lunes, 22 de septiembre de 2008

Vuelta a las clases


Pues sí, hoy, una semana más tarde que la mayoría de adolescentes y adolescentas españoles, he entrado por primera vez en mi nueva aula después de tres meses sin pisar el instituto.

¡¡No quiero, no, no y no!! Por la mañana estuve sacándome el Carnet Joven, que me tardó como una media hora, y ya llegué tarde a la presentación, que era a las 12. Nada más llegar, vi a toda la marabunta... ¡hala, otra vez los mismos! El cabrón que me insultaba tanto, una amiga queridísima a la que cogí mucho aprecio (la primera a la que le conté mis dudas sexuales, en 3º de ESO!), Miguel el amigo seguramente gay de mi hermana (el superchico, bailarín, campeón de España, muy inteligente), Kitty con su novio Andrés, otra parejita de la clase, otra y otra... y al fin, los solteros de oro: el mijeño, Marcos y yo. El sol aprietaba sobre nuestras nucas, todos estábamos nerviosos con nuestros bolis en la mano (por si acaso), una piel morena y curtida durante todo el verano y nuestras mejores ropas, pues inexplicablemente todo el mundo se viste de gala para el primer día de clase.

¡¡No quiero, no, no y no!! Pero los profesores llamaron a los grupos, y tuvimos que buscar nuestra aula: arriba, la primera a la izquierda. Estábamos asados, la ropa se pegaba a la sudorosa piel, mientras entrábamos temerosos en clase. Volvimos a ver a los que no veíamos, sonrisas forzadas, "¡Hola!, ¿cómo te ha ido el verano?", estrechones de manos y palmadita en la espalda, guerras pacíficas por coger la mejor mesa, todos con todos pero separados. Es difícil volver a ser un equipo en clase, no se quiere hacer sociedad por obligación. Kitty con Andrés, Lea buscando a su correspondiente. Y es que el novio de Lea, de 20 años, ha entrado de nuevo en 1º de bachiller para acabar los estudios... así que si el año pasado perdía a Lea muchos recreos porque se escapaba para visitarlo... ahora ni siquiera la veré en cambios de clase. Es un tipo grande y gordo, barbudo, horroroso, cuando quiere buena gente, pero cuando no... mejor no acercarte. Da miedo.

¡¡No quiero, no, no y no!! Solo fue una hora, siempre es así el primer día, y no vino nuestra tutora, sino la futura profesora de Estadística. Me cayó simpática, aunque no cesó de gritar, a pesar de que yo elegí con todas mis esperanzas Literatura... pero no pudo ser, denegaron la solicitud de esa optativa por falta de gente, y ahora todos damos Estadística. Me da coraje, pero podré soportarlo, la muchacha merece una oportunidad. Pasó lista, y nos dijo quién era nuestra verdadera tutora... la de inglés, una señora gorda gorda con cara de cerdita Peggy, que en 4º de ESO nos cogió manía. No sé por qué. Quizás porque Kitty, Marcos y yo pasábamos las clases corrigiéndola y haciéndola sentir en ridículo, hasta que nos hizo pasar el resto del curso en la biblioteca del centro. Y, lo peor de todo, nos castigó de la manera más cruel posible: bajándonos la nota. ¡Nos puso un 9!

¡¡No quiero, no, no y no!! Y aun así, aquí estamos de nuevo. En clase, todos juntos, otra vez como antaño, ninguna persona nueva, solo dos repetidores. Eso es MUY aburrido, yo quería conocer a gente nueva, pero va a ser que tendré que buscarla fuera de las verjas del instituto. Esas verjas verdes, altas, en ciertas partes cubiertas por un frondoso seto, en otras al aire libre, tentándonos a romper las normas para tener un poquito de libertad ante la vista del quiosco de la acera de enfrente. Pero no podemos, porque aquí estamos de nuevo. Empieza la rutina, intentar hacer caso a los profesores, cabecear discretamente mientras el filósofo habla y dormir a pierna suelta cuando le sigue el historiador. Porque si, esos siempre son los mismos, nunca cambian... habrá que esperar al día siguiente para ver quiénes son los otros.


Sigo sin querer, pero después de la horita de presentación nos fuimos a un pub irlandés a jugar al billar. Allí pusieron una de mis canciones favoritas: Peace train, de Cat Stevens. Me gusta ese sitio, porque hay buen ambiente, y la música de fondo siempre acierta con mi estilo. Luego, a casa de Azul, hasta las 3, que me volví a la mía a comer con mis papás y mi mani (hermana). Kitty no vino, se fue con su novio, no hablé absolutamente nada con ella durante toda la hora. Está perdida, mucho, y eso no me gusta ni un pelo. 


