viernes, 15 de mayo de 2009

El eterno retorno a lo nuevo.


Anoche apenas dormí unas cuatro horas: me acosté a la 1 y media y me levanté a las 6. Es la primera vez en mi vida que estudio hasta tan tarde, y tanto, pues estuve toda la santa tarde liado. También es verdad que es un poco suicida dejarse toda la filosofía de Nietzsche y la de Marx para el último día... pero qué le voy a hacer, soy así. Intento luchar contra ello, pero como mucho, logro hacerme un resumen varios días antes. Es en el momento crítico cuando ya veo los cuernos al toro en el que empiezo a estudiar de verdad.

El examen, bueh, ni fú ni fá, lo hice normal, aunque el profesor se excedió con la dificultad... era mucho contenido lo que había que plasmar, y poco definido teníamos el qué había que poner en cada cuestión. Pero hecho, está, y solo eso es lo importante. En general, me ha gustado mucho Nietzsche, había leído ya algo de él, ya lo comprendo bastante... algún día seguiré indagando y profundizando en su filosofía, que, como le expuse al profesor como crítica personal, es admirable. 

En el recreo, he ido a por mi cámara a casa, y me he lanzado a hacer fotos a los de la clase. Dibujo y matemáticas pasaron como un suspiro, con alguna que otra fotografía furtiva al profesor. Dibujo técnico cada vez me gusta más, lo comprendo perfectamente... estoy empezando a apreciarlo de verdad, a descubrir la magia que, aunque no lo parezca, guarda. Ahora sí, en Arquitectura el año que viene, me voy a matar a dibujar rectitas como el que más...

A última hora nuestra "querida" "profesora" de "inglés" (no la soporto, no es una profesora, sino la cerdita Peggie -clavadita- y hace como que habla inglés) nos ha traído a su cuñado, para que nos dé una charla. Podéis cuestionaros que qué tiene ese hombre de especial como para que atengamos espectantes a sus palabras... pues bien, se trata ni más ni menos que de Jaime Ordóñez... ¿Que quién es Jaime Ordóñez?... Pues aquel señorito calvo que recitaba textos kilométricos y con terminología incomprensible en "Aquí no hay quien viva"... para el extranjero, o el que no sepa quién es, aquí tenéis un videíto:





Pero el hombre lo que ha hecho no ha sido hablar rápido... no. Ha hablado sobre su vida como actor, y lo que ha aprendido de ella, queriendo que nosotros lo apliquemos a la nuestra. Ha estado bastante interesante, la verdad, tocando muchos temas de los que quiero hablar próximamente.

Me queda nada más que una semana de clase. Me parece increíble. Segundo de Bachillerato se va. Se esfuman seis años de secundaria. Toda una etapa de mi vida va acabar en tan solo una semana. ¿Estaré preparado para ello, para el cambio?

Supongo que sí, pues el hombre siempre está experimentando, a cada momento, un instante repetido, pero aun así, totalmente nuevo.

¡Un besazo a todos!

jueves, 7 de mayo de 2009

La historia de nunca acabar... ¡acabó!


Sí, al fin. Hoy, a la 1 y pocos minutos, mi mano crispada debaja a un lado el bolígrafo que veloz había escrito las últimas ininteligibles palabras. Firmaba rápidamente en la parte superior del folio y se lo entregaba al profesor que estaba por salir del aula.

Entonces, aún con las piernas temblando (cuando estoy muy muy nervioso, un temblor me sacude las piernas, no lo puedo entender, pero es así... preguntadle a eGeo, el las sintió), me dirigí a mi asiento, cogí el bolígrafo, lo metí en el estuche... y respiré tranquilo.

Hoy he hecho un examen de Historia sobre Franco y su régimen. El último examen de historia... ¡¡De mi vida!!. Qué alegría me dio... ahora veo que poco a poco las cosas van pasando, que todo llega, y que siempre experimentaremos aquello que antaño ansiábamos desesperados. Que vamos avanzando poco a poco, y que todo lo conseguiremos... El presente llega a ser pasado, y deja su lugar al futuro, es algo muy importante que jamás hemos de olvidar.

