sábado, 6 de junio de 2009

Hoy me gradúo




Parece increíble, pero sí, es cierto.

Esta tarde me gradúo, recibiré mi título de bachiller, y dejaré a tras, definitivamente y sin posibilidad de retroceso, 6 años de mi vida. Una tercera parte de lo que llevo viviendo la he pasado asistiendo a esas clases, con los mismos profesores y entre los mismos compañeros. Pero esta etapa se acaba, y empieza una nueva, unos nuevos 6 años que comienzan al final del verano, sobre los que no hay nada escrito (aunque bien sepáis que ya intentamos hacer nuestras trazas ^^), y que no sé cómo acabarán. Lo que sí es seguro es que acabarán como acaban ahora: felices, y con la profunda marca de las experiencias ganadas, que siempre son buenas.

Hoy me gradúo, y aún no me lo creo. Sinceramente, no me hace mucha ilusión la ceremonia, ni la cena, ni salir con mis amigos, eso es lo que menos me gustará. Sé que será como un baile de máscaras, en el que sonreiré a todos, a pesar de que deteste estar entre ellos. No puedo soportarlo, acabo siendo muy selectivo, demasiado. Entre muy pocas personas de mi entorno escolar me siento realmente cómodo. Así que me sentiré más en un carnaval veneciano que en mi graduación. Pero lo importante es el hecho, el significado.

Aun así, hoy estoy muerto de sueño. Y es que me he levantado a las 7 de la mañana, para estar a las 9 en Málaga y hacer un examen oral de inglés, para conseguir el First Certificate de inglés por la universidad de Cambridge!. Ha sido muy fácil, aunque se notaban las secuelas del madrugón forzoso, por lo que la rapidez mental no fue nuestro fuerte. Anoche, además, estuvimos cenando con mi profesora de inglés de la academia y con sus otros alumnos, todos mayores que nosotros... pero aún así, era patente el nivel superior que tenemos nosotros. Antes de ello, habíamos ido a buscarle unos regalos, y nos hicimos con una pulsera de plata y una graciosa postal en la que aparecía un camarero sexy sin camiseta... pero que al rasgar con una moneda, acababa desapareciendo, y se le veía casi todo (bastante bueno estaba, la verdad, lo malo que era algo feillo). Le encantó, y le emocionó. Se disculpó y fue al baño, notamos que había estado llorando de la emoción cuando volvió y nos hicimos fotos.

Ella es Cristine, una de las personas más fantásticas que he conocido en estos 18 años. Es una londinense muy avispada, independiente, lista y divertida, con un desparpajo y un afán por viajar que la ha llevado a recorrerse Australia, Thailandia y media Europa con su mochila al hombro, cuando tan sólo tenía 20 años de edad y unos ahorros mínimos. Ya se ha establecido en España, cosa que no le viene bien, según dice, pues ha engordado muchísimo y, lo peor de todo... no moja desde hace siglos, lo que ella lleva muy mal, anunciándolo siempre en tono de broma. Es una persona maravillosa, y como profesora, mucho más: no manda deberes, no te regaña por nada, ¡es la profesora de inglés perfecta, pues hasta te enseña a decir palabrotas en inglés!. Todo ello que hace no está permitido en la academia para la que trabaja, pero aún así lo hace, ya que nosotros estamos en los últimos cursos, los más relajados, donde ya lo importante es la expresividad y la velocidad al hablar, junto con el vocabulario. Por ello, ella habla muy rápido, como si dialogase con un compatriota, con un vocabulario complicado (bueh, realmente, con un vocabulario "real", el coloquial, no el que emplean los profesores de idiomas en las escuelas públicas de España, que no tiene ni aditivos, ni expresiones, ni nada, y todo está minimizado), y nosotros intentamos seguirle. La echaré de menos, muchísimo. Han sido los dos mejores años de mi vida, respecto a la educación de inglés se refiere, pues lo he pasado genial en sus clases.

Bueh, dejando de lado este tema que a nadie interesa, pero del que me ha gustado hablar, voy a despedirme. Tengo aún que ducharme y cambiarme, ponerme mi traje gris casi negro y mi camisa morada, dirigirme al recinto a las 6 y media, para que una hora después de comienzo el evento. Dato interesante: seré el primero de todos los que se gradúen, "gracias" a mi apellido.

