad la calidez, el sol ardiente, esas ganas de esconderte bajo la sombra? ¿Se vieron en este país los torsos desnudos y morenos, los chicos sin camiseta y las chicas con sus lujuriosos bikinis? Ahora parece eso mentira... alguien se sube un poco la ropa, y te llama la atención, cuando era lo más normal allá por el tórrido verano. ((Dios, pero qué exagerado soy... además, no hace tanto frío aquí!!)). El caso es que el frío y triste noviembre termina, dejando paso al ansiado diciembre, con el puente de la Inmaculada y las tan esperadas vacaciones de Navidades. 

Las Navidades... en Fuengirola, al menos en mi calle, ya han puesto las dichosas lucecitas. Espero que no las enciendan aún... esta noche lo veré, cuando vuelva de las clases de inglés. Luz, luz, y contaminación, y consumismo, regalitos debajo del árbol de plástico, y el pobre padre partiéndose el espinazo para pagarle los caprichos a la niñita, no se vaya a quejar, y luego la cena con toda la familia, la abuela que se pone a llorar y el tío que se pasa con el vino. Tras amontonar los percebes, langostas y cangrejos sin acabar, se descorcha la cara botella de champán (¡Hoy es un día especial!) un intencionadamente emocionado brindis et voilà, otro año más. No me gustan mucho las Navidades, nunca me han gustado. Es la época del año en el que parte de la familia se empieza a acordar de la otra y se interesa en verla, por supuesto, sólo si ésta les invita a una cena con velas y mantel rojo en su casa. La Navidad también tiene sus puntos buenos, por supuesto... pero de ello hablaré más tarde, que aún quedan dos meses. Aunque cualquiera diría, viendo la calle y los anuncios publicitarios, que los Reyes Magos vendrán volando por la ventana (y es que Papá Noel no cabe por nuestra chimenea falsa).

Pero éste, a pesar de todo, va a ser mi noviembre dulce. Noviembre dulce, porque dejó atrás un octubre más dulce aún. Noviembre dulce, porque el gato ya es un gato dulce, de caramelo, como esos vaporosos algodones de azúcar, de los que temes que se queden pegados a otra persona cuando vas andando por la feria con una sostenida en el brazo.  Pero no, yo no, yo no me quedaré pegado a nadie, porque ya tengo un fuerte brazo que me sostiene. Y tampoco es que apriete con fuerza, todo lo contrario, me da la libertad para poder elegir, y esta redondez rosada ha elegido que ese será el brazo que la sostendrá y esa la boca que la comerá. Este gato se ha dulcificado porque se ha podido sumergir en las deleitosas aguas de su mar, recubierto de nuevo de esperanza e ilusión, una capa de felicidad que nunca se podrá quitar, y de la que se revestirá cuando llegue el momento de la verdadera unión, cuando pueda irme a vivir con él.

¿Pero qué me pasa hoy? No digo más que tonterías, yo que quería un post normal y corriente...¡ así me enrollo, y no os cuento nada interesante!

¿Algo interesante en mi vida durante esta semana? Pues que he conocido a un chico por el Tuenti. Muy extraño, la verdad. Lo encontré navegando entre mis contactos del Tuenti, y lo vi, un chico de Toledo, que no conocía de nada, su nombre no me sonaba, era un desconocido. Le envié un mensaje personal y le pregunté quién era... y me respondió que me agregó porque me gustaba La Oreja de Van Gogh. Seguí comiéndome el coco... ¿pero por qué? Le volví a enviar otro, sin poco contenido, solo un "¿qué tal?" sin muchas intenciones... pero que me respondió en toda regla, con una parrafada que me sorprendió, pues no la esperaba por esos pagos de Tuenti. Ahí comenzó una pequeña conversación via mensaje personal, contándonos nuestros gustos musicales, qué estudiábamos, si tocábamos instrumentos, etc... hasta que me dio su msn. El chico, os voy a ser sincero, y lo puede corroborar Joac que lo ha visto, es guapo guapísimo, para comérselo. Toca el oboe y el piano, y parece un chico muy inteligente, hablando con él se nota que lo es. Por el msn hablé un poco con él... y al poco tiempo me soltó la pregunta que ya esperaba. "¿alguna vez te has sentido atraido por algun chico?".  Le dije que sí, por supuesto, y le conté algo de mi historia y de cómo estaba ahora con eGeo. También me contó algo de él... pero al rato me tuve que ir. Por lo visto hace un año lo descubrió... pero aún sigue con las dudas, ya que nunca ha tenido ninguna posibilidad con ningún chico. 