La tarde sin sobresaltos... fui al gimnasio, me cansé, volví, y listo. Por la noche hablé con eGeo, y luego después de colgarle pasé un momento delicioso, que no voy a detallar aquí, por no ser de ese tipo el blog. Todos saben lo que es, aunque se vea vergonzoso, pero por no ser dos, qué remedio... ¡No os escandalicéis, que los Gatos también tienen sexualidad!


¡¡¡Un besazo a todos!!!



PD: Raro me salió el post hoy, eh??

domingo, 21 de septiembre de 2008

Peticiones rechazadas del Nuevo Grupo


Lo de peticiones rechazadas es por algo que ha pasado durante éstos días, pero que no he ido contando. ¿Recordáis a mi clon, que conocí este lunes, verdad? Le llamaré Chris, porque me gusta ese nombre. Pues con Chris he hablado mucho por msn... él me ha contado algunos de sus problemas, y yo los míos más superficiales (ejemplo, lo ocurrido en la aburrida Málaga el aburrido jueves). No me ha dicho que tiene novio, pero sí lo ha nombrado: yo sé quién es por su fotolog, aunque en persona no lo conozca. Me está cayendo muy muy bien éste chico... Chris es simpático, divertido, inteligente... y MUY MUY guapo, tiene ojos ojazos azules increíbles. Le gusta una música parecida a la mía, en muchas cosas pensamos igual, y ambos adoramos los días grises y nublados. Me mandó una historia que él escribió, y le dí mis opiniones (tanto positivas como negativas, ya que respecto a eso soy muy crítico) sobre ella: no lo hace mal, la trama es buena, pero en el estilo pierde mucho. Le dije que yo también escribía, pero en mi blog; no me preguntó por él.

Ese mismo día, conocí a otra chica, cuyo msn luego me pasó Chris. Es Lara, la "chica impertinente" que me preguntó que si era gay aquella larga noche de Agosto. He hablado muchísimo y muy intensamente con ella, y la verdad es que he encontrado a una joya de persona. Ella dice lo mismo de mi... pero con muchísimos más piropos, me parece que le gusto. Pero como ella me lo preguntó directamente, es la única a la que le he dicho que soy gay y hablamos sobre ello sin problemas. Hemos intimidado muchísimo, sorprendentemente. Dice que antes se fijó en mi, ya me había echado el ojo y tenía por seguro que yo sería una persona especial. Alegaba que vió mi mirada cierta vez, y que le parecí alguien muy muy cálido y con mucho que dar. ¡Cuánto acertó!. Ella también me gustó mucho... me gusta su forma de pensar, de ver las cosas, es muy muy divertida. Y simpática, divertida y dicharachera, le gusta la fotografía y Les Luthiers... ¡al fin puedo hablar con alguien que tenga fundamentos sobre ellos! Me parece que va a ser una gran gran amiga... nos hemos conocido en profundidad muy muy rápido, será que yo no tengo ni chicha, ni limoná (en memoria de una queridísima profesora mía).

La cosa es que el viernes, tras pasar toda la tarde hablando con Chris, me dijo que me fuese con ellos. Él, el chico parecido a mi (pero en versión bonita y bella), que acababa de conocer unos días atrás, me invitó a quedar con él y los suyos... no le dije que no, ni que sí. Al final, esa tarde salí con Dani, y no los vi... me arrepentí. Aunque no sé si hubiese sido capaz... en un momento de incertidumbre, dubitativo me encontraba en el portal de mi casa sin saber si acercarme al parque (donde estarían seguro) y verlos de nuevo, o subirme al ordenador. Lo primero... me daba muchísima vergüenza, corte, volvió mi timidez, me puse nervioso solo de pensarlo y mis palmas comenzaron a sudar. Sin duda, allí me volvería el tembleque a las piernas, no sabría qué decir, y la humedad empaparía mi pelo pegándolo odiosamente a mi frente. No, no puedo, además no lo aseguré... así que opté por lo último, me subí a casa. Ayer igual, ésta vez Lara me invitó a salir... pero tenía el teatro, osea, la excusa perfecta. Hoy se repitió la cosa, de nuevo por Lara, y seguí sin asegurar mi aparición. Sobre las 5 y media quedé con Azul (la fanática de La Casa Azul), Sam (el mijeño buenorro, que se está dejando el pelo largo, y le queda DIVIIIINOOO!!), y Marcos (por la costumbre de poner paréntesis, diré que se dejado mismo peinado que yo). Estuvimos un rato en la tetería, fuimos a mi casa a por la cámara y luego nos dirigimos al parque. Allí vi varias figuras difícilmente reconocibles que podrían ser el grupo de Lara, pero entre todos los skaters, breakdancers, pijos y señores con bastones que había allí, poco me pude fijar. Nos fuimos a la parte verde, y estuve haciéndole a los tres un gran reportaje fotográfico.

