domingo, 25 de enero de 2009

Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.

Hoy estoy feliz. Llevo unos días muy feliz. Todo se pone a mi favor, con eGeo las cosas van cada vez mejor. ¡No me puedo quejar de nada! Voy a contar algunos detallitos que me han ayudado a sentirme bien conmigo mismo y con el mundo.

El jueves, un chico de mi clase (en cierta ocasión le llamé Paco... chico interesante, divertido, muy inteligente, que ve más allá de las cosas, compartimos muchos gustos y nos llevamos bien, lo normal) iba anunciando a todo el mundo que había un concierto de flamenco por la tarde, y cada uno de ellos le decían que pasaba del tema. Yo me interesé, le dije que quizás iba, pero al ver la hora me di cuenta de que sería imposible, ya que estaría en las clases de inglés. Lo curioso fue que esa tarde, la profesora faltó, así que me dirigí a la Casa de la Cultura, donde se representaban los bailes, el cajoneo y el guitarreo. Estuve con él más de una hora de pie viendo a dos mujeres danzar, a una cantaora y a dos guitarristas muy buenos. Me gustó muchísimo, para ser el primer concierto de flamenco puro y duro al que asistía. Él a la salida me agradeció haberle escuchado y no haber pasado de él, y yo le agradecí que me hubiese avisado. Quedamos en que en los próximos eventos culturales del estilo nos avisaríamos e iríamos.

El viernes por la tarde salí a la plaza, como es ya costumbre establecida, con Alicia (ex-Lara!), Martin y Rober. Este último, el rubito gay, estaba más salido de lo normal, y quería tocarnos ciertas partes a todo el mundo... así que Alicia nos protegía a Martin y a mí. En cierto momento, volvió a ocurrir algo que también, desgraciadamente, se convierte en costumbre. Los niños pequeños, la mayoría marroquíes, que rondan por la plaza, comenzaron otra vez a dar balonazos cerca nuestra y a insultarnos descaradamente. Uno de los balones pasó demasiado aproximado, y cuando Martin lo cogió y lo devolvió muy respetuosamente, quedándose ellos sin saber qué decir ante extraña generosidad, se acercaron y le dijeron a una pareja de chicas que les daba asco ver a las lesbianas, y otras cosas por el estilo. Siguieron jodiendo un rato más, hasta que nosotros, muy disciplinarios, nos fuimos a requerir la atención de un policía cercano, que no nos hizo ni puñetero caso. Los niños volvieron a acercarse, esta vez porque querían saber si le habíamos dicho sus nombres a los policías. Martin, de nuevo rompedoramente amable, les dijo que no, y les pidió insistente y pacíficamente que se disculpasen ante la pareja por haberlas insultado. Al final, lo hicieron, y se marcharon sin volver a aparecer. Bravo por Martin, su actuación fue excelente... aunque el próximo día se repetirá todo. Esa noche salí con Sarita, Sally y demás, también se vino Alicia. Fue una noche divertida, aunque no es posible compararla con la de ayer sábado.

Mi hermana tenía un cumpleaños, lo que no sabía era que lo tenía en casa. Mis padres, sintiendo ya el terremoto que se avecinaba, se fueron a mi otra casita en Torre del Mar, escapando del bullicio. Después de estudiar y de comer, a las 4 el piso se llenó de críos. La mayoría están para toma pan y moja (o pa meterlos en una chapata y no dejar ni las migas, como también he oído decir), eso sí he de decirlo. Y ruidosos, también he de decirlo. Estudié un poco matemáticas, pero enseguida me cansé. Toqué el piano, la guitarra, chateé, hice de todo menos escribir, que es en lo que debía haber empleado el tiempo. Tenía un dolor de cabeza increíble, de tanto ruido que había en casa. A las 8 me llamó Lea, la desaparecida en combate, y nos fuimos a la tetería. Hacía muchísimo que no salía con ella y la echaba de menos. Después de la tetería, nos fuimos a jugar al billar, y nos encontramos con el mijeño buenorro, Paco, el chico del principio, y algunos otros que no conocía. De dos partidas, gané una.

Con el espontáneo grupo ya formado, nos fuimos a cenar kebap y al Burbujas, la champañería. Nos pedimos nuestra ponchera de fresa, y entonces sacaron cámaras y se pusieron en acción. Lea tuvo la "genial" idea de querer pintarle los labios a alguien... y al final acabamos el mijeño, Paco y yo con nuestros labios pintados de rojo fuerte, haciéndonos tantas fotos cuantas quisieron. Como me dijo Paco, debía olvidarme de la vergüenza, y hacer el tonto por una vez en mi vida. Sobre las 12, y ya sin el maquillaje, apareció Alicia, a la que había avisado yo mediante un sms. En un principio, creí que se sentiría incómoda, ya que yo no le había dicho con quién estaba, y pudiera no llevarse bien con los demás... pero rápidamente me dí cuenta de que Alicia es Alicia, una chica en absoluto tímida, y que cae a todos bien por su desparpajo y forma de ser. Rápidamente congenió con Lea, a la que ya le había hablado de mi nueva amiga, y con Paco, el chico interesante. Mucho más con él, acabamos la noche a las 2 y media bailando rock de los 70-80 en un local, los tres, haciendo payasadas, y riéndonos. Algo bebieron, el mijeño como siempre unas cuantas cervezas, yo lo que me tocó de la ponchera (que fueron tres litros entre 8 personas) y un chupito de gelatina muy curioso que ponen en el mismo local donde bailamos. Paco quedó muy impresionado con ella, descubrió parte de su personalidad magnética. También a Alicia le gustó su forma de ser, el look de Lea, y la cara bonita del mijeño buenorro.

Esa noche descubrí otra cosa, esto es no más que una anécdota. Según hablábamos de varios temas con Lea y Paco, yo los iba dirigiendo al ámbito de la sexualidad. Entonces se vio, por algunos comentarios que hizo Paco, que él es, como mínimo, bisexual. Nos declaró que le sería más fácil darle un beso a un chico que a una chica, y que él no le hacía ascos a nada. ¡Al fin en mi clase, alguien sin reparos, afirma su bisexualidad! Bueno, Lola también la acepta... aunque ella lo hace por morbo más que por otra cosa. Incluso Lea se lo ha pensado muchas veces. Ya era hora de que todo el mundo mostrase su sexualidad... y que no se asustasen del sexo, como Ariadna o Kitty, que se escandalizan si alguien dice una palabra relacionada con el tema. ¡Con lo divertido que es el sexo y hablar de él!

En fin, que este fin de semana ha sido muy muy divertido. Mi padre tenía pensado hablar con mi madre del tema en el viaje a Torre del Mar, según me había dicho... hoy le he preguntado, y me ha dicho que sí... pero me ha hecho un gesto con la mano como diciéndome que "regular". Lo que no sé es si le ha dicho solo un poco... o si no se lo ha tomado bien. Hoy han estado un poco bordes conmigo... espero que no pase nada, que mi madre no tenga problemas al aceptarlo. Mi vida con eGeo depende de ellos... y con esto, mi felicidad completa.


¡¡Un besazo a todos!!


PD: No paro de escuchar este disco... ¡¡Lo recomiendo enfervorizadamente!! (Menuda palabreja...)

2 comentarios:

Saiz dijo...

me alegro de que te vaya todo bien. y a ver si hay suerte y tu madre se lo toma todo bien.

muchos saludos!

PABLORE dijo...

Espero que realmente las cosas salgan bien con tu madre, ahora que te veo alegre y muy seguro de ti mismo y de lo que quieres.
Disfruta de los días que todo parece indicar que pronto podrás gozar de una felicidad completa.