¿Por qué me dijo eso? ¿Por qué vio mi tuenti y contactó conmigo para preguntármelo? En serio lo pregunto, aunque me tema que sepa la respuesta... ¿tanta pinta de gay tengo? Me da un poco de miedo... y más ahora, que hace poco otro chico por el tuenti me quiso agregar, preguntándome que si tenía novio. Él ya sin cortarse, sé que eres gay, y quiero saber si tienes novio, porque eres muy guapo. Éste al menos es de Málaga... pero el pobre no es precisamente un Adonis, además de que tiene dos años menos. Vaya, que ni aunque estuviese soltero interesaría lo más mínimo. Porque, por supuesto, ahora no interesan para nada. Una flecha une ya mi corazón con otro, y no querré nunca que los órganos se se paren, pues sería muy doloroso. Que vengan todos los chicos que quieran, que se interesen por mi... ¡que no recibirán nada más que indiferencia! (A excepción del primero, el oboísta, ya que me calló muy bien, y prefiero tenerlo como amigo, creo que le vendría bien)


Un dulce besazo a todos!!! ^^

lunes, 3 de noviembre de 2008

El frío volvió


¡Hace frío!

Es la primera vez en muchos meses que me pongo camiseta de manga larga, jersey y chaquetón. Ya se necesita totalmente la ropa de invierno, ¡y pensar que la saqué del armario (como estoy saliendo yo) hace una semana!. El cambio atmosférico ha sido brutal, lleva varios días llorando el cielo, furioso como hacía tiempo no se veía. El aire es frío, ya el sol apenas sale entre las nubes para calentarnos levemente, vuela el viento y los charcos nos mojan los pies. Me hago daño en la garganta al respirar, por lo que el pañuelo de eGeo siempre está atado a mi cuello.

Me recuerda a él, y a que hoy cumplimos un mes. 31 días, el mes más largo, juntos. 30 días separados. Justo ahora cuando escribo esto, hace un mes, estaba rasgando su nombre y el mío en la corteza de un árbol, mientras él quitaba la cadena de su bicicleta, y un cura y varias mujeres mayores nos miraban sin parar. Le di un beso en frente de una de ellas... nunca lo olvidaré. Nunca olvidaré lo que pasamos, lo que sentí, lo que me hizo vivir. No es tanto por lo físico... es por lo espiritual. Me hizo sentir único, especial, completo. Estaba con la persona adecuada, era un sentimiento muy extraño. Era yo el protagonista de su historia... y al fin yo tenía una historia feliz. Jijiji, una historia feliz de cuyo final aún no he escrito...  :S (Carita de vergüenza...).

Casi ya no lo menciono como antes, pero sigo teniendo vida escolar. La verdad es que todo va bien... el instituto ha pasado a un segundo plano, pero no sé bien cuál es el primero, así que pongo a eGeo, por ejemplo. Me siento algo vacío, pues antes lo más importante eran las clases, y ahora no tengo nada sobre lo que ocuparme... porque cuando amas a una persona a la distancia, hay un límite en el que no puedes hacer nada más que llamarlo, por mucho que quieras estar a su lado. Y vuelvo a hablar de él... ¡soy monotemático! Pero es que le quiero tanto... y tengo miedo de perderle. No imagino ya mi vida sin él... y si me atrevo a divagar sobre ese futuro que no quiero, lo veo igual que el pasado que no quise, pero que tuve. Él es lo único que me importa ahora mismo, ya que todo lo demás ha pasado a planos secundarios, y si todo acabase me encontraría de nuevo viviendo la vida pasivamente, sin ilusión. Pero, sin duda, lo que él me da son fuerzas para no pensar eso, y para tener mucha sangre fría y paciencia para hablarlo todo. No lo hemos dicho, pero han surgido algunos problemillas, todos por culpa mía, como no, que ya están solucionados. Es lo normal, y como suponía, el momento de la reconciliación es precioso.

Vuelvo a las clases. Hoy he tenido examen de estadística. Estadística es fácil... sólo fórmulas, la profesora hace que no tenga ni chicha ni limoná el asunto. Eso de "no tiene ni chicha ni limoná" lo digo porque me recuerda a una profesora de matemáticas muy famosa de mi centro que tuve hace dos años, muy mayor y de aspecto horrible, de mal genio y fuerte carácter, pero sin duda la mejor profesora que he tenido. Sabe que es vieja y que le queda poco para jubilarse, así que pasa de todo y de todos. Los días que no quería dar clase, nos dejaba salir antes y ella se iba a tomarse un café, otros nos dejaba escuchar música o hacer lo que quisiéramos, etc. Al ser nuestra tutora, tenía mucho poder sobre nuestra clase, de tal manera que el director y el jefe de estudios poco podían hacer para retenernos allí cuando faltaba algún profesor. Pero cuando daba clases... ¡Ay dios, cómo era! Nos gritaba sin parar, se ponía de los nervios, soltaba improperios y expresiones muy extravagantes, daba golpes en la mesa... nos asustaba a todos. Aunque en el fondo era buena persona... sólo camaba en el momento de dar clases. Ya hace mucho que no la veo, espero que le vaya bien. Recuerdo que fumaba sin parar y que bebía mucho... sería interesante analizar el pasado de esa mujer. ¿Habría tenido pareja? ¿Se habría casado? ¿Tendría hijos? ¿Por qué enseña matemáticas? ¿En qué siglo nació? ¿De verdad era una legionaria perteneciente al ejército de Julio César, como aseguraba la gente? Todas cuestiones que no nos atrevimos a preguntar y que siempre quedarán en el vacío de la inconsciencia.