Intentaré no caerme, ni hacer nada raro mientras esté en el escenario. Me reprimiré las ganas de gritar al borde de las escaleras "¡Al fin, os pierdo de vistaa a todos!".

¡¡Un besazo a todos!!

lunes, 1 de junio de 2009

¡Notición, notición!

Pues eso, que tengo algo que contaros.
Algo muy importante.

(Dadle al play.)




Un acontecimiento único, merecedor de ser anunciado a bombo y platillo en este nuestro blog. Y ha de recibir el honor de ser el medio de difusión, porque él ha sido partícipe de algo que vosotros habéis visto crecer cada día. El amor que compartimos eGeo y yo.

Hace tiempo que eGeo dice en su blog que quizás vaya yo a verlo este verano, si se da la casualidad. Bien es verdad que a mí me habría encantado afirmarlo, pero no tenía nada seguro, tan sólo nuestra ilusión y nuestras ganas. Yo decía que podríamos encontrarnos, pero que no sabía, pues no le había dicho nada a mi padre, y desconocíamos si me dejarían. Sinceramente, veía algo improbable que, a pesar de haber cumplido los 18 años ya, me dejasen irme solo a ver a alguien que no conocen.

Aun sí, mi querido novio institía en que le contase a mi padre algo, y yo me veía incapaz de ello, al carecer de una... digamos, coartada, pretexto, o al menos tema del que ser derivase la cuestión. Pero a pesar de no saber cómo empezar, le prometí que este fin de semana que acabamos de dejar se lo diría. Porque nos fuimos a mi otra casa en Torre del Mar, pensaba que encontraría la ocasión exacta para hablar con él tranquilamente, pero ni aún así lo conseguí, siempre algo trastocaba mis intentos.

(Al margen de todo ello, decir que he pasado un fin de semana genial. Por primera vez en mucho tiempo, he visto la tele y he leído durante gran parte de la tarde sin ningún remordimiento, me he entretenido con tonterías sabiendo que tenía el derecho a hacerlo, me he acostado tarde pero sin que la razón sea el deber, y me he levantado más tarde aún simplemente porque quería. Es digno de mencionar, por lo que por mi interés respecta, que me he bañado por primera vez este año en la piscina comunitaria. Tras leer un rato "Los renglones torcidos de Dios", altamente recomendable, me dí un chapuzón cuando ya el sol no calentaba y el día llegaba a su fin, a pesar del frío, y pasé un espléndido momento hablando con mi niño, tumbado en el borde de la piscina con los pies rozando el agua. También debo decir que he estado tocando el acordeón varias horas, y he empezado a aprender la canción de Yann Tiersen que arriba tenéis... y espero que estéis escuchando, jiji. Este verano me apuntaré a clases de acordeón por la tarde en la casa de la cultura, espero que se me dé bien. La pena, que es un instrumento que tiene un volumen muy alto, y puede llegar a molestar... pero ya encontraré el momento de practicar tranquilamente. Y ya, cierro paréntesis y prosigo con la buena nueva.)

Al fin, al llegar ya a Fuengirola el domingo por la noche, me logré hacer con un momento de paz. Hube de esperar a la noche profunda, cuando las chicas se acostaron y me quedé con mi padre en el salón viendo la tele. Entonces, con la mayor naturalidad del mundo (simulada), le expuse que este verano me gustaría hacer el viaje... y, con una sonrisa algo tímida, abrazando mis rodillas en el sofá mientras él fumaba desde el sillón, le insinué que, de paso, podría ir a ver a eGeo. Entonces muy tranquilo me dijo que claro, que era lógico y que lo esperaba. Que por supuesto podría ir a verlo este verano, pues él ya lo había pensado antes. Es más, le había dicho a mi madre el día anterior que él pensaba regalarme un viaje para mí, unos cuantos días solo, a donde yo quisiese... lógicamente, mi destino preferido sería con mi novio.

Estuvimos entonces, yo más relajado y exultante, empezamos a organizar cómo lo haríamos, cuándo y cuánto tiempo. Supuso que yo iría al terminar selectividad, y que me tiraría allí una semana o 10 días, lo que me pilló por sorpresa. Yo pensaba quedarme como mucho tres o cuatro días, y ahora creo que eso acabaré haciendo, por varios factores que ya se hablarán. Y cuando dijo que podría ir al final del mes presente... supe que eGeo se alegraría enormemente, como así sucedió.