Tras el "reportaje", de los primeros que he hecho a mis amigos con total libertad, pasamos de nuevo por la plaza... y no los vi. Estuvimos pateándonos Fuengirola durante un rato, y me encontré con el treinteañero del otro día, el del grupo de Lara. Simplemente me saludó diciendo mi nombre y se fue, querría haberle preguntado por los otros... pero Azul y los demás estaban delante, no era plan. Poco más que contar, dimos más vueltas por la ciudad y me comí un pastelito riquísimo en una pastelería pequeñita muy barata. 

La cosa es ésa... la vergüenza. Lara me dice que me ha cogido cariño, y que incluso entre ellos hablan un poco de mi. Me da mucho corte, y casi no me lo creo... porque acabo de conocer a un grupo espectacular, muy muy distinto a lo que había conocido antes... y a parte del miedo (siempre dan algo de miedo las cosas nuevas), siento mucha curiosidad... y más ahora que parece que me abren las puertas para pertenecer a él y ser uno de ellos. NO es una secta, claro está... pero aquí no se suelen permitir a nuevos compañeros con tanta facilidad. Supongo que pronto quedaré con ellos, porque yo no dejaré de salir ni de chatear... el tiempo dirá a dónde va la relación. Pero la verdad, por ahora me han dado un pequeño empuje, lo poco que me queda para llegar a la felicidad... no me lo creo, pero todo se está poniendo de acuerdo para hacerme sentir bien. Y ya queda poco, apenas 12 días, para ser realmente feliz... 


Un besazo a todos!!! ^^

PD: La foto no tiene nada que ver... sólo con mi deseo de algún día despertarme viendo una mano abierta y recibiendo una mirada así....

A night at the theatre: La Venganza de Don Mendo.



Ayer fue un día largo, pero por la noche vino al fin mi disfrute.
Después contaré lo poco que pasó por la mañana, ahora me detendré a relatar lo que bien dice el título de la entrada: he estado en el teatro.

La obra a ver, pues La Venganza de Don Mendo, de Pedro Muñoz Seca. No espero realmente que lo conozcáis, me sorprendería si es así, de manera que acá viene un pequeño resumen, de la obra y del autor. Pedro Muñoz Seca nació en el Puerto de Santa María, Cádiz, en 1879, y a comienzos del centenario siguiente empezó a escribir teatro, especialmente el género del que es ejemplo ésta obra: la astracanada. La astracanada, o astracán, es un tipo de teatro en el que lo único que busca el autor es la risa del público, acudiendo a la satirización, el absurdo, la inverosimilitud, los juegos de palabras y la modificación del lenguaje. 

La Venganza de Don Mendo es una "caricatura de tragedia en cuatro jornadas", totalmente escrita en verso, como a mi me gusta. Adoro las rimas, los romances, las redondillas, las cuartetas y las quintillas, me gusta leer en voz baja, susurrando, como si yo fuese el Don Mendo que clama su venganza, o su adorada, que le engaña. Todo transcurre en el siglo XII, la historia es muy simple: durante una noche, el caballero Don Mendo visita a su amante Magdalena, la hija de Don Nuño, quien ha concertado la boda de ésta con Don Pero de Toro. Descubren a Mendo en el aposento de Magdalena, y finge que es un ladrón para protegerla y no delatar que le pone la cornamenta al Toro. Magdalena, que es una mujer muy... generosa con los hombres, pues acaba prefieriendo al De Toro, quedando Mendo apresado y mandado a emparedar. Consigue escapar, y entonces promete venganza contra Magdalena. Y la historia sigue, por supuesto... pero no voy a contarla entera, claro. El que quiera leerla... aquí lo tiene, en PDF:  http://www.juntadeandalucia.es/averroes/~04700442a/Mendo.pdf

La recomiendo encarecidamente... me encanta esa obra, la adoro. Descubrí hace años el libro en mi casa, y ya me lo he leído unas cuatro veces mínimo, la última estos dos días atrás. Se lee muy rápido, y como digo, es muy divertido. Sólo hace falta ser avispado, tener algo de conocimiento sobre literatura y saber de qué se quería reir Muñoz Seca. En cada estrofa encuentras un chiste, siempre hay algo que de un toque de humor a la escena... está muy currado, la verdad. Y bueno, la puesta en escena en sí, fue maravillosa. Actores muy buenos, entrañables, que hacían de todo. Además, como suele pasar, la obra estaba algo modernizada a corde con los nuevos tiempos. El verso era tal y como yo recordaba en el libro (salvo ciertas partes suprimidas), pero tenían toques muy suyos... como por ejemplo, cuando salió por primera vez Don Pero de Toro, empezó a sonar "Ese toro enamorado de la luna..." y los personajes, vestidos de época, se pusieron a bailar. También tocó hacerlo con "La Macarena", y con la banda sonora de Superman, entre otros. El teatro como edificio es moderno, pequeño pero suficientemente espacioso, desde todos lados se ve y se escucha fenomenal.