Hoy en clase he estado feliz. Luego, tras hacer el examen, me ha dado un bajón. El examen ha sido fácil, pero yo he sido difícil. No me salía una maldita ecuación, y por ello un ejercicio de tres que componían el examen me ha salido mal. Pero no por eso me puse mal... me puse mal porque añoraba a eGeo. Y lo he estado echando de menos hasta que se ha conectado y me ha dicho que me quería. Quiere aprender a tocar la guitarra, eso me encantaría. Siempre quise un novio que tocase algún instrumento musical, y él lo va a hacer. ¿Qué más puedo pedir? ¡Sólo que pase el tiempo ráaaaapido! ¿Otra vez hablando de él? Es que él es ya mi vida... ¿qué le voy a hacer?

Hay una chica en clase, a la que ayudé en inglés la semana pasada y se sienta al lado mía, que me cae muy bien, lo paso genial con ella. La llamaré Ale. Pues el caso es que Ale, que se está haciendo muy amiga mía, el otro día me preguntó que con quién estaba, pues lo había visto en mi tuenti. Ya, muy a mi pesar, tendré que cambiarlo, sí o sí. El caso es que yo le dije que no le iba a decir nada, que era secreto... y hoy me viene a clase diciéndome que ya sabe quién es, pero que no me va a decir nada si yo tampoco le digo. No se lo quiero contar... creo que no se lo espera, no lo sé, con ella siempre he estado muy hetero. Asegura que sí lo sabe... y puede que sea verdad. Pero también puede que no lo sea, y que se crea que es otra persona... puede ser perfectamente. El caso es que no sé qué hacer. Supongo que no haré nada... quitaré la dichosa fracesita del tuenti, se le olvidará, y todos felices y eGeo y yo comeremos perdices. ¿Te gusta la perdiz, mi amor? Aunque sé que prefieres la langosta...


Un besazo a todos!!!!!!! ^^

PD: la foto es una que tenía por aquí...

domingo, 2 de noviembre de 2008

Bailoteo y confesión


Cuando salimos de ese local donde nos reencontramos, el tiempo estaba perfecto afuera. No hacía frío ni llovía, los suelos se estaban secando y ya se comenzaba a ver más gente en la calle disfrazada de lo típico: fantasmas, brujitas, conejitas del playboy, chicos de la naranja mecánica, muertos, payasos diabólicos, demonios, etc... ¡¡Pero sin duda, yo era de los más cantosos!!

Nos dirigimos todos juntos hasta ese nuevo bar desconocido, charlando todos con todos divertidos y desenfadadamente. Me encantó ese momento, poder hablar de cualquier tontería con Lara agarrada a mi brazo y luego correr a apretujar a Sally y darle un beso. Estaba muy muy cariñosa conmigo, y eso me hace sentir muy bien. En el camino me encontré con el mijeño buenorro, por cuyos ojos percibí que estaba ya más bebido de la cuenta, así que no me entretuve mucho con él. Llegamos al local en cuestión... y desde el principio me gustó. Parecía normalito, pero tiene varias particularidades. Aparte de la decoración algo caribeña o tribal, es famosa por sus muchos chupitos, que tienen nombres muy variopintos, de los que solo me acuerdo el que más me gustaría, el "mamada". La música ambiente no era la típica pastillera de discoteca cani, sino que ponían salsa o merengue, ritmos conocidos y animados que nos hacían mover el cuerpo sin darnos cuenta. Nos despojamos de nuestros trajes (que ya habían perdido su esplendor y mi pelo había bajado de nuevo a mi frente), ya que la temperatura subía con el movimiento, y allí, en la pista entre las altas mesas, estuve haciéndonos fotos y bailando durante una media hora con Sally y Sarita. En medio de los bailes, Sally me decía al oído que le contase cosas, me preguntó también por el "estoy con alguien" que vio en el tuenti, se interesó por saber... y le prometí que se lo contaría, esa misma noche. Ya no podía echarme atrás, lo había dicho... y tendría que apechugar. ¿¡Y qué carajo, si lo estábamos pasando tan bien, qué podría salir mal!? 

De vez en cuando venía Luca, especialmente hacia el final, y Lara, y empezaban a bailar conmigo. Yo nunca me habría visto así, pero sin alcohol ni drogas ni nada de nada, me encontré con Lara delante de mi, tipo seducción de streaptease. Me puse rojo... pero luego vi que eso era lo que pretendía, así que le seguí la corriente, era todo una broma. Después, Sally me dijo que no conocía esa faceta mía, y le respondí que yo tampoco sabía que existía. Últimamente, cada momento que pasa en mi vida con ellos es algo totalmente novedoso, por lo que pido que me disculpéis si lo cuento así de manera tan detallista, dándole excesiva importancia. Escribo lo que siento, lo que veo, desde los ojos del chico inocente que soy. Hay muchas cosas que yo antes nunca había aprendido, como a dar o recibir un abrazo, y no pienso hacer como que ya las he hecho sólo por tener suficiente edad. Siempre seré un niño, para tener la misma ilusión con todo.