Al margen del día de hoy, contar un poco sobre mi cumpleaños. Fue, como todos mis cumpleaños, triste. Triste porque quizás lo hice yo así, triste porque fue muy aburrido, triste porque recordé todas las mil cosas del cumpleaños anterior. Odio comparar, pero es inevitable. Todos comparan, con la única pretensión de ver que lo que tienen es mejor que lo que tienen otros, o que lo que tenían antes, cuyo único sentido es el regocijo y la satisfacción propia. Fue un cumpleaños aburrido porque hice algo que hace tiempo que no hacía, paradójicamente: fui a visitar a mis familiares a Sevilla, a comer con mi abuelo y mis tíos de pueblo. Me encanta verlos, claro que sí... pero no en el día de mi cumpleaños, en el que lo único que quería era estar con mis amigos. Por supuesto, no me regalaron nada, un "felicidades" y otro "¿para cuándo esa novia?".

Estaba triste, no podía negarlo, y se notaba. Al volver al atardecer, me fui a duchar, tratando infructuosamente que con el agua corriesen también todos los recuerdos y malos rollos que me habían acompañado. Cuando salí, una pequeña alegría: dos cajitas envueltas papel de regalo sobre mi cama. Se trataba de un SingStar de la PS2 y de la nueva Nintendo DSi. No estaba nada mal, contando con que no había pedido nada... pero no me sorprendió, sabía que me regalarían eso. Y precisamente, para mí, lo más importante de un regalo es el factor sorpresa... pero bueno, se agradeció. La verdad es que la DSi no está del nada mal, tiene muchas cositas, como la cámara y la edición de las imágenes, o la grabación de sonidos, y por supuesto su gran pantalla.

Pero lo mejor del día fue al salir por la noche un poquito. Estuve con Lírika y con Martin. Pasaron ciertas cosas, pero tan solo es merecedor de mencionar lo emotivo que fue todo. De empezar un día horrible, acabó siendo uno de los más felices de mi vida. Fue mi peor cumpleaños, pero también la vez que cumplí años siendo más dichoso. Ahora soy feliz, porque sé que tengo amigos. Y tan solo me faltaba eso.

Por el momento, solo es necesario esperar.


¡¡Y seguir estudiando!!


¡¡Muchos besos a todos!!

martes, 28 de abril de 2009

El blog se muere.


Tan solo 9 posts en el mes de Abril. Podría alegar que he estado muy ocupado, que tengo que estudiar y que apenas tengo tiempo siquiera para respirar, pero todo serían mentiras como castillos. La realidad es que sí he tenido tiempo, pero no ganas. El blog había ido perdiendo mi interes cada vez más, cosa mala, muy mala.

No quiero que muera. Es algo que yo he creado, un rinconcito en la web hecho por mí con estas manitas, y que no merece desaparecer porque sí. No desaparecerá, tranquilos. Quizás sí se merezca un descanso. Quizás esté yo cansado de escribir y me aburra. Quizás necesite ideas nuevas, un nuevo aire, nuevas experiencias.

Pero es que mi vida sigue igual que siempre, va bien. Estudiar un poco por las tardes, hablar todos los días con mi niño, salir los fines de semana, agobiarme en clase... nada cambia. Tal vez algún finde diferente con mis amigos, con los que sí voy trabando cada vez mayor amistad. Pero nada nuevo que contar. Mis reflexiones ya son escasas, no hay tiempo para ellas, y cuando surgen, estoy tan alejado del ordenador que no las escribo. Puede ser que mis dedos estén cansados de teclear todos los días. No lo sé, pero el blog se muere.

Aun así, que nadie se preocupe. El blog sobrevivirá, como que me llamo Gato Con Converse. En verano volveré poco a poco a cogerle el gustillo, a descubrir tantos aspectos que antes me maravillaban de escribir diariamente. Volveré a exponer mis pensamientos, a contar mis historietas, a hacer largas descripciones, a hablar del futuro... prometo que volveré a entreteneros. Haré todo lo posible porque así sea, este blog se lo merece, vosotros os lo merecéis.

Mil disculpas. Los exámenes me quitan las ganas de todo, mi novio lo puede comprobar. Menos mal que queda menos de un mes. ¡Más me vale sacar una buena media!


¡Un besazo a todos!

jueves, 23 de abril de 2009

Rescatando: La salsa de la vida.

Os pongo un texto que escribí hace algún tiempo, en uno de mis bajones. Estaba por ahí guardado, hoy lo he rescatado y he considerado oportuno mostrároslo. Espero que os guste. Lamentablemente, no he vuelto a escribir nada más de este tipo... ¿quizás debería volver a intentarlo?



La salsa de la vida.