Lo vi anunciado en un programa de eventos del mismo teatro, que durante casi todos los fines de semana hasta Diciembre habrá actuaciones de teatro, de música y de danza, por lo que es probable que vuelva a asistir. El año pasado fui a ver un grupo que tocaba música medieval, que estuvo increíble. Cuando se lo dije a mis padres, que quería ir y que vinieran ellos, primero se mostraban reticentes... pero conseguí convencerlos de que les gustaría, y así acabó siendo. Me encanta el teatro... ¡que pena que mis padres no compartan la misma afición con tal intensidad!.

Pues nada, ya está, siento que no lo he hecho bien, pero ya lo he contado todo. Podría contar más cosas que han sucedido... pero la verdad es que no me encuentro inspirado. Algo me pasa, no sé, que no encuentro las palabras para escribir bien, como a mi me gusta. Espero que todo cambie pronto, no soporto estar así sin mi muso, haciendo posts de tan mala calidad.

Hala, me voy a dar una vuelta, aunque no sé aún con quién.


¡Un soso besazo a todos!

viernes, 19 de septiembre de 2008

Bienvenidos al Camping Internacional La Marina - Parte 5: Me paso el día bailando.


Lo confieso. Bailé por primera vez en mi vida, en público, y mi hermana, Miriam y Roberto son testigos de ello. Yo nunca he bailado... siempre lo he hecho mal, me decían que no sabía moverme... pasaba mil horrores en Educación Física, cuando tocaba hacer chachachá, merengue, salsa, o pasodoble... me movía como un palo, sin ninguna gracia... pero la verdad verdadera es que, en secreto, en mi intimidad... me gusta bailar, y me querría aprender a hacerlo bien.

Algo fue, la situación, el campo magnético de la zona, el aire limpio y oxigenado, la música que la acompañaba... el estar de vacaciones, sin que nadie te conociese... que me liberé de toda vergüenza, de toda timidez, de todo el ridículo que he sentido en mi vida, me despojé de mis prejuicios, de mis ideas anteriores, de lo que pudiesen pensar los demás... me dio igual que la música que sonase no fuese de mi gusto, que fuese tan estridente que me doliese la cabeza, o que un grupito de chicas cuchichease mirándonos desde la otra pared, yo empecé a mirar a los otros chicos que también empezaban a moverse poco a poco al ritmo de la música.

Como dije, la primera semana estaba todo atestado de franceses. Había un francesito en especial, bajito, rubio, ojos verdes, cuerpo bien marcado... que se improvisaba unos bailes increíbles. Bailaba algo muy raro que yo era la primera vez que veía. Tecktonik, la "nueva" moda de baile, que empezó hace relativamente poco de la mano de dos franchutes, más que nada como una forma de promover el hardstyle y el jumpstyle, tipos de música electrónica. Se movía super rápido, movimientos de robot, mecánicos, a milímetro, muy bien ejecuados. Bueno, para eso os dejo un vídeo, por si queréis verlo.





¿Qué, cómo te has quedao? ¿Igual que yo al principio, flipándolo en colores, no?

Pues le cogi el gustillo. No, no lo bailé... pero esos movimientos extraños me llamaron la atención. Cuando el francés se fue dejándonos impresionados, llegaron dos vascos con la misma marcha que el anterior. Ellos sí que marcaron tendencia... se subían al escenario y bailaban música electrónica (o lo que más se le pareciese) de tal curiosa forma. Al principio todos se extrañaban, sin saber si reírse de ellos o aplaudir al final de cada "actuación" tan bien interpretada. Se empezó a crear un grupo alrededor de éstos dos vascos, algunos chicos les intentaban imitar (ellos les daban clases) las chicas querían bailar con ellos pero las rechazaban, y poco a poco se convirtieron en personas bastante conocidas entre los jóvenes, porque además ellos eran muy simpáticos y sociables. Hablaron conmigo sin nisiquera conocerlos, chocábamos palmas al vernos, y todo guay chachi piruli con el grupo de camaradas que surgió. Terminaron bailando en el pequeño escenario de la discoteca los dos amigos de la infancia que eran, y todos abajo mirándoles (me incluyo) expectantes y alucinando. Me parece que ni yo, ni muchos otros, habíamos visto a nadie bailar de tal manera.