Sobre las 2 y 30 se acabó la diversión. Ya debíamos irnos para casita, todos. Acompañamos a Martin a la suya (¡vive en mi calle!), nos separamos de la parejita y de los otros, y Luca nos acompañó hasta el portal de Sarita. Ya se dejó de ver gente, quienes estarían en la Plaza Amarilla emborrachándose. Cuando llegamos, Luca dijo en voz alta que si había hablado con "alguien" ese día... y le dije que no, algo molesto por que lo dijese delante de las chicas, que aún no debían saber nada. Ya no había vuelta atrás, tenía que contárselo sí o sí...

Tras despedirnos subimos al piso, nos estuvimos limpiando las caras y nos cambiamos. Era sobre las 3 de la mañana, y aunque estábamos algo cansados, no queríamos acostarnos. Yo iba a dormir en el sofá del salón, algo pequeño, pero cómodo, suficiente para mi. Cogí un edredón y unos cojines y me senté, con las chicas a cada lado. Sally empezó a juguetear con mi pelo revuelto, así que me dijo que pusiese mi cabeza en sus piernas, y así, boca arriba, estuvo una media hora dándome un masaje y acariciando mi cabello. Eso me encanta, que me toquen la cabeza... significa que hay muchísima confianza. Estaba en la gloria, tumbado calentito entre los cojines, y con alguien acariciándome... en ese momento sólo pensaba en eGeo, cerraba los ojos e imaginaba que al abrirlos él estaría ahí, con su largo cuello y su melenita negra, con los largos dedos entre mis cabellos. Estuvimos hablando de banalidades varias, mirando fotos... hasta que me dijeron, sobre las 5 menos cuarto (Dios, parece que miro la hora cada cinco minutos... pero es que me acuerdo perfectamente xD), que les contase mi historia. Les avisé que iba a ser un poco dura, y que me iba a costar... pero me lancé.

Me fue un poco difícil confesarles que era gay... pero lo hice lo más rápidamente que pude... "Y en 4º de ESO me enamoré... de otro chico, y yo no quería...". No dijeron nada extraño, ya que ellas lo aceptan todo y son muy modernas, pero qué le iba a hacer yo, seguía teniendo algo de miedo... Pero el miedo se esfumó al ver que había seguridad y que estaba rodeado de dos chicas de confianza. Durante una media hora, fijando mi mirada en el televisor apagado, sin ver siquiera sus caras, les conté toda mi historia desde el principio sin parar. Muchos detalles hube de omitir, porque se me olvidaron o porque no los vi necesario, pero lo conté todo, la esencia se les quedó. No me puse muy melodramático ni nada... simplemente intenté contarlo de manera objetiva, para no emocionarme mucho y echarme a llorar. Cuando acabé, las miré y estaban con la boca abierta… me dijeron que sus historias no tenían ni punta de comparación con la mía, que yo había sufrido mucho, y que era una pena que yo hubiese tenido que pasar tanto. Luego les conté sobre mi relación actual con eGeo, les dije que tenía un blog y les hice ver que ya estaba feliz. Lo que nunca podrán saber es cuán triste había estado antes de conocer a eGeo y de que pasase lo que pasó en Logroño… esa etapa (a.eG., antes de eGeo) ya acabó, y nadie más podrá verla como la vi yo. Se alegraron por esta última parte… pero también les hice ver los pros y los contras de todo. Al final, sobre las 5 y media, tras un gran abrazo de tres, se acostaron en sus camas… y yo me quedé triste. Hasta las 6 no conseguí dormirme… algo incómodo, pero del cansancio que tenía ni sentía los músculos. A las 11 me desperté y la tristeza continuó. Estaba triste por todo, por la situación. Amo a eGeo con todo mi corazón… pero está muy lejos. Siempre pensamos que podemos vencer a la distancia… pero tenía miedo de que la distancia nos venza a nosotros y a nuestra relación. Lloré un poco, pero tuve que ocultarlo, ya que la madre de Sarita entraba al salón sin parar, intentando no hacer ruido. Me levanté al rato, desayuné, y sobre la 1 me fui a mi casa.

Mientras desayunábamos en otra pequeña salita cercana a la cocina, vi sobre un estante un libro mío que yo le había dejado a la madre de Sarita pero que no había podido leer (El Nombre de la Rosa). Lo cogí, y entre sus páginas, encontré algo muy importante. Una pequeña cartulina doblada en dos, en la que había muchas dedicatorias de algunas personas de 3º de ESO. Les pude demostrar entonces a Sally y a Sarita una prueba más de cómo estaba la situación en ese año. Todas las firmas eran frías, superficiales, carentes de cariño… hasta la de Kitty era extremadamente simple. Incluso había una del novio que Adán se echó en clase, ese tipo que tanto odiaba, y de otras personas más muy indeseables… y del odio que sentí, rasgué el papel por la mitad. Rompí en dos la cartulina amarilla, y con ello, mi pasado. Ya no volverá, y yo he de hacer todo lo posible por no traerlo a mi mente. Solo recordaré los buenos momentos, o al menos los que fueron curiosos, como la dedicatoria de Julián. Él, como siempre, genial, y aunque en su momento no creyese en absoluto su máxima.