Hoy he ido a cenar, y he encontrado un paisaje desolador. Esta noche cada uno se prepara su comida, cada uno puede elegir. Bien, es el momento de dar rienda suelta a mi creatividad culinaria. Pero al coger el bote de ketchup... me percaté de algo desagradable, horrible, que no había podido ver antes, ciego ante mis ojos, que podría cambiar el transcurso de toda una vida.

No podía ser verdad, no.

No había ketchup.

Ni una gotita rojiza y pegajosa, nada. Apretaba con fruición, sacudía el envase, y con él temblaba mi mundo, pero nada iba a conseguir. Se acabó, ya está. Habían venido otros a usurpar mi oro sangriento. Me lo habían arrebatado de las manos, esa preciada salsa que da un sabor especial a cada instante. Otros la disfrutan, todos lo hacen, menos yo, que continúo apático con mi bote vacío entre las manos, mirando el infinito de mi pasado.

Y ya es tarde, demasiado tarde. Hoy está todo cerrado, hasta la argentina de la tienda de 24 horas estará en su casa, o viendo la tele, o durmiendo, o comiéndose una de sus barras de pan tan ricas que tiene siempre. Acompañándola de su ración correspondiente de ketchup, cómo no. Pero ya es tarde, demasiado tarde. Podría decir que mañana será lunes y que podré ir a comprar ketchup a cualquier establecimiento, pues lo hay por todos lados, y de todas las marcas. Curiosamente, de las buenas, las Heinz no las he podido tener nunca. Tan solo en esporádicos momentos, muy lejanos ya, demasiado. El sabor no permanece, siempre es variable. En realidad, nunca he probado el ketchup de verdad. El que proviene directamente de los tomates. Jamás he sabido cuál es su sabor. Eso me hace sentir insignificante.

Al igual que se puede decir que será lunes, también puedo decir que no lo será. No es seguro. Quizás el inicio de la semana del ketchup no llegue nunca. Quizás la hayan derogado. Quizás malvados señores vestidos de paisano hayan raptado al lunes que debería tener. O que en España se de una ola de compras obsesivas y mi querido acompañamiento haya desaparecido de los estantes. Nada es seguro.

Tan sólo es seguro que, en estos instantes, no queda nada de ketchup en mi botellín de plástico.

¿Volveré a sentir ese sabor tan característico en mis labios?

¿Llegaré a probar el tomate primigenio?


Nadie me lo dirá. Tan solo el camino que me marque del tiempo.



Mientras, tendré que conformarme con la sosa mayonesa para condimentar mis cenas.



¡Un besazo a todos!

martes, 21 de abril de 2009

Salah - Vídeo obligatorio.

Debéis ver este vídeo. El tipo este es maravilloso. No sé si lo conocéis ya, yo lo he visto algunas veces en El Hormiguero. Espero que os guste. No os perdáis el baile del segundo vídeo, continuación del primero. ¡Es un genio del street-dance!











Y ahora, a seguir con Estadística e Inglés. Espero que estéis todos bien.


¡Un besazo a todos!

lunes, 20 de abril de 2009

Finde de avances.


Escrito el domingo a las 11 y pico de la noche.


Escribo rápidamente. Tan solo serán notas. Mi novio querido estará esperándome para hablar. Pero es que tengo ganas de escribir, y pienso hacerlo. Adiós tuenti, adiós msn, aunque la música -Vetusta Morla- se quedará, tengo que concentrarme para escribir.

Este fin de semana he estado en Córdoba, en casa de mis abuelos, como tantos otros findes. En esta ocasión, hemos coincidido con un primo de mi padre, su esposa y su pequeña hija. El primo de mi padre es policía, no sé bien en qué rango está, tan solo que pretende ascender a Sargento; su mujer es profesora de seguridad laboral; su hija es una niña, y tiene 4 años. Lo importante: viven en Granada. Por ello, el tema central de la mayoría de las conversaciones surgidas en estos dos días han sido Granada, y por extensión, mi futura vida allí.

Me han informado de mucho. La Facultad de Arquitectura está remodelándose, y ahora se encuentra en otro lugar, aunque cercano, en una zona muy buena en la que no hay problemas con la gente, según me dijo el primo de mi padre, que ahora se dedica al tema de la droga. Lo mejor para moverse por Granada es utilizar la moto, así que la mía me vendrá de perlas y el coche no será tan urgente. Hay muchísimos eventos culturales, según me dijo la profesora, mujer muy dicharachera y divertida (y cocinera, que nos hizo un cuscús riquísimo), y es un lugar perfecto para fotografiar.