Pero nosotros, a nuestra bola. Miriam les criticaba, decía que eso no era bailar, mientras perreaba al ritmo del poco (gracias a Dios!!) reggaetón que sonaba. Si la tengo que odiar por una cosa, es por eso... piensa que eso a lo que llama música es lo mejor, desechando todo lo demás, y pensando que es inferior. Mi hermana, pasando del tema, también estaba algo escéptica. Ella baila de una forma... no sé, a mi ver superficial... o es que no me acostumbro bien a ver a mi hermana bailando, quizás. Roberto y Abel... bueno, el primero bailaba de pena... poniendo caras raras e imitando todo lo que veía. Abel... Abel si tenía un estilo más suyo, incluso demasiado. Se movía muy rápido y confusamente, era raro verlo... pero se movía, eso si, con ganas y disfrutándolo, que es lo importante. Me dijo cuál era su secreto... que no tenía ni una pizca de vergüenza. Buen truco, sí señor.

Ojalá yo pudiera hacer eso que hace Abel... olvidarme de la vergüenza y los bailarines que se agitan a mi alrededor, y bailar según mi cuerpo me mande. Y, aunque no lo crea ni yo ahora mismo, lo conseguí. Esa semana bailé muchísimo, aprendí a mover el cuerpo muy bien... que si la cadera, que si los pasos básicos, moviendo también la cabeza y los brazos... incluso me marqué una salsa, o un chachachá, no me acuerdo, con mi hermana en mitad de la pista. Los únicos bailando según el ritmo de la canción que tocaba, y los demás con sus monótonos movimientos empleados en cualquier canción. Zapateé el suelo con "Sarandonga, no hamo a comé!", grité al cielo (techo de luces y bolas de cristal) la melodía final de "I Will Survive" dando saltos como loco y con mi orgullosa camiseta gay, hacer la famosa coreografía de "YMCA", bailar al estilo de los 50 con la banda sonora de la película Grease o rezar por poder decir algún día que "aleluyah, it's rainning men!!". Me lo pasé muy muy bien, conmigo mismo y mi cuerpo, viendo los ánimos que me daba Miriam y cómo era el centro de atención de ciertas miradas indiscretas. Y es que, en muchas ocasiones, yo era el único chico en la pista que se atrevía a bailar.

Miradas... con un chico mantuve contacto visual durante mucho tiempo en repetidas ocasiones... miradas, nada más, que no llegaron a ninguna parte. Quizás simplemente se reía de mi forma de bailar, quién sabe.


Comencé este post hace tiempo... pero ya era hora de terminarlo. Mil disculpas, pues sigo contando, 19 días después, lo que hice a finales de Agosto. Ya ni os interesa... pero como dije, lo hago más por mi que por vosotros.

Un besazo a todos!!

Non, je ne regrette rien

Hoy toca limpiar el cuarto por la mañana... así que os dejo una muestra de lo que estoy escuchando.

Edith Piaf, LA VOZ francesa de todos los tiempos. Me encanta, romanticismo puro.





Las imágenes supongo que serán de la película de su vida, La Vie en Rose. Tengo que verla algún día... Os pongo la letra, para que sepáis lo que dice.

Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal
Tout ça m'est bien égal
Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
C'est payé, balayé, oublié
Je me fous du passé

Avec mes souvenirs
J'ai allumé le feu
Mes chagrins, mes plaisirs
Je n'ai plus besoin d'eux
Balayés mes amours
Avec leurs trémolos
Balayés pour toujours
Je repars à zéro

Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal
Tout ça m'est bien égal
Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Car ma vie
Car mes joies
Aujourd'hui
Ça commence avec toi...


Poco más que decir. Esta tarde, ¡más novedades!.


Un besazo a todos

jueves, 18 de septiembre de 2008

Día perdido

Así puedo resumir todo lo que ha pasado esta tarde. No merece ni la pena contarlo aquí... pero tengo ganas de escribirlo.



Me he aburrido soberanamente en Málaga, por varias razones. La primera, y principal, es que no fue como avisaron. Dijeron que iba a venir Kitty, Alba y otras chicas con sus correspondientes novios... Lea me prometió conseguir dinero para el tren... pero me quedé de piedra la ver solo a Marcos, Tony, Marta y Ariadna. Yo que tenía ganas de hablar con alguien interesante, y contarle mis muchas novedades en la vida... pues nada, a pasar un día aburrido con ellos. 