Recuerda que la fea larva saldrá de su crisálida convertida en una bella mariposa. 
Me caes muy bien, aunque pretenda matarte.
Julián.


(O algo así)

Fin de la historia. En resumen, fue uno de las mejores noches de mi vida, porque me lo he pasado bien con mis amigos, el disfraz fue un éxito, y le he confesado mi secreto a dos personas que quiero mucho.

Un besazo a todos!!!

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Disculpadme... ayer se me volvió a romper el cable de la antena WiFi y no pude postearlo, lo tenía ya listo. Aún sigue algo mal, he cogido otra antena que tenía antes pero que daba también problemas... tendré que plantear si comprarme otro aparatito o apañarme con éste, que se cae cada 5 minutos!

sábado, 1 de noviembre de 2008

Noche de disfraces




Anoche fue sin duda una de las mejores de mi vida. Pasaron muchas cosas interesantes... pero empezaré desde el principio.

El viernes por la tarde, hasta las 8 y algo cuando me presenté en casa de Sarita, aún no tenía ni idea de lo que íbamos a hacer. Yo había comprado unos guantes de látex, algo de pintura simuladora de sangre, spray gris para el pelo y un cuchillo enorme de carnicero, of course, de plástico, y con todos esos bártulos y la bata de mi madre en la mochila, atravesé la inundada Fuengirola hasta llegar a su casa. ¡Cómo llovía, la virgen! Hacía muchísimo tiempo que no llovía así, es más, ayer fue el primer día que llovió en serio después del verano. Las carreteras, mal preparadas para estas situaciones, se convertían en ríos de furiosa agua sucia que saltaban al acoso de los viandantes impulsadas por lo coches que corrían de un lado a otro. ¡Cómo llovía, y yo con mi paragüita pequeño, empapándome las zapatillas!. Pero llegué, y la bienvenida fue muy buena. La madre de Sarita, gran amiga de mi familia y con la que tengo mucha confianza, me dejó unas zapatillas de estar en casa y un pantalón de pijama suyo, puso a tender mis calcetines mojados y metió mis zapatillas y mi pantalón en la secadora. Ya estaba Sally allí, y tras pasar un rato sin hacer nada en especial, nos pusimos manos a la obra.

Mientras nos comíamos unas pizzas, tendimos la bata de mi madre en la mesa del salón y, con la sangre de juguete y tomate Orlando nos pusimos a mancharla de las formas más casuales que podíamos. Salpicones por aquí, unos dedos por allá, la marca de una mano que intentaba rasgarla... acabó oliendo a tomate, pero perfecta. Los guantes de látex blanco los pinté con mercromina/betadine, ya sabéis, rojo sangre, y el cuchillo lo pinté un poco con pintauñas, quedó perfecto todo. Las chica ya tenían sus trajes: ropa negra, medias oscuras y unos tutús muy monos. Ahora tocaba pintarse y arreglarse el pelo, para lo que nos ayudó la madre de Sarita. Me embadurnó la cabeza de laca, y subó todos los pelos para arriba, cardándolos poco a poco y aumentando su volumen. Me echó más laca y más spray de color gris, y ya estaba listo, al menos el pelo. Luego tocó empolvarse toda la cara con polvos de talco, crearse ojeras con pintalabios y hacer marcas y cicatrices por el cuello, todo ésto ayudado por Sally. Ellas se hicieron un moño muy gracioso, se palidecieron la cara y se pintaron los ojos con mucho negro. Yo daba realmente miedo con todos los pelos hacia arriba despuntando en todos lados y la cara pálida, pero ellas también tenían su cosa, porque estaban muy bien pintadas. Ya cuando me puse la bata sanguinolienta de médico, los guantes manchados, la mascarilla el cuello, y el cuchillo en mano... ya, sí, ya estaba listo, y había quedado mucho mejor de lo que podría imaginar. No sabía bien qué era, una especie de médico asesino zombie, por lo que empecé a decir que era un muerto de los de Resident Evil. El caso es que me quedaba de purísima madre. ¡Estábamos preparados para dar miedo! Sally entonces propuso que nos quedásemos a dormir en casa de Sarita... y tras consultarlo con su madre, así lo decidimos, ya que con la mía no haría falta ni preguntar.