Seguimos hablando un poco más del tema, y le expuse lo que yo tenía planeado. Ir primero a Madrid en autobús, pasar allí el día con Milú, mi amiga madrileña (a la que, por cierto, esta misma mañana le he confesado que soy gay y que tengo novio... ante lo que no ha mostrado ninguna sorpresa, aunque sí gratitud por habérselo contado, y de ello hemos hablado un rato... sinceramente, no me ha costado mucho decírselo, no sé. Tengo más seguridad en mí mismo.), para luego, por la noche, ir a algún concierto o a la ópera, cosa que me encantaría. Dormiría en la capital y al día siguiente saldría en tren en dirección a Logroño, donde pasaría los mejores días de mi vida al lado de mi novio. También se habló de si iría acompañado de alguna amiga, y de eso ya se hablará. No me importa que alguien me acompañe, la verdad, pienso que estaría muy bien... pero como es lógico, en cuanto esté en Logroño, no tendré ojos más que para cierta personita.

Por último, se tocó un tema muy interesante. Me propuso hacerme una tarjeta de crédito con una cuenta mía, aunque mi madre también tendría acceso a ella, más que nada por seguridad. Por mí, me parece perfecto, porque tendré más independencia, y no habría de ir cargando el dinero a todos lados. Esta semana ya tramitaremos todo, y tendré mi tarjeta de crédito.


Otro tema importante... mi madre. Le pregunté también que qué pensaba ella sobre todo. Dice que no lo sabe bien, pues han hablado muy poco del tema. Por lo visto, hace tiempo estuvieron dialogando sobre ello, y acabaron casi discutiendo... pero no por culpa mía, como me aseguró mi padre, sino por sus diferentes formas de ser. Son muy muy distintos, totalmente antagónicos, pero aún así, o quizás por debido a ello, se llevan muy bien. Mi madre aún está asimilando lo mío, y mis planes de futuro. He de tener paciencia, lo sé. Al menos, como me prometió mi padre, contaré siempre con el apoyo de los dos, tan solo hay que dejar el tiempo correr.


¡Qué bien, ya es cada vez más seguro que a final de mes esté con mi novio! Realmente, nos lo merecemos...

¡¡Un besazo a todos!!


¡¡Y ya soy cada vez más feliz!! ^^

jueves, 28 de mayo de 2009

Te quiero.


Que bueno, que bueno - Jarabe de Palo con Jorge Drexler.

Te quiero
aunque ahora no viene a cuento
aunque no te lo demuestro
te quiero.
Te quiero
aunque pareza que me olvide
aunque creas que no es cierto
eso es lo que siento.

Me gusta
pensar que me gustas
saber que te quiero
qué bueno, qué bueno.
Me gusta
ser el dueño de tus celos
despertarme y darme cuenta
de lo mucho que te quiero.

Quererte
quererte no es bastante
quererte es no entenderte
y que te siga queriendo.
Quererte
quererte es acordarme
quererte es merecerte
más de lo que te merezco.

Me gusta
pensar que me gustas
saber que te quiero
qué bueno, qué bueno.
Me gusta
ser el dueño de tus celos
despertarme y darme cuenta
de lo mucho que te quiero.

Te tengo, te pierdo
te agarro, te suelto.
Te vas y te espero
te busco, te encuentro.

Te acercas, me alejo
te escucho, te cuento
te compro, te vendo
te odio, te quiero.

Te dejas, me dejo
me besas, te muerdo.
Te lamo, te huelo,
qué bueno, qué bueno.
Te pido, te ofrezco
(te amo, te miento)
te abrazo, te aprieto
me duermo, te sueño
qué bueno, qué bueno.

Te quiero
y lo que más echo de menos
es que no te quiera más
de lo mucho que te quiero.
Te echo de menos
tu retrato en la pared
una cartita en el correo
para decirte que te quiero.

Qué bueno, qué bueno...


Es todo tan triste... de veras, espero poder decírselo en persona. NUNCA tengáis una relación a distancia, si no sois suficientemente FUERTES.

Espero que te guste, mi vida.