El domingo por la tarde fuimos a dar un paseo por un parque cercano. Entonces aproveché para hablar con mi padre sobre otra buena noticia que surgió el viernes. Lola me preguntó que si queríamos vivir con ella y su novio Julián en Granada, ya que también van allá, estudiarán Arquitectura, y buscan compartir piso... por supuesto, e inmediatamente, acepté. Se lo conté a mi padre y le parece perfecto. Entonces, él mismo me preguntó que cómo estaba eGeo. Le estuve contando cómo le iba, y se interesó por saber qué es lo que haría cuando estuviese en Granada. Bien, eso es un punto positivo, pues ya ha asumido que vamos a hacer todo lo posible por que nuestros planes se hagan realidad, y no lo ve como una quimera, fantasía de unos niñatos, lo que al principio parecía que pensaba. Le dije que haría Bachillerato, lo más seguro a distancia, pero que estudiaría y que trabajaría a la vez, en lo que fuera, pues la ayuda económica por su parte debía ser tenida en cuenta. Mi padre, como repitió, nos ayudaría en lo que pudiera. 

-Cambio de música. Dos canciones de Facto Delafé, dejo de escribir y llamo a mi novio, lo prometo-

Habló de un tema espinoso. Piensa que eGeo debería contarle a su madre nuestro plan, aunque fuese levemente. Dice que como madre, debería entender lo que quiere él, y que tendría que apoyarle y ayudarle económicamente, pues es su hijo. Mi padre no se quieren meter, claro, es eGeo el que ha de hacerlo todo con su madre. Volveré a hablar con mi novio sobre el tema, ya se verá lo que se hace. Como dice mi padre, si se lo cuenta a su madre, o una de dos, o ella ayuda y él se viene, o él se viene de todas formas, aunque sin la ayuda de su madre. Si se organiza todo bien, él no tiene nada que perder, y mucho que ganar para los dos.

Esto ha sido todo. En estos dos días he estado otra vez mudo, pero no por ello me he deprimido. He pensado mucho, he observado, he aprendido... y he jugado. Una vez más, mi prima pequeña, y ahora la hija del sobrino de mis abuelos, han conseguido que me olvide de todo y que corra tras ellas haciendo el payaso y poniendo caras raras. No me gustan los niños, los veo molestos, malolientes y cagones. Pero cuando te dicen "pimo" para que corras detrás de ellos, entonces me conmuevo. Y medito... ¿seré padre yo alguna vez?.

¡Un besazo a todos!

domingo, 19 de abril de 2009

Se acabó lo que se daba - Heraklion, y los Juegos

La cubierta durante la primera noche...

Los días pasaban. Ya llevábamos más de la mitad del viaje en el barco, y se notaba. Estábamos un poco tristones, no nos podíamos creer todavía dónde estábamos, dónde habíamos estado y dónde estaríamos después. Quedaban tan lejos aquellos padres, aquellos exámenes, aquella rutina... que no queríamos volver, tan solo que el ritmo de museos, caminatas, pero discoteca, comida a mansalva y descanso domincal continuase indeterminadamente.

El sexto día en el extranjero fue en el que más se hicieron patentes las huellas del cansancio. Estábamos muertos. Como decimos, era el día zombie. Tocó ir a la capital de Creta, Heraklion, ciudad que no tiene nada en especial, salvo que se encuentra cercana a los yacimientos de Cnosos, muy conocidos (al menos en Creta). La verdad es que estaban muy bien, eran interesantes... de no ser porque un tal Evans restauró los hallazgos a su manera, según él pensaba en el momento que hubieran sido, destrozando así lo poco que había e incapacitando posteriores investigaciones... aunque poniéndolo bonito, eso sí. Pero ese día, como decía, no estábamos en correctas condiciones para ver el pedazo de templo (o lo que quedaba, reformado, de él), estábamos derrotados, dormidos, con ojeras... menos yo, que jamás se me han notado. Todos con gafas de sol, ese día fue el que menos fotos saqué. El profesor acabó cabreándose, claro, porque a él le hacía ilusión, siendo profesor de Historia del Arte, pero su entusiasmo ese día no nos lo pudo transmitir. Lo siento, pero ese día no. Vimos Cnosos, volvimos en bus a Heraklion, y subimos corriendo al crucero.