Sobre las 11 el padre nos bajó hasta mi casa en coche. Allí le enseñé mi disfraz a mi madre y le dije que dormía en casa de Sarita (como nuestras madres son muy muy amigas, no hay problemas, confían), nos hicimos algunas fotos, cogí dinero, bebí algo de agua y salimos a la calle. Apenas llovía, chispeaba, pero llevábamos nuestros previsores paraguas, y frío yo no tenía, pues llevaba una camiseta interior sin mangas (me puse con ella delante del espejo, parecía un tío bueno y todo, sacando musculito, me quedaba muy bien... que pena que ya no vaya al gimnasio, tengo que volver!), dos de manga larga blancas y bien gruesas, y encima la bata. Las chicas si tenían algo de frío, pero llevaban un jersey en la mochila, y Sally tenía una preciosa capa negra con pelos que le quedaba de muerte. Por las calles mojadas nos dirigimos al punto de encuentro, pasando entre grupos de personas normales, que se quedaban mirándome a mi, riéndose y señalándome... y me daba igual. Halloween es el único día del año en el que lo único prohibido es tener vergüenza, así que me la refanfinflaba todo lo que dijesen, aunque luego vi que se quedaban impresionados y que cuchicheaban halagando mi disfraz. ¡Estaba triunfando, con una idea que había surgido hace poco y que esa misma noche mis dos amigas habían puesto en marcha!. Un poco más tarde de la hora fijada llegamos al punto de encuentro, y allí vimos a los demás. La chica tímida vestía como una chica de cabaret, con ligueros, sombrero y cara muy pintada, muy mona. La chica inglesa tenía todos sus pelos largos hacia arriba fijados con laca, como yo pero a lo pro (es decir, mucho mejor, es una expresión que me pegó Lea xD),y la cara pintada muy bien. El novio vestía una túnica negra impermeable, cubierto por una capucha puntiaguda con la cara totalmente pintada de blanco, y a su espalda una enorme espada (metro y medio, casi) de extrañas formas de cartón y otros materiales muy realista que él mismo se había hecho años atrás. Los otros, los tres chicos que nos acompañaron en el concierto de heavy de la semana pasada.

Primero fuimos al Burbujas, una champagnería de aquí muy famosa, a bebernos la ponchera de champán que Sally nos había prometido en el verano. Solo bebimos 6 personas, y contando que el total del líquido correspondía a tres botellas de champán... 3/6=0.5, osea, que media botella nos bebimos cada uno. Así, como es lógico, y más cuando no lo notas sentado pues el champán nos (al menos a mi, me) cae muy bien en el estómago, al levantarnos nos mareamos un poquillo. Pero era gracioso, porque no estábamos borrachos... sólo mareados, era sólo la vista lo que nos jugaba malas pasadas. Pero unos cuantos minutitos al frío de la noche exterior, y todo arreglado. Sobre la 12 y media nos dirigimos a la Plaza Amarilla, al lugar de botellón cerca de la playa, pero como caía una leve lluvia, todos los bebedores, fumadores y ligadores se refugiaban bajo los pequeños techados de las pizzerias, tiendas de souvenir (colchonetas, postales de sevillanas, o de dibujos pornográficos, que por aquí ronda mucho la postal de un negro con lo suyo erecto, que dicho sea de paso, está muy muy bien) y heladerías de los edificios a primera línea de playa. Allí me encontré con una chica del instituto, se asombró de mis disfraz (decía que no me habría imaginado nunca así vestido... pues la verdad es que yo tampoco, no pegaba conmigo. Pero es el momento del cambio) y estuvimos hablando un poco. Seguí con los demás, pero no llegamos muy lejos, ya que no teníamos ningún plan fijado. Al final, el novio de la inglesa nos propuso ir a un local nuevo, y allá que fuimos. El local en cuestión no estaba nada mal, era céntrico, en la zona de marcha nocturna, con buena música rock y decorado para la ocasión. Estuvimos un largo rato allí, hasta que vi por la ventana a Luca. Entró, seguido por Lara, Chris y su novio, una chica lesbiana muy simpática, y varios más. Me quedé pasmado con el traje de Lara y del novio de Chris. Estoy harto de llamarle así, de manera que le llamaré Martin, lo primero que se me ha ocurrido. Ellos dos iban perfectamente caracterizados como los protagonistas de Sweeney Todd, es decir, él era Todd, y ella la señorita Lovett. Para los que no hayáis visto Sweeney Todd... no sabéis lo que os perdéis... ¡¡¡es otra obra maestra de Tim Burton, con Johnny Deep en el papel principal!!!

Pero el caso es que iban geniales, perfectos. Cara pálida, Martin tenía el pelo hacia atrás y un mechón blanco, ropa igual al de la película, cuchilla de afeitar incluida, y actuando como el personaje. Lara, con un gran moño que le hacía mucho pelo, cara amarillenta, vestido largo de encaje negro, un rulo de amasar y un paraguas de película, precioso. ¡Estaban maravillosos! Daba impresión verlos... se parecían tanto a los originales, hacían hasta escenas de la película, todo super real. Y tan guapo estaba Martin... si, Martin es una de las personas más guapas (a mi gusto) de los gays de Fuengirola que he conocido. Da gusto verlo, su cara grande, su pelo bonito y moldeable como el mío, sus ojos expresivos... todos dicen que es muy guapo, y lo es. Chris también lo es, no digo que no... pero al parecerse a mi, pues como que hace que no me atraiga tanto en ese sentido. En fin, todos son guapos, pero para guapo guapo, tengo la suerte de poder decir que eGeo lo es, puesto que lo he examinado bien a fondo, a la distancia y en persona.