¿No dije en la entrada anterior que no tenía ganas? Pues debería haberle hecho caso a mi instinto, o a lo que fuera que me alertase, y quedarme en Fuengirola, quedar con Sally, e irme a su casa a aprender a hacer malabares (si, estoy aprendiendo!!). Pero no, movido no sé por qué, quizás por la "responsabilidad" de mantener los "amigos" de clase, me obligué a ir, para seguir manteniendo el contacto y no quedar como un ogro o como un inadaptado social. Pero al final, como tal quedé... pues siquiera hablé mucho... no me sentía cómodo entre ellos.

Otra de las razones, es que al final no jugamos a los bolos, ni a ná de ná. Yo dije que no tenía ganas, pero (ya que estaba dispuesto a "sacrificarme") si tendría que jugar jugaría; Marta dijo que no tenía dinero, por lo que solo quedaban tres. Tony dijo que tampoco tenía ganas, así que Marcos y Ariadna, enfurruñados, salieron de la estación. Estuvimos varias horas andando por la ciudad, separados unos de otros. Yo pegado a Marta, pues es con quien mejor me llevaba en ese momento... Tony seguí con su pesada arrogancia, a Ariadna se le estaba pegando, y Marcos.... bueno, con él apenas hablo, no tenemos nada interesante que decir. En varias ocasiones, los tres se separaron de nosotros, así que estuvimos andando solos por la ciudad, pasando de ellos, ya que el pasotismo recíproco. Ella y yo estábamos algo enfadados con ellos... defraudados, me parece a mi. Para colmo, el cielo se encapotó, y empezó a llover.

Marta y yo nos fuimos de nuevo a la calle Larios y volví a entrar en Las 400 gallinas, donde me compré la misma chapa que se me había perdido, algo bueno saqué del día. A la salida, es cuando empezó a llover, pero una lluvia leve, que apenas mojaba, por lo que no me cobijé bajo el paraguas que mi acompañante me ofrecía. Como sabéis, o si no lo aprenderéis ahora, me gusta la lluvia, y caminar bajo ella. Ya atardecía, así que nos fuimos al Vialia, el centro comercial de la estación de trenes, nos tomamos unas hamburguesas y esperamos a la vuelta de los otros tres mosqueperros. Con Marta, hoy aprendí una cosa... que es muy fácil robar, y divertido. Entró en una tienda de complementos... y zaca, sin que nadie se diese cuenta, cuatro pares de pendientes y un anillo que se agenció inmediatamente. Los pendientes tenían los colores del orgullo... y es que ya está asumiendo su condición de, al menos, bisexual, por lo que le gusta llevar los colores, salir con lesbianas e ir a Torroles, la zona gay de la Costa del Sol. También en el hipermercado, el Eroski, cogimos dos botellas de agua pequeñas, nos las bebimos, y las abandonamos por ahí tiradas. Pero qué malvado fuimos... y es que no sé por qué, necesitaba hacer yo alguna estupidez. Tranquilos, no soy ningún cleptómano, solo ha sido una vez!

A la vuelta en el tren, me volví a sentar solo. Claro, somos cinco, los asientos se agrupan en cuatro... 5-4=1. Siempre 1, estas matemáticas de mi vida nunca me fallan. Mirando por la ventana, con un hombre misterioso delante, escuchando música y deseando que pase el tiempo. Arrepentido de haber hecho lo que no quería, sabiendo que podría estar con Sally y las chicas pasándolo verdaderamente bien. Me he dado cuenta de que con ellas sí que lo paso bien... con mis "amigos", es decir, la gente de clase... no, con ellos no es igual, puedo pasear con Sally o Sarita pasándolo mil veces mejor solos los dos que con todo mi grupo. Son unas personas irreemplazables... y me da un miedo terrible que empiece el instituto y que perdamos el contacto. Pero se intentará que no pase así... me daría mucha pena. ¡Son únicos!

Irremediablemente, volveré a las clases y a encontrarme con los mismos de siempre. Ahora acuden las dudas... ¿qué sentiré? ¿me sentiré entre amigos, entre iguales, después de tanto tiempo entre chicas que entiendo y que me entienden DE VERDAD, después de conocer a varios gays a los que he cogido cariño, y que todos están en los otros institutos? La única esperanza... que venga gente nueva a clase. Pero me parece que no... nunca nunca me ha funcionado... y cuando ha pasado... el nuevo ha sido Adán. Y para eso, como que no, prefiero seguir sin amigos. Quizás me junte con Julián y Lola... tendré que ver cómo se suceden los hechos.


En fin, este día ha sido muy muy frustrante para mi. No he aprendido nada, absolutamente, solo que es fácil mangar si tienes la cara suficiente. Y no es un conocimiento muy aconsejable, ni muy moral...


Un besazo a todos, espero que mañana sea un día mucho más productivo!