Allí, después de dormir la siesta unas cuatro horas, salimos a dar vueltas por el navío. Era como una ciudad en miniatura, donde podías vagar a tus anchas. En ese momento, nuestra creatividad explotó. Más exactamente, la creatividad de Paco. No se le ocurrió otra cosa para pasar el tiempo jugando a cosas que se inventaba, como abrir las puertas con las tarjetas, pero con la boca, o jugar al ascensor. Teníamos que ponernos de rodillas en el rellano del primer piso, meternos en el ascensor que parase primero, tocar con la boca el último botón, de la planta 10, y continuar de rodillas aunque todo el mundo parase el elevador y se montasen. Era el juego del ridículo. Nadie nos conocía allí, no nos podrían decir nada, tan solo reírse, quizás mirarnos extrañados. Algunos guardaban silencio, otros se miraban, otros preguntaban por lo bajo que si estaba rezando a la Meca, incluso otro le preguntó muy afectado que si necesitaba ayuda para levantarse. Por supuesto, ese ritual lo repetimos Marcos, Azul y yo muchas veces (yo menos... ya que me empezaban a doler las rodillas). Por supuesto, eso no lo repetiremos jamás... por eso, quizás, nos atrevimos a hacerlo. Hacer cosas absurdas y sin sentido, era lo interesante. Como la noche en la que Paco y yo nos presentamos en la discoteca... con nuestros pijamas y nuestras zapatillas de andar por casa, las mías robadas a una niña. Este local estaba situado en el mejor sitio del barco, en la popa, desde la que se veía todo, con una redonda pista de baile, muchos sillones y una barra libre con varios camareros constantemente acosados. La gente no bebía mucho, la verdad, eran todos muy responsables. Yo tan solo probé un mojito y me tomé un chupito diminuto de tequila con limón y sal, que no me gustó. Había buena música, aunque algo repetitiva, al menos pudimos pedirle las canciones que queríamos escuchar, como Marisol; lo que no pusieron era la música de Interestatal 5555, película animada que estaban proyectando en una pantalla continuamente, basada en las canciones del grupo francés Daft Punk. Cuando empezamos a bailar tecno con nuestras ropas de noche, la gente nos miró raro... pero mucha otra dijo que con seguridad debíamos estar más cómodos así. Otra anécdota fue el enlace matrimonial de Marcos y Azul, quienes habían decidido un año atrás que se "casarían" cierto día de abril, así que fijaron la fecha en la noche de gala. De manera que organizamos la boda en el mejor sitio que podríamos... ¡el ascensor principal!. Yo al vídeo, otro chico con la cámara de fotos, Paco con su alzacuellos, otra chica con los anillos, bien trajeados nos dispusimos a casarlos. Hasta la cancioncilla nupcial tarareada constantemente, incluso un "¡Que vivan los novios!" final al que se unieron las personas que en ese momento se montaron en el ascensor. Cómo no, cuando se entregaron los anillos, lo hicieron en el salón delante de todos... y poniéndoselos con la boca directamente en los dedos. Fue una vivencia muy buena, lo pasé muy muy bien. Qué pena que esas cosas no se vuelvan a repetir...

Con ellos tres, Paco, Marcos y Azul, pasé la mayor parte del tiempo. Recuerdo: Paco, chico "interesante", compartimos muchos gustos, solemos discutir de filosofía y muchos otros temas; Marcos, compañero de clase desde primero de ESO, aunque tan solo eso; Azul, chica también interesante, le encanta La Casa Azul (de ahí su sobrenombre), de extrema belleza, cuya madre es fotógrafa y me pasa libros del tema para aprender. Practicando esos extraños juegos, hablando en los camarotes, jugando al Trivial o al Intelect, paseando, hablando, y sobre todo, riendo. ..Lo mejor del viaje sin duda fue estar con ellos, más exactamente, con Paco. Descubrí a una persona nueva allí, que me encantó. En varias ocasiones mantuvimos conversaciones muy interesantes de temas profundos, que no esperé encontrar allí. Fue una experiencia muy enriquecedora en ese sentido, el encontrar una persona en mi clase con la que disfrutar las cosas. 

Y tras la penúltima noche a bordo, una de las que más duró, nos fuimos a dormir, para levantarnos en Atenas, durante el séptimo día de nuestra travesía.


(Continuará... y acabará... algún día xD)