Luca, quien vestía de cura, nada más verme me dió un inmenso abrazo. Yo se lo había prometido por msn, ya que él me decía que no estaba muy bien, estaba desanimado, porque se ha quedado sin trabajo, y la relación con su novio no va bien, ya que éste vive en Barcelona y el significado de fidelidad no lo entiende muy bien. Me ha cogido mucho cariño, y se nota... está todo el rato abrazándome, dice que me quiere proteger de todo, que hay personas muy malas en el mundo, y que no quiere que lo pase mal... es muy bueno, y sé que ese cariño nunca llegará a más. Porque yo no quiero, porque amo ya a mi novio, y porque él sabe que no debe pasarse ni intentar nada. Las otras chicas también iban bien... la lesbiana, simpatiquísima, muy pequeñita y graciosa, iba vestida de mimo, y otra chica también muy divertida, de muñeca. Chris iba con camisa, capa y una máscara muy elaborada, al estilo de las famosas fiestas de máscaras venecianas.

Ya estábamos todos, al fin... ¡¡pero la cosa no había hecho más que empezar, aún quedaba la mitad de la noche, pues ésta no acababa en la calle, sino que seguiría en casa de Sarita!

(Continuará)

PD: Foto de la inglesa con su novio y su espada...

viernes, 31 de octubre de 2008

This is Halloween, y algunas cosas más.


Para empezar, ahí tenéis uno de los temas principales de la obra maestra de Tim Burton, Pesadilla antes de Navidad, o en el idioma original, Nightmare before Christmars. Y ahora, esperando amenizaros la lectura con la música de fondo, a leer vosotros, y yo a escribir!.


Pues si, señores, hoy es Halloween. Para los que lo desconozcáis, la razón de la festividad de este día 31 de Octubre se remonta a unos 2500 años atrás, el día en el que, según los celtas, las almas de los muertos podían salir de los cementerios y vagar entre los vivos, intentando ocupar los cuerpos de éstos. Para evitarlo, las personas se vestían con trajes horribles y decoraban espeluznantemente sus casas (ejemplo: las calabazas... algún día haré una!), queriendo así asustar y ahuyentar a los espíritus infames. Después la tradición se dejó influir por la Iglesia Católica, llegando a ser lo que es hoy, una extraña mezcla de honra para los muertos y un miedo hacia ellos. La celebración emigró a America, donde se deformó mucho más, y ahora poco a poco van volviendo a nuestras tierras. Ahora no es más que márketing y consumismo, una excusa más para gastarse dinero en las discotecas. Y como buen adolescente y borrego que soy, he de hacer lo que hace todo el mundo (nótese toda la ironía y sarcasmo de ésta frase).

El caso es que teníamos un plan. Salir con Sally y Sarita, y encontrarme con los demás de mi nuevo grupo. Pero hoy, si, hoy, justo hoy hoy hoy, ha empezado a llover. El primer día que llueve en serio después de muchísimos meses, y tiene que ser hoy, expresamente hoy. Si es que... ¡manda huevos!. Pero aún así, la gente saldrá, y se empapará, y se morirá de frío, y se pondrá mala, y el parte de faltas del Lunes y los días siguientes estará lleno de efes. Nosotros rezaremos, al menos yo, porque han organizado que si, que voy a ir a casa de Sarita a comer con ellos, a preprarme, y luego saldremos por ahí, llueva, nieve, truene o granice. ¡Voy a vestirme para Halloween, por primera vez en mi vida, desde la última vez que me vestí de Lacasito hace unos 10 años! La verdad es que del traje no tengo apenas nada preparado, solo lo que encontré por casa: guantes de látex, una bata de médico de mi madre, y un polvos de talco. Con eso, algo de sangre de mentirijilla, y nuestra imaginación, tengo que tener un disfraz fabuloso para esta noche... se intentará... Deseadme que pase una buena noche, ya que es la primera vez que salgo por ahí! Espero encontrarme con Lara, Luca, Chris y su novio, y todos los demás... porque lo paso verdaderamente bien con ellos!.

Poco más que contar. Mucho exámen la semana que viene: 21 páginas para una composición de Historia que no sé cómo haré, Inglés, Francés, Física, 15 páginas de la Lírica medieval, otras tantas del romanticismo, más sintaxis, formación de palabras, valores del se, etc... para Lengua... ¡Con lo buena que parecía la jodía, y lo difícil que nos lo pone todo! Pero bueno, todo se podrá, si se hace con tiempo... por eso ayer, entre otras cosas, ni encendí el ordenador, y anteayer mi post fue tan pobre en contenido literario. Hoy tampoco tengo mucho tiempo para escribir... pero me lo he prometido, he sacado el tiempo de debajo de las piedras, y aquí estoy. Siento que no sea muy interesante.