¡¡Y yo, mañana tengo el último examen de matemáticas!!

También, he llegado hoy a los 20.000 visitantes... bravo por mí (¿?), que lo he conseguido (¡¡¿¿??!!), a pesar de postar tan poco durante estos tiempos!

Muchas gracias a todos, sin vosotros no habría sido posible ^^

¡¡Un besazo a todos!!

Te quiero...

sábado, 23 de mayo de 2009

El fin del comienzo.

(Aviso: pónganse cómodos, hagan sus necesidades, coman algo antes de empezar... porque es laaargoooo!)


Hoy he pasado las últimas 6 horas oficiales lectivas. Me he despedido definitivamente de las clases, de los profesores, de mis compañeros, a pesar de que los veré la semana que viene en algún que otro exámen que nos queda por realizar, y en varias clases que aún hemos de dar.

He paseado con mi cámara de fotos por todo el recinto. Observando, cegándome la vista por el intenso calor de hoy. El sol salió tan pletórico como nunca: quizás sea una forma de despedirse, de demostrarnos lo bonito que puede ser el instituto, o tal vez fuese una premonición de nuestra vida futura. Me he acercado sin miedo a la parte del instituto que nunca visito, a los campos de fútbol, aquella zona donde años ha pasaba todos los recreos. Estuve haciendo un concienzudo repaso mental de todos los cursos.

En el primer año, yo era un chico tímido. Pequeño, inexperto, pero muy razonador. Pensaba en todo, intentaba analizar cada detalle de cada persona, pretendía entender el complejo intríngulis que, como ya podía apreciar, era la vida. Vagueaba por el recreo solo, como todos los primerizos, acercándome o bien a los que ya conocía de otros años, pero seguían siendo simples conocidos, o bien a los que poco a poco iba conociendo más en el nuevo panorama. Pero amigos, amigos, ahora me doy cuenta que no tenía. Me juntaba mucho con alguna chica, de esas que siempre han estado en tu vida, que saben todo de tí y a la que le cuentas todo... pero que no hay algo especial, algo que os una de verdad... compartíamos todos los secretos por puro aburrimiento y costumbre. Ese año conocí a Marcos, y a otro chico que se unió a mí en cada recreo durante varios años.

En el segundo curso, ese tal chico, Dani, seguía pegado a mí, me perseguía. Y tan sólo era porque él parecía muy raro, algo friky y geek, y yo era el único que le hacía caso. No llegó a ser un gran amigo, ni tampoco le conté nada de mi vida, digamos, oculta (la gay), aunque sí le contaba de las chicas que en ese momento me gustaban. Ese año caí en una clase totalmente solo, con mayoría de repetidores de otros años, que no se interesaban más que por los problemas. Me enamoré, o eso creía, de una chica inteligente, guapa, sencilla pero interesante... o, repito, eso creía, pues ahora veo lo simple, llana y poco atrayente (en todo sentido) que es. Era un amor platónico, por el que me autofustigaba, escribía poemas desesperados, le mandaba notitas con cualquier excusa para llamar la atención, le miraba y sonreía... y era correspondido... pero no de igual manera. Como ya no me era de extrañar, a pesar de mi ingenua ilusión, pasó de mí. Pero sobreviví, conseguí meterme en mi burbuja durante todo el curso, aislarme más aún, y pasar el curso.

En ese año de 2º de ESO, me marqué mis retos. Quería ser un chico inteligente, educado, interesante, muy culto, y, cómo no, guapo. Empecé a leer muchísimo, me tragaba los libros a pares. Comencé también una terapia para que el maldito acné me desapareciese, y empecé a dejarme el pelo largo. Estos primeros cambios físicos se dieron en el tercer año de mi estadía en el instituto. Ahí conocí a Kitty y a Lea, dos chicas que me acompañarían en el siguiente curso. Conocí también a Julián, quien puede ser mi futuro compañero de piso, aunque en ese momento no se me habría pasado por la cabeza tener una relación tan buena como la que mantengo ahora con él. Empezaron los de siempre a joder más que nunca, y aparecieron los primeros insultos homófobos. En ese momento, yo no le había dicho a nadie mis dudas sexuales, tan sólo a una chica tímida y alternativa que también sentía lo que yo. 