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Saliendo con Sally y Sarita

Bueno, también salgo con la chica tímida, pero como nunca habla, poco variará la historia si no la cuento. Salgo mucho con ellas... y están pasando cosas interesantes.

Empecemos por el principio, como de costumbre.


Anteayer estuve con ellas tres en Málaga, nos cogimos el tren de las 2 y 17 y antes de las 3 ya estábamos comiéndonos nuestro bocadillo en un banco de la estación. No me voy a parar a detallar todo lo que hicimos... solo decir que estuvimos una hora en el Centro Comercial de la estación, luego en otro CC más pequeño (estuvimos en una tienda friki, viendo comics para Sally) donde nos tiramos otra hora sentados en el suelo, haciéndonos fotos y el ridículo. Después, sobre las 5 y algo, derechitos a lo que nos interesaba: La calle Larios, el casco antiguo de Málaga, el verdadero núcleo comercial.

Una ancha calle decorada con macetones de flores, arbolitos y grandes farolas ornamentadas. El suelo enlosado de mármol, los edificios antiguos, bonitos y limpios... todo eso hace que esa calle, para mi, resplandezca, que tenga una luz muy clara, brillante y blanca. Pero lo que caracteriza a una calle, es su tránsito, la gente que lo recorre, y las actividades que a cada salto se suceden: un señor tocando el acordeón, otro la guitarra, dos haciendo un dúo de violines, un mimo, un mago, dos estatuas humanas que interactúan... siempre son los mismos, pero siempre son nuevos, mágicos, crean cada día la misma expectación. Y, en los bajos de los edificios, las ricas tiendas... que ahora mismo no voy a recitar, pues son conocidas. A destacar las heladerías, hay muchas, y centenarias. Atravesamos la larguísima calle, llegamos a una plaza, tiramos a la izquierda y, pasando la Iglesia del Sagrado Corazón (preciosísimo neogótico), llegamos a nuestro verdadero destino: Las 400 Gallinas.

Las 400 Gallinas...  por el nombre, nadie imagina lo que es... pero en Málaga es super conocida. Es una tienda, una tienda pequeñísima, diminuta y alargada, pero siempre abarrotada de gente. En las dos paredes y en el techo, miles y miles de chapas de metal, pulseras, collares, pearcings, lazos, gomillas, pegatinas, etc, etc, etc... Muchísimos complementos, todos pegados en las paredes y el techo, llenándolas, siendo imposible saber el color original de éstas. En la pared del fondo, un pequeño mostrador, y de fondo música rock de los 80. Es la típica tienda donde puedes encontrar de todo... perfecta para los pijos, los heavies, los emos, los góticos, los normales, los rockeros... para los que no tienen nada que ver, pero quieren regalar un detalle... perfecto para eso, además, a muy buen precio. Pero lo famoso de allí son las chapas. Hay cientos y cientos, miles probablemente, de chapas de todos los tamaños y colores... con mensajes, sin ellos, con nombres propios, logotipos de marcas, señales, nombres de grupos, signos famosos. Estuve tentado a comprarme el de A-Style (ya sabéis, el de la A con dos puntitos, que parecen dos personas enculándose), pero al final me decidí por el logotipo de los Red Hot Chili Peppers y por otra negra, con una estrellita y escrito ZERO arriba, muy mona.

A la salida, pasamos por una heladería, y estuvimos paseando, viendo a unos skaters muy monos y hábiles. A la vuelta a la estación, me di cuenta de que había perdido mi chapa de ZERO, mi preferida... y, sorprendentemente para mi, Sally me regaló la que se había comprado de CONVERSE. Volvimos a la estación, ticket en mano, y entramos en el tren. Allí, Sally me dejó un comic que se había comprado, y me lo leí entero en 20 minutos, mientras ella se recostaba en mi hombro para descansar. ¡Pero qué mona es! Poco más decir de ese día, que de vuelta en el tren vimos un precioso anochecer tras el cristal. El viaje en el Cercanías se fija como ruta obligada para cuando venga eGeo, que vendrá algún día (rezo por que sea pronto!)


Con éstas chicas, Sally, Sarita y la tímida, salgo mucho... todos los días quedan, y siempre me llaman... así que las veo casi todos los días. Ayer por la mañana quedé con Sally para ir a comprar material para el instituto, nos encontramos con Sarita y se nos enganchó. Entonces fuimos a ciertas papelerías, a los chinos, y finalmente terminamos apoyando en una pared haciendo pulseras. Me compré cuerdas de plástico en el chino, que eran malísimas, pero suficientes para enseñarles a hacer pulseras, como aprendí en Alemania hace tanto tiempo. Son feas, infantiles, y no quedan bien pues no son suficientemente largas (yo las tengo en el llavero)... pero el detalle es lo que importa, así que ya le he hecho una a cada una. 