Más cosas de clase. Hoy han venido unos suecos y suecas, de Suecia, por un intercambio que organizó el ayuntamiento, pero en el que pocas personas han participado. De mi clase solo dos, el mijeño guapo y otro chico colombiano. Las suecas son muy simpáticas, rubias, ojos azules, altas, al igual que los suecos, aunque éstos eran más fríos, pero mucho más guapos y grandes, interesantes. Hablaron mucho de Suecia, de Estocolmo y de toda la región, así que ya me he propuesto una meta. eGeo querido, tu y yo pasaremos algún verano en los infinitos bosques suecos, así que vete buscando ropa de abrigo. El mijeño está muy bien conmigo, hablamos mucho, y ahora le da por hacerme cosquillas. El otro día en Física me pidió que le diese un masaje y me pasé la hora masajeando su cuello. Estoy practicando para cuando venga, o vaya a ver, a eGeo... porque no dejo de pensar en él! Kitty también está más cariñosa, no para de abrazarme y de darme besos, sin razón alguna, y ya le he dicho que cuando la abrazo me imagino que es él, mi amor. Le echo de menos, muchísimo. Pero eso era lógico, así que no voy a hablar de éste tema, porque no tengo tiempo y voy super rápido. Otra cosita, también relacionada con el mijeño, esto no es realmente importante, pero ya que estoy os lo suelto. Él, y mucha gente en clase, me dice que me deje algo de barba, que me quedaría muy bien, y yo siempre me negaba... hasta que se metió el caballero Don Dinero de por medio. Si estoy una semana sin afeitarme, me dará él 7 euros, y Kitty me dará también unos cuantos... y la suma aumentará cuantos más días pasen. La verdad, si soy sincero conmigo mismo, no es por el dinero, pues no lo necesito... es por el hecho de dejarme la barba larga por una vez, para ver lo que pasa. Si el resultado es desastroso, tengo el pretexto de la apuesta... si me queda bien... quizás me vaya planteando un cambio de look, quién sabe.

Este fin de semana me quedaré aquí... no haré mucho, estudiar, salir un poco, y dar clases. El lunes estuve dándole clases a una chica que se está convirtiendo en una gran amiga. Se sienta a mi lado, pero no hablamos mucho de nuestra vida personal, hasta que ella vio en el tuenti que "estoy con alguien", por lo que no para de preguntar quién es. Se lo acabaré confesando... aunque me costará, porque ella cree que ese alguien es una chica. Mal encaminada va... El caso es que yo la estoy encaminando pero en inglés, que es sobre lo que le estoy dando las clases. Este domingo quedaré con ella, la verdad es que se le notan los avances. El miércoles también quedé con Sarita para explicarle cosas de filosofía, aunque no está en mi instituto, pero como damos el mismo temario y yo saqué un 9'5 en el examen anterior, confía en mí para que sea su tutor. Espero que también le vaya bien. Y por último, Kitty, que tengo ya por costumbre el irme a su casa a estudiar dibujo técnico, para un examen que tenía hoy. El examen, horrible, totalmente diferente a lo que nos aseguró la profesora, lo que se convierte en otra razón más para odiarla, además de por ser la madre de cierto individuo del cual no quiero acordarme (el novio de Adán hace dos años, el que estaba en clase. Mierda, me he acordado... tendré que pensar en eGeo un rato). Al final, ya que la catástrofe ha sido general, nos hemos quejado y ha dicho que lo repetirá. Espero que no nos vuelva a coger desprevenidos... o tendré que dejar de darle caramelos. Y es que nosotros en clase de Dibujo Técnico solemos llevar caramelos, para comerlos allí... mala costumbre que esa bruja nos ha impuesto. El caso es que todo el mundo le quiere a ella, menos yo... no nos soportamos mutuamente, se nota en el ambiente.


Otra cosa, mariposa. En mi instituto es costumbre hacer un viaje de fin de curso cuando se llega a 2º de Bachillerato, normalmente, un crucero por el Mediterráneo. Pues bien, este año el destino fijado es Estambul como punto de partida, y una vueltecita por las islas griegas, oséase, sobre mi queridísimo mar Egeo. Atenas, Rodas, Estambul... ciudades que estaría maravillado de conocer, y más teniendo a mis amigos en un crucero durante una semana... pero me surjen dudas, muchas. Es caro, , unos 900 o más euros, y aunque existe la posibilidad de financiarlo vendiendo bombones y demás a los tíos, primos y abuelos (¡el mío ya me ha reservado 10 cajas, sin aún tener nada seguro!), pero aun así sigue siendo caro, ya que tienes que tener mucha maña y habilidad para los negocios si quieres pagártelo todo así. Y si me lo pagasen mis padres... no, no, sin duda, no querría, yo no querría. No quiero que se gasten tanto en un viaje mío, y menos en este momento, en el que están algo mal por dinero por problemas familiares... y si encima le añadimos el factor crisis, pues empeora la cosa. Ya veré lo que hago... aunque cuando me enteré, lo primero que pensé fue en ahorrar ese dinero, e irme yo solo con eGeo a cualquier sitio. Si pudiera disponer del dinero de los bombones, iría vendiendo hasta a las casas de los ricos de Marbella, para gastarme lo ganado con él en un futuro y pasar de mis amigos. Pero también... es la última vez que estaré con ellos, si me voy a Madrid... y cosas así no se suelen repetir mucho. Aunque sinceramente, no sé qué me tira más, si ir con mis "amigos", o si visitar todas esas ciudades cámara en mano. En fin, la duda sigue ahí, y en mi mente el debate está abierto todavía.


Me despido ya, mañana contaré el final de la historia! Ese final tan esperado!

Un besazo a todos!!! ^^

PD: Mirad lo que he encontado sobre Halloween... Esto sí que da miedo... :P


¡Ay, que ya voy echando de menos ciertas cositas de eGeo!