El 4º curso fue decisivo. Ya nos sentíamos casi los reyes del instituto, pero por ello mismo, las responsabilidades aumentaban. Estar en el último año de ESO no era moco de pavo. Ética, física, biología, aquella aterradora profesora de Matemáticas (que luego se convertiría en una de las personas más entrañables que jamás conocí), todo nos daba miedo, nos imponía. Y yo, personalmente, había empezado de culo. Ya sabéis la historia, paso de contarla.


Pero hoy, al pasear de nuevo por esos pasillos, he recordado cada uno de esos instantes. En aquel lugar es donde Adán me intentó besar y me pidió salir con él, en aquel otro le veía sentarse y hablar con sus amigas, por aquella zona del aparcamiento me sentaba yo, escuchando las peroratas de mi amigo el friki sobre la chica que supuestamente me gustaba, mientras mi mente volaba lejos y se llevaba a otro de la mano. En aquellos baños de puertas metálicas destrozadas y ventanas arrancadas, había derramado miles de lágrimas. Sobre las libretas que los niños llevaban de un lado para otro, había yo descargado mi furia, y también las había acabado empapando. Había abrazado con todo mi cuerpo a Kitty y a Lea... pero por mucho que mojase sus hombros y apretase mis brazos, no las sentía, era frío, todo era frío. Total apariencia. Puro teatro.


Volví a pasear esta mañana solitario por entre los demás niños. Sin acercarme a nadie, sin atraer ninguna mirada, pasando desapercibido, silencioso y transparente como había aprendido. Volví a fijarme en los más míseros y pequeños detalles, en las miradas de una chica a un chico, en la pobreza de otro en el vestir, en los toques maestros de pelota que hacían tres futbolistas, de la pluma poco discreta de un tercero y en dos chicas que, disimuladamente, se daban la mano. El amor, la diversión, el juego, fluía por todas partes. Y me llenaban. Pero me entristecían

Me entristecía por mí. Era una especie de nostalgia, de deseo antiguo, de sentimiento caducado, un rememorar exacto, una melancolía por lo que ya no está. Lo pasé mal, muy mal, allí. Fui desgraciado, estuve solo, me trataron mal, y me sentí como una mierda. Pero allí pasó, el lugar continúa en su sitio, no tiene la culpa. Tan solo es un espectador que no elige la obra que ante sí ha de representarse. Estaba triste porque, de todos esos momentos, ninguno resplandecía por luz propia: era incapaz de recordar las cosas buenas. Me esforzaba, y no podía. Siempre, en cada instante durante estos seis años, una nube negra se ha cernido sobre mi cabeza, oscureciendo mi alrededor. Por ello me entristezco aún.

Y me entristecía también por ellos, aquellos niños. Con sus vidas tan ajenas a la mía, pero que sentía casi propias. Con historias totalmente desconocidas para mí, sí, pero que yo antes había experimentado. Quisiera poder ponerles en su corazón aquello que llevo yo ahora, para que comprendiesen muchas cosas, y sintiesen menor ese miedo y peso. Me gustaría poder protegerlos, avisarles, ponerles en antecedentes de lo que puede pasarles si hacen esto o aquello. Pero es imposible, no se puede salvar a nadie. Ellos han de salvarse a sí mismos. Esto aún no he llegado a aprenderlo del todo yo, a ponerlo en práctica, tan solo sé la teoría... pero es un tema del que hablaré en otro momento.


Hoy he fotografiado por última vez a mi clase. Y como veis arriba, así ha quedado tras la última hora de filosofía de mi vida. Esto es un adiós definitivo a algo que siempre será y quedará en mí.

Quizás como alegoría de la superación, como deseo por llegar a más, con la intención de demostrarme que podría con todo, subí la silla a aquella mesa.

(Y aún se me quedan mil cosas en el tintero que decir...)

¡Un besazo a todos!

jueves, 21 de mayo de 2009

Solo pienso en tí - Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán.


Me pongo a pintarte y no lo consigo 
después de estudiarte lentamente termino pensando 
que faltan sobre mi paleta colores intensos 
que reflejen tu rara belleza 

No puedo captar tu sonrisa 
plasmar tu mirada 
porque poco a poco 

Solo pienso en tí 
solo pienso en ti 
solo pienso en ti 
solo pienso en ti. 