Esa misma tarde me dijeron de quedar en el parque sobre las 6. Pero ayer después de comer no estaba yo muy bien, por ciertas cosas, y me dió un repentino bajón. Y, una vez más, eGeo estuvo allí para animarme y para volverme a hacer sonreír. [[¡Muchas gracias, mi cielo, eres el mejor amigo que podría tener!^^]]. Tras la horita de charla telefónica correspondiente, decidí salir al parque donde estaban y visitarlas, pero antes tuve que chatear con Milú media hora, que estaba esperando pues yo me había enganchado al móvil y pedirle disculpas alegando que no tenía un buen día. Ya varias veces le he dicho eso... y es que cuando estoy mal, no me gusta estar en el ordenador, o hablo poco por msn... pero como ella siempre está ahí empezando nuestra conversación es eterna y continua, muchas veces me nota distante, se empieza a rayar, y ya me insinúa que si no quiero volver a hablarle, que si me he olvidado, que si me aburre, etc... Hasta que le he tenido que decir que estaba mal... pero claro, nunca le he podido decir las razones. Es un lío tremendo... si no le hablo, se queja, y le tengo que decir la verdad, que estoy mal... pero entonces, como no le puedo contar nada, dice que no tengo confianza con ella. Ojalá supiese todo lo que me pasa, pero sin tener que contárselo!! Y lo de enseñarle la dirección del blog... no, aún no. Ni ella, ni yo, estamos preparados.

Bueno, sigo... tras hablar con ella y conseguir que se tranquilice, sobre las 7  me fui al parque con las tres chicas. Allá estaban, Sally haciendo malabares con mazas, y las otras dos viéndola. Me senté con ellas, saqué mis cuerdas, y estuvimos haciendo pulseras, charlando y riendo un largo rato, en el que Sally en ciertas ocasiones me insinuaba algo sobre mi doble y yo. En cierta ocasión, Sarita me preguntó la causa de por qué no había ido... y le dije que era porque necesitaba estar solo, pues no llevaba un buen día. Entonces se preocupó, pero no quiso preguntar mucho más, vería que yo no estaba por la labor de contar mucho, pues seguía algo afectado.

Pero cuando se fue la chica tímida, y salimos del parque ya de noche, Sally y ella volvieron a preguntarme... y ya les dije que estaba algo deprimido, tenía mi día de bajón, pero ya se había pasado... entonces empezamos a hablar de las depresiones. En la esquina de la calle, iluminados por una farola, los tres reunidos nos contamos que cada uno habíamos sufrido una depresión, que habíamos sufrido y que ciertas cosas aún nos hacen rayarnos. Sally fue la única que lo contó todo... sobre un chico, y sus historias con él. Sarita, no contó mucho, solo dijo que eran por tonterías... pero creo que tiene que ver con su autoestima y con su vida familiar. Y yo... yo si que no conté nada. Les dije que había sufrido mucho, y que me habían pasado cosas que superaban a las experiencias de las dos... ellas me avisaron amablemente que si quería contarlo, que lo hiciese, pero que no me viese obligado a ello, aunque a ellas les preocupaba porque querían verme bien. ¡¡¡Pero qué monas son!!!. Nos pusimos algo serios, "filosóficos", hablando con profunidad y de cosas interesantes... ¡me encantó!. Tras media hora o más, cuando llamaron a Sarita para que volviese a casa ya, pues había perdido su cena, nos fundimos los tres en un gran abrazo. Estábamos algo conmocionados... sacando lo más profundo de cada uno, confesando lo más superficial de sus secretos... llegué a decirles que si, que llevaba mal desde hace 3 años por culpa del amor... pero no por alguien, sino por nadie... es decir, por la falta de alguien. 

Me gustó esa conversación nocturna, me encantó, me sentí muy compenetrado con ellas. Pero, lo malo, que dentro de poco me veré obligado a contarles todo... y no sé verdaderamente cómo empezar. Supondrán que soy gay... pues me dijeron que les contase lo mío cuando yo quisiese, que no me forzarían... osea, prueba irrefutable de que lo saben. Pero es que me cuesta horrores confesarlooooooooo.....

En fin, ya se verá cómo va todo. Por lo pronto, esta tarde me voy de nuevo a Málaga... en esta ocasión, con mi grupo de clase... a ver como va la cosa! Aunque sinceramente, no tengo ningunas ganas... pero bueh, hay que cumplir!


Un besazo a todos!!!!! ^^

PD: Hombre de papel en la Calle Larios... foto hecha por mi, of course ^^