Tu sigues viniendo y sigues posando 
con mucha paciencia 
porque siempre mi lienzo está en blanco 

Las horas se pasan volando 
dispongo el trabajo adelantado para tu retrato 

Sospecho que no tienes prisa 
y que te complace ver que poco a poco 

Solo pienso en ti 
Solo pienso en ti 
Solo pienso en ti 
Solo pienso en ti 

Sospecho que no tienes prisa 
y que te complace ver que poco a poco 
solo pienso en ti......


Sin duda, influencia directa de mi padre, gran aficionado a los cantautores.

¡Y seguiremos hasta terminar!

miércoles, 20 de mayo de 2009

Berceuse al espejo dormido.


Duerme.
No temas la mirada
errante.
Duerme.

Ni la mariposa,
ni la palabra,
ni el rayo furtivo
de la cerradura
te herirán.
Duerme.

Como mi corazón,
así tú,
espejo mío.
Jardín donde el amor
me espera.

Duérmete sin cuidado,
pero despierta,
cuando se muera el último
beso de mis labios.


Federico García Lorca

Sigo siguiendo hacia adelante, estudiando sin levantar la cabeza, y aguantando la respiración hasta poder ver el sol de nuevo.

¡Qué ganas de ser libre!
Un besazo a todos.

viernes, 15 de mayo de 2009

El eterno retorno a lo nuevo.


Anoche apenas dormí unas cuatro horas: me acosté a la 1 y media y me levanté a las 6. Es la primera vez en mi vida que estudio hasta tan tarde, y tanto, pues estuve toda la santa tarde liado. También es verdad que es un poco suicida dejarse toda la filosofía de Nietzsche y la de Marx para el último día... pero qué le voy a hacer, soy así. Intento luchar contra ello, pero como mucho, logro hacerme un resumen varios días antes. Es en el momento crítico cuando ya veo los cuernos al toro en el que empiezo a estudiar de verdad.

El examen, bueh, ni fú ni fá, lo hice normal, aunque el profesor se excedió con la dificultad... era mucho contenido lo que había que plasmar, y poco definido teníamos el qué había que poner en cada cuestión. Pero hecho, está, y solo eso es lo importante. En general, me ha gustado mucho Nietzsche, había leído ya algo de él, ya lo comprendo bastante... algún día seguiré indagando y profundizando en su filosofía, que, como le expuse al profesor como crítica personal, es admirable. 

En el recreo, he ido a por mi cámara a casa, y me he lanzado a hacer fotos a los de la clase. Dibujo y matemáticas pasaron como un suspiro, con alguna que otra fotografía furtiva al profesor. Dibujo técnico cada vez me gusta más, lo comprendo perfectamente... estoy empezando a apreciarlo de verdad, a descubrir la magia que, aunque no lo parezca, guarda. Ahora sí, en Arquitectura el año que viene, me voy a matar a dibujar rectitas como el que más...

A última hora nuestra "querida" "profesora" de "inglés" (no la soporto, no es una profesora, sino la cerdita Peggie -clavadita- y hace como que habla inglés) nos ha traído a su cuñado, para que nos dé una charla. Podéis cuestionaros que qué tiene ese hombre de especial como para que atengamos espectantes a sus palabras... pues bien, se trata ni más ni menos que de Jaime Ordóñez... ¿Que quién es Jaime Ordóñez?... Pues aquel señorito calvo que recitaba textos kilométricos y con terminología incomprensible en "Aquí no hay quien viva"... para el extranjero, o el que no sepa quién es, aquí tenéis un videíto:





Pero el hombre lo que ha hecho no ha sido hablar rápido... no. Ha hablado sobre su vida como actor, y lo que ha aprendido de ella, queriendo que nosotros lo apliquemos a la nuestra. Ha estado bastante interesante, la verdad, tocando muchos temas de los que quiero hablar próximamente.

Me queda nada más que una semana de clase. Me parece increíble. Segundo de Bachillerato se va. Se esfuman seis años de secundaria. Toda una etapa de mi vida va acabar en tan solo una semana. ¿Estaré preparado para ello, para el cambio?

Supongo que sí, pues el hombre siempre está experimentando, a cada momento, un instante repetido, pero aun así, totalmente nuevo.

¡Un besazo